Precios elevados del pescado dejan fritos a los consumidores
Un kilo de mero oscila entre Bs. 600 y 750, lo mismo que un kilo de carne vacuna, aunque el pescado no consume productos importados ni exige cuidados veterinarios
Un kilo de mero oscila entre Bs. 600 y 750, lo mismo que un kilo de carne vacuna, aunque el pescado no consume productos importados ni exige cuidados veterinarios
Alexis Castillo
@alexisnoticia
A falta de carne o pollo muchos piensan que la alternativa ideal es consumir la apreciada carne del pescado. Por estos tiempos de escasez, sobreprecio y especulación, comprar algún fruto del mar resulta oneroso, hasta los mejores presupuestos se resienten.
Basta con acudir al mercado municipal de Puerto La Cruz, Los Cocos o el mercado de Boyacá III en Barcelona, para fijarse en los precios altísimos que marcan en las listas de precios.
Adquirir un kilo de Mero oscila entre Bs. 600 y 750, lo mismo que un kilo de carne vacuna, aunque el pescado no consume productos importados, no exige atención, ni cuidados veterinarios.
“Está caro porque tenemos que pagar el combustible para los peñeros más caro, y reparar un motor fuera de borda también es un realero”, contestó vehemente Samuel Suárez, comerciante en el mercado de Tronconal 3 en Barcelona.
Pensar en comerse un pargo frito, con su respectiva arepa, ensalada y tajada es digno de un comensal con grandes ingresos económicos. En los mercados a cielo abierto esta variedad está en Bs. 450, la sierra en Bs. 400, los langostinos en Bs 1.800, el camarón en Bs. 1.100 y el lebranche en Bs. 560 el kilo.
El deportista Fernando Mendoza señala que la Merluza es su pescado favorito, no obstante, ahora lo consume poco por cuanto debe desembolsar Bs. 650 por kilogramo. El atún es otra carne preciada para regímenes alimenticios, pero su costo ronda los 500 bolívares por kilogramo en cualquier lugar de expendio.
“Los caveros son los intermediarios y si nos venden una Catalana con un precio de Bs. 250 por kilo, no pretenderán las personas que las vendamos al mismo precio, porque igual nos perjudica la inflación”, afirmó Pedro Rodríguez, expendedor en Los Cocos de Puerto La Cruz.
La sardina es también muy demandada por los compradores, pero desde enero de este año registra un aumento en constante ascenso. “La compraba en enero a 40 bolívares, pero la han puesto a 60 y 70 bolívares en varios sitios, no se salva nadie de tanta especulación”, lamentó Cristina Riera, ama de casa y maestra jubilada.
Ventas callejeras de pescado: una opción frente a altos precios
El alto costo que durante la presente temporada han exhibido los frutos del mar, llevó a ciertos consumidores de la zona norte a desplazarse hacia las ventas callejeras con buenos resultados
El alto costo que durante la presente temporada han exhibido los frutos del mar, llevó a ciertos consumidores de la zona norte a desplazarse hacia las ventas callejeras con buenos resultados
Niurka Franco
@ConFranqueza
Los precios del pescado, mariscos y demás frutos del mar subieron como la espuma , tanto antes como durante la presente temporada, movidos entre otras razones por la demanda, lo cual impulsó a muchos a desplazarse de los sitios de ventas convencionales, a los callejeros.
Y es que no sólo por tradición los usuarios han preferido el pescado, también por la escasez de carne de res, muchas carnicerías del área metropolitana permanecen cerradas desde antes de la Semana Mayor y las que se mantenían de puertas abiertas, estaban expendiendo de todo, menos productos cárnicos. Una que otra ofrece chuletas de cerdo y embutidos.
“Es lamentable como la escasez nos ha impuesto pautas de consumo, ya los venezolanos no decidimos lo que queremos comer, porque nos alimentamos con lo que podemos conseguir”, afirmó Gilberto Ramos, quien reside en Caracas y dijo estar de visita en casa de familiares. ”De aquí no me voy sin comer cuajao”, aseguró.
Él junto a otras seis personas, se encontraba comprando pescado en un improvisado expendio, atendido por Argenis Velásquez, quien asevera que todos en la Avenida Costanera lo conocen como “el popular pasita”.
“Llevo 40 años vendiendo pescado aquí y nadie puede decir que soy carero, la gente se lleva un producto fresco a buen precio, ya no me está quedando casi nada”, comenta el lugareño, quien afirma que se dio el gusto de vender camarones cuando el kilo costaba 2 bolívares.
Mirna López contó tras llegar al puesto, que había recorrido nueve expendios entre Puerto La Cruz y Lechería y que en ninguno encontró precios que le convenciera. “Estos han sido los más justos, porque es pescado lo que busco, no caviar”, dijo entre risas.
“El pasita” pregona de manera rápida su oferta, lo que llama la atención de los potenciales clientes: “camarones 900, cazón 600, marao 250, cabaña pintada 300, cabaña blanca 350, dorado 400, chucho 400 eso es lo que queda”.
En poco tiempo, este hombre despachó a más de 15 personas que a orilla de la avenida paraban sus vehículos para comprar los frutos del mar a precios mucho más bajos que los observados en otros establecimientos a orilla de mar.
Llamó la atención de los compradores la refrigeración del producto, la sinceridad de la pesa aparentemente no controlada y el trato cordial del vendedor, un aspecto que aunque muchos no lo crean, tiene gran significación a la hora de ofrecer un servicio.
Precios del pescado espantan a consumidores
Expendedores aseguran que el costo de los aceites para motores fuera de borda, así como de los enseres de pesca ha encarecido los frutos del mar
Expendedores aseguran que el costo de los aceites para motores fuera de borda, así como de los enseres de pesca ha encarecido los frutos del mar
Niurka Franco
@ConFranqueza
El impuesto más perverso que debe pagar la familia venezolana, es la inflación, la cual no se detiene y por el contrario amenaza permanentemente el consumo de los estratos más deprimidos económicamente.
En una economía dolarizada, donde la mayoría a de los productos de consumo son importados debido a la baja producción nacional, el pescado y otros frutos del mar podrían ser una alternativa, sobre todo en las entidades costeras, sin embargo, consumidores se quejan por el alto costo que ha experimentado este rubro, cuyo consumo es prácticamente un lujo.
Un recorrido por el sector Los Boqueticos en Puerto La Cruz y la aldea de Pescadores de Lechería, permitió constatar que hasta la sardina se ha vuelto incomprable, pues su precio pasó de 50 bolívares a 200 cuando se consigue, porque en estos momentos existe veda.
“Cheo” Salazar se acercó sigiloso al equipo de elmercurioweb.com, para sugerir que nos trasladáramos a Puerto Píritu si queríamos comprarcamarones.
“Allá todavía se consiguen en 1000 bolívares sin conchas”, dijo en voz baja, mientras advertía sobre lo que calificó como “un robo”: 1500 bolívares por un kilo del producto pelado.
Y es que para el ciudadano de a pie, hablar de mil bolívares inmediatamente enciende las luces porque con tres o seis ceros, lo importante es que cuesta ganárselo y la mayoría sólo percibe 5 mil 622 mensuales y si se dispone de 3 mil para adquirir dos kilos de un producto para una sola comida, entonces quedarían solo 2 mil 622 para los 29 días restantes, durante los cuales también es necesario comer.
Los expendedores de productos del mar se defendieron al señalar que aúncuando no tienen que alimentar los peces como jocosamente comentó una cliente, deben invertir muchas horas de sueño, arriesgarse a ser víctimas de piratas del mar y hacer fuertes erogaciones en aceite para motores fuera de borda(escaso y por ende caro)así como en artes de pesca.
“Ahorita nada es barato, se atrevió a decir Alexander López, vendedor, tras indicar que deben hacer esfuerzos para poner a disposición de sus clientes especies como cabaña, coro coro y dorado, cuyos precios oscilan en 280, 320 y 400 respectivamente.
En el caso de otras variedades como Sierra, Pargo o Salmón, destaca que los precios oscilan entre 520, 600 y 700 por kilogramo. En tanto que otros como Atún y Catalana oscilan entre 490 y 650.
Precios del pescado no detuvieron las ventas
Expendedores aseguran que en comparación con años anteriores la demanda fue menor, pero advierten que ante la crisis la zafra ha sido positiva
Expendedores aseguran que en comparación con años anteriores la demanda fue menor, pero advierten que ante la crisis la zafra ha sido positiva
Niurka Franco
Los expendedores de pescado, producto que no ha escapado de la escalada de aumentos en los precios de los alimentos, aseguran que en Puerto La Cruz y Lechería las ventas se mantuvieron dentro de unos parámetros positivos, aunque jamás en comparación con temporadas anteriores.
Entre los tipos que mayor salida tuvieron destacan el dorado, cojinúa y corocoro, que se cotizan entre 300 y 250 bolívares el kilogramo, así como el mero, sierra y pargo que se ofertan en 600, 400 y 450, respectivamente.
Con respecto a los mariscos, los más pedidos son los camarones que cuestan Bs 450 con concha y hasta Bs 600 el kilo de los ya pelados; así como el calamar que se consigue en 300 bolívares.
Reinaldo Brito, dedicado durante años a la venta de estas especies, afirma que en este asueto las ventas han estado bastante buenas, pero no como en la misma época de 2014.
En cuanto a la sardina, que está desaparecida de los puestos, señala que la situación se debe a que “estamos en veda y la sardina es materia prima para pesca, sin ella es problemático”. En materia de precios, Alexis Serrano refirió que se trata de una carne sana y aunque el precio ha subido, siempre la gente lo busca por su frescura y calidad.
A propósito del mar de fondo ocurrido en las costas de Lechería, Brito aclara que para nada afecta la faena pesquera.
Mientras tanto, los trabajadores del mar aducen que los actuales precios de pescados y mariscos se deben a que el aceite para motor de sus embarcaciones y de otros materiales y equipos necesarios en el arte de la pesca están por las nubes.
Estos aprovecharon para exhortar a las autoridades a brindarles mayor seguridad debido a que son constantes los robos en alta mar y jamás se averigua y menos se penaliza a quienes los mantienen en esta zozobra.
“Cuando no hay castigo entonces se permisa el ilícito”, advierte Carlos Sulbarán, pescador del sector Santa Rosa de Lechería.