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Venezuela: La Tragedia de la Soberanía Despojada

Ahora, en un giro irónico, el mismo desacreditado CNE que validó la victoria de un dictador se atreve a convocar unas "elecciones de sangre", bajo condiciones que son, en el mejor de los casos, cuestionables

La situación política en Venezuela ha alcanzado niveles alarmantes, especialmente tras las elecciones del 28 de julio, en las que elegimos a Edmundo González Urrutia con una ventaja abrumadora sobre Nicolás Maduro. Este resultado, que debería haber sido motivo de celebración para nuestra democracia, se vio empañado por un escandaloso robo electoral que nos ha despojado de nuestra soberanía y de la posibilidad de generar un cambio real

El Consejo Nacional Electoral (CNE), un organismo que ha demostrado ser cómplice del régimen, declaró la victoria de Maduro sin aportar pruebas ni elementos que justifiquen tal afirmación. Esta falta de transparencia y legitimidad pone de manifiesto la manipulación sistemática que ha caracterizado la administración de Maduro

Ahora, en un giro irónico, el mismo CNE que validó la victoria de un dictador se atreve a convocar unas "elecciones de sangre", bajo condiciones que son, en el mejor de los casos, cuestionables. Las nuevas elecciones, anunciadas por un CNE desacreditado, han sido condicionadas a que los candidatos reconozcan de antemano los resultados que emanen de este organismo, antes de que se lleve a cabo el proceso electoral

Esta exigencia no solo viola los plazos y procedimientos establecidos en la ley, sino que también se convierte en un mecanismo para perpetuar la dictadura. Presentarnos a participar en un evento electoral de esta naturaleza, condicionado de tal manera, no puede considerarse un acto de ingenuidad. Al contrario, es una manifestación de complicidad con el régimen, constituyendo una traición a nosotros mismos, a los valores democráticos y a nuestra patria

Es fundamental que reflexionemos, como verdaderos opositores democráticos, junto a los movimientos sociales y a todos los ciudadanos venezolanos, sobre el camino a seguir. Debemos mantener la confianza en nuestra líder, María Corina Machado, quien ha desarrollado una estrategia impecable que ha producido resultados exitosos en medio de todas las adversidades. La lucha por nuestra democracia no puede convertirse en un juego de palabras ni en una negociación con quienes han demostrado estar dispuestos a todo por mantener el poder

La dignidad de nuestro pueblo no se negociará, y el reconocimiento de un proceso electoral viciado no puede ser una opción. La situación actual en Venezuela exige una respuesta contundente y unitaria. Aquí nadie se rinde, con la memoria de la votación del 28 de julio fresca en nuestros corazones, nos levantamos contra la opresión y exigimos lo que nos pertenece: el derecho a elegir en un ambiente de verdadera libertad y justicia. La historia de Venezuela está en juego, y el momento de actuar es ahora.

Por una Venezuela libre, segura y próspera. ¡Vamos hasta el final!

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Idiotas útiles; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Hace muchos años, en los albores de la tiranía castrista, se escuchaba hablar, en Cuba, con relativa frecuencia, sobre personas que eran calificadas como “tontos útiles” o “compañeros de viaje”, en relación, a sujetos que defendían las propuestas marxistas y a sus voceros, sin que integraran esa horda que tanto daño ha hecho a la humanidad.

Conocí a varias de esas personas, entre ellos, familiares, hombres y mujeres de buena fe que se creyeron todos los cuentos del castrismo por un periodo de tiempo, algunos, se incorporaron a la lucha armada contra el régimen. También los hubo que sin ninguna buena fe se prestaron al juego de la dictadura hasta que sintieron que el fuego podía quemarlos, decidiendo emigrar.

Algunos de estos, a pesar de estar lejos, jamás dejaron de servir al castrismo, ya fuese espiando en su beneficio o simplemente lavándole el rostro al régimen al organizar, en otros países, particularmente desde Estados Unidos y Puerto Rico, viajes y conferencias a favor de la tiranía.

Otros crearon instituciones con el objetivo de hacer potable el totalitarismo a extranjeros dispuestos a cumplir el rol de idiotas a favor del castrismo, función en la que han cumplido un rol importante los servicios de inteligencia y diplomático de Cuba, ya que han facilitado recursos a quienes desde la emigración les han servido.

El castrismo para ampliar esa asistencia fundo el Instituto de Amistad con los Pueblos, una entidad que se dedica a captar políticos, dirigentes sociales, intelectuales y a cualquiera que, como consecuencia de su frustración, este dispuesto a servir en el infierno. El ICAP y la Casa de Las Américas,  fueron instrumentos que prestaron grandes servicios a la dictadura cubana porque sirvieron para encubrir su gestión subversiva y a sus espías.

El liderazgo castrista rápidamente se percató que no solo los cubanos se distinguen por la disfuncionalidad de apoyar gobiernos tiránicos. Asumieron conciencia que, en todos los países, incluidos los más avanzados en derecho, hay idiotas útiles o compañeros de viaje prestos a servir como hemos podido apreciar a través de los años.

Hace unas semanas atrás, mi amigo, el capitán en condición de retiro del ejército de Estados Unidos, Luis Rolle, me dijo que tenía la convicción que el gobierno del presidente Joe Biden se aprestaba a tomar medidas a favor del régimen cubano. Escuche su comentario con mucha atención, así que no me tomo por sorpresa que el totalitarismo cubano, una sempiterna amenaza a la seguridad de Estados Unidos, fuera una vez más favorecido por quienes algunos consideran el continuador de la política hacia Cuba de Barack Hussein Obama.

Es incomprensible que quienes promueven políticas favorables a regímenes de fuerza, a pesar del cumulo de fracasos de esas autocracias, aun disfruten del favor público y puedan seguir facilitando a los infractores de los derechos ciudadanos una cobertura que les favorece, gestión que los convierte, al menos, en “compañeros de viaje”.

Desgraciadamente encontramos a muchas personalidades que disfrutan ser compañeros de viaje de autócratas. Los topamos en la industria del espectáculo, la academia, corporaciones poderosas y en la política estadounidense, como se demostró con la exclusión del régimen de Cuba de la lista de estados terroristas, por suerte, reincorporada a esa sombría relación por el presidente Donald Trump el mismo día que asumió la conducción del país.

Es penoso, pero evidente también, que 66 años después sobran idiotas a plenitud que, a pesar de haber abandonado a Cuba, siguen añorando las piltrafas del régimen dejándose manipular de diferentes maneras por las autoridades castristas, sin que estén ausentes, los infaltables pescadores de rio revueltos, siempre listos para hacer negocios con la dictadura por tal de ganar dinero, aunque este esté manchado con la sangre de sus compatriotas.

Aclaro, no apunto a la nostalgia por Cuba y lo cubano, una herida que muchos tenemos abierta. Escribo sobre las personas que, a pesar de haber tomado la decisión de dejar su país, defienden la gestión del nefasto gobierno que les obligo a partir, así que sugiero que ambos términos, “tontos útiles y compañeros de viaje” sean sintetizados en “idiotas útiles” porque después de tanta devastación, habría que ser más categórico en estas calificaciones que demuestras que miles de año de evolución no impiden que todavía haya seres humanos con genes de rata.

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Balance de 25 años de cataclismo; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma

Un buen padre de familia está llamado a presidir la faena de forjar familia teniendo la verdad como blasón. Ser garante del bienestar del hogar que preside, implica asumir las responsabilidades que aseguren el mejor destino y la superior suerte de sus tutelados. De allí que los venezolanos deben saber la verdad y solo la verdad de la dimensión del desastre que deja a su paso esta postiza revolución que acumula 25 años destrozando uno de los países más ricos y hermosos del planeta Tierra. De allí que si de algo debemos estar persuadidos, es de que Edmundo Gonzalez Urrutia debe proceder como la antípoda del falso mesías que emprendió esta incursión que nos deja una Venezuela deshecha en todos los ámbitos.

El compromiso de Edmundo Gonzalez y de María Corina Machado es el de asumir el liderazgo que haga posible alzar al país de esos escombros en los que hoy sufre atrapada en medio de tantos desconciertos. No tengo duda alguna de que nuestro país, con un pueblo esperanzado, derrochando valentía, aplomo y distinguido por un auténtico patriotismo, tal como no los enseña el mito del Ave Fénix, se levantará de sus cenizas, saludable y pujante, una vez emprendido ese trance de la regeneración que conducirán ambos, eso sí, con el indispensable concurso de todos los ciudadanos dispuestos a dar sus contribuciones y ofrendar sus sacrificios, para que tal resurrección  se verifique en el corto, mediano y largo plazo.

Para poder cumplir esa misión regeneradora, se ha elaborado el Plan Tierra de Gracia con el concurso ordenado y sostenido de decenas de ciudadanos preparados y comprometidos entusiastamente con esa labor. Se comienza por el diagnóstico fidedigno de la tragedia a resolver. De allí que se ha cuantificado el saqueo ejecutado por esa banda delincuencial que ha secuestrado las instituciones del país, en más de un millón de millones de dólares, entre los años 1999 y 2019. Esa orgía de robos y derroches ha continuado, de tal manera que, el monto del presupuesto aprobado para el año entrante por la domesticada Asamblea Nacional, equivale a un presupuesto de 22.662 millones de dólares, una suma inferior a los más de 23.000 millones de dólares que se raspó el defenestrado ministro de petróleo Tareck El Aissami.

Hace 20 años, el 70% de los venezolanos pertenecía a la clase media y menos del 25% era pobre; para la fecha que corre, como consecuencia de la debacle económica, el 82% de la población lucha por sobrevivir en la estrechez de la pobreza y otro porcentaje de seres humanos son acorralados por una espeluznante miseria. La explosión de esa pobreza extrema, aunada a la crisis de servicios, la inseguridad y la persecución política, se hace sentir en la gigantesca diáspora que ha despedazado los núcleos de millones de familias. Ese es el quebranto más sensible, porque toca las fibras sentimentales de un pueblo acostumbrado a crecer bajo la sombra del afecto entre los seres más queridos. Los venezolanos tenemos el sublime hábito de pedirle la bendición a nuestros padres, abuelos y padrinos. Es parte de esa afabilidad con que asumimos la vida, con fe, ilusiones y guiados por emociones de concordia.

En los informes elaborados por los especialistas, se indica que el tamaño de la economía venezolana era para el año 1999, de más de 100 mil millones de dólares, cifra que, de haberse mantenido el ritmo de crecimiento que se observaba en ese lapso, debería ser para este año 2024 de por lo menos 700 mil millones de dólares nominales. La desdicha es que no pasamos de los mismos 100 mil millones, pero devaluados y menoscabados por los efectos inflacionarios.

La verdad es que pulverizaron nuestro signo monetario; desacreditaron el Banco Central de Venezuela; desplomaron nuestra industria petrolera y gasífera, por eso no hay gasolina, ni gasoil ni gas doméstico; demolieron el emporio industrial acoplado en la CVG; revertieron los extraordinarios avances en los sectores educativos y de salud; destruyeron la infraestructura vial, colapsaron el sistema eléctrico, desatendieron el mantenimiento de acueductos y plantas de tratamiento de agua cruda; abatieron miles de empresas agropecuarias; pasamos de ser un Estado de Derecho a un narcoestado, con funcionarios que aplican un mafioso terrorismo desde las menguadas instituciones sometidas por la dictadura de Maduro; no se respeta la libertad de expresión ni el derecho de propiedad y las cárceles están abarrotadas de presos políticos, al extremo de superar la cantidad que se registran en Rusia, Cuba o Nicaragua.

Para conjurar esos males ya se cuentan con los planes apropiados, incluso para producir respuestas y soluciones tempranas, con vistas al corto y mediano plazo, activando medidas contempladas a partir de los primeros cien días. También se cuenta con el talento humano llamado a asumir ese titánico cometido. Partiendo del hecho cierto de que no será una gestión a cumplir sin que sea menester asegurarnos del concurso de todos los mejores ciudadanos. Igualmente estamos persuadidos de las dificultades monumentales a superar, ya que Edmundo González recibirá un país descalabrado por los cuatro costados. Él, afortunadamente, no es populista, es ajeno a la demagogia, no tiene ínfulas de sabelotodo y está muy lejos esta de simular poseer los dotes de un quimérico iluminado.  

La médula de nuestro Plan Tierra de Gracia es que Venezuela cumpla su sueño de convertirse en un país que produzca riquezas con el esfuerzo de todos, para dejar atrás la pobreza, mientras ascendemos socialmente con ciudadanos más independientes, creadores, capacitados, responsables, con valores y principios democráticos, ensanchando los predios de la clase media. Haremos posible la Venezuela como República Federal, liberal, democrática, moderna y próspera. Para avanzar por esa senda será indispensable un ambicioso modelo de educación como el buque insignia que navegue a ese futuro que no se hereda, sino que es menester construirlo, paso a paso, con la participación de todos los venezolanos, incluidos los que ahora estamos en el destierro.

Remediar para siempre las prácticas nocivas de la corrupción, los malos hábitos del clientelismo político, y desmontar el dañino mito de que “somos ricos porque tenemos petróleo”, serán compromisos ineludibles a cumplir para poder inaugurar un ciclo en el que pongamos en marcha las lecciones aprendidas, incluidas las que nos deja esta tragedia que no podrá ser estéril en ese sentido.   

@AlcaldeLedezma

8 de diciembre de 2024

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Asilo y tortura; Por Omar González Moreno / @omarginzalez6

Mar de Fondo

El régimen de Nicolás Maduro pretende convertir la Embajada de Argentina en Caracas, bajo la protección de Brasil, en una especie de centro de tortura.

El corte de los servicios básicos y el permanente asedio de los cuerpos policiales a esta sede diplomatica y casas circunvecinas ha desatado una ola de indignación y protesta tanto a nivel nacional como internacional.

La noticia resuena como la historia oscura de las constantes violaciones a los derechos humanos en Venezuela y plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de los seis miembros del equipo de campaña de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia que hemos buscado refugio en esta embajada para evitar ser capturados por los verdugos de Maduro.

Desde nuestra llegada a la Embajada, el régimen de Maduro ha sido acusado repetidamente por el hostigamiento e intento de silenciar a aquellos que nos atrevimos a cuestionar su corrupcion, incapacidad e irrespeto a los derechos fundamentales.

La primera medida fue la de expulsar a todos los diplomáticos argentinos que se encontraban en Venezuela por darnos refugio ante la brutal represión desatada contra la oposición.

De alli en adelante, la embajada Argentina, un símbolo de protección y asilo, bajo el gobierno de Javier Milei, se vio transformada en un lugar de acoso permanente, donde la amenaza y el asedio se convertió en la moneda común.

Esa transformación es un claro ataque no solo a la soberanía de un país amigo y solidario, sino también a los principios fundamentales de la diplomacia y el respeto a los derechos humanos.

Los seis dirigentes políticos asilados en la embajada representamos la lucha por la democracia y la libertad en el país que han sido arrebatadas por un régimen autocrático.

Nuestro destino es ahora incierto, y la posibilidad de que seamos sometidos a prisión, torturas o maltratos es un peligro constante.

La comunidad internacional tiene la responsabilidad de reaccionar con rapidez ante esta grave crisis.

La indiferencia ante tales actos podría sentar un precedente peligroso, permitiendo que se perpetúen violaciones a las sedes diplomáticas y a los derechos humanos en Venezuela y en otros lugares donde los derechos de las personas son vulnerados.

Es crucial que los gobiernos y las organizaciones de derechos humanos se movilicen para condenar estas acciones y exigir el respeto a la integridad de los asilados y de todos los presos políticos.

La lucha por la justicia y la protección de los derechos humanos nunca ha sido más relevante.

El clamor por la libertad debe resonar en todos los rincones del mundo, y la voz de quienes defienden la democracia no puede ser silenciada.

Las redes sociales y los medios de comunicación también juegan un papel vital en la difusión de esta situación crítica.

Cada historia de tortura, cada testimonio de abuso debe ser compartido y llevado a la conciencia colectiva.

La presión internacional puede marcar la diferencia, y la comunidad global no puede permitirá que la violencia y la represión prevalezcan.

En este momento oscuro, la esperanza radica en la posibilidad de unidad y solidaridad.

La lucha por un futuro donde la dignidad humana sea respetada debe ser un esfuerzo colectivo.

Alzamos nuestras voces por todos los que han sufrido a manos de un régimen opresor, y por un mundo donde la justicia y la paz sean más que meras aspiraciones.

La historia nos enseñará que la luz siempre encuentra el camino, incluso en los momentos más sombríos.

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Petróleo por deportados; Por Antonio Ledezma / @alcaldeledezma

Mientras Edmundo Gonzalez Urrutia se desplaza por el mundo, narrando la épica protagonizada por millones de venezolanos el pasado 28 de julio y haciendo valer la verdad comprendida en cada una de las actas que dan cuenta de su categórico triunfo, y María Corina Machado resiste en la clandestinidad, dentro del territorio nacional; otros voceros, en representación de una microscópica minoría, le hacen el juego a esa corporación criminal que pretende desconocer la voluntad soberana de nuestro pueblo. Sus fines inconfesables, son distintos a los que apostamos a ese histórico triunfo, a los que defendemos la libertad plena y buscamos recuperar la extraviada democracia y reencontrarnos en los núcleos familiares, al día de hoy desgarrados por los efectos de esa catástrofe humanitaria que tiene su falla de origen en aquellos espejismos frustrados, que a su vez se suscitaron por las ofuscaciones que irradiaba el populismo de Hugo Chávez Frias.

Los intereses de pocos no pueden suponerse al interés de muchos, o más vale decir, de todo un pueblo que lo da todo, incluso su vida, por levantar de la desgracia a su patria entrañablemente amada. Las motivaciones de esos jóvenes que salieron a reclamar su derecho a vivir en libertad, o de esos miles de testigos de mesas de votación, y que ahora están confundidos con presos comunes, en cárceles de alta peligrosidad en Venezuela, son diametralmente opuestas, a los móviles de los que andan en misiones especiales, que se limitan a librar “batallas lobistas” para hacer efectivos sus bonos, sus marginales negocios petroleros o de cualquier índole, o simplemente preservar esa limitadísima zona de confort en la que son prisioneros de un régimen que, por ahora, les ha pospuesto la correspondiente ejecución, pero que en cualquier parpadeo los convierte también en víctimas de sus despotismos. 

Se trata de la puesta en escena de los mismos mecanismos de distracción, de un Nicolás Maduro, hoy más que nunca temeroso por el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca y, en consecuencia, angustiado por la posibilidad cierta de que se reactiven acciones que procuren garantizar “la seguridad de los ciudadanos estadounidenses”, tal como lo ha prometido a lo largo de su victoriosa campaña electoral, el reelecto presidente del “imperio gringo”, como le place llamarlo al cleptócrata que encabeza la narcotiranía cívico-militar en Venezuela. Pues bien entiéndase que las razones que llevarían a Donald Trump a actualizar su original medida de instrumentar un cerco antinarcótico en las adyacencias de Venezuela, tienen su epicentro en esa promesa que despertó la confianza de los electores de su país que terminaron votándolo masivamente: “garantizar la seguridad de los estadounidenses”.

Veamos algunos escenarios totalmente valorados y comprobados:

El tráfico de drogas se ha incrementado a partir de que Donald Trump entregó la presidencia de EEUU a su sucesor Joe Biden. Instituciones como La Junta Internacional de Estupefacientes (JIFE) dan cuenta de la propagación de los cultivos de la hoja de coca en Colombia, así como de la escandalosa producción y tráfico de estupefacientes desde territorio venezolano hacia los predios de los estados Unidos de Norteamérica. Es lógico concluir que mientras continue ese apogeo delictivo, seria una ingenuidad imaginar, siquiera, que con Maduro en el poder se desplomaría ese diabólico negociado. Si de algo no veremos pecar a Donald Trump es de candidez, él sabe que Maduro esta enmarañado con el crimen organizado para sostener un armazón económico, en el que gravitan todas las modalidades de la corrupción que evaporó las melifluas proclamas ideológicas de esa impostura revolucionaria. 

Por otra parte, los estadounidenses han padecido los sufrimientos de los letales ataques terrorista. Han sido muchos los daños materiales, humanos y espirituales ocasionados. Pues bien, esos planes siguen vigentes por parte de los conclaves que auspician esos endemoniados disparates. Resulta que Maduro es un aliado fanatizado de los que propugnan el terrorismo como forma de llevar adelante esos perversos planes. Una demostración fehaciente que, seguramente tiene en sus manos el presidente Trump, es la información certificada por la Secretaria de Inteligencia del Estado Argentino (La SIDE), dada a conocer por la ministra del gobierno del presidente Javier Milei, Patricia Bullrich, al confirmar que, “Hussein Ahmad Karak, cabecilla de Hezbollah en Latinoamérica, señalado como la principal figura del grupo extremista en la región, fue documentado ilegalmente en las oficinas de identificación controladas por la dictadura de Maduro”. Me pregunto: ¿pueden estar seguros los estadounidenses, sintiendo la respiración en sus nucas de esas bandas terroristas y delincuenciales refugiadas en Venezuela y protegidas por Maduro?

Otro tema que tratan de colocar con sus acomodaticios relatos, es el que indica que “Maduro acordara con Donald Trump, su disposición a facilitar el suministro de petróleo a EE.UU. y aceptar vuelos de deportación de venezolanos, suspendidos tras el final de las negociaciones con Biden y los suyos”. Lo primero a traer a colación, es que Maduro se vaciló a la administración Biden, arrancándole a la justicia de ese país a sus dos narcosobrinos y a su testaferro de oro, y después se burló de los acuerdos suscritos en el dialogo de Barbados. Con relación al tema petrolero, la verdad es que mientras no hayan garantías de seguridad jurídica, como las que ha abonado Javier Milei a los inversionistas atraídos por el peculiar proyecto petrolero de Vaca Muerta en Argentina, las empresas de ese ramo seguirán limitadas en Venezuela, a inversiones marginales con el consabido redito igualmente marginal. ¿Quién está en capacidad de reedificar las bases de un Estado de Derecho pleno? Edmundo Gonzalez Urrutia. Mientras tanto Estados Unidos, gracias a sus incursiones con la fórmula fracking, lidera el ranking como primer productor de crudo, por encima de Rusia, Arabia Saudita, Canadá, Irak y China. ¿Se arrodillara Donald Trump ante el dictador Maduro, por unas chispas de petróleo que le llegaran a través de la empresa Chevron? De verdad que no lo creo.

Con relación a las deportaciones masivas para enfrentar los traumas derivados de el alto flujo migratorio, la conclusión incuestionable es que se trata de un fenómeno que persistirá mientras Maduro siga enquistado en el poder que usurpa; con Maduro hundiendo al país y a su gente en la miseria, no se detendrá esa hemorragia de seres humanos. Los podrán deportar y de seguro reincidirán en la manera de volver a salir por trochas o por selvas intrincadas. ¿La solución? Que Edmundo Gonzalez Urrutia asuma el poder, decrete un “Vuelvan Caras” y, sin necesidad de deportaciones, millones de venezolanos retornaran progresivamente a la patria, de manera voluntaria y entusiasta. Otra cosa son los desadaptados, una pírrica y vergonzosa representación que desvirtúa nuestro genuino gentilicio. A esos habrá que someterlos al imperio de la ley, que solo brillara bajo una administración garantista en donde prevalezca la justicia con equidad, con  acceso a un debido proceso y sostenible gobernabilidad. 

@AlcaldeLedezma

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El acoso a una embajada; Por Mitzy Capriles de Ledezma

La arremetida del régimen madurista contra todo el que disienta de sus dislates, no tiene límites. Encarcela a menores de edad, persigue a niños con discapacidad, ordena detener a ciudadanos venezolanos indígenas, violenta los derechos humanos de mujeres embarazadas y pare Ud. de contar.

Se trata de la aplicación de las más aberrantes medidas de hostigamiento que han dado lugar a la aplicación de sanciones por parte de gobiernos democráticos y de la Unión europea, entre otras resoluciones, que buscan castigar y contener, de alguna manera, esa escalada persecutoria del régimen que desarrolla un terrorismo de Estado, tal cual como lo ha determinado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Por tales violaciones-que son continuas-de los más elementales derechos humanos, cursan denuncias documentadas en la Corte Penal Internacional, institución a donde llegan, día tras día, expedientes que dan cuenta de las arremetidas ejecutadas por los funcionarios del régimen madurista, (todos identificados), agresiones que han sido calificadas como parte de un patrón de conducta, del cual es directamente responsable Nicolás Maduro.

En el inventario de las víctimas de esos acosos, están centenares de medios de comunicación, con una larga lista de editores y periodistas violentados; empresas y fábricas del sector privado asaltadas; prelados de la iglesia católica y feligreses de diferentes agrupaciones religiosas, y dirigentes políticos, gremiales y estudiantes detenidos arbitrariamente. Nos llevaría mucho tiempo e infinidad de cuartillas, plasmar aquí, el catálogo completo de las instituciones y personas lesionadas por tales embestidas. Por eso me limitaré a enumerar y citar algunos ejemplos que denotan que todo cuanto escribimos tiene asidero en la verdad.

En esa relación no puedo dejar de colocar en alto relieve, la insólita situación que padecen los seis ciudadanos venezolanos sometidos a prisión domiciliaria en la sede de la residencia de la embajada de Argentina, ubicada en la ciudad de Caracas. Allí están Magaly Meda de Olavarría, la exitosa jefa de campaña de Edmundo y María Corina; Claudia Macedo, una brillante joven periodista a cargo del equipo de prensa; el ex ministro Fernando Martínez Mottola, quien solo prestó su contribución para articular acuerdos unitarios entre los más variados factores políticos de la oposición; el Dr. Pedro Urruchurtu, un destacado profesional, experto en relaciones internacionales, consagrado por más de 15 años a coordinar las relaciones en ese campo, del equipo político de María Corina Machado; el Ing. Humberto Villalobos, un técnico que se ocupó de organizar todo lo concerniente a las garantías electorales, y el periodista Omar Gonzalez Moreno, exgobernador del estado Bolivar, líder del movimiento VENTE, con una gran ascendencia en la estructura política de las regiones de todo el país.

Todos los ciudadanos antes citados, no tienen ninguna mancha en sus respectivas hojas de vida, son gente decente, con una excelente y reconocida reputación, y dedicados únicamente a defender los principios democráticos en los que creen. Ellos fueron diana de esa asechanza política y se vieron obligados a resguardarse, activando el dispositivo de asilo, en una sede diplomática. La verdad, en esta circunstancia, es que no se trata de un mero asilo, lo cierto y cruel es que el régimen de Maduro ha trastocado ese recurso concebido legalmente mediante acuerdos internacionales, y viendo lo que ocurre en la hora en que escribo estas líneas, lo que escarmientan esos seis ciudadanos es un carcelazo. Ya van para diez meses encerrados, incomunicados y aguantando la presión que ejerce el régimen madurista, colocando en los alrededores de la vivienda diplomática a funcionarios encapuchados y armados, en actitud amenazante, dejando entrever con sus agresivos desplazamientos que en cualquier momento se atreverán a ingresar a la sede diplomática. Mientras tanto les han privado de agua potable, interrumpen el servicio de energía eléctrica y no permiten el ingreso de persona alguna.

Esperamos una respuesta más contundente de los gobiernos democráticos y de las instituciones concebidas para contener tales despropósitos. No dejaremos de decirle al mundo, que esos valiosos ciudadanos están en muy serio peligro y que no debemos dejarlos abandonados a su peor suerte.

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Adiós Gordo; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Hay personas que en la oscuridad más profunda y desesperada guían a sus conciudadanos, labor que cumplió a plenitud, Juan Manuel Salvat, un hombre de familia que mezclo con extrema grandeza la intimidad del hogar con sus deberes cívicos.

Conocí al “Gordo” en ediciones Universal en la primera navidad que pasé en esta ciudad. Afable, cariñoso y cordial como pocos. Fue en uno de los inolvidables encuentros a los que convocaba en los días más cercano a la Nochebuena. Me lo presento otro roble del exilio, Enrique Ross, durante la conversación, le dije su nombre y me respondió no Pedrito, “El Gordo”, aquel hombre desde el primer contacto regalaba confianza y amistad.

Como siempre, lo confirmé durante los muchos años que asistí estos encuentros y a las conferencia y presentaciones de libros que organizaba en la librería. El ambiente que creaba Manolo con el irrestricto respaldo de su familia era fabuloso. Nos sentíamos muy bien en aquellas tertulias que hoy son parte importante de las historias del exilio.

Su continuado trabajo a favor de nuestra cultura y la conservación de nuestras más trascendentes tradiciones, lo convirtió en vida en el símbolo más egregio de la cultura cubana.

Fue y será por siempre una de las figuras más representativas de la cubania, logro sintetizar la creación con el activismo político hasta los últimos días de su vida. Un luchador incansable por la democracia y la libertad de Cuba y de todo el continente.

Aunque conspiramos en la misma organización, Directorio Revolucionario Estudiantil, no le conocí en esos tiempos. No obstante, en la Isla, se hablaba de su “librería; así le decíamos, y sabíamos de su intensa y extensa participación en la lucha contra el régimen totalitario castrista.

Salvat fue uno de los pinos nuevos de Jose Martí que más prometió y cumplió. Su entrega a la causa que defendió siempre fue excepcional, por eso en vida y después de esta, será un símbolo de compromiso patrio para todo cubano orgulloso de su gentilicio.

La primera vez que lo entreviste fue en su oficina. Charlamos largo rato y conocí de primera mano su historia.

Su activismo en la Universidad de La Habana junto a una pléyade de jóvenes entre los que figuraban, entre otros, Alberto Muller y Joaquín Pérez Rodríguez, otro cubano ejemplar que lucho siempre por Cuba y Venezuela, fallecido recientemente.

Salvat fue uno de los organizadores, en los albores del totalitarismo insular, de la protesta contra la presencia del viceprimer ministro soviético Anastas Mikoyan en La Habana. El, junto a sus compañeros, aquel 5 de febrero de 1960, fueron los pioneros en oponerse a la influencia soviética en Cuba y en rechazar el creciente lacayismo de Fidel y Raúl Castro de la extinta Unión Soviética.

Expulsado de la Universidad de La Habana partió para Estados Unidos de donde regreso clandestinamente a Cuba para participar en la lucha contra la dictadura, detectado y apresado en los días de Playa Girón,  logro engañar a sus carceleros partiendo nuevamente al exilio, donde continuo cumpliendo con su deber participando en numerosas actividades, entre ellas,  el ataque con dos lanchas rápidas en la costa norte de La Habana, en agosto de 1962, contra el hotel Rosita Hornedo, que albergaba a funcionarios soviéticos y de otros países del orbe socialistas.

La generación de la que “El Gordo” fue una personalidad notable, no tembló ante el paredón de fusilamiento, tampoco se frustro por la falta de aliados, ni por la desidia de un notable sector de sus compatriotas que sirvieron a la dictadura, recorrió su vida consciente del camino que les correspondía, venció la adversidad gracias a la fortaleza de sus convicciones.

La más reciente muestra de su compromiso permanente en la lucha contra la dictadura fue la reactivación del periódico “Trinchera”, órgano del DRE, organización que ayudara a fundar en el ya lejano 1960.

“El Gordo” y Muller nos citaron, asistimos muchos de los sobrevivientes a su llamado, Kemel Jamis, Jose Antonio Albertini y otros. Fuimos con arrugas, artritis, bastones, canas y la calvicie, no obstante, no faltamos a un llamado de un grande como Juan Manuel Salvat ni a nuestro deber de seguir aportando a la libertad de Cuba.

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Asedio de sed; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

La situación en la Embajada Argentina en Caracas, ahora bajo la bandera de Brasil, ha tomado un giro alarmante con la imposición de severas restricciones por parte del régimen de Nicolás Maduro.

La última ocurrencia para someter a los seis perseguidos políticos asilados en esta sede diplomática y burlarse de las normas del derecho internacional, incluyendo a países como Brasil y Argentina, es aplicar un asedio de sed.

La prohibición de ingreso de agua potable, el corte de electricidad, el bloqueo comunicacional, la vigilancia con drones y el cerco policial son tácticas claras destinadas a presionar a los seis asilados que buscamos protección en la referida sede diplomática.

Aquí nos encontramos asilados los miembros del equipo de María Corina Machado y Edmundo González Urrutía.

Este asedio no solo contraviene normas internacionales de protección diplomática, sino que refleja la creciente represión del debilitado régimen de Maduro frente a la disidencia política.

Al privarnos a los asilados de recursos básicos, el régimen intenta forzarnos a abandonar la embajada para detenernos, despojándonos así de la protección que les confiere su estatus de asilados políticos.

No cuentan con el indoblegable carácter de quienes estamos aquí asilados ni con la resistencia y la negativa a aceptar la injusticia de la tiranía.

De todas formas, la intervención de Brasil, al ofrecer protección a la embajada, resalta la importancia de la cooperación internacional en situaciones de crisis humanitaria.

A pesar de las agresiones del régimen, la comunidad internacional debería mantenerse alerta y exigir el respeto a los derechos humanos y la protección de aquellos que buscan asilo.

Este episodio es una prueba más del terrorismo de Estado que aplica El llamado madurismo en Venezuela, y subraya la necesidad urgente de soluciones que garanticen la seguridad de los opositores al régimen y el respeto a la integridad de las representaciones diplomáticas en el país.

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El trágico legado del faraón; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Aunque han transcurrido ocho años de su muerte, debemos reconocer que su infausto legado sigue en pie, el régimen totalitario que edifico ha sido exitoso en el único propósito de vida de Fidel Castro, la toma y conservación del poder absoluto.

El dictador cubano gobernó como un faraón del Egipto del Imperio antiguo. Poder dominante, decisión sobre la vida y hacienda de sus súbditos y una proyección imperialista que solo aceptaba el sometimiento de sus vecinos.

La primera constitución del totalitarismo en 1976 fue elaborada para institucionalizar su voluntad, pudiéndose apreciar a plenitud esta consideración cuando los legisladores castristas por orden de su soberano Fidel, ante la gestión exitosa del proyecto Varela que dirigió Osvaldo Paya, decidieron enmendar la Constitución declarando que el socialismo, léase totalitarismo, era irrevocable.

Castro para desgracia del pueblo cubano tuvo una vida larga e improductiva y para que su herencia fuese aún más lastimosa, el totalitarismo le ha sobrevivido por haber sido capaz de transferir a sus seguidores, la maldad e ineficiencia que le caracterizo en vida.

Fidel Castro ha sometido a Cuba y los cubanos, para nuestra vergüenza, por más de seis décadas y media. Su mandato supremo se extendió por 49 años, convirtiéndolo en el gobernante que mas tiempo ha usufructuado el poder en los siglos XX y XXI. 

Cierto que el eterno deterioro del sistema se ha profundizado, se aprecia irreversible y con un final anunciado, pero la agonía extendida hará aún más desastroso el final para la ciudadanía.

Quizás el dictador designado, Miguel Díaz Canel, sea el enterrador. Ojalá sistema y trásfugas sean sepultados juntos, pero no podemos desconocer que el futuro   de la nación está muy amenazado y corroído por las enseñanzas y prácticas del totalitarismo.

El Totalitarismo se dio nuevas leyes. Las parodias de procesos legales permitían asesinatos públicos. Se fusiló en parques, cementerios y patios de las escuelas. Se militarizó la sociedad. Se implantó el terror. Se impuso un paradigma que promovía el odio y el tableteo de las ametralladoras para resolver las diferencias. Las bases culturales y morales de la nación, como parte de un Plan Nacional que pretendía recrear la conciencia ciudadana, fueron quebradas para introducir nuevos valores y dogmas que han dejado en muchos ciudadanos una falta de principios éticos que los conduce a lidiar con una bancarrota moral. 

La crisis de civilidad entre los cubanos es muy profunda. Las normas de convivencia, respeto a las discrepancias y hasta las de urbanidad han sido execradas por el gobierno durante más de 65 años, situación que se aprecia en la gestión de amplios sectores de la población, incluidos algunos de los que rechazan al régimen.

La educación en general fue sustituida por la cultura del barracón, quien posee el garrote mayor tiene la razón. El régimen hizo pública su intención de crear un Hombre Nuevo. Les negó a los padres el derecho a participar en la formación de sus hijos. Impuso la norma de trabajo y escuela, imponiendo la disfuncionalidad de la familia.  

Las secuelas de un sistema excluyente como el impuesto en Cuba son muy perniciosas. Los civilistas de la isla tienen un gran trabajo por delante. Tendrán que afanarse muy fuerte para cambiar la mentalidad de una amplia porción de la población. Laborar para que los ciudadanos adquieran conciencia de sus derechos y deberes. 

Numerosos ciudadanos, específicamente los que se identifican con la dictadura, tienden a ser violentos con quienes difieren de sus puntos de vista.  No aceptan las rivalidades, rechazan el dialogo o el debate, la fuerza es el principal argumento en la promoción del modelo político que defienden, lo que ha incidido en el aumento de la delincuencia, que, a pesar de la brutal represión, no ha sido controlada.

Los partidarios del castrismo actúan como si estuvieran defendiendo una religión. Acertado estuvo el escritor José Antonio Albertini cuando calificó al régimen cubano de ser una autocracia más genuina que la de Irán, ya que conto con un dios viviente en la figura de Fidel Castro y un sacerdote mayor encarnado por su hermano Raúl.

La herencia de Fidel Castro esta compuesta por un inmenso prontuario policial. Sus crímenes de sangre fueron muchos, pero los mas devastadores han sido el daño antropológico a las nuevas generaciones de cubanos como ha denunciado Dagoberto Valdés.

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Bajo asedio; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

Desde anoche, la embajada Argentina en Caracas, ahora bajo la protección de Brasil, enfrenta un nuevo y fuerte asedio por parte de efectivos de la policía del régimen de Nicolás Maduro.

En esta sede diplomatica nos encontramos asilados seis miembros del equipo de campaña de Edmundo González y María Corina Machado, resguardando no solo nuestras vidas, sino también el ideal de libertad y democracia que anhela el pueblo venezolano.

Agentes fuertemente armados y con los rostros cubiertos con pasamontañas rodearon la Embajada, le cortaron el servicio eléctrico, bloquearon las señales de comunicacion y sobrevuelan constantemente instalaciones con drones.

Esta situación alarmante pone de relieve el irrespeto a las normas que regulan las relaciones internacionales, los convenios sobre asilos diplomáticos, los derechos humanos de los perseguidos politicos y la creciente represión que vivimos quienes disentimos de un régimen que pretende mantenerse en el poder por la fuerza.

La comunidad internacional observa con preocupación esta grave situacion, mientras quienes nos encontramos refugiados en el interior de la Embajada Argentina representada por Brasil seguimos en la mira telescópica de los verdugos de Maduro.

El asedio no solo representa un riesgo físico, sino también un símbolo de la lucha de todos aquellos que anhelan un cambio en Venezuela.

En un entorno donde la disidencia busca ser silenciada a cualquier precio, la resistencia de quienes nos encontramos en esta situación de asilados en una sede diplomática en nuestro propio país, se ha convertido en un faro de esperanza para muchos.

Nuestra posicion sirve como una especie de recordatorio que la lucha por la libertad y la justicia no conoce fronteras.

Es un momento crucial para la solidaridad internacional.

Los gobiernos, organizaciones y ciudadanos de todo el mundo estan alzando sus voces y exigen el cese de esta persecución.

Cada llamado a la justicia y cada gesto de apoyo pueden marcar la diferencia en la defensa de quienes se atreven a soñar con un mejor futuro.

La embajada Argentina, bajo la protección de Brasil, en estos momentos difíciles, se erige como un bastión de dignidad.

Es un recordatorio de que, incluso en los tiempos más oscuros, la esperanza y la resistencia pueden brillar con fuerza.

No se puede permitir que el silencio sea la respuesta ante abusos de este tipo.

Todos somos responsables de alzar nuestras voces por la libertad de los venezolanos que, arriesgándolo todo, luchan por un Venezuela libre y soberana.

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El puntillazo a Maduro; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

El reconocimiento de Edmundo González como el legítimo Presidente Electo de Venezuela por parte de Estados Unidos tiene importantes implicaciones tanto a nivel nacional como internacional.

Fue una decisión anunciada por el Secretario de Estado, Antony Blinken, en el marco de la reunión del G-20, realizada en Rio de Janeiro, Brasil, lo que para muchos significa el puntillazo final al régimen madurista.

En primer lugar, este acto fortalece la posición de la oposición venezolana y debilita sensiblemente al agónico régimen de Nicolás Maduro.

Estados Unidos ha sido un actor clave en la política venezolana, y su apoyo explícito a González Urrutia seguramente motivará a otros países a seguir su ejemplo, lo que podría conducir a un casi completo aislamiento diplomático de Maduro y sus cómplices, asi como el aumento de las sanciones personales contra sus integrantes.

A nivel interno, el reconocimiento genera un aumento en la presion política y social en Venezuela.

La oposición liderada por María Corina Machado gana impulso, como lo demuestran las primeras reacciones de la ciudadanía y las precipitadas y atolondradas respuestas de algunos de los voceros del régimen.

Observadores consideran que estas reacciones demuestran que los maduristas están aterrados y que eso podría desatar una ola de protestas y mayor indignación en la ya muy golpeada población venezolana, harta de la corrupción y la crisis humanitaria que ha provocado ese sistema.

Además, este reconocimiento puede facilitar la implementación de sanciones más severas contra figuras del régimen madurista y abrir la puerta a posibles negociaciones en torno a una transición política.

En el plano internacional, el reconocimiento podría llevar a un reforzamiento de las alianzas entre Estados Unidos y otros países de la región que también buscan un cambio en Venezuela.

También podría provocar un mayor distanciamiento de sus tradicionales aliados, como Brasil, Colombia, Rusia y China, que no estarían dispuestos a romper a agrietar más sus relaciones con Estados Unidos por defender al desprestigiado y repudiado régimen de Nicolás Maduro.

En resumen, el reconocimiento de Edmundo González como presidente electo podría desencadenar un cambio significativo en la dinámica política de Venezuela, intensificando tanto el apoyo a la oposición como las presiones existentes, y potencialmente alterando las relaciones diplomáticas en la región.

Las próximas semanas serán cruciales para observar cómo se desarrollan estos eventos y sus consecuencias.

¡Huele a libertad!

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Mentiras de Maduro; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

En Venezuela, un país devastado por la crisis, la corrupcion, la violacion de los derechos humanos, la escasez y la migración masiva, Nicolás Maduro se ha convertido en una figura engañosa.

A través de una narrativa cuidadosamente construida por sus asesores cubanos, rusos y chinos el ocupante de Miraflores busca presentarse como un líder fuerte y capaz, cuando la verdad es todo lo contrario y solo representa un régimen que ha llevado a millones de venezolanos al borde de la desesperación.

Para los venezolanos y para la comunidad internacional, Nicolás Maduro no es más que un mandatario de ficción, una especie de maqueta, la fachada de organizaciones criminales y grupos terroristas, que ejercen sus actividades delictivas bajo el amparo de las instituciones oficiales.

En público se muestea como un guapetón de barrio, arrogante, grosero y soberbio. Pero en la intimidad tiembla de miedo.

Ofende y reta a antiguos amigos y aliados como Lula, Petro y Boric, así como a otros presidentes democráticos del mundo.

Pretende dar la sensación que es un todopoderoso, pero en su fuero interno sabe que vive los momentos finales de su deplorable régimen.

Para mantener al mandatario de papel que es Maduro, se han utilizado todos los recursos a su alcance para sostener la ilusión de un liderazgo fuerte, cuando en realidad es un debilitado e incapaz personaje.

En su discurso, repiten constantemente la idea de que, a pesar de las adversidades, Venezuela avanza y se fortalece.

Sin embargo, los datos revelan una realidad desgarradora: una economía devastada, hospitales que carecen de medicinas y una población atrapada en una crisis humanitaria sin precedentes.

La manipulación mediática juega un papel crucial en este intento de crear una imagen de invulnerabilidad, cuando está más decaído que nunca.

A través de cadenas, lobis, encuestólogos, influenciadores nacionales e internacionales, propaganda y control de los medios, Maduro y sus cómplices promueven una visión distorsionada de país, en la que se glorifica la resistencia ante las sanciones internacionales y se demoniza, persigue, encarcela, tortura y asesinan a figuras de la oposición.

En este contexto, el triunfador es una construcción ficticia que oculta la fragilidad de un régimen que se aferra al poder a través de las escasas fuerzas represivas que le quedan, a costa del sufrimiento de su pueblo.

Lo más triste de todo esto es que hay venezolanos, disfrazados de disidentes, que andan por el mundo defendiendo esta repugnante patraña, esta falsedad y esta falsificación de la realidad.

Son los sirvientes del régimen, que por plata, le han vendido el alma al diablo.

El contraste entre la imagen proyectada y la dura realidad es impactante.

Mientras sus secuaces presentan a Maduro como un líder que defiende la soberanía nacional y plantean con la mayor desverguenza pasar la página de las elecciones presidenciales del 28J; miles de venezolanos estan presos o huyen en busca de oportunidades en el extranjero, dejando atrás a sus seres queridos y su hogar.

Este éxodo masivo es un testimonio del fracaso de un régimen que, lejos de solucionar los problemas, perpetúa un círculo vicioso de opresión y desesperanza.

La historia de Venezuela es un recordatorio de cómo los líderes pueden tratar de manipular la percepción pública para mantener su control y/o enriquecerse a costa de un país.

La lucha del pueblo venezolano, y de líderes, como María Corina Machado, por la verdad y la justicia es una luz en medio de la oscuridad.

En un mundo donde la narrativa oficial muchas veces se distancia de la realidad, es vital escuchar las voces de quienes viven en la inmediatez del sufrimiento y la resistencia.

En este complejo entramado, el verdadero triunfo reside en la valentía de aquellos que no se rinden, que buscan la libertad y un futuro digno para su patria.

La historia, al final, siempre encuentra la manera de revelar la verdad, y la esperanza de un cambio en Venezuela sigue viva en el corazón de su gente.

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¡El fin y el comienzo!; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Voces de Libertad

A veces un nuevo crimen –entre muchos– pudiera significar un punto de inflexión; y así lo evidencia la historia de la humanidad.

La guerra civil española se originó con un punto de quiebre, el vil asesinato del diputado José Calvo Sotelo a manos de los republicanos españoles.

La Primera Guerra Mundial se dibujó sangrientamente desde el asesinato del Archiduque Francisco Fernando, el 28 de junio de 1914, en Sarajevo, capital de la provincia imperial de Bosnia y Herzegovina.

Mucho antes que estos episodios, el asesinato abierto y en pleno senado de Julio César en la antigua Roma trajo consigo una cadena de enfrentamientos entre los partidarios de éste, Marco Antonio, Octavio y Lépido contra los líderes de los asesinos del “César”, Casio y Brutus.

Y más recientemente llamada "Primavera Arabe" que hizo explotar una ola de protesta sin precedentes en Egipto, Yemen, Bahréin, Libia y Siria en el 2010 porque un vendedor ambulante (Mohamed Bouazizi) fue despojado por la policía de sus mercancías y se inmoló en forma de protesta.

Y, ustedes se preguntarán ¿a qué se debe esta clase de historia? Pues, lo que acabamos de ver con el caso de Edwin Santos, en El Nula, estado Apure, pudiera significar una bifurcación histórica.

Pues, el caso es mucho más grave de lo que se ha denunciado.

Ya no hay ningún asomo de dudas, Edwin fue asesinado. Un homicidio que a todas luces está impactando al mundo entero.

Y, no quiero que se mal interprete. No estoy diciendo que ese vil crimen vaya a despertar una situación bélica o de enfrentamiento en el país –como en los casos históricos citados–, sin embargo, yo sí creo que tal hecho va significar un antes y un después.

Es decir, será un punto medio entre un final y un comienzo.

Será el final de las dudas, de las medias verdaderos, de la tibieza internacional (en algunos aspectos), y será el inicio de una situación más compleja para el régimen venezolano.

Ya no hay excusas de los órganos internacionales para que actúen sobre el caso venezolano; ya no hay excusas para que no se cumpla la orden de captura internacional contra Maduro.

¿Qué va a esperar la Corte Penal Internacional? ¿Qué va esperar Karim Khan para actuar?

Lo de Edwin no es un caso aislado, sino que forma parte de una cadena de hechos que abarca los episodios como los de Rodolfo González, Carlos Andres García, Rafael Arreaza Soto, Fernando Albán, Fernando Martínez, Rafael Acosta Arévalo, Virgilio Jiménez, Pedro Pablo Santana, Salvador Franco, Gabriel Medina y Raúl Isaías Baduel, todos fallecidos bajo custodia de los entes de represión del Estado venezolano.

Es por ello, que éste pudiera ser la gota que derrame el vaso de las violaciones de los Derechos Humanos en Venezuela.

Estamos cerca del fin del régimen, y el inicio de una nueva Venezuela.

Sin más que agregar, nos leemos la próxima semana.

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Miguel Diaz Bauza, 30 años, 10957 días en prisión; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Lamento verme obligado escribir nuevamente sobre el inmortal presidio político cubano, la mejor y más gloriosa constancia, después del paredón de fusilamiento, muertos en combate y desparecidos, de que un amplio sector de nuestro pueblo se niega a vivir bajo el totalitarismo.

Miguel Diaz Bauza, es un ejemplo digno de la afirmación de Jose Martí. “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres” y es que estando fuera de Cuba, lejos de la traumática experiencia de vivir bajo la opresión, decidió, junto a un grupo de compañeros, partir para la Isla para llevarle a sus compatriotas la libertad, organizando un levantamiento armado contra la dictadura de Fidel Castro.

Es justo decirlo porque honrar honra. Muchos han sido los exiliados cubanos que abandonaron una vida en familia y bienes, arriesgándolo todo al desembarcar en Cuba para cumplir con su deber de luchar por la libertad y la dignidad humana. El heroísmo no ha faltado, como afirma el escritor y expreso político Jose Antonio Albertini.

Diaz Bauza desembarco por las costas de Caibarién el 15 de octubre de 1994, junto al mártir de la Patria Armando Sosa Fortuny, muerto en prisión después de cumplir 44 años en dos periodos. Sosa Fortuny ingreso a Cuba dos veces clandestinamente,1960 y 1994, falleciendo en el 2019.

Los acompañaban Humberto Eladio Real Suarez, 29 años tras las rejas, y los también exprisioneros políticos Jesús Rojas Pineda, José Ramón Falcón Gómez, Pedro Visao Peña y Lázaro González Caraballo.

El totalitarismo castrista acumula una maldad carcelaria que no conoce paralelo en nuestro hemisferio. Las condiciones de vida de los prisioneros políticos son inhumanas, la de los encarcelados por delito común no son mejores.

El número de personas que han cumplido mas de 20 años presos en condiciones brutales es asombroso, con un Mario Chanes de Armas que llego a los 30 años, hoy superado por Diaz Bouza, que arribo a mas de 30 años por su condición de recondenado, una figura inventada por las autoridades carcelarias cubanas para tratar de destruir la dignidad de estos valientes.

Muchos presos cumplieron su sentencia enfrentando año tras año los actos represivos de los esbirros y retando a las autoridades, por lo que cuando llegó el día de su excarcelación no fueron liberados, debiendo cumplir meses y hasta años de cárcel por disposición administrativa del ministerio del Interior, por caprichos de un jerarca o en un juicio tan espurio e injusto como todos los que efectúa la dictadura. Estos reclusos, empezaron a ser conocido entre sus compañeros como los “recondenados”. 

El régimen no podía soportar la conducta rebelde de numerosos hombres y mujeres, así que, irrespetando sus propias leyes, los “recondenaban”. 

Es inaceptable que Diaz Bauza, 81 años, haya cumplido 30 años de cárcel y siga preso. Hay que denunciarlo públicamente, no debemos callar ante tanta crueldad y denunciar el falso pretexto de una nueva sentencia de 25 años, por haber participado en una revuelta en una de las tantas ergástulas de la tiranía.

Los que lo conocen afirman que es un hombre de honor con un profundo sentido de la justicia. Ángel de Fana, exprisionero político por 20 años, con quien habla con relativa frecuencia, dice que el prisionero no está dispuesto a hacer concesiones de ninguna especie para salir de la cárcel, a pesar de las décadas transcurridas y su precaria condición de salud, razón por la cual hay que enviarle medicinas desde el exterior.

Diaz Bauza, es una de las personas que más tiempo ha estado en prisión por motivos políticos en el continente, una dolorosa distinción que la dictadura totalitaria pretende extender hasta el 2032, lo que le haría cumplir 38 años de cárcel, lo que permite escribir que la conducta de la dictadura cubana contra Miguel Díaz Bauzá es la reiteración de la maldad, de la injusticia y el abuso del poder absoluto en contra de quienes quieren libertad y derechos ciudadanos en la Isla.

La perversión del régimen cubano no tiene igual. La miseria y la violación de los derechos ciudadanos reina de un extremo a otro de la Isla. Las crisis se suceden una tras otra en estas seis y media largas décadas con una severa afectación a la ciudadanía.

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Fracturas en la cúpula; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

Los repentinos cambios en el alto mando militar y la detención de altos oficiales, han generado una ola de teorias, tanto a nivel nacional como internacional, sobre una posible fractura en la cúpula civil y militar del régimen.

Estos excepcionales movimientos se producen en un contexto de creciente inestabilidad política y social en el país, caracterizado por las graves denuncias de corrupción, violacion de los derechos humanos, crisis económica, protestas populares y tensiones entre el desgastado regimen de Maduro y los distintos sectores de la sociedad venezolana.

Uno de los factores más destacados ha sido la detención de varios altos oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), lo que ha desatado versiones sobre luchas internas de poder y la lealtad de las fuerzas armadas hacia el régimen del presidente Nicolás Maduro.

Las razones oficiales de estas detenciones han sido en torno a acusaciones de corrupción y traición, aunque muchos analistas sugieren que pueden estar más dirigidas a conjurar el creciente malestar de la oficialidad y la tropa en contra de la nefasta gestión del ocupante de Miraflores.

La cúpula militar, policial y del poder judicial han sido tradicionalmente el pilar del poder de Maduro, y los cambios en su liderazgo podrían ser interpretados como un intento de abortar ese creciente malestar en su contra, asi como las pugnas internas de su única base de apoyo en un periodo donde el país enfrenta presiones externas e internas sin precedentes.

En Venezuela, el 90 por ciento de la población quiere un cambió, según recientes investigaciones de opinión y los resultados de las últimas elecciones.

En el plano internacional, no hay una sola democracia importante en el mundo que reconozca a Maduro como el legítimo presidente electo por el pueblo venezolano.

Al contrario, cada día son más las Naciones y Parlamentos que reconocen a Edmundo González Urrutia como el ganador de las elecciones presidenciales por una abrumadora mayoría, con el apoyo de la lider venezolana, María Corina Machado.

En un intento desesperado por mantenerse en el poder, Maduro decidió utilizar precisamente a los militares, policías, jueces y fiscales para ejecutar una brutal represión, que la ONU, OEA y otros organismos internacionales no han dudado en calificar como Terrorismo de Estado.

Sinembargo, muchos de los funcionarios civiles y militares, encargados de ejecutar las órdenes de Maduro y sus cómplices, están conscientes que por cometer esos delitos podrían ser juzgados y condenados, por lo que habrían comenzado a desmarcarse.

Se dice que la eliminación de decenas de oficiales y altos funcionarios civiles y militares considerados potenciales disidentes puede verse como una estrategia para evitar posibles levantamientos dentro de sus filas.

Además, estos acontecimientos ponen de manifiesto la falta de confianza y la incertidumbre que prevalecen en el seno de la institución militar, policial y judicial algo inusual en un país donde el régimen ha tratado de presentar una imagen de unidad y fortaleza en esos organismos, pero que ya cada día que pasa se le notan más y más las costuras.

La situación es fluida y podría tener importantes repercusiones en la política venezolana en el corto y mediano plazo, ya que el desempeño y la lealtad del alto mando militar, policial y judicial son cruciales para la estabilidad de un régimen cada vez más debilitado dentro y fuera del país.

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El falso diálogo; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

La ausencia de la verdadera oposición en el falso diálogo convocado por el psiquiatra del regimen en Venezuela, convirtió el evento en una verdadera bufonada.

Jorge Rodríguez hizo el papel de maestro de ceremonia en el centro de un escenario de utileria para simular una reunión de altísimo nivel.

Dentro de la gran carpa en que convirtieron el hemiciclo del Palacio Federal Legislativo, sede la Asamblea Nacional, se observaron payasos, acróbatas, contorsionistas, equilibristas, escapistas, hombres bala, magos, malabaristas, titiriteros, tragafuegos, trapecistas, ventrílocuos y zanqueros.

Pero fue notoria la ausencia de los verdaderos líderes de la oposición, que representan a la inmensa mayoría de los venezolanos, tal y como quedó demostrado en las elecciones presidenciales del 28 de julio pasado.

En el centro de aquel escenario de cartón, una mesa imponente cubierta con un mantel que parecía haber salido de un palacio real con un gran ramo de flores y ramas en el medio, pero que en realidad era un mantel adquirido en una tienda de segunda mano y el ramo de ramas y flores era de plástico.

Sin la participación de la verdadera oposición, el falso diálogo fue percibido nitidamente como un esfuerzo monológico, donde solo se escucharon las voces del oficialismo.

Sobre la mesa, pilas de documentos todos en blanco, porque la única cosa verdaderamente importante era el bulto de los actores de reparto o extras, rodeados de "asesores" (amigos disfrazados) vestidos con trajes de negocios que no se han planchado desde ultimo cumpleaños del jefe o de su última borrachera en el bar de moda.

Si no fuera porque un espectáculo tan dantesco puede profundizar el resentimiento y la desconfianza de la población contra el régimen y podría llevar a un mayor descontento social, incrementando las tensiones y la violencia, daría risa una situación tan absurda como fue esa reunión que había sido vendida como de altisimo nivel.

Sin un consenso amplio que incluya reglas claras, agenda previa, una mediación seria y confiable, y la participación de los verdaderos protagonistas, cualquier diálogo o negociación no sería mas que una mala comedia.

La ausencia de la oposición en este tipo de eventos podría también tener repercusiones a nivel internacional.

La comunidad internacional tiende a favorecer procesos inclusivos que representen a todas las partes interesadas.

Esto podría confirmar la muy negativa percepción que otros países y organizaciones tienen del régimen venezolano, y, potencialmente, su disposición a ofrecer apoyo o intervenir en la crisis del país.

En resumen, la ausencia de la oposición en el diálogo propuesto por el regimen de Venezuela es un factor crítico que puede tener serias consecuencias para la estabilidad política, la cohesión social y las relaciones internacionales del país.

Lo de esta semana en la AN no fue más que una pobre tragicomedia, al mejor estilo del circo de los hermanos Valentinos. Más nada.

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El truco de Maduro; Por Omar González Moreno / @omagonzalez6

Mar de Fondo

En el complejo panorama político de la Venezuela actual, el desesperado intento de Nicolás Maduro de tratar de neutralizar a la gran lider de los venezolanos, María Corina Machado, llega a extremos sorprendentes e insospechados.

A medida que el control de Maduro se deteriora por el robo de las elecciones, la brutal represión y la terrible crisis económica que agobia al país, las estrategias utilizadas para intentar deslegitimar y acallar a la más importante lider opositora, María Corina Machado, adoptan formas cada vez más sutiles y engañosas.

Recientemente, se ha observado un viejo truco en el que se presenta una denuncia pública alegando que María Corina Machado se ha ausentado del país.

Esta táctica no es más que una angustiada trácala para que la líder opositora aparezca en público para detenerla, torturarla o asesinarla como lo han hecho ya con cientos de opositores.

La lógica detrás de este viejo ardid es generar un clima de incertidumbre entre sus millones de seguidores dentro y fuera del pais.

El regimen sabe que este tipo de acusaciones suelen desencadenar una serie de acontecimientos que contribuyen a la desconfianza en el liderazgo opositor venezolano.

La capacidad del régimen para difundir falsos rumores y manipular la opinión pública se convierte así en otra herramienta para tratar de aferrase al poder, atrapando a la figura clave de la oposición en un ciclo de mentiras y amenazas.

Conviene aclarar que la implicación de este viejo truco va más allá de un simple acto de desinformación; se trata igualmente de un intento deliberado de socavar la credibilidad de María Machado Machado y, por extensión, del movimiento opositor que ella representa.

Afortunadamente la inteligencia de María Corina Machado no solo le permite conjurar esa trampa, sino devolverles el golpe con mucha más contundencia.

"Aqui el que se va es Maduro", dijo la lider opositora venezolana al negar de manera rotunda tener planes de irse al exilio, después de que el propio Nicolás Maduro dijera que ella pretende abandonar Venezuela.

Ante un contexto en el que la libertad de expresión y los derechos políticos son sistemáticamente vulnerados por la dictadura, cada acción se convierte en una oportunidad para devolver el trancazo y sacarle provecho a la debilidad de la tirania que impera en país.

En conclusión, la utilización de tácticas como la denuncia de la ausencia de María Corina Machado manifiesta la desesperación del régimen por mantener su poder y el deseo de desestabilizar la oposición.

La lucha por la libertad y la democracia en Venezuela continúa siendo un camino lleno de obstáculos, donde la constante manipulación de la información se erige como otro enemigo del agonico regimen de Maduro y sus cómplices.

Pero lo importante es que en el pais y en la comunidad internacional hay la absoluta certeza de que el fin de la tiranía de Maduro está cerca...y frente a eso, no hay truco que valga.

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Venezuela al Socialismo Real a la cubana; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Durante mis casi doce años de residencia en Venezuela tuve oportunidades que jamás disfruté en mi añorada Cuba. Había problemas, algunos muy serio, pero el marco de derechos y libertades que disfrutábamos todos, generaba espacios para la rectificación.

Lo que más gustaba era la libertad de prensa y las discusiones abiertas en un marco de cordialidad y respeto. Venir del control social absoluto existente en mi país, a un ambiente de tolerancia sin fanatismo, era un cambio invalorable.

No había censura y menos autocensura. Cada escribidor decía lo que tenía en mente, incluidos aquellos que advertían un futuro desastroso y que eran calificados como profetas del desastre.

Con el cursar del tiempo supe lo cortésmente inclusiva que era la sociedad venezolana. Conocí antiguos guerrilleros, personas que habían estado aliadas con Fidel Castro para destruir la democracia nacional y al percatarse lo que ese sujeto llevaría a su país, rompieron con el tirano.

En su mayoría fueron lideres preclaros, como Américo Martin y Teodoro Petkof, entre otros, que no perdieron tiempo en denunciar y oponerse a la propuesta de Hugo Chávez de castrizar a Venezuela.

En los medios de información y en no pocas entidades, había simpatizantes y aliados del castrismo, no obstante, mis colaboraciones periodísticas nunca fueron censuradas, aunque no puedo decir lo mismo de otras instancias como el Ateneo de Caracas, donde a la doctora Silvia Meso le dijeron que allí nunca se proyectaría un documental critico a Fidel y la Revolución.

Por demás, había periódicos y emisoras de televisión que no gustaban divulgar las noticias que la comunidad cubana exiliada proclamaba y personalidades que canonizaron a Fidel Castro en vida.

Había castristas solapados hasta en las fuerzas armadas, como indicó en el programa “Opiniones” de WLRN, el general en condición de retiro Carlos Peñaloza. Hugo Chávez, dijo el alto oficial, era protegido por otros militares superiores, en consecuencia, había unos cuantos topos.

Por desgracia para los venezolanos y el hemisferio, los que alertaron sobre la quinta columna de los enemigos de la democracia no estaban equivocados.

El presente de Venezuela es mucho más caótico que el pronosticado y advierto, que puede ser mucho más grave si el presidente Electo, Edmundo González, refugiado en España, no asume el cargo para el que fue elegido por la mayoría del pueblo.

Nicolas Maduro, Diosdado Cabello y el resto de los jenízaros, se verán obligado a cambiar toda la parafernalia gubernamental y del estado, imponiendo el socialismo real a la cubana, el único método que relativamente les garantizara la conservación del poder.

Son pocos los países que han sufrido un régimen totalitario tipo socialismo real, instaurado por los soviéticos a partir de 1917, siendo menos los aplastado por la variante castrista, una de las mas crueles que se pueda considerar, similar a Corea del Norte o la Albania, de Enver Hoxha, otro sanguinario tirano que gobernó su país por 41 años, casi tanto como Castro, 49.

El totalitarismo extingue la más elemental noción de justicia y proscribe el disfrute de las libertades, de tal manera, que el más complaciente e ignorante de los sujetos, se percata que todo ha cambiado cuando se instaura. Destaco esto, porque muchos ciudadanos no entienden, hasta que lo pierden, la grandeza invaluable de los insignificantes espacios que disfrutan, las “pequeñas cosas,” diría Joan Manuel Serrat.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, desconocida por las autoridades, determina el fin de la libertad de prensa, información y expresión, concluyendo la censura, porque los medios informativos son sepultados.

El sectarismo y la intolerancia conducirán a la sociedad a un estado de crispación perpetuo. Las organizaciones de la sociedad civil, incluidos sindicatos, colegios profesionales u otras asociaciones, pasan a formar parte de la gigantesca correa de transmisión que moverá el nuevo estado.

La actividad económica es puesta en función de los intereses políticos. Los propietarios se convertirán en proletarios. La represión es parte consustancial del nuevo estado. Es inconcebible el control que ejerce el miedo en una sociedad en la que lo que no está expresamente permitido, es un delito.

Los partidos políticos serán declarados ilegales, no habrá elecciones sino votaciones. La educación se transformará en un arma de intimidación y control desapareciendo las escuelas privadas y religiosas, asumiendo el estado características teocrática, puesto que sus lideres son los nuevos dioses.

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La coacción; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de fondo

Cuando un régimen tiránico como el de Maduro se atreve a sacar una declaración del presidente electo, de la forma que lo hizo con Edmundo González Urrutia, bajo coacción, se desencadenan serios efectos tanto a nivel nacional como internacional.

Esta práctica, común en regímenes criminales y autoritarios, busca deslegitimar a la oposición y aferrase al poder sin reparos de nunguna naturaleza.

En primer lugar, es absolutamente ilegal, pierde por completo la credibilidad y es severamente cuestionada.

Al conocerse -como en este caso- que el Presidente Electo por casi 8 millones de venezolanos fue forzado a firmar un documento apócrifo, la gente concluye que esa declaración es una manipulación política desesperada por parte del régimen de Maduro.

Esto genera más indignación hacia el régimen y aumenta el apoyo a la oposición entre sectores de la población que valoran la libertad de expresión y el respeto a los derechos humanos.

Además, la coacción puede resultar en una mayor radicalización de la población que no tolera este tipo de maniobras.

Cuando los opositores enfrentan amenazas o violencia, es posible que se unan más estrechamente en su lucha contra el régimen, lo que puede llevar a una mayor organización y movilización de movimientos sociales.

La comunidad internacional también juega un papel crucial en este contexto.

Las declaraciones obtenidas bajo coacción pueden ser denunciadas y condenadas por organizaciones de derechos humanos y gobiernos extranjeros, lo que puede resultar en más sanciones y más presion diplomática hacia el desprestigiado regimen de Maduro

Finalmente, el uso de la coacción para obtener declaraciones como las que le atribuyen a Edmundo González Urrutia no solo afecta al Presidente Electo directamente; también crea un clima de malestar en el que los ciudadanos pueden verse persuadidos a utilizar otros caminos para hacer respetar la voluntad popular expresada en las urnas electorales.

Esto mina la ya muy deteriorada situacion politica, económica y social de Venezuela, creando un ambiente donde prevalece el enfrentamiento y la represión sobre el diálogo y la negociación para una transición pacífica y ordenada.

En resumen, las declaraciones obtenidas bajo coacción no solo carecen de legitimidad, sino que generan un ciclo de desconfianza, radicalización y deterioro del ambiente politico, tanto a nivel nacional como internacional.

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Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Rabioso; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Voces de libertad

Desde el 28 de julio el señor que ocupa el Palacio de Miraflores anda rabioso por la

paliza que Edmundo González y María Corina Machado le dieron.

Desde el 28 de Julio, ese señor anda ladrando y ladrando; casi le sale espuma por la boca cuando habla de las elecciones. Y, a pesar de todas sus mentiras, él sabe que perdió.

En su retorcido empeño de enterrar la verdad debajo de un lodazal de improperios, hostigamiento y miedo, Nicolás Maduro le soltó la correa –de nuevo– a sus radicales.

Por tal razón, nombró nuevos ministros para fortalecer todos sus mecanismos de represión, espionaje y de acoso en contra de los sectores democráticos.

Y es que, a todas luces, esto es lo único que le queda a Maduro; pues, mientras él se atrinchera en su ilegitimidad e ilegalidad, el presidente electo, Edmundo González Urrutia, es recibido en La Moncloa con el presidente de gobierno español, cada vez más presidentes y gobiernos democráticos le reconocen su triunfo en las presidenciales con el apoyo de la lider de los venezolanos. María Corina Machado.

Y, mientras Nicolás Maduro se inventa congresos donde gasta millones de dólares para traer devaluados cómplices socialistas, el mundo democrático reconoce con varios premios el liderazgo y la lucha de María Corina Machado.

A nuestra “Dama de Hierro” le han otorgado los premios “Bruno Leoni”, "Premio Internacional de Derechos Humanos" y el "Premio a la Libertad de Expresión", todos muy meritorios y pruebas de que todos reconocen el papel y el esfuerzo que María Corina está haciendo por la libertad de Venezuela.

Mientras ladran sus mentiras, mientras salen cual sabuesos de presa a buscar a los disidentes, la fuerza del cambio sigue intacta en el corazón, en la consciencia y en el ánimo de la inmensa mayoría de los venezolanos.

Pues, no solo se trata de los más de 7 millones de venezolanos que votaron por Edmundo González, se trata de los millones de venezolanos que están en el exilio que también quieren un cambio de conducción política en Venezuela.

Y a pesar de los ladridos y los mordiscos rabiosos del régimen de Maduro, cada vez la figura del canino bravo se va reduciendo y causando menor temor, pues su fuerza se ve disminuida diariamente.

El régimen está de salida –así lo quieran admitir o no– su fuerza se reduce y cae vencida por el peso de la realidad, su presencia real en el país está alrededor del 10% y cayendo; pues, los mismos oficialistas están desconcertados por lo ocurrido el 28 y el 29 de Julio.

Sin duda, el futuro de Venezuela tiene dos nombres: María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. Así de claro.

Sin más que agregar, nos leemos la próxima semana.

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