Machado y Rubio trazan ruta para transición democrática en Venezuela
Las conversaciones se producen en un momento crucial. El lunes, Estados Unidos reanudó formalmente las operaciones en su embajada en Caracas, marcando el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela por primera vez desde 2019
Con información del Nuevo Herald (Antonio María Delgado)
La líder opositora venezolana y laureada con el Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, sostuvo este martes una reunión a puerta cerrada con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para discutir una hoja de ruta hacia una transición democrática en el país sudamericano.
El Departamento de Estado no comentó de inmediato sobre el encuentro, que figuraba en la agenda oficial de Rubio pero se realizó de manera privada. Sin embargo, fuentes familiarizadas con la conversación dijeron al Miami Herald que la reunión fue cordial y se centró en la restauración de las instituciones democráticas en Venezuela, incluyendo eventuales elecciones, reformas institucionales y la creación de condiciones para atraer inversión extranjera.
Machado describió la reunión como “excelente” en una publicación en redes sociales, en la que agradeció a Rubio por su “compromiso con la democracia, la libertad y el bienestar del pueblo venezolano”, al tiempo que expresó optimismo sobre el futuro del país.
Fuentes cercanas al encuentro señalaron que ambas partes reconocieron que, aunque las elecciones siguen siendo la vía acordada hacia la normalización democrática, no se ha establecido un cronograma firme debido a la cambiante dinámica global, incluidas las tensiones en Medio Oriente y su impacto en los mercados energéticos.
Las conversaciones se producen en un momento crucial. El lunes, Estados Unidos reanudó formalmente las operaciones en su embajada en Caracas, marcando el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela por primera vez desde 2019.
Ese acercamiento se produce tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en Caracas el 3 de enero, un hecho que transformó el panorama político y aceleró la cooperación entre Washington y el gobierno interino encabezado por la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez.
A pesar de su prominencia como la figura opositora más visible del país, Machado no ha sido reconocida por la administración Trump como líder de Venezuela. En su lugar, Washington ha respaldado a Rodríguez como jefa de Estado, una decisión que ha obligado a una recalibración dentro de la oposición.
Aun así, Machado ha seguido siendo una figura política central. En los últimos meses, se ha reunido tanto con el presidente Donald Trump como con Rubio durante visitas a Washington, posicionándose como una interlocutora clave de las fuerzas opositoras.
La reunión también abordó el posible regreso de Machado a Venezuela, un movimiento que su partido, Vente Venezuela, ha dicho que podría ocurrir “en los próximos días”, aunque no se ha anunciado una fecha específica. Machado salió de Venezuela en diciembre tras pasar meses en la clandestinidad para evitar ser arrestada por las autoridades, que la acusaban de promover la violencia y la intervención extranjera.
En paralelo a las discusiones políticas, funcionarios estadounidenses y venezolanos también han estado trabajando para restablecer plenamente las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Analistas afirman que la renovada vía diplomática y los contactos de alto nivel en curso reflejan un esfuerzo más amplio por estabilizar Venezuela mientras se abre la puerta a la recuperación económica. Un elemento central de ese esfuerzo es la creación de un marco legal capaz de atraer inversión estadounidense y occidental al sector petrolero del país y a la economía en general.
Por ahora, funcionarios de ambas partes están enviando señales de paciencia.
“Existe un entendimiento compartido de que este es un proceso”, dijo una persona familiarizada con las conversaciones. “El objetivo está claro — la restauración democrática — pero el calendario dependerá de las condiciones sobre el terreno y más allá de las fronteras de Venezuela”.
Machado, por su parte, adoptó un tono optimista.