El Mercurio Web

Portal de información independiente producido en Venezuela.

¿Quítate tú pa’ ponerme yo? ¡Noooo!; por: Carlota Salazar Calderón / @CarlotaSalazar

¿Quítate tú pa’ ponerme yo? ¡Noooo!; por: Carlota Salazar Calderón / @CarlotaSalazar

¡Todo el mundo quiere unidad! de la boca para fuera, sin asumir lo que ello implica. Escucho a muchos los dirigentes políticos decir que necesitamos unidad, para logar el cambio político en el país, pero no los veo haciendo gestos de desprendimiento para que, esa unidad, se consolide. El tema de la unidad, en ambos bandos MUD-PSUV, se asume como un slogan, una bandera; sin inclusión, desprendimiento y menos compromiso con lo que la acción unitaria implica. 

En la práctica loque ocurre es un vulgar chantaje, que termina en que: - si vas apoyar a un candidato o a incorporarte a las filas de un partido político: te incluyo, si no te excluyo. 

Digo esto porque, meopongo al gobierno, rechazo el socialismo del siglo XXI y sus políticas perversas de control de la sociedad, necesito comunícame por alguna vía con mis estimados amigos de los partidos políticos que conforman la MUD, ahora G9, líderes de la oposición venezolana, para decirles que la política es un ser vivo que cambia constantemente, por efecto de que las sociedades cambian. Nuevas realidades, formas de ver la vida, de relacionarse, de actitud frente a las cosas, hace que la forma de cómo debemos enfrentar los retos cambie también. 

No pueden utilizar los mecanismos de mediados del siglo pasado, cuando varios partidos políticos se agruparon para derrotar a la dictadura. Noooo, señores, la sociedad no es la misma. 

Recuerden que todo lo que huele a política es sucio y corrupto. Así lo sentenció el imaginario colectivo, con razones de soba por supuesto. Por algo la gente ve un pelotero o a un artista, lo aplaude, le pide un autógrafo, pero no le piden dinero; un empresario es digno de respeto, hasta les da pena pedir un adelanto de sueldo ¿por qué? Porque se entiende que el pelotero, el artista y el empresario se ganaron su dinero trabajando y se respeta la superación personal. El político al contrario se robó los reales del gobierno, es decir del bolsillo de nosotros. Así de trágico.  

La sociedad venezolana de hoy es individualista y desconfiada, de tanto engaño.  Es la misma que se está expresando por twitter, Facebook… la que está luchando por los derechos de los agremiados pisoteados y maltratados, la que busca desesperada de mercado en mercado, a quienes la quincena no le alcanza para mantener a la familia, la que vio cómo la OLP mató a su hijo impunemente, la que vio salir a su hijo de la casa a protestar por un derecho y lo mataron o está preso sin procedimiento legal alguno, ésa que ve morir a un ser querido porque no tuvo las medicinas a tiempo, la que ve a los niños prostituidos por comida; la misma que ve a los funcionarios cerrado locales, en camionetas caras, con guardaespaldas, tremendas casas, viajando y multimillonarios… esa sociedad adolorida por tanto maltrato está desconectada de la política y tenemos que conectarla, pero esa conexión no se logra hablando de unidad, sino en gerundio: ejecutando acciones que incluyan a todos los sectores. 

¡Modelaje que llaman! gestos ejemplares como el de incluir a las academias, a los gremios, sindicatos, consejos comunales, organizaciones deportivas, de arte, individualidades de prestigio y respeto…para conformar un bloque opositor compacto en el logro de un solo objetico común: lograr los cambios que necesita el país, que pasan por cambiar el gobierno. - Cambiar el gobierno solamente es un conjunto vacío -

No se trata de que todo quede igual. No. Señores, tenemos la obligación de estrechar ese largo y ancho espacio entre “democracia” y “calidad de vida” y “espacios de poder” y“ciudadanía”, antídoto efectivo contra la corrupción y la ineficiencia.    

Carlotasc@gmail.com

@carlotasalazar

Cuba y Venezuela. Cuesta Arriba; por: Pedro Corzo / @PedroCorzo43

Cuba y Venezuela. Cuesta Arriba; por: Pedro Corzo / @PedroCorzo43

Odebrecht y el caradurismo; por: Antonio Barreto Sira / @BarretoSira

Odebrecht y el caradurismo; por: Antonio Barreto Sira / @BarretoSira