Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

En Resistencia contra la Desinformación

En tiempos desafiantes, la desinformación y la posverdad buscan confundir y desmoralizar a los venezolanos.  Es imperativo que unamos fuerzas contra esta manipulación y la incertidumbre que genera.  No podemos permitir que la guerra híbrida debilite nuestra voluntad ni nuestra esperanza de un cambio hacia la libertad y la democracia.

Reconquistar la libertad y restaurar la confianza en el futuro de Venezuela es responsabilidad de cada ciudadano comprometido.  Debemos implementar estrategias efectivas para contrarrestar a quienes intentan minar nuestros esfuerzos por un país próspero y seguro.

La educación es fundamental en este combate.  Debemos cuestionar la información que recibimos, promover la transparencia y la honestidad, y buscar la verdad en medio de la confusión.  Estos son pasos cruciales hacia la resistencia y la unidad.

Esta resistencia contra la propaganda y la manipulación exige valentía, determinación y solidaridad.  Como ciudadanos comprometidos con el bienestar de Venezuela, alcemos nuestra voz y trabajemos juntos para desafiar las narrativas falsas.  Así fortaleceremos nuestra determinación de lograr una nación libre y próspera.

La esperanza en un futuro mejor debe impulsarnos.  Todos los que anhelamos democracia, seguridad y prosperidad debemos unir nuestras fuerzas para hacer realidad nuestros sueños de una Venezuela mejor.

Enfrentemos juntos los desafíos, construyamos puentes de solidaridad y resistencia, y forjemos un camino hacia un horizonte de oportunidades y libertad. En la unión y la determinación de cada venezolano reside la fuerza para superar la guerra híbrida y alcanzar una Venezuela libre y próspera.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Presión de EEUU: Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

El reciente encuentro entre Richard Grenell, el enviado de Donald Trump, el dictador venezolano Nicolás Maduro, así como las conversaciones previas y posteriores con la líder opositora María Corina Machado, simbolizan un momento en la búsqueda de posibles salidas a la grave crisis política y humanitaria que afecta a Venezuela.

Mas allá de las fingidas sonrisas, la humillación de Nicolás Maduro ante Richard Grenell, refleja la creciente presión internacional sobre su régimen.

Este encuentro puso en evidencia la vulnerabilidad de Maduro en un momento de grave aislamiento diplomático y crisis económica, subrayando su incapacidad para sostener una posición de poder medianamente duradera.

Sin lograr nada a cambio, Maduro tuvo que liberar de "ipso facto" a seis de los rehenes estadounidenses que mantenía secuestrado y acceder de buena gana, no solo a recibir a los venezolanos deportados, sino irlos a buscar por cuenta de los menguados recursos que le quedan.

Por si fuera poco, ayer se supo que la administración Trump ha confiscado formalmente otro avión de la flota de Maduro, asignado a Delcy Rodríguez, quien estuvo reunida con Grenell en Miraflores.

La aeronave estaba retenida en República Dominicana, donde suelen vacacionar los jerarcas del régimen .

Se prevé que el secretario de Estado, Marco Rubio, anuncie la incautación esta semana, en el marco de la gira que realiza por América Latina.

La situación destaca no solo la inestabilidad política de Nicolás Maduro y sus cómplices, sino también el impacto de las políticas estadounidenses en la dinámica regional.

Esta comentada visita de Richard Grenell, enviado de Trump, refleja igualmente la complejidad de una situación en la que el futuro del país depende de la interacción entre distintas visiones.

Por un lado, Nicolás Maduro representa a una tiranía que, a pesar de su total falta de apoyo popular y creciente aislamiento internacional, pretende mantenerse en el poder mediante el manejo inescrupuloso de recursos de oscura procedencia y una brutal represión contra la oposición.

Por otro lado, María Corina Machado encarna la esperanza de un cambio y la lucha por una democracia que la casi totalidad de los venezolanos anhelan.

La participación de un enviado estadounidense en estos encuentros no solo muestran un interés por parte de la comunidad internacional en la estabilidad de Venezuela, sino que también sugiere que podría haber mayor presión para disuadir al dictador que su mejor opción es negociar la entrega del poder al presidente legítimamente electo por la soberanía popular, Edmundo González Urrutia.

A juicio de algunos analistas, este enfoque podría abrir puertas a un acuerdo que beneficie a todos los venezolanos y a la región, en lugar de perpetuar la lucha entre los pocos chavistas que quedan en el pais, pero apoyados por el alto mando militar y policial; y los opositores que representan la inmensa mayoría de la población.

El hecho de que un representante de Trump haya buscado acercarse primero a la lider de los venezolanos, María Corina Machado y comunicarle despues el resultado de su conversación con Maduro, muestra la disposición de EEUU de hacer respetar el mandato del pueblo venezolano expresado nítidamente el 28 de julio pasado.

Consideran que en un momento donde la diáspora venezolana busca desesperadamente regresar a un país en paz, este tipo de esfuerzos no son nada despreciables.

Las conversaciones, aunque ricas en desafíos, son una posible vía hacia la reconstrucción de un país que ha sufrido tanto, por la corrupción, a incapacidad y la destrucción provocada por el chavismo, en los últimos 26 años.

En todo caso pareciera que es la última posibilidad que le queda a Maduro y a sus cómplices de entregar el poder por las buenas.

La esperanza reside entonces en que estas iniciativas no sean solo momentos aislados, sino el comienzo de un proceso continuo y breve de construcción de acciones concretas que lleve a un futuro más próspero y unificado para toda la sociedad venezolana.

Al final del día, el camino hacia la paz y la estabilidad necesita de la valentía de todas las partes para encontrar un terreno común, protegiendo así la dignidad y los derechos de cada venezolano.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

El jefe del Tren de Aragua: Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

María Corina Machado, la líder de los venezolanos, ha sacado a la luz publica una inquietante verdad: el presidente de los EEUU, Donald Trump, sabe que Nicolás Maduro es el verdadero cabecilla de la temida banda terrorista El Tren de Aragua.

Esta declaración no solo implica un llamado a la acción por parte del pueblo de Venezuela, sino tambien del gobierno de EEUU y de los gobiernos de toda la región, porque revela la complejidad y la gravedad de lo que significa, que una nación como Venezuela, esté secuestrada por una organización criminal que mantiene el poder por la fuerza.

Al revelar solo una arista de las múltiples implicaciones de la situación en Venezuela, por la falta de libertad y de democracia, María Corina Machado se erige, una vez más, como la figura más emblemática, más valiente y mas clara de la resistencia.

Su coraje al señalar la conexión entre el régimen de Maduro y el crimen organizado refleja su preocupación profunda por el futuro del país y de toda la región, así como la seguridad de sus ciudadanos.

El Tren de Aragua, que ha extendido su influencia más allá de las fronteras venezolanas, representa un peligro inminente no solo para Venezuela, sino para toda la región, lo mismo que el resto de las agrupaciones terroristas asociadas al régimen de Maduro, como Hamás. Hezbolá, la Farc, el ELN y los más importantes carteles de la droga

La afirmación de María Corina Machado sugiere que la comunidad internacional, liderada por figuras como Trump, tiene la responsabilidad de actuar frente al caos que Maduro perpetúa.

En un momento donde la verdad se convierte en un recurso escaso, la voz de María Corina Machado nos recuerda que la lucha por un futuro mejor es una tarea colectiva.

La revelación de la complicidad de Maduro con el crimen organizado es un despertar que no podemos ignorar.

Mientras el mundo observa, es crucial que no solo los connacionales tomemos conciencia de la gravedad de esta circunstancia, sino que también exijamos acciones concretas que lleven a la justicia y, en última instancia, a la libertad del pueblo venezolano.

La esperanza reside en que la valentía de unos pocos inspire a muchos más a levantarse y exigir un cambio verdadero.

Leer más
Pedro Galvis Pedro Galvis

Sigue la destrucción: Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Voces de Libertad

Nicolás Maduro persiste en el usufructo del poder con el único afán de saquear al país y dejarlo completamente destruido.

Lo que vemos con el signo monetario nacional es evidencia de ello.

Al momento de redactar estas líneas, el cambio dolar-bolívar está a 60 bolívares por dólar, en el oficial, y en el paralelo a 70 bolívares.

Estos señores destruyeron nuestra moneda y con ello, la capacidad de compra de todos los venezolanos que hoy en día comen menos porque tienen menos dinero.

Hay que recordar que no solo estamos hablando de 60 ó 70 bolívares, pues debemos hacer memoria y acordarnos que el finado en reiteradas ocasiones le fue quitando ceros al bolívar (le han quitado 14 ceros en tres procesos de reconversión monetaria) para dar la sensación distinta a la hiperinflación que aún actualmente azota al país.

El socialismo acabó con el bolívar y con éste aniquiló nuestra capacidad de adquirir bienes y servicios, y, por lo tanto, de vivir adecuadamente.

Fueron creando, además, un abismo entre el 99% de los venezolanos empobrecidos y solo el 1% de la cúpula enchufada que vive bien.

Ellos –de Nicolás Maduro para abajo– quieren seguir en el poder para mantener sus negocios, para seguir enriqueciéndose mientras la inmensa mayoría de la poblaciones venezolana se muere de hambre.

Los socialistas son así, aquí y en todas partes, su objetivo más grande es volverse ricos gracias al sacrificio del pueblo. Y, así lo vemos, cuando observamos a los jerarcas del régimen viviendo y comiendo bien.

Y, a pesar de ello siguen repitiendo, desvergonzadamente, aquella frase de “ser rico es malo”, pero malo para el ciudadano común no para ellos que cada vez se hacen más millonarios a través del dinero del Estado y por el amparo que ese Estado le da para sus negocios innombrables.

Ellos siguen y quieren seguir desangrando a los venezolanos; quieren que tú continúes juntando centavos para comer, que tú sufras mes con mes para comprar tus medicamentos.

Ellos quieren que tú padezcas aún más.

Este es el sistema que Maduro y sus cómplices quieres perpetrar y el que María Corina Machado y Edmundo González quieren romper para darle libertad a todos los venezolanos.

Hoy estoy más convenido que nunca que el fina del régimen está cerca.

Y lo vemos como Maduro dobló las piernas ante el enviado de Trump, al verlo cambiar su retórica antiimperialista por una de “arrodillamiento” con los gringos.

Se saben débiles y derrotables, por eso se le ven las costuras.

Estamos cerca del fin. Eso anótenlo.

Así de sencillo.

Sin más que agregar, nos leemos la próxima semana.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Maduro se rajó; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

Sobre todo y ante todo, Donald Trump es un Presidente disruptivo y pragmático, capaz de tomar decisiones drásticas y a veces inesperadas, con una puntería asombrosa para hacer blanco en la parte más débil de su adversario.

Ayer sorprendió al país e incluso a muchos de sus propios partidarios al enviar a Venezuela a uno de sus colaboradores más cercanos para hablar con el dictador Nicolás Maduro.

En un momento crítico para Venezuela, la llegada de Richard Grenell, exembajador de Estados Unidos en Alemania y actual comisionado para resolver problemas peliagudos, como el Venezuela y Corea del Norte, dejó a más de uno con la boca abierta.

Su visita a nuestro a país en un momento marcado por la crisis política y humanitaria mas profunda de la historia, puso con los nervios de punta a la tirania, por el pavor que le tienen a las reacciones de Trump.

Ver a Grenell, quien también fue jefe de los servicios de inteligencia y seguridad nacional de EEUU, fue como mirar el fin de toda la maraña delictiva que les permitió enriquecerse impudicamente a costa de la destruccion del país.

Ante el enviado de Trump, Maduro se rajó. Autorizó que un avión de la fuerza aérea estadounidense aterrizara en Maiquetia. Envíó a Jorge Rodríguez, presidente de la espuria AN y a Yván Gil, su canciller, a recibirlo con honores y complació todas sus solicitudes.

Grenell, reconocido por su proximidad a la administración Trump, no sólo llegó con la misión de notificarle que la nueva administración de USA mandaría de regreso a Venezuela a migrantes ilegales y, especialmente, a los miembros de la banda terrorista El Tren de Aragua, así como exigír que le entregaran de inmediato a un grupo de estadounidenses presos en las cárceles venezolanas; sino que vino también con la determinación de influir en la situación de un país que ha sufrido durante años bajo la férrea dictadura de Nicolás Maduro.

Mientras le explicaba al ocupante de Miraflores el propósito de su misión, el propio Donald Trump desde el Salon Oval de la Casa Blanca, tildaba a Maduro de "dictador", y ponía de manifiesto la postura firme de la administración estadounidense hacia el régimen venezolano.

Trump, quien siempre ha expresado su indignación por las violaciones de derechos humanos y la crisis humanitaria en Venezuela, dejó claro que su objetivo es "ayudar a enderezar la situación" en nuestro país.

Esta declaración resonó como un eco de apoyo a aquellos que luchan día a día por la libertad y la democracia.

La visita de Grenell no es solo un acto diplomático; es un símbolo de un apoyo renovado a la oposición y a los ciudadanos venezolanos que sueñan con un futuro libre y próspero.

En medio de la adversidad, la comunidad internacional tiene la oportunidad de unirse y trabajar en conjunto para restaurar la dignidad y los derechos de un pueblo que ha soportado tanto.

Grennel consiguió llevarse ayer mismo a seis de sus compatriotas presos desde hace meses por la dictadura madurista.

Como testigos de esta nueva etapa, los venezolanos sienten una mezcla de esperanza y escepticismo.

Los acontecimientos en los próximos dias serán cruciales.

Hoy el Secretario de Estado de EEUU, Marcos Rubio, inicia una gira por América Latina, en la cual el tema de Venezuela está en su agenda.

Ayer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump dijo que su administración "Haré algo con Venezuela. He sido un gran oponente de Maduro. Nos han tratado no tan bien, pero lo más importante, han tratado muy mal al pueblo venezolano", aseguró Trump al ser consultado sobre la visita de su enviado especial, Richard Grenell, a Caracas.

"Veremos qué hacer para arreglar la situación en Venezuela. Venezuela ha sido muy desafortunada. Yo me sorprendí mucho cuando vi que Biden aceptó comprar mucho petróleo de Venezuela porque Venezuela estaba a punto de acabar con el dictador. Y cuando eso sucedió, lo devolvió a la vida. Biden salió y compró millones de barriles de petróleo. Yo digo, ¿de qué se trata todo eso? Así que no vamos a permitir que pasen esas estupideces. Así que veremos qué pasa. No estamos contentos con el régimen de Venezuela. No nos gusta en absoluto la forma en que han tratado a los venezolanos", insistió.

La promesa de trabajar hacia un cambio duradero, con el fin de la dictadura chavista, así como la luz que Trump, Marcos Rubio, Grenell y otros altos dirigentes del gobierno norteamericano tienen en la mira, podrían ser un importante paso hacia un renacer para Venezuela.

La lucha no será fácil, pero con la determinación y el apoyo adecuado, el país podría finalmente encontrarse en el camino hacia la recuperación y la paz verdadera.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

La última carta de Maduro: Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

La aplastante derrota electoral del régimen de Nicolás Maduro lo ha llevado a la implementación de estrategias diseñadas para perpetuarse en el poder y desviar la atención de la crisis que enfrenta el país.

Ante este escenario, Maduro ha convocado una caricatura de elecciones regionales como un intento de engañar nuevamente al pueblo venezolano, al mismo tiempo que promueve un diálogo ficticio e intensifica la represión.

Una de las tácticas más repugnante es la payasada de convocatoria a una charada de elecciones regionales, en la que obliga a los participantes a reconocer su fraude y su ficticia presidencia.

Este movimiento responde a la búsqueda desesperada de mostrar un semblante de normalidad democrática, aunque las condiciones para una competencia justa y libre son absolutamente inexistentes.

La falta de condiciones verdaderamente democráticas evidencian que estas engañosas elecciones están más orientadas a consolidar el control que a ofrecer un cambio genuino.

Simultáneamente, el régimen ha promovido sainetes de diálogos que carecen de sustancia y representatividad, junto con traidores a la causa de la libertad, disfrazados de opositores.

Maduro ha presentado estos encuentros como pasos hacia la reconciliación nacional, pero en realidad, son un recurso para ganar tiempo y desviar el foco de atención de la oposición y de la comunidad internacional.

Estos simulacros de "diálogos" estan marcados por la falta de transparencia y una evidente manipulación de la narrativa, presentando al régimen como un interlocutor dispuesto al cambio, cuando en la práctica, no hay intención de ceder en su autoritarismo.

Por último, la represión se ha intensificado como una respuesta a la disidencia y a cualquier intento de oposición organizada.

Las fuerzas de seguridad del Estado están en un estado de alerta constante, reprimiendo protestas y acallando voces críticas mediante detenciones arbitrarias y violencia.

Este clima de miedo no solo busca sofocar la oposición, sino también desincentivar la participación ciudadana en procesos electorales futuros.

En conclusión, las estrategias de Nicolás Maduro para superar su derrota electoral pintan un cuadro sombrío de manipulación política y represión.

La combinación de un nuevo fingimiento electoral, diálogos vacíos y un creciente aparato represivo busca mantener su régimen a flote, a expensas de la democracia y los derechos humanos en Venezuela.

No lo lograrán. Los venezolanos ya aprendimos la lección y hemos decidido cambiar, y cuando un pueblo se decide a cambiar no hay nada, nada, nada que lo detenga.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Venezuela: La Tragedia de la Soberanía Despojada

Ahora, en un giro irónico, el mismo desacreditado CNE que validó la victoria de un dictador se atreve a convocar unas "elecciones de sangre", bajo condiciones que son, en el mejor de los casos, cuestionables

La situación política en Venezuela ha alcanzado niveles alarmantes, especialmente tras las elecciones del 28 de julio, en las que elegimos a Edmundo González Urrutia con una ventaja abrumadora sobre Nicolás Maduro. Este resultado, que debería haber sido motivo de celebración para nuestra democracia, se vio empañado por un escandaloso robo electoral que nos ha despojado de nuestra soberanía y de la posibilidad de generar un cambio real

El Consejo Nacional Electoral (CNE), un organismo que ha demostrado ser cómplice del régimen, declaró la victoria de Maduro sin aportar pruebas ni elementos que justifiquen tal afirmación. Esta falta de transparencia y legitimidad pone de manifiesto la manipulación sistemática que ha caracterizado la administración de Maduro

Ahora, en un giro irónico, el mismo CNE que validó la victoria de un dictador se atreve a convocar unas "elecciones de sangre", bajo condiciones que son, en el mejor de los casos, cuestionables. Las nuevas elecciones, anunciadas por un CNE desacreditado, han sido condicionadas a que los candidatos reconozcan de antemano los resultados que emanen de este organismo, antes de que se lleve a cabo el proceso electoral

Esta exigencia no solo viola los plazos y procedimientos establecidos en la ley, sino que también se convierte en un mecanismo para perpetuar la dictadura. Presentarnos a participar en un evento electoral de esta naturaleza, condicionado de tal manera, no puede considerarse un acto de ingenuidad. Al contrario, es una manifestación de complicidad con el régimen, constituyendo una traición a nosotros mismos, a los valores democráticos y a nuestra patria

Es fundamental que reflexionemos, como verdaderos opositores democráticos, junto a los movimientos sociales y a todos los ciudadanos venezolanos, sobre el camino a seguir. Debemos mantener la confianza en nuestra líder, María Corina Machado, quien ha desarrollado una estrategia impecable que ha producido resultados exitosos en medio de todas las adversidades. La lucha por nuestra democracia no puede convertirse en un juego de palabras ni en una negociación con quienes han demostrado estar dispuestos a todo por mantener el poder

La dignidad de nuestro pueblo no se negociará, y el reconocimiento de un proceso electoral viciado no puede ser una opción. La situación actual en Venezuela exige una respuesta contundente y unitaria. Aquí nadie se rinde, con la memoria de la votación del 28 de julio fresca en nuestros corazones, nos levantamos contra la opresión y exigimos lo que nos pertenece: el derecho a elegir en un ambiente de verdadera libertad y justicia. La historia de Venezuela está en juego, y el momento de actuar es ahora.

Por una Venezuela libre, segura y próspera. ¡Vamos hasta el final!

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Idiotas útiles; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Hace muchos años, en los albores de la tiranía castrista, se escuchaba hablar, en Cuba, con relativa frecuencia, sobre personas que eran calificadas como “tontos útiles” o “compañeros de viaje”, en relación, a sujetos que defendían las propuestas marxistas y a sus voceros, sin que integraran esa horda que tanto daño ha hecho a la humanidad.

Conocí a varias de esas personas, entre ellos, familiares, hombres y mujeres de buena fe que se creyeron todos los cuentos del castrismo por un periodo de tiempo, algunos, se incorporaron a la lucha armada contra el régimen. También los hubo que sin ninguna buena fe se prestaron al juego de la dictadura hasta que sintieron que el fuego podía quemarlos, decidiendo emigrar.

Algunos de estos, a pesar de estar lejos, jamás dejaron de servir al castrismo, ya fuese espiando en su beneficio o simplemente lavándole el rostro al régimen al organizar, en otros países, particularmente desde Estados Unidos y Puerto Rico, viajes y conferencias a favor de la tiranía.

Otros crearon instituciones con el objetivo de hacer potable el totalitarismo a extranjeros dispuestos a cumplir el rol de idiotas a favor del castrismo, función en la que han cumplido un rol importante los servicios de inteligencia y diplomático de Cuba, ya que han facilitado recursos a quienes desde la emigración les han servido.

El castrismo para ampliar esa asistencia fundo el Instituto de Amistad con los Pueblos, una entidad que se dedica a captar políticos, dirigentes sociales, intelectuales y a cualquiera que, como consecuencia de su frustración, este dispuesto a servir en el infierno. El ICAP y la Casa de Las Américas,  fueron instrumentos que prestaron grandes servicios a la dictadura cubana porque sirvieron para encubrir su gestión subversiva y a sus espías.

El liderazgo castrista rápidamente se percató que no solo los cubanos se distinguen por la disfuncionalidad de apoyar gobiernos tiránicos. Asumieron conciencia que, en todos los países, incluidos los más avanzados en derecho, hay idiotas útiles o compañeros de viaje prestos a servir como hemos podido apreciar a través de los años.

Hace unas semanas atrás, mi amigo, el capitán en condición de retiro del ejército de Estados Unidos, Luis Rolle, me dijo que tenía la convicción que el gobierno del presidente Joe Biden se aprestaba a tomar medidas a favor del régimen cubano. Escuche su comentario con mucha atención, así que no me tomo por sorpresa que el totalitarismo cubano, una sempiterna amenaza a la seguridad de Estados Unidos, fuera una vez más favorecido por quienes algunos consideran el continuador de la política hacia Cuba de Barack Hussein Obama.

Es incomprensible que quienes promueven políticas favorables a regímenes de fuerza, a pesar del cumulo de fracasos de esas autocracias, aun disfruten del favor público y puedan seguir facilitando a los infractores de los derechos ciudadanos una cobertura que les favorece, gestión que los convierte, al menos, en “compañeros de viaje”.

Desgraciadamente encontramos a muchas personalidades que disfrutan ser compañeros de viaje de autócratas. Los topamos en la industria del espectáculo, la academia, corporaciones poderosas y en la política estadounidense, como se demostró con la exclusión del régimen de Cuba de la lista de estados terroristas, por suerte, reincorporada a esa sombría relación por el presidente Donald Trump el mismo día que asumió la conducción del país.

Es penoso, pero evidente también, que 66 años después sobran idiotas a plenitud que, a pesar de haber abandonado a Cuba, siguen añorando las piltrafas del régimen dejándose manipular de diferentes maneras por las autoridades castristas, sin que estén ausentes, los infaltables pescadores de rio revueltos, siempre listos para hacer negocios con la dictadura por tal de ganar dinero, aunque este esté manchado con la sangre de sus compatriotas.

Aclaro, no apunto a la nostalgia por Cuba y lo cubano, una herida que muchos tenemos abierta. Escribo sobre las personas que, a pesar de haber tomado la decisión de dejar su país, defienden la gestión del nefasto gobierno que les obligo a partir, así que sugiero que ambos términos, “tontos útiles y compañeros de viaje” sean sintetizados en “idiotas útiles” porque después de tanta devastación, habría que ser más categórico en estas calificaciones que demuestras que miles de año de evolución no impiden que todavía haya seres humanos con genes de rata.

Leer más
Pedro Galvis Pedro Galvis

Espacios vacíos versus agujeros negros en política; por Eddie A. Ramírez S.

En democracia e incluso en gobiernos autoritarios no se deben dejar espacios vacíos porque cualquier otro grupo político o ideológico lo ocupara tarde o temprano. En gobiernos totalitarios eso no aplica, ya que actúan como agujeros negros que devoran a quienes pretenden ocupar espacios que no quieren ceder. Veamos algunos ejemplos.

Cuando Hugo Chávez convocó una Asamblea Constituyente en 1999, esa figura no estaba en la Constitución. Sin embargo, votamos para no dejar ese espacio vacío, pero el agujero negro del régimen devoró nuestra representación y solo obtuvimos seis diputados. Cuando correspondía realizar un referendo revocatorio presidencial, Chávez lo demoró para obtener ventajas y utilizó los recursos del Estado en su provecho. Votamos, pero el agujero negro se tragó la voluntad de la mayoría.

En el 2007 Chávez convocó un referendo para reformar la Constitución, lo perdió pero logró que su Asamblea Nacional, violando la Constitución, lo repitiera bajo la figura de enmienda, la cual ganó. Antes de fallecer, impuso como candidato a su vicepresidente Nicolás Maduro a pesar de que constitucionalmente no podía. Para no perder espacios acudimos a votar en el 2013, pero Maduro negó que se realizara una auditoria completa. El agujero negro se tragó las aspiraciones de Capriles y de la mayoría de los venezolanos.

En el 2015 votamos y obtuvimos 112 diputados, lo que nos hubiese permitido, entre otras cosas, nombrar un nuevo CNE, pero el agujero negro se tragó a tres diputados de Amazonas y perdimos la mayoría. En el 2017 hubo elección de gobernadores y a pesar de que las encuestas favorecían a la oposición solo obtuvimos cinco gobernaciones. Además, el agujero negro se tragó la del Zulia que había ganado el luchador Juan Pablo Guanipa

En el 2018 Maduro ganó otra elección no reconocida por el mundo democrático. Cuando terminó su período 2013-enero 2019, la Asamblea Nacional 2015 designó a Juan Guaidó, como presidente de la República encargado hasta una nueva elección. A Guaidó se lo tragó el agujero negro del régimen con la ayuda de los diputados de la Asamblea Nacional 2015 que actuaron como Saturno devorando a sus hijos.

El 22 de octubre 2023 la oposición realizó una elección Primaria para elegir un candidato de la unidad. María Corina obtuvo el 90 por ciento de los votos, pero el agujero negro la inhabilitó como candidata presidencial. El 28 de julio pasado elegimos a Edmundo González como presidente, pero el agujero negro se tragó la voluntad de casi ocho millones de venezolanos. Según el Foro Penal Venezolano, al 15 de enero había 1.687 presos políticos, entre ellos Enrique Márquez quien fue candidato presidencial, 43 de ellos con ubicación desconocida, la mayoría por las elecciones del 28J, además hay cinco compatriotas refugiados en la embajada de Argentina con restricciones de luz, agua y suministro de medicinas.

Ahora Maduro está convocando a elección de gobernadores. Algunos piensan que para preservar espacios hay que votar. Cabe recordar que cuando hemos ganado gobernaciones les quitaron competencias y que Antonio Ledezma, fue encarcelado cuando era nuestro Alcalde Metropolitano y tuvo que exiliarse. El agujero negro se tragó las directivas legales de varios partidos, creó partidos de maletín y compró algunos candidatos electos de la oposición.

Cabe citar el caso de Iraida Villasmil, presidenta de Consejo Legislativo del Zulia, militante de Un Nuevo Tiempo, quien dio una declaración bochornosa reconociendo a Maduro. Cabe preguntar si se volteó o si por ultimátum del régimen decidió reconocerlo. Si este fuese el caso, ha debido correr el riesgo de que la destituyeran o renunciar, pero prefirió enlodarse. También el de Aimé Nogal, rectora del CNE, simpatizante de ese partido, que enmudeció a pesar de tener evidencias del triunfo de Edmundo González.

Estamos conscientes de que la decisión de votar o no tiene argumentos a favor y en contra y no dudamos de que algunos opositores de buena fe piensan que no hay que dejar espacios vacíos. Sin embargo, ojalá consideren que esos espacios son siempre devorados por el agujero negro del totalitarismo, que María Corina ha declarado que no se debe votar hasta tanto no se reconozca el resultado del 28J. Además, que no es casualidad que Bernabé Gutiérrez, Timoteo, José Brito y otros alacranes prediquen que hay que votar, ya que necesitan su mendrugo de pan y no les importa que Venezuela sea devorada por el agujero negro del totalitarismo.

Como (había) en botica: Solidaridad con los compatriotas y otros emigrantes acosados por las injustas medidas de Trump. Lamentamos el fallecimiento de Pedro Marcano, excelente profesional, querido compañero de trabajo en Palmaven y miembro de Gente del Petróleo y de Unapetrol ¡ No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com 28-01-25

Leer más
Pedro Galvis Pedro Galvis

Nadie se rinde: Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Voces de Libertad

Pueden evitar que las cisternas con agua pasen a la sede de la Embajada de Argentina en Caracas.

Pueden cortar el servicio eléctrico a esta sede diplomatica

Pueden bloquear el acceso a las medidas para quienes nos encontramos asilados en la sede diplomática argentina en Venezuela.

Pueden hostigar a la mamá de María Corina Machado y perseguir a los valientes dirigentes liberales que defendieron los votos el pasado 28 de julio.

Si quieren, hagan sus políticas de intimidación, de acoso y de terror. Hagan lo que quieran para tratar de sostenerse ilegalmente en el poder.

Mientras nosotros, estoicamente, vamos a resistir como resisten los quienes tienen la fuerza de la verdad y de la razón de su parte.

Ellos pueden perfeccionar sus métodos de miedo, mientras nosotros seguiremos firmes, con la gallardía y el ejemplo que nos ha mostrado María Corina Machado a lo largo de todos estos años de lucha.

Pueden estar seguros, quienes usurpan el poder en Venezuela, que nosotros no nos vamos a rendir. No cederemos ante los chantajes ni mucho menos a sus cantos de sirena preelectorales.

Nosotros no vamos a dar nuestro brazo a torcer, pues sabemos la gran verdad –la misma que se conoce desde Pekín hasta Washington– el pasado 28 de julio Edmundo González Urrutia ganó las elecciones y Nicolás Maduro se robó el proceso y se juramentó irritamente.

Quienes luchamos por la libertad no nos vamos a rendir, no vamos a dar un paso atrás; por el contrario aquí seguimos dando la batalla cívica, moral y política por la liberación de nuestra nación.

Y, está lucha no solo es venezolana; pues, es evidente que el régimen de Maduro es un problema continental. Ya que sus acciones causan perjuicio a los venezolanos y a los latinoamericanos.

El accionar de la banda criminal del Tren de Aragua ha sido auspiciada por Maduro y los crímenes cometidos por éstos en Estados Unidos, Chile y otros países del hemisferio es responsabilidad directa de Miraflores.

Además, otra muestra de ello, es las relaciones de Maduro con los terroristas que acaban de cometer una masacre en la región del Catatumbo en Colombia.

Sin duda, Maduro es un mal que trasciende las fronteras nacionales, por ende su salida del poder es una necesidad venezolana y de toda América Latina. Así de sencillo.

Sin más que agregar, nos leemos la próxima semana.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Balance de 25 años de cataclismo; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma

Un buen padre de familia está llamado a presidir la faena de forjar familia teniendo la verdad como blasón. Ser garante del bienestar del hogar que preside, implica asumir las responsabilidades que aseguren el mejor destino y la superior suerte de sus tutelados. De allí que los venezolanos deben saber la verdad y solo la verdad de la dimensión del desastre que deja a su paso esta postiza revolución que acumula 25 años destrozando uno de los países más ricos y hermosos del planeta Tierra. De allí que si de algo debemos estar persuadidos, es de que Edmundo Gonzalez Urrutia debe proceder como la antípoda del falso mesías que emprendió esta incursión que nos deja una Venezuela deshecha en todos los ámbitos.

El compromiso de Edmundo Gonzalez y de María Corina Machado es el de asumir el liderazgo que haga posible alzar al país de esos escombros en los que hoy sufre atrapada en medio de tantos desconciertos. No tengo duda alguna de que nuestro país, con un pueblo esperanzado, derrochando valentía, aplomo y distinguido por un auténtico patriotismo, tal como no los enseña el mito del Ave Fénix, se levantará de sus cenizas, saludable y pujante, una vez emprendido ese trance de la regeneración que conducirán ambos, eso sí, con el indispensable concurso de todos los ciudadanos dispuestos a dar sus contribuciones y ofrendar sus sacrificios, para que tal resurrección  se verifique en el corto, mediano y largo plazo.

Para poder cumplir esa misión regeneradora, se ha elaborado el Plan Tierra de Gracia con el concurso ordenado y sostenido de decenas de ciudadanos preparados y comprometidos entusiastamente con esa labor. Se comienza por el diagnóstico fidedigno de la tragedia a resolver. De allí que se ha cuantificado el saqueo ejecutado por esa banda delincuencial que ha secuestrado las instituciones del país, en más de un millón de millones de dólares, entre los años 1999 y 2019. Esa orgía de robos y derroches ha continuado, de tal manera que, el monto del presupuesto aprobado para el año entrante por la domesticada Asamblea Nacional, equivale a un presupuesto de 22.662 millones de dólares, una suma inferior a los más de 23.000 millones de dólares que se raspó el defenestrado ministro de petróleo Tareck El Aissami.

Hace 20 años, el 70% de los venezolanos pertenecía a la clase media y menos del 25% era pobre; para la fecha que corre, como consecuencia de la debacle económica, el 82% de la población lucha por sobrevivir en la estrechez de la pobreza y otro porcentaje de seres humanos son acorralados por una espeluznante miseria. La explosión de esa pobreza extrema, aunada a la crisis de servicios, la inseguridad y la persecución política, se hace sentir en la gigantesca diáspora que ha despedazado los núcleos de millones de familias. Ese es el quebranto más sensible, porque toca las fibras sentimentales de un pueblo acostumbrado a crecer bajo la sombra del afecto entre los seres más queridos. Los venezolanos tenemos el sublime hábito de pedirle la bendición a nuestros padres, abuelos y padrinos. Es parte de esa afabilidad con que asumimos la vida, con fe, ilusiones y guiados por emociones de concordia.

En los informes elaborados por los especialistas, se indica que el tamaño de la economía venezolana era para el año 1999, de más de 100 mil millones de dólares, cifra que, de haberse mantenido el ritmo de crecimiento que se observaba en ese lapso, debería ser para este año 2024 de por lo menos 700 mil millones de dólares nominales. La desdicha es que no pasamos de los mismos 100 mil millones, pero devaluados y menoscabados por los efectos inflacionarios.

La verdad es que pulverizaron nuestro signo monetario; desacreditaron el Banco Central de Venezuela; desplomaron nuestra industria petrolera y gasífera, por eso no hay gasolina, ni gasoil ni gas doméstico; demolieron el emporio industrial acoplado en la CVG; revertieron los extraordinarios avances en los sectores educativos y de salud; destruyeron la infraestructura vial, colapsaron el sistema eléctrico, desatendieron el mantenimiento de acueductos y plantas de tratamiento de agua cruda; abatieron miles de empresas agropecuarias; pasamos de ser un Estado de Derecho a un narcoestado, con funcionarios que aplican un mafioso terrorismo desde las menguadas instituciones sometidas por la dictadura de Maduro; no se respeta la libertad de expresión ni el derecho de propiedad y las cárceles están abarrotadas de presos políticos, al extremo de superar la cantidad que se registran en Rusia, Cuba o Nicaragua.

Para conjurar esos males ya se cuentan con los planes apropiados, incluso para producir respuestas y soluciones tempranas, con vistas al corto y mediano plazo, activando medidas contempladas a partir de los primeros cien días. También se cuenta con el talento humano llamado a asumir ese titánico cometido. Partiendo del hecho cierto de que no será una gestión a cumplir sin que sea menester asegurarnos del concurso de todos los mejores ciudadanos. Igualmente estamos persuadidos de las dificultades monumentales a superar, ya que Edmundo González recibirá un país descalabrado por los cuatro costados. Él, afortunadamente, no es populista, es ajeno a la demagogia, no tiene ínfulas de sabelotodo y está muy lejos esta de simular poseer los dotes de un quimérico iluminado.  

La médula de nuestro Plan Tierra de Gracia es que Venezuela cumpla su sueño de convertirse en un país que produzca riquezas con el esfuerzo de todos, para dejar atrás la pobreza, mientras ascendemos socialmente con ciudadanos más independientes, creadores, capacitados, responsables, con valores y principios democráticos, ensanchando los predios de la clase media. Haremos posible la Venezuela como República Federal, liberal, democrática, moderna y próspera. Para avanzar por esa senda será indispensable un ambicioso modelo de educación como el buque insignia que navegue a ese futuro que no se hereda, sino que es menester construirlo, paso a paso, con la participación de todos los venezolanos, incluidos los que ahora estamos en el destierro.

Remediar para siempre las prácticas nocivas de la corrupción, los malos hábitos del clientelismo político, y desmontar el dañino mito de que “somos ricos porque tenemos petróleo”, serán compromisos ineludibles a cumplir para poder inaugurar un ciclo en el que pongamos en marcha las lecciones aprendidas, incluidas las que nos deja esta tragedia que no podrá ser estéril en ese sentido.   

@AlcaldeLedezma

8 de diciembre de 2024

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Asilo y tortura; Por Omar González Moreno / @omarginzalez6

Mar de Fondo

El régimen de Nicolás Maduro pretende convertir la Embajada de Argentina en Caracas, bajo la protección de Brasil, en una especie de centro de tortura.

El corte de los servicios básicos y el permanente asedio de los cuerpos policiales a esta sede diplomatica y casas circunvecinas ha desatado una ola de indignación y protesta tanto a nivel nacional como internacional.

La noticia resuena como la historia oscura de las constantes violaciones a los derechos humanos en Venezuela y plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de los seis miembros del equipo de campaña de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia que hemos buscado refugio en esta embajada para evitar ser capturados por los verdugos de Maduro.

Desde nuestra llegada a la Embajada, el régimen de Maduro ha sido acusado repetidamente por el hostigamiento e intento de silenciar a aquellos que nos atrevimos a cuestionar su corrupcion, incapacidad e irrespeto a los derechos fundamentales.

La primera medida fue la de expulsar a todos los diplomáticos argentinos que se encontraban en Venezuela por darnos refugio ante la brutal represión desatada contra la oposición.

De alli en adelante, la embajada Argentina, un símbolo de protección y asilo, bajo el gobierno de Javier Milei, se vio transformada en un lugar de acoso permanente, donde la amenaza y el asedio se convertió en la moneda común.

Esa transformación es un claro ataque no solo a la soberanía de un país amigo y solidario, sino también a los principios fundamentales de la diplomacia y el respeto a los derechos humanos.

Los seis dirigentes políticos asilados en la embajada representamos la lucha por la democracia y la libertad en el país que han sido arrebatadas por un régimen autocrático.

Nuestro destino es ahora incierto, y la posibilidad de que seamos sometidos a prisión, torturas o maltratos es un peligro constante.

La comunidad internacional tiene la responsabilidad de reaccionar con rapidez ante esta grave crisis.

La indiferencia ante tales actos podría sentar un precedente peligroso, permitiendo que se perpetúen violaciones a las sedes diplomáticas y a los derechos humanos en Venezuela y en otros lugares donde los derechos de las personas son vulnerados.

Es crucial que los gobiernos y las organizaciones de derechos humanos se movilicen para condenar estas acciones y exigir el respeto a la integridad de los asilados y de todos los presos políticos.

La lucha por la justicia y la protección de los derechos humanos nunca ha sido más relevante.

El clamor por la libertad debe resonar en todos los rincones del mundo, y la voz de quienes defienden la democracia no puede ser silenciada.

Las redes sociales y los medios de comunicación también juegan un papel vital en la difusión de esta situación crítica.

Cada historia de tortura, cada testimonio de abuso debe ser compartido y llevado a la conciencia colectiva.

La presión internacional puede marcar la diferencia, y la comunidad global no puede permitirá que la violencia y la represión prevalezcan.

En este momento oscuro, la esperanza radica en la posibilidad de unidad y solidaridad.

La lucha por un futuro donde la dignidad humana sea respetada debe ser un esfuerzo colectivo.

Alzamos nuestras voces por todos los que han sufrido a manos de un régimen opresor, y por un mundo donde la justicia y la paz sean más que meras aspiraciones.

La historia nos enseñará que la luz siempre encuentra el camino, incluso en los momentos más sombríos.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Petróleo por deportados; Por Antonio Ledezma / @alcaldeledezma

Mientras Edmundo Gonzalez Urrutia se desplaza por el mundo, narrando la épica protagonizada por millones de venezolanos el pasado 28 de julio y haciendo valer la verdad comprendida en cada una de las actas que dan cuenta de su categórico triunfo, y María Corina Machado resiste en la clandestinidad, dentro del territorio nacional; otros voceros, en representación de una microscópica minoría, le hacen el juego a esa corporación criminal que pretende desconocer la voluntad soberana de nuestro pueblo. Sus fines inconfesables, son distintos a los que apostamos a ese histórico triunfo, a los que defendemos la libertad plena y buscamos recuperar la extraviada democracia y reencontrarnos en los núcleos familiares, al día de hoy desgarrados por los efectos de esa catástrofe humanitaria que tiene su falla de origen en aquellos espejismos frustrados, que a su vez se suscitaron por las ofuscaciones que irradiaba el populismo de Hugo Chávez Frias.

Los intereses de pocos no pueden suponerse al interés de muchos, o más vale decir, de todo un pueblo que lo da todo, incluso su vida, por levantar de la desgracia a su patria entrañablemente amada. Las motivaciones de esos jóvenes que salieron a reclamar su derecho a vivir en libertad, o de esos miles de testigos de mesas de votación, y que ahora están confundidos con presos comunes, en cárceles de alta peligrosidad en Venezuela, son diametralmente opuestas, a los móviles de los que andan en misiones especiales, que se limitan a librar “batallas lobistas” para hacer efectivos sus bonos, sus marginales negocios petroleros o de cualquier índole, o simplemente preservar esa limitadísima zona de confort en la que son prisioneros de un régimen que, por ahora, les ha pospuesto la correspondiente ejecución, pero que en cualquier parpadeo los convierte también en víctimas de sus despotismos. 

Se trata de la puesta en escena de los mismos mecanismos de distracción, de un Nicolás Maduro, hoy más que nunca temeroso por el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca y, en consecuencia, angustiado por la posibilidad cierta de que se reactiven acciones que procuren garantizar “la seguridad de los ciudadanos estadounidenses”, tal como lo ha prometido a lo largo de su victoriosa campaña electoral, el reelecto presidente del “imperio gringo”, como le place llamarlo al cleptócrata que encabeza la narcotiranía cívico-militar en Venezuela. Pues bien entiéndase que las razones que llevarían a Donald Trump a actualizar su original medida de instrumentar un cerco antinarcótico en las adyacencias de Venezuela, tienen su epicentro en esa promesa que despertó la confianza de los electores de su país que terminaron votándolo masivamente: “garantizar la seguridad de los estadounidenses”.

Veamos algunos escenarios totalmente valorados y comprobados:

El tráfico de drogas se ha incrementado a partir de que Donald Trump entregó la presidencia de EEUU a su sucesor Joe Biden. Instituciones como La Junta Internacional de Estupefacientes (JIFE) dan cuenta de la propagación de los cultivos de la hoja de coca en Colombia, así como de la escandalosa producción y tráfico de estupefacientes desde territorio venezolano hacia los predios de los estados Unidos de Norteamérica. Es lógico concluir que mientras continue ese apogeo delictivo, seria una ingenuidad imaginar, siquiera, que con Maduro en el poder se desplomaría ese diabólico negociado. Si de algo no veremos pecar a Donald Trump es de candidez, él sabe que Maduro esta enmarañado con el crimen organizado para sostener un armazón económico, en el que gravitan todas las modalidades de la corrupción que evaporó las melifluas proclamas ideológicas de esa impostura revolucionaria. 

Por otra parte, los estadounidenses han padecido los sufrimientos de los letales ataques terrorista. Han sido muchos los daños materiales, humanos y espirituales ocasionados. Pues bien, esos planes siguen vigentes por parte de los conclaves que auspician esos endemoniados disparates. Resulta que Maduro es un aliado fanatizado de los que propugnan el terrorismo como forma de llevar adelante esos perversos planes. Una demostración fehaciente que, seguramente tiene en sus manos el presidente Trump, es la información certificada por la Secretaria de Inteligencia del Estado Argentino (La SIDE), dada a conocer por la ministra del gobierno del presidente Javier Milei, Patricia Bullrich, al confirmar que, “Hussein Ahmad Karak, cabecilla de Hezbollah en Latinoamérica, señalado como la principal figura del grupo extremista en la región, fue documentado ilegalmente en las oficinas de identificación controladas por la dictadura de Maduro”. Me pregunto: ¿pueden estar seguros los estadounidenses, sintiendo la respiración en sus nucas de esas bandas terroristas y delincuenciales refugiadas en Venezuela y protegidas por Maduro?

Otro tema que tratan de colocar con sus acomodaticios relatos, es el que indica que “Maduro acordara con Donald Trump, su disposición a facilitar el suministro de petróleo a EE.UU. y aceptar vuelos de deportación de venezolanos, suspendidos tras el final de las negociaciones con Biden y los suyos”. Lo primero a traer a colación, es que Maduro se vaciló a la administración Biden, arrancándole a la justicia de ese país a sus dos narcosobrinos y a su testaferro de oro, y después se burló de los acuerdos suscritos en el dialogo de Barbados. Con relación al tema petrolero, la verdad es que mientras no hayan garantías de seguridad jurídica, como las que ha abonado Javier Milei a los inversionistas atraídos por el peculiar proyecto petrolero de Vaca Muerta en Argentina, las empresas de ese ramo seguirán limitadas en Venezuela, a inversiones marginales con el consabido redito igualmente marginal. ¿Quién está en capacidad de reedificar las bases de un Estado de Derecho pleno? Edmundo Gonzalez Urrutia. Mientras tanto Estados Unidos, gracias a sus incursiones con la fórmula fracking, lidera el ranking como primer productor de crudo, por encima de Rusia, Arabia Saudita, Canadá, Irak y China. ¿Se arrodillara Donald Trump ante el dictador Maduro, por unas chispas de petróleo que le llegaran a través de la empresa Chevron? De verdad que no lo creo.

Con relación a las deportaciones masivas para enfrentar los traumas derivados de el alto flujo migratorio, la conclusión incuestionable es que se trata de un fenómeno que persistirá mientras Maduro siga enquistado en el poder que usurpa; con Maduro hundiendo al país y a su gente en la miseria, no se detendrá esa hemorragia de seres humanos. Los podrán deportar y de seguro reincidirán en la manera de volver a salir por trochas o por selvas intrincadas. ¿La solución? Que Edmundo Gonzalez Urrutia asuma el poder, decrete un “Vuelvan Caras” y, sin necesidad de deportaciones, millones de venezolanos retornaran progresivamente a la patria, de manera voluntaria y entusiasta. Otra cosa son los desadaptados, una pírrica y vergonzosa representación que desvirtúa nuestro genuino gentilicio. A esos habrá que someterlos al imperio de la ley, que solo brillara bajo una administración garantista en donde prevalezca la justicia con equidad, con  acceso a un debido proceso y sostenible gobernabilidad. 

@AlcaldeLedezma

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

El acoso a una embajada; Por Mitzy Capriles de Ledezma

La arremetida del régimen madurista contra todo el que disienta de sus dislates, no tiene límites. Encarcela a menores de edad, persigue a niños con discapacidad, ordena detener a ciudadanos venezolanos indígenas, violenta los derechos humanos de mujeres embarazadas y pare Ud. de contar.

Se trata de la aplicación de las más aberrantes medidas de hostigamiento que han dado lugar a la aplicación de sanciones por parte de gobiernos democráticos y de la Unión europea, entre otras resoluciones, que buscan castigar y contener, de alguna manera, esa escalada persecutoria del régimen que desarrolla un terrorismo de Estado, tal cual como lo ha determinado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Por tales violaciones-que son continuas-de los más elementales derechos humanos, cursan denuncias documentadas en la Corte Penal Internacional, institución a donde llegan, día tras día, expedientes que dan cuenta de las arremetidas ejecutadas por los funcionarios del régimen madurista, (todos identificados), agresiones que han sido calificadas como parte de un patrón de conducta, del cual es directamente responsable Nicolás Maduro.

En el inventario de las víctimas de esos acosos, están centenares de medios de comunicación, con una larga lista de editores y periodistas violentados; empresas y fábricas del sector privado asaltadas; prelados de la iglesia católica y feligreses de diferentes agrupaciones religiosas, y dirigentes políticos, gremiales y estudiantes detenidos arbitrariamente. Nos llevaría mucho tiempo e infinidad de cuartillas, plasmar aquí, el catálogo completo de las instituciones y personas lesionadas por tales embestidas. Por eso me limitaré a enumerar y citar algunos ejemplos que denotan que todo cuanto escribimos tiene asidero en la verdad.

En esa relación no puedo dejar de colocar en alto relieve, la insólita situación que padecen los seis ciudadanos venezolanos sometidos a prisión domiciliaria en la sede de la residencia de la embajada de Argentina, ubicada en la ciudad de Caracas. Allí están Magaly Meda de Olavarría, la exitosa jefa de campaña de Edmundo y María Corina; Claudia Macedo, una brillante joven periodista a cargo del equipo de prensa; el ex ministro Fernando Martínez Mottola, quien solo prestó su contribución para articular acuerdos unitarios entre los más variados factores políticos de la oposición; el Dr. Pedro Urruchurtu, un destacado profesional, experto en relaciones internacionales, consagrado por más de 15 años a coordinar las relaciones en ese campo, del equipo político de María Corina Machado; el Ing. Humberto Villalobos, un técnico que se ocupó de organizar todo lo concerniente a las garantías electorales, y el periodista Omar Gonzalez Moreno, exgobernador del estado Bolivar, líder del movimiento VENTE, con una gran ascendencia en la estructura política de las regiones de todo el país.

Todos los ciudadanos antes citados, no tienen ninguna mancha en sus respectivas hojas de vida, son gente decente, con una excelente y reconocida reputación, y dedicados únicamente a defender los principios democráticos en los que creen. Ellos fueron diana de esa asechanza política y se vieron obligados a resguardarse, activando el dispositivo de asilo, en una sede diplomática. La verdad, en esta circunstancia, es que no se trata de un mero asilo, lo cierto y cruel es que el régimen de Maduro ha trastocado ese recurso concebido legalmente mediante acuerdos internacionales, y viendo lo que ocurre en la hora en que escribo estas líneas, lo que escarmientan esos seis ciudadanos es un carcelazo. Ya van para diez meses encerrados, incomunicados y aguantando la presión que ejerce el régimen madurista, colocando en los alrededores de la vivienda diplomática a funcionarios encapuchados y armados, en actitud amenazante, dejando entrever con sus agresivos desplazamientos que en cualquier momento se atreverán a ingresar a la sede diplomática. Mientras tanto les han privado de agua potable, interrumpen el servicio de energía eléctrica y no permiten el ingreso de persona alguna.

Esperamos una respuesta más contundente de los gobiernos democráticos y de las instituciones concebidas para contener tales despropósitos. No dejaremos de decirle al mundo, que esos valiosos ciudadanos están en muy serio peligro y que no debemos dejarlos abandonados a su peor suerte.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Adiós Gordo; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Hay personas que en la oscuridad más profunda y desesperada guían a sus conciudadanos, labor que cumplió a plenitud, Juan Manuel Salvat, un hombre de familia que mezclo con extrema grandeza la intimidad del hogar con sus deberes cívicos.

Conocí al “Gordo” en ediciones Universal en la primera navidad que pasé en esta ciudad. Afable, cariñoso y cordial como pocos. Fue en uno de los inolvidables encuentros a los que convocaba en los días más cercano a la Nochebuena. Me lo presento otro roble del exilio, Enrique Ross, durante la conversación, le dije su nombre y me respondió no Pedrito, “El Gordo”, aquel hombre desde el primer contacto regalaba confianza y amistad.

Como siempre, lo confirmé durante los muchos años que asistí estos encuentros y a las conferencia y presentaciones de libros que organizaba en la librería. El ambiente que creaba Manolo con el irrestricto respaldo de su familia era fabuloso. Nos sentíamos muy bien en aquellas tertulias que hoy son parte importante de las historias del exilio.

Su continuado trabajo a favor de nuestra cultura y la conservación de nuestras más trascendentes tradiciones, lo convirtió en vida en el símbolo más egregio de la cultura cubana.

Fue y será por siempre una de las figuras más representativas de la cubania, logro sintetizar la creación con el activismo político hasta los últimos días de su vida. Un luchador incansable por la democracia y la libertad de Cuba y de todo el continente.

Aunque conspiramos en la misma organización, Directorio Revolucionario Estudiantil, no le conocí en esos tiempos. No obstante, en la Isla, se hablaba de su “librería; así le decíamos, y sabíamos de su intensa y extensa participación en la lucha contra el régimen totalitario castrista.

Salvat fue uno de los pinos nuevos de Jose Martí que más prometió y cumplió. Su entrega a la causa que defendió siempre fue excepcional, por eso en vida y después de esta, será un símbolo de compromiso patrio para todo cubano orgulloso de su gentilicio.

La primera vez que lo entreviste fue en su oficina. Charlamos largo rato y conocí de primera mano su historia.

Su activismo en la Universidad de La Habana junto a una pléyade de jóvenes entre los que figuraban, entre otros, Alberto Muller y Joaquín Pérez Rodríguez, otro cubano ejemplar que lucho siempre por Cuba y Venezuela, fallecido recientemente.

Salvat fue uno de los organizadores, en los albores del totalitarismo insular, de la protesta contra la presencia del viceprimer ministro soviético Anastas Mikoyan en La Habana. El, junto a sus compañeros, aquel 5 de febrero de 1960, fueron los pioneros en oponerse a la influencia soviética en Cuba y en rechazar el creciente lacayismo de Fidel y Raúl Castro de la extinta Unión Soviética.

Expulsado de la Universidad de La Habana partió para Estados Unidos de donde regreso clandestinamente a Cuba para participar en la lucha contra la dictadura, detectado y apresado en los días de Playa Girón,  logro engañar a sus carceleros partiendo nuevamente al exilio, donde continuo cumpliendo con su deber participando en numerosas actividades, entre ellas,  el ataque con dos lanchas rápidas en la costa norte de La Habana, en agosto de 1962, contra el hotel Rosita Hornedo, que albergaba a funcionarios soviéticos y de otros países del orbe socialistas.

La generación de la que “El Gordo” fue una personalidad notable, no tembló ante el paredón de fusilamiento, tampoco se frustro por la falta de aliados, ni por la desidia de un notable sector de sus compatriotas que sirvieron a la dictadura, recorrió su vida consciente del camino que les correspondía, venció la adversidad gracias a la fortaleza de sus convicciones.

La más reciente muestra de su compromiso permanente en la lucha contra la dictadura fue la reactivación del periódico “Trinchera”, órgano del DRE, organización que ayudara a fundar en el ya lejano 1960.

“El Gordo” y Muller nos citaron, asistimos muchos de los sobrevivientes a su llamado, Kemel Jamis, Jose Antonio Albertini y otros. Fuimos con arrugas, artritis, bastones, canas y la calvicie, no obstante, no faltamos a un llamado de un grande como Juan Manuel Salvat ni a nuestro deber de seguir aportando a la libertad de Cuba.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Asedio de sed; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

La situación en la Embajada Argentina en Caracas, ahora bajo la bandera de Brasil, ha tomado un giro alarmante con la imposición de severas restricciones por parte del régimen de Nicolás Maduro.

La última ocurrencia para someter a los seis perseguidos políticos asilados en esta sede diplomática y burlarse de las normas del derecho internacional, incluyendo a países como Brasil y Argentina, es aplicar un asedio de sed.

La prohibición de ingreso de agua potable, el corte de electricidad, el bloqueo comunicacional, la vigilancia con drones y el cerco policial son tácticas claras destinadas a presionar a los seis asilados que buscamos protección en la referida sede diplomática.

Aquí nos encontramos asilados los miembros del equipo de María Corina Machado y Edmundo González Urrutía.

Este asedio no solo contraviene normas internacionales de protección diplomática, sino que refleja la creciente represión del debilitado régimen de Maduro frente a la disidencia política.

Al privarnos a los asilados de recursos básicos, el régimen intenta forzarnos a abandonar la embajada para detenernos, despojándonos así de la protección que les confiere su estatus de asilados políticos.

No cuentan con el indoblegable carácter de quienes estamos aquí asilados ni con la resistencia y la negativa a aceptar la injusticia de la tiranía.

De todas formas, la intervención de Brasil, al ofrecer protección a la embajada, resalta la importancia de la cooperación internacional en situaciones de crisis humanitaria.

A pesar de las agresiones del régimen, la comunidad internacional debería mantenerse alerta y exigir el respeto a los derechos humanos y la protección de aquellos que buscan asilo.

Este episodio es una prueba más del terrorismo de Estado que aplica El llamado madurismo en Venezuela, y subraya la necesidad urgente de soluciones que garanticen la seguridad de los opositores al régimen y el respeto a la integridad de las representaciones diplomáticas en el país.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

El trágico legado del faraón; por Pedro Corzo / @pedrocorzo43

Aunque han transcurrido ocho años de su muerte, debemos reconocer que su infausto legado sigue en pie, el régimen totalitario que edifico ha sido exitoso en el único propósito de vida de Fidel Castro, la toma y conservación del poder absoluto.

El dictador cubano gobernó como un faraón del Egipto del Imperio antiguo. Poder dominante, decisión sobre la vida y hacienda de sus súbditos y una proyección imperialista que solo aceptaba el sometimiento de sus vecinos.

La primera constitución del totalitarismo en 1976 fue elaborada para institucionalizar su voluntad, pudiéndose apreciar a plenitud esta consideración cuando los legisladores castristas por orden de su soberano Fidel, ante la gestión exitosa del proyecto Varela que dirigió Osvaldo Paya, decidieron enmendar la Constitución declarando que el socialismo, léase totalitarismo, era irrevocable.

Castro para desgracia del pueblo cubano tuvo una vida larga e improductiva y para que su herencia fuese aún más lastimosa, el totalitarismo le ha sobrevivido por haber sido capaz de transferir a sus seguidores, la maldad e ineficiencia que le caracterizo en vida.

Fidel Castro ha sometido a Cuba y los cubanos, para nuestra vergüenza, por más de seis décadas y media. Su mandato supremo se extendió por 49 años, convirtiéndolo en el gobernante que mas tiempo ha usufructuado el poder en los siglos XX y XXI. 

Cierto que el eterno deterioro del sistema se ha profundizado, se aprecia irreversible y con un final anunciado, pero la agonía extendida hará aún más desastroso el final para la ciudadanía.

Quizás el dictador designado, Miguel Díaz Canel, sea el enterrador. Ojalá sistema y trásfugas sean sepultados juntos, pero no podemos desconocer que el futuro   de la nación está muy amenazado y corroído por las enseñanzas y prácticas del totalitarismo.

El Totalitarismo se dio nuevas leyes. Las parodias de procesos legales permitían asesinatos públicos. Se fusiló en parques, cementerios y patios de las escuelas. Se militarizó la sociedad. Se implantó el terror. Se impuso un paradigma que promovía el odio y el tableteo de las ametralladoras para resolver las diferencias. Las bases culturales y morales de la nación, como parte de un Plan Nacional que pretendía recrear la conciencia ciudadana, fueron quebradas para introducir nuevos valores y dogmas que han dejado en muchos ciudadanos una falta de principios éticos que los conduce a lidiar con una bancarrota moral. 

La crisis de civilidad entre los cubanos es muy profunda. Las normas de convivencia, respeto a las discrepancias y hasta las de urbanidad han sido execradas por el gobierno durante más de 65 años, situación que se aprecia en la gestión de amplios sectores de la población, incluidos algunos de los que rechazan al régimen.

La educación en general fue sustituida por la cultura del barracón, quien posee el garrote mayor tiene la razón. El régimen hizo pública su intención de crear un Hombre Nuevo. Les negó a los padres el derecho a participar en la formación de sus hijos. Impuso la norma de trabajo y escuela, imponiendo la disfuncionalidad de la familia.  

Las secuelas de un sistema excluyente como el impuesto en Cuba son muy perniciosas. Los civilistas de la isla tienen un gran trabajo por delante. Tendrán que afanarse muy fuerte para cambiar la mentalidad de una amplia porción de la población. Laborar para que los ciudadanos adquieran conciencia de sus derechos y deberes. 

Numerosos ciudadanos, específicamente los que se identifican con la dictadura, tienden a ser violentos con quienes difieren de sus puntos de vista.  No aceptan las rivalidades, rechazan el dialogo o el debate, la fuerza es el principal argumento en la promoción del modelo político que defienden, lo que ha incidido en el aumento de la delincuencia, que, a pesar de la brutal represión, no ha sido controlada.

Los partidarios del castrismo actúan como si estuvieran defendiendo una religión. Acertado estuvo el escritor José Antonio Albertini cuando calificó al régimen cubano de ser una autocracia más genuina que la de Irán, ya que conto con un dios viviente en la figura de Fidel Castro y un sacerdote mayor encarnado por su hermano Raúl.

La herencia de Fidel Castro esta compuesta por un inmenso prontuario policial. Sus crímenes de sangre fueron muchos, pero los mas devastadores han sido el daño antropológico a las nuevas generaciones de cubanos como ha denunciado Dagoberto Valdés.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Bajo asedio; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

Desde anoche, la embajada Argentina en Caracas, ahora bajo la protección de Brasil, enfrenta un nuevo y fuerte asedio por parte de efectivos de la policía del régimen de Nicolás Maduro.

En esta sede diplomatica nos encontramos asilados seis miembros del equipo de campaña de Edmundo González y María Corina Machado, resguardando no solo nuestras vidas, sino también el ideal de libertad y democracia que anhela el pueblo venezolano.

Agentes fuertemente armados y con los rostros cubiertos con pasamontañas rodearon la Embajada, le cortaron el servicio eléctrico, bloquearon las señales de comunicacion y sobrevuelan constantemente instalaciones con drones.

Esta situación alarmante pone de relieve el irrespeto a las normas que regulan las relaciones internacionales, los convenios sobre asilos diplomáticos, los derechos humanos de los perseguidos politicos y la creciente represión que vivimos quienes disentimos de un régimen que pretende mantenerse en el poder por la fuerza.

La comunidad internacional observa con preocupación esta grave situacion, mientras quienes nos encontramos refugiados en el interior de la Embajada Argentina representada por Brasil seguimos en la mira telescópica de los verdugos de Maduro.

El asedio no solo representa un riesgo físico, sino también un símbolo de la lucha de todos aquellos que anhelan un cambio en Venezuela.

En un entorno donde la disidencia busca ser silenciada a cualquier precio, la resistencia de quienes nos encontramos en esta situación de asilados en una sede diplomática en nuestro propio país, se ha convertido en un faro de esperanza para muchos.

Nuestra posicion sirve como una especie de recordatorio que la lucha por la libertad y la justicia no conoce fronteras.

Es un momento crucial para la solidaridad internacional.

Los gobiernos, organizaciones y ciudadanos de todo el mundo estan alzando sus voces y exigen el cese de esta persecución.

Cada llamado a la justicia y cada gesto de apoyo pueden marcar la diferencia en la defensa de quienes se atreven a soñar con un mejor futuro.

La embajada Argentina, bajo la protección de Brasil, en estos momentos difíciles, se erige como un bastión de dignidad.

Es un recordatorio de que, incluso en los tiempos más oscuros, la esperanza y la resistencia pueden brillar con fuerza.

No se puede permitir que el silencio sea la respuesta ante abusos de este tipo.

Todos somos responsables de alzar nuestras voces por la libertad de los venezolanos que, arriesgándolo todo, luchan por un Venezuela libre y soberana.

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

El puntillazo a Maduro; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

El reconocimiento de Edmundo González como el legítimo Presidente Electo de Venezuela por parte de Estados Unidos tiene importantes implicaciones tanto a nivel nacional como internacional.

Fue una decisión anunciada por el Secretario de Estado, Antony Blinken, en el marco de la reunión del G-20, realizada en Rio de Janeiro, Brasil, lo que para muchos significa el puntillazo final al régimen madurista.

En primer lugar, este acto fortalece la posición de la oposición venezolana y debilita sensiblemente al agónico régimen de Nicolás Maduro.

Estados Unidos ha sido un actor clave en la política venezolana, y su apoyo explícito a González Urrutia seguramente motivará a otros países a seguir su ejemplo, lo que podría conducir a un casi completo aislamiento diplomático de Maduro y sus cómplices, asi como el aumento de las sanciones personales contra sus integrantes.

A nivel interno, el reconocimiento genera un aumento en la presion política y social en Venezuela.

La oposición liderada por María Corina Machado gana impulso, como lo demuestran las primeras reacciones de la ciudadanía y las precipitadas y atolondradas respuestas de algunos de los voceros del régimen.

Observadores consideran que estas reacciones demuestran que los maduristas están aterrados y que eso podría desatar una ola de protestas y mayor indignación en la ya muy golpeada población venezolana, harta de la corrupción y la crisis humanitaria que ha provocado ese sistema.

Además, este reconocimiento puede facilitar la implementación de sanciones más severas contra figuras del régimen madurista y abrir la puerta a posibles negociaciones en torno a una transición política.

En el plano internacional, el reconocimiento podría llevar a un reforzamiento de las alianzas entre Estados Unidos y otros países de la región que también buscan un cambio en Venezuela.

También podría provocar un mayor distanciamiento de sus tradicionales aliados, como Brasil, Colombia, Rusia y China, que no estarían dispuestos a romper a agrietar más sus relaciones con Estados Unidos por defender al desprestigiado y repudiado régimen de Nicolás Maduro.

En resumen, el reconocimiento de Edmundo González como presidente electo podría desencadenar un cambio significativo en la dinámica política de Venezuela, intensificando tanto el apoyo a la oposición como las presiones existentes, y potencialmente alterando las relaciones diplomáticas en la región.

Las próximas semanas serán cruciales para observar cómo se desarrollan estos eventos y sus consecuencias.

¡Huele a libertad!

Leer más
Opinión Pedro Galvis Opinión Pedro Galvis

Mentiras de Maduro; Por Omar González Moreno / @omargonzalez6

Mar de Fondo

En Venezuela, un país devastado por la crisis, la corrupcion, la violacion de los derechos humanos, la escasez y la migración masiva, Nicolás Maduro se ha convertido en una figura engañosa.

A través de una narrativa cuidadosamente construida por sus asesores cubanos, rusos y chinos el ocupante de Miraflores busca presentarse como un líder fuerte y capaz, cuando la verdad es todo lo contrario y solo representa un régimen que ha llevado a millones de venezolanos al borde de la desesperación.

Para los venezolanos y para la comunidad internacional, Nicolás Maduro no es más que un mandatario de ficción, una especie de maqueta, la fachada de organizaciones criminales y grupos terroristas, que ejercen sus actividades delictivas bajo el amparo de las instituciones oficiales.

En público se muestea como un guapetón de barrio, arrogante, grosero y soberbio. Pero en la intimidad tiembla de miedo.

Ofende y reta a antiguos amigos y aliados como Lula, Petro y Boric, así como a otros presidentes democráticos del mundo.

Pretende dar la sensación que es un todopoderoso, pero en su fuero interno sabe que vive los momentos finales de su deplorable régimen.

Para mantener al mandatario de papel que es Maduro, se han utilizado todos los recursos a su alcance para sostener la ilusión de un liderazgo fuerte, cuando en realidad es un debilitado e incapaz personaje.

En su discurso, repiten constantemente la idea de que, a pesar de las adversidades, Venezuela avanza y se fortalece.

Sin embargo, los datos revelan una realidad desgarradora: una economía devastada, hospitales que carecen de medicinas y una población atrapada en una crisis humanitaria sin precedentes.

La manipulación mediática juega un papel crucial en este intento de crear una imagen de invulnerabilidad, cuando está más decaído que nunca.

A través de cadenas, lobis, encuestólogos, influenciadores nacionales e internacionales, propaganda y control de los medios, Maduro y sus cómplices promueven una visión distorsionada de país, en la que se glorifica la resistencia ante las sanciones internacionales y se demoniza, persigue, encarcela, tortura y asesinan a figuras de la oposición.

En este contexto, el triunfador es una construcción ficticia que oculta la fragilidad de un régimen que se aferra al poder a través de las escasas fuerzas represivas que le quedan, a costa del sufrimiento de su pueblo.

Lo más triste de todo esto es que hay venezolanos, disfrazados de disidentes, que andan por el mundo defendiendo esta repugnante patraña, esta falsedad y esta falsificación de la realidad.

Son los sirvientes del régimen, que por plata, le han vendido el alma al diablo.

El contraste entre la imagen proyectada y la dura realidad es impactante.

Mientras sus secuaces presentan a Maduro como un líder que defiende la soberanía nacional y plantean con la mayor desverguenza pasar la página de las elecciones presidenciales del 28J; miles de venezolanos estan presos o huyen en busca de oportunidades en el extranjero, dejando atrás a sus seres queridos y su hogar.

Este éxodo masivo es un testimonio del fracaso de un régimen que, lejos de solucionar los problemas, perpetúa un círculo vicioso de opresión y desesperanza.

La historia de Venezuela es un recordatorio de cómo los líderes pueden tratar de manipular la percepción pública para mantener su control y/o enriquecerse a costa de un país.

La lucha del pueblo venezolano, y de líderes, como María Corina Machado, por la verdad y la justicia es una luz en medio de la oscuridad.

En un mundo donde la narrativa oficial muchas veces se distancia de la realidad, es vital escuchar las voces de quienes viven en la inmediatez del sufrimiento y la resistencia.

En este complejo entramado, el verdadero triunfo reside en la valentía de aquellos que no se rinden, que buscan la libertad y un futuro digno para su patria.

La historia, al final, siempre encuentra la manera de revelar la verdad, y la esperanza de un cambio en Venezuela sigue viva en el corazón de su gente.

Leer más