La farsa de Saab: solo 143 excarcelados, no los más de 400 que presume; Pedro Galvis /@pgalvisve
El fiscal general Tarek William Saab ha salido nuevamente a los medios para negar lo evidente: que el proceso de excarcelación de presos políticos en Venezuela es lento, opaco y profundamente insuficiente. Según sus declaraciones, desde el 24 de diciembre se han "consumado" más de 400 medidas de liberación, como parte de una supuesta "política de humanización y reconciliación" que, asegura, es constante en el Estado venezolano. Califica las críticas de "guerra sucia contra la democracia" y promete que el proceso continuará. Sin embargo, la realidad desmiente rotundamente sus palabras.
Organizaciones independientes y creíbles, como Foro Penal —que lleva un registro exhaustivo y verificado—, reportan que al 19 de enero de 2026 aún permanecen 777 presos políticos en Venezuela, con solo entre 139 y 153 excarcelaciones confirmadas desde el anuncio oficial. ¿Dónde están esas "más de 400" liberaciones que Saab presume? El gobierno nunca ha publicado una lista oficial ni ha permitido verificación independiente, lo que genera fundadas sospechas de que incluyen casos no políticos o medidas cautelares menores para inflar las cifras.
Mientras Saab habla de "reconciliación", este viernes 23 de enero centenares de familiares mantienen vigilias permanentes frente a los centros de reclusión del país, exigiendo la libertad inmediata de todos los presos políticos con consignas como "Libertad para los presos políticos" y "Que sean todos". En decenas de ciudades, ciudadanos y estudiantes de la UCV se suman a estas protestas pacíficas, reflejando el desespero y la indignación colectiva ante un proceso que avanza a cuentagotas.
Peor aún, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha denunciado que, a pesar de las liberaciones anunciadas, en Venezuela siguen operando centros clandestinos de detención. Desde 2014 hasta la fecha, se han registrado más de 18.739 detenciones políticas arbitrarias, según relatores internacionales. Estas no son acusaciones de "guerra sucia": son hechos documentados por organismos imparciales que el régimen sistemáticamente ignora.
Las declaraciones de Saab no son más que propaganda para maquillar una represión que no cesa. Mientras el fiscal niega la lentitud, cientos de venezolanos siguen privados de libertad por pensar diferente. La verdadera reconciliación no se logra con discursos vacíos, sino con la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, el cierre de cualquier centro clandestino y el respeto irrestricto a los derechos humanos.
Venezuela merece verdad, no manipulación. Exigimos que sean todos, y que sea ya.