Colas aún preocupan a compradores
En Bicentenario del centro Judibana, el miércoles, la cola de ancianos no avanzó desde la mañana de ese día y había personas desde muy temprano. Otros locales presentaron filas el jueves. Los productos más buscados son artículos de higien
Expendios de la red pública continúan con largas colas en sus alrededores Foto: Juan Afonso
En Bicentenario del centro Judibana, el miércoles, la cola de ancianos no avanzó desde la mañana de ese día y había personas desde muy temprano. Otros locales presentaron filas el jueves. Los productos más buscados son artículos de higien
Juan Afonso
Confirmada la mayoría calificada de la MUD en la Asamblea Nacional (AN), los diputados electos y otras organizaciones trabajan en leyes que incentiven la producción y así acabar con el desabastecimiento que genera largas colas.
Este tema sigue preocupando a todos los compradores a pesar de haber optimismo luego de la jornada electoral. El miércoles se vio una situación irregular en el abasto Bicentenario de la avenida Stadium de Puerto La Cruz. La GNB cerró todos los accesos al centro comercial Judibana, donde se encuentra ubicado el referido abasto.
Dos señoras de avanzada edad hablaron con el equipo de El Mercurio Web, resguardando sus identidades. Contaron que el miércoles llegaron a las 5:30 am y a la 1 pm aún no habían logrado pasar. “Echaron tiros al aire y todo para ver si calmaban a la gente. Hubo un desorden con la fila de tercera edad y no pudimos pasar”.
Una de las consultadas ironizó la situación diciendo que “ahora que el gobierno perdió, van a hacer más rudas las cosas para comprar comida aquí”.
Desaparecidos
Julián Ramírez, un obrero de la zona, dijo que el producto más difícil de buscar es el jabón en cualquier presentación. “Yo encuentro champú especial sin sal, y aunque es caro, lo llevo. Pero el jabón, ni de lavar lo consigo”, comentó.
Otro encuestado de nombre Pedro Rojas, dijo que el desodorante tampoco se encuentra. “Ni con los revendedores en mercados populares se consigue eso. Afeitadores y detergente sí, pero hay que pagar demasiado. Ojala esto se acabe pronto porque no se puede seguir así, por eso fue que perdieron”, contó.
¡La penúltima cola!
Durante los últimos años, la vida de los venezolanos ha dado un giro de 180 grados, antes levantarse de madrugada significaba hacer ejercicio, preparar el desayuno o las tereas de los niños o un examen rutinario a primera hora de la mañana. Ahora dicha acción representa buscar lo necesario para llevar a la cas
Abastos Bicentenario, creado por el gobierno se mantiene con largas colas Foto: Archivo
Durante los últimos años, la vida de los venezolanos ha dado un giro de 180 grados, antes levantarse de madrugada significaba hacer ejercicio, preparar el desayuno o las tereas de los niños o un examen rutinario a primera hora de la mañana. Ahora dicha acción representa buscar lo necesario para llevar a la casa
Niurka Franco
A las 3:15 el reloj biológico de Martha la sacó presurosa de la cama, abrió a llave del baño para lavarse la cara, pero el tubo rugió como un tigre y sólo aire recibió su mano. “Tal vez la ponganmás tarde”, pensó, mientras se dirigía al patio de su humilde vivienda a buscarel vital líquido en un pipote que ya estaba a medias.
Cumplido el aseo de rigor, de forma casi automática, la mujer montó una olla para hervir la borra del café, porque el pote estaba vacío. No se atrevía a salir sin ese sorbo de guayoyito caliente que en su caso, implicaba pasar el día con dolor de cabeza.
De inmediato llamó a su hijo Hugo de 16 años, su eterno compañero, nombrado así por haber nacido en Revolución cuando corría el año 1999, justo cuando el mentado comandante eterno prometíaque en 2013, cuando entregase el poder, no existirían más pobres.
Antes de salir de la vivienda, Martha y Hugo se encomendaron a Dios, único protector de sus vidas, desde que su marido salió a trabajar un día y nunca más regresó, al menos, no a su casa.
Después de media hora de trayecto, justo a las 04:15, Martha y Hugo estaban en la cola para comprar comida, contenta sonrío cuando su hijo, quien contaba en voz baja las espaldas que tenían por delante le dijo: “somos el número 85”.
Durante la espera, Marthaleía un pequeño libro que le regalaron hace muchos años en un autobús, el Nuevo Testamento. Allí tenía marcado un párrafo ubicado en el libro de Mateo 7:16-18que repasa cada día, pero con mayor insistencia desde que empezó la campaña electoral.
“Por sus frutos los conoceréis- reza el capítulo- ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos”.
Tras releer la palabra dijo a su vástago en voz baja, “definitivamente el que tiene ojos debe ver, no puede dejarse engañar, porque por sus frutos ya los conocemos”.
El muchacho asintió con la cabeza y guardó silencio, procediendo una vez más a contar los hombros que tenía por delante para verificar que nadie se le coleara.
Ella mirando al cielo le dijo, “no te afanes hijo que ésta es nuestra penúltimacola, la última la haremos el domingo y a partir de esa se acaba esta pesadilla”.
Gente entra a colas para conseguir lo poco que queda a precios bajos
El detergente de un kilo cuesta menos de Bs. 40, pero un bachaquero lo revende en más de Bs. 400. Además, un nuevo negocio ha nacido para quien decida ir de un mercado a otro: "los cuidabolsas"
El detergente de un kilo cuesta menos de Bs. 40, pero un bachaquero lo revende en más de Bs. 400. Además, un nuevo negocio ha nacido para quien decida ir de un mercado a otro: "los cuidabolsas"
Juan Afonso
Ver un abasto vacío es no encontrar nada. Al menos así lo puede describir mucha gente cuando acude a intentar llenar su despensa. Al haber una larga fila de gente, la gente acude a formarse, así no sepa qué se está expendiendo.
Un ama de casa que declinó identificarse, contó a El Mercurio Web, que para completar su canasta, debe recorrer varios mercados. "En eso puedo gastar muchas horas del día y lo hago con el fin de evadir a los bachaqueros. Y en la mismas colas encuentras a muchos".
Un ejemplo de esto es el detergente, cuyo valor es menor a Bs. 40 en presentación de un kilo en abastos como Bicentenario, pero si lo halla en la economía informal, el mismo podría costar más de Bs. 400. Incluso, se puede hallar en presentaciones poco convencionales que no llegan a ese peso.
Otra consultada fue la señora Zaida Martínez, quien aseguró que cada vez siente que hay menos artículos que elegir. "Hay que resignarse a agarrar lo que hay, y con suerte, si ese día le toca a uno, porque con esta manía del número de cédula, ya no se puede comprar en sana paz".
Quienes han ido al Bicentenario de la avenida Stadium han notado que los anaqueles se han quedado en blanco. Otros abastos como los asiáticos también redujeron sus existencias y expenden pocos productos. El señor Pedro Lara contó que cerca de donde vive "los chinos trabajan pocas horas y cierran más temprano. Lógico, ya no tienen algo qué vender, para qué van a quedarse abiertos".
Nace un nuevo negocio
De esta crisis ha nacido un negocio, quizás menos lucrativo que el bachaqueo, pero que a simple vista ayuda a entrar a otros expendios a la gente sin que los tachen de bachaqueros: "los cuidabolsas".
Esto consiste en vendedores informales parados en las afueras de algún mercado que se encargan de cuidar las compras. Cerca del Madeirense de la avenida Municipal, unos buhoneros cobran Bs. 50, y para identificar las compras de cada quien piden el número de cédula del dueño y su nombre, para así marcarlas cuando las vuelvan a pedir.
Quienes venían del Unicasa de la avenida Bolívar por harina precocida, solicitaban esta especie de "servicio" para poder entrar a Madeirense y formarse en la fila de dicho mercado.
PoliBolívar asesinó a hombre en una cola de alimentos e hirió a tres
La situación irregular se presentó frente a un supermercado, en San Felix, estado Bolívar, donde el oficial Genaro Rosa Valdez (28)supuestamente se sintió intimidado por la multitud que estaba en la cola y abrió fuego
Situación irregular en cola para comprar alimentos, deja un fallecido y tres heridos en San Félix
La situación irregular se presentó frente a un supermercado, en San Felix, estado Bolívar, donde el oficial Genaro Rosa Valdez (28)supuestamente se sintió intimidado por la multitud que estaba en la cola y abrió fuego
Con nota de DolarToday
Una persona muerta y 3 más heridas es el saldo que dejó una situación irregular registrada en una cola de un supermercado ubicado en la avenida Manuel Piar de San Félix, en el municipio Caroní del estado Bolívar.
El fallecido está identificado como Cristian José Maracuare, de 26 años, quien recibió un disparo en el pecho, mientras que los heridos son Ronald Lopez de 29 años y William José Guerra Blanco de 23.
Una tercera persona resultó herida y su estado actual es crítico porque recibió un disparo en el cráneo que se le alojó en el ojo derecho, su nombre es Zuleima Mena de 36 años.
Un policía detenido
El secretario de Seguridad Ciudadana del estado Bolívar, Gilberto Velasco, informó que por este hecho un oficial de Polibolívar está detenido por haber disparado en medio de la multitud que hacía cola. El uniformado está identificado como Genaro Rosa Valdez de 28 años, adscrito a la Brigada Motorizada del CCP Vizcaino.
“El oficial Rosa Valdez hizo los disparos cuando se vio atacado por unas personas que estaban haciendo la cola en este supermercado y lamentablemente falleció un ciudadano. Nosotros queremos que con toda la transparencia sea revisado este caso. Lamentamos el fallecimiento del joven de 26 años”, dijo la autoridad, quien además precisó que el funcionario permanece detenido en los calabozos de Cachamay en Puerto Ordaz y que será puesto a la orden del Ministerio Público.
Familia rechaza el hecho
Entretanto, familiares que esperan retirar el cadáver del fallecido a las afueras de la morgue en San Félix rechazan el hecho y dicen que se trató de un exceso policial. Dicen que el uniformado disparó contra quienes hacían la cola de manera indiscriminada.
“El funcionario vestido de azul llegó amedrentando a la gente y disparando a lo loco, un tiro de esos que él soltó mató a mi yerno. Después de eso, la gente se puso molesta y tomó represalias cuando vieron que había un muerto”, dijo Fanny Martínez, suegra del joven que resultó muerto en este hecho.
Las investigaciones quedan a cargo del Cicpc, mientras el MP designa un fiscal para investigar el caso
Las mafias que operan detrás de las colas
No es fortuito que ante la presunción de que algún establecimiento venderá algún producto, la fila de gente para comprar sea descomunal. ¿Por qué?, porque se trata de un negocio
No es fortuito que ante la presunción de que algún establecimiento venderá algún producto, la fila de gente para comprar sea descomunal. ¿Por qué?, porque se trata de un negocio
Redacción
Desde hace más de un año, comprar alimentos, productos de higiene personal, de limpieza y hasta electrodomésticos en Venezuela, se ha convertido en una pesadilla. El simple rumor de que algún establecimiento venderá algún producto de los que escasea, ya es motivo para observar delante de él una gigantesca cola.
Pero detrás de estas interminables filas en las que confluyen personas de diversos estratos sociales, nivel cultural y credo, se esconde cualquier cantidad de “negocios”. Éstos van, desde la venta de agua, jugos, cepillados y sombrillas con sobreprecio para enfrentar el sol y la deshidratación, hasta la venta del lugar que se ocupa en la cola, cuyo precio varía de acuerdo al producto que se expenda. Hacemos la salvedad de que cuando se trata de electrodomésticos el costo puede ser de hasta 20 mil bolívares.
Tipos de negocios
Dice el refranero que “las oportunidades las pintan calvas”, así que el desabastecimiento está siendo aprovechado por muchos. Mientras miles padecen la triste experiencia de las agotadoras filas, cientos se benefician de ellas vendiendo el cupo, cuidando las bolsas, alquilando baños o revendiendo el producto hasta por tres veces su valor.
Vendedores itinerantes
Para evitar que les sea decomisada la mercancía, algunos se han vuelto vendedores itinerantes, los cuales vemos a pie o en moto, ofreciendo los productos a mayor costo. Por lo general estos revendedores merodean después que los establecimientos agotan la mercancía. Entonces abordan a quienes quedan rezagados.
Contrata temporal de bachaqueras
Algo que se hace sin ningún reparo en el casco central de Puerto La Cruz, a escasos metros de la Carpa de la GNB son los pregoneros solicitando “bachaqueras”, pareciera broma, pero el aviso solo indica el lugar donde se expenderán los productos. Se presume que una vez en el sitio, contactan a las personas.
También es sabido mediante run runes en colas que existen “negociadores” quienes pagan a determinado número de personas 1000 ó 2000 bolívares por ejemplo, por equis cantidad de productos regulados. Estos productos son cancelados en 2000 y 4000 bolívares, quedando a discreción del vendedor el precio de venta.
¿Premio a la labor?
Funcionarios vestidos de verde oliva y otros con uniformes de la Policía Nacional, han sido vistos alegremente cargando bultos de productos, sean alimentos, de higiene personal o de limpieza, delante de quienes están en cola o son devueltos de las filas al grito de “se acabó lo que se daba”.
A través de las redes sociales, circulan videos de efectivos militares descargando papel higiénico en cantidades que podrían servir para dotar a familias enteras durante meses, lo cual luce como una bofetada por parte de quienes están llamados a velar por el orden y la soberanía nacional.
Nadie niega que se les garantice el acceso a los productos, como es deber del Estado garantizarlo al resto de la población, y en las cantidades que permita la situación del país, en el entendido de que debe prevalecer la equidad, máxime en un sistema socialista.
El propio presidente denunció recientemente que detrás las colas a las afueras de los establecimientos para la venta de alimentos y otros productos, operan mafias de profesionales que manejan mucho dinero.
¿Entonces, quien se encarga de ponerle el cascabel al gato?.