Cambios profundos en Venezuela un mes después de la captura de Nicolás Maduro
Redacción El Mercurio Web con Información de BBC / AI
Caracas, 4 de febrero de 2026 — Hace exactamente un mes, en la madrugada del 3 de enero, una operación militar estadounidense sacudió Caracas con explosiones y sobrevuelos de aeronaves. El resultado: la captura del entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Estados Unidos. Actualmente permanecen detenidos en Nueva York, a la espera de juicio por acusaciones de narcotráfico y narcoterrorismo.
El presidente Donald Trump anunció el éxito de la misión y la extracción de la pareja. Dos días después, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina. Desde entonces, Venezuela ha experimentado transformaciones aceleradas, muchas impulsadas por presiones de Washington, que contrastan con las políticas del chavismo anterior.
Aquí cuatro de los cambios más destacados:
Liberación masiva de presos políticos y una amnistía histórica El gobierno interino ordenó la excarcelación de cientos de opositores, sindicalistas, periodistas y activistas detenidos en procesos criticados internacionalmente. Las autoridades hablan de más de 600 liberados, aunque organizaciones como Foro Penal verifican solo alrededor de 340. A finales de enero, Rodríguez anunció una ley de amnistía general que abarca desde 1999 hasta la actualidad, con el objetivo de "sanar heridas políticas". También prometió cerrar El Helicoide, centro de detención señalado por organismos internacionales como lugar de torturas. Estas medidas revierten declaraciones previas de Maduro y figuras como Diosdado Cabello, quienes rechazaban cualquier indulto.
Apertura del sector petrolero a inversión extranjera El gobierno aceptó vender hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, con ingresos supervisados por Washington para beneficiar a ambos países. Posteriormente, reformó la Ley de Hidrocarburos para flexibilizar la nacionalización impulsada por Hugo Chávez en 2007 y atraer inversiones privadas. Trump instó a empresas estadounidenses a invertir al menos 100.000 millones de dólares en la industria venezolana. Sin embargo, ejecutivos de compañías como ExxonMobil expresan cautela por la inseguridad jurídica y expropiaciones pasadas. Críticos dentro del chavismo lamentan la pérdida de control soberano sobre los recursos.
Estabilización parcial del dólar, pero sin alivio en los precios El bolívar se devaluó 18% en enero en el mercado oficial, y el dólar paralelo superó temporalmente los 800 bolívares antes de bajar a cerca de 400. La inyección de 300 millones de dólares provenientes de ventas petroleras ayudó a reducir la brecha cambiaria. A pesar de esto, los precios de bienes básicos siguen altos y la inflación permanece elevada. Venezolanos consultados reportan que productos esenciales como huevos han aumentado, y el poder adquisitivo no mejora en un país dependiente de importaciones.
Del enfrentamiento a la distensión con Estados Unidos En lugar de la "insurrección revolucionaria" prometida por Maduro ante cualquier agresión, el gobierno de Rodríguez optó por el diálogo. Se reabrieron canales diplomáticos, con la llegada de funcionarios estadounidenses a Caracas y planes para restablecer la embajada cerrada desde 2019. Rodríguez defiende estas acciones como necesarias para superar las "consecuencias de la agresión", aunque sectores oficialistas las ven como sumisión. Analistas describen el escenario como una "estabilización autoritaria": apertura económica rápida, pero avances políticos lentos, bajo la sombra de posibles nuevas intervenciones si no se cumplen las expectativas de Washington.
Estos cambios marcan un giro radical en la política venezolana, forjado bajo presión externa y con resultados aún inciertos para la población. Mientras Maduro aguarda su proceso judicial, el país navega una transición impuesta que combina concesiones con tensiones internas.