El Mercurio Web

Portal de información independiente producido en Venezuela.

El Gran Negociador; por: Jota A-bé

El Gran Negociador; por: Jota A-bé

donald_trump_crop1522241224287.png_258117318.png

Vamos a exponer un solo ejemplo. Europa grava los vehículos fabricados en Estados Unidos con 10 % de impuestos de importación, mientras Estados Unidos pecha los carros europeos con 2,5 % por el mismo concepto. ¿Es justo? No. Sencillamente no y eso lo dijo Trump con claridad más que meridiana a la contraparte europea. Distinto sería asimilar el ejemplo a la relación con México que es una nación en vías de desarrollo (o eso cree) que no puede parangonarse con las potencias industriales del Viejo Continente. Visto desde nuestra perspectiva nos parece que Trump no solo es un gran presidente sino también el Gran Negociador.

Lo de gran presidente porque ha tenido el coraje de enfrentar problemas que acosan a su nación sin que nadie antes lo haya hecho más por temor mediático que por sensibilidad social. Existen reglas de juego que todo el mundo parece pretender que se vulneren sin que haya las respuestas que pauta la Ley. Dura lex, sed lex es una expresión del Derecho romano, cuya traducción sería "dura es la ley, pero es la ley”. De tal forma que ciertas actitudes de Trump que nos suenan antipáticas no son más que su deber de hacer cumplir su juramento constitucional. Y en cuanto a la materia arancelaria, se trata de una posición que intenta equilibrar la balanza.

Europa ante lo último envió a Junker a negociar con Trump. Aparentemente salió humo blanco de esa tertulia en Washington aunque no se ha dicho bajo qué pautas. Sin embargo prevalece la idea de Trump de ir eliminando barreras arancelarias entre los dos colosos. Ni tú me gravas ni yo te pecho. Y hacia esa vía pudiera dirigirse este empeño por cuanto Alemania depende en 16 % de su exportación de carros a USA para nivelar favorablemente el PIB. La nación germana es la que más exporta coches a Estados Unidos y un impuesto del 10 % resultaría tóxico para su balance de caja. Igual Londres que es el segundo exportador europeo.

Ello debería conllevarnos a planificar relaciones equivalentes entre naciones. No podemos seguir siendo los imbéciles que todo lo regalamos porque tenemos petróleo (eso aducía Chávez) y los demás no. Pero los demás tienen algo que no nos obsequian a cambio. Cada país tiene alguna fortaleza que podríamos aprovechar como patrón de intercambio. El caso más patético es Cuba. Se le regala petróleo, dinero, productos y etcéteras, pero ellos nos cobran hasta por hablarles y se dan el lujo de embargarnos una refinería que se construyó con dinero venezolano, per en suelo cubano. ¿Eso es justicia? Necesitamos a un Donald Trump venezolano.

Chismes de la gran aldea: Saliva de los sobrinos cantores

Chismes de la gran aldea: Saliva de los sobrinos cantores

El don de la oportunidad; por: Rodolfo Mata

El don de la oportunidad; por: Rodolfo Mata