Balance de 25 años de cataclismo; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
Un buen padre de familia está llamado a presidir la faena de forjar familia teniendo la verdad como blasón. Ser garante del bienestar del hogar que preside, implica asumir las responsabilidades que aseguren el mejor destino y la superior suerte de sus tutelados. De allí que los venezolanos deben saber la verdad y solo la verdad de la dimensión del desastre que deja a su paso esta postiza revolución que acumula 25 años destrozando uno de los países más ricos y hermosos del planeta Tierra. De allí que si de algo debemos estar persuadidos, es de que Edmundo Gonzalez Urrutia debe proceder como la antípoda del falso mesías que emprendió esta incursión que nos deja una Venezuela deshecha en todos los ámbitos.
El compromiso de Edmundo Gonzalez y de María Corina Machado es el de asumir el liderazgo que haga posible alzar al país de esos escombros en los que hoy sufre atrapada en medio de tantos desconciertos. No tengo duda alguna de que nuestro país, con un pueblo esperanzado, derrochando valentía, aplomo y distinguido por un auténtico patriotismo, tal como no los enseña el mito del Ave Fénix, se levantará de sus cenizas, saludable y pujante, una vez emprendido ese trance de la regeneración que conducirán ambos, eso sí, con el indispensable concurso de todos los ciudadanos dispuestos a dar sus contribuciones y ofrendar sus sacrificios, para que tal resurrección se verifique en el corto, mediano y largo plazo.
Para poder cumplir esa misión regeneradora, se ha elaborado el Plan Tierra de Gracia con el concurso ordenado y sostenido de decenas de ciudadanos preparados y comprometidos entusiastamente con esa labor. Se comienza por el diagnóstico fidedigno de la tragedia a resolver. De allí que se ha cuantificado el saqueo ejecutado por esa banda delincuencial que ha secuestrado las instituciones del país, en más de un millón de millones de dólares, entre los años 1999 y 2019. Esa orgía de robos y derroches ha continuado, de tal manera que, el monto del presupuesto aprobado para el año entrante por la domesticada Asamblea Nacional, equivale a un presupuesto de 22.662 millones de dólares, una suma inferior a los más de 23.000 millones de dólares que se raspó el defenestrado ministro de petróleo Tareck El Aissami.
Hace 20 años, el 70% de los venezolanos pertenecía a la clase media y menos del 25% era pobre; para la fecha que corre, como consecuencia de la debacle económica, el 82% de la población lucha por sobrevivir en la estrechez de la pobreza y otro porcentaje de seres humanos son acorralados por una espeluznante miseria. La explosión de esa pobreza extrema, aunada a la crisis de servicios, la inseguridad y la persecución política, se hace sentir en la gigantesca diáspora que ha despedazado los núcleos de millones de familias. Ese es el quebranto más sensible, porque toca las fibras sentimentales de un pueblo acostumbrado a crecer bajo la sombra del afecto entre los seres más queridos. Los venezolanos tenemos el sublime hábito de pedirle la bendición a nuestros padres, abuelos y padrinos. Es parte de esa afabilidad con que asumimos la vida, con fe, ilusiones y guiados por emociones de concordia.
En los informes elaborados por los especialistas, se indica que el tamaño de la economía venezolana era para el año 1999, de más de 100 mil millones de dólares, cifra que, de haberse mantenido el ritmo de crecimiento que se observaba en ese lapso, debería ser para este año 2024 de por lo menos 700 mil millones de dólares nominales. La desdicha es que no pasamos de los mismos 100 mil millones, pero devaluados y menoscabados por los efectos inflacionarios.
La verdad es que pulverizaron nuestro signo monetario; desacreditaron el Banco Central de Venezuela; desplomaron nuestra industria petrolera y gasífera, por eso no hay gasolina, ni gasoil ni gas doméstico; demolieron el emporio industrial acoplado en la CVG; revertieron los extraordinarios avances en los sectores educativos y de salud; destruyeron la infraestructura vial, colapsaron el sistema eléctrico, desatendieron el mantenimiento de acueductos y plantas de tratamiento de agua cruda; abatieron miles de empresas agropecuarias; pasamos de ser un Estado de Derecho a un narcoestado, con funcionarios que aplican un mafioso terrorismo desde las menguadas instituciones sometidas por la dictadura de Maduro; no se respeta la libertad de expresión ni el derecho de propiedad y las cárceles están abarrotadas de presos políticos, al extremo de superar la cantidad que se registran en Rusia, Cuba o Nicaragua.
Para conjurar esos males ya se cuentan con los planes apropiados, incluso para producir respuestas y soluciones tempranas, con vistas al corto y mediano plazo, activando medidas contempladas a partir de los primeros cien días. También se cuenta con el talento humano llamado a asumir ese titánico cometido. Partiendo del hecho cierto de que no será una gestión a cumplir sin que sea menester asegurarnos del concurso de todos los mejores ciudadanos. Igualmente estamos persuadidos de las dificultades monumentales a superar, ya que Edmundo González recibirá un país descalabrado por los cuatro costados. Él, afortunadamente, no es populista, es ajeno a la demagogia, no tiene ínfulas de sabelotodo y está muy lejos esta de simular poseer los dotes de un quimérico iluminado.
La médula de nuestro Plan Tierra de Gracia es que Venezuela cumpla su sueño de convertirse en un país que produzca riquezas con el esfuerzo de todos, para dejar atrás la pobreza, mientras ascendemos socialmente con ciudadanos más independientes, creadores, capacitados, responsables, con valores y principios democráticos, ensanchando los predios de la clase media. Haremos posible la Venezuela como República Federal, liberal, democrática, moderna y próspera. Para avanzar por esa senda será indispensable un ambicioso modelo de educación como el buque insignia que navegue a ese futuro que no se hereda, sino que es menester construirlo, paso a paso, con la participación de todos los venezolanos, incluidos los que ahora estamos en el destierro.
Remediar para siempre las prácticas nocivas de la corrupción, los malos hábitos del clientelismo político, y desmontar el dañino mito de que “somos ricos porque tenemos petróleo”, serán compromisos ineludibles a cumplir para poder inaugurar un ciclo en el que pongamos en marcha las lecciones aprendidas, incluidas las que nos deja esta tragedia que no podrá ser estéril en ese sentido.
@AlcaldeLedezma
8 de diciembre de 2024
Petróleo por deportados; Por Antonio Ledezma / @alcaldeledezma
Mientras Edmundo Gonzalez Urrutia se desplaza por el mundo, narrando la épica protagonizada por millones de venezolanos el pasado 28 de julio y haciendo valer la verdad comprendida en cada una de las actas que dan cuenta de su categórico triunfo, y María Corina Machado resiste en la clandestinidad, dentro del territorio nacional; otros voceros, en representación de una microscópica minoría, le hacen el juego a esa corporación criminal que pretende desconocer la voluntad soberana de nuestro pueblo. Sus fines inconfesables, son distintos a los que apostamos a ese histórico triunfo, a los que defendemos la libertad plena y buscamos recuperar la extraviada democracia y reencontrarnos en los núcleos familiares, al día de hoy desgarrados por los efectos de esa catástrofe humanitaria que tiene su falla de origen en aquellos espejismos frustrados, que a su vez se suscitaron por las ofuscaciones que irradiaba el populismo de Hugo Chávez Frias.
Los intereses de pocos no pueden suponerse al interés de muchos, o más vale decir, de todo un pueblo que lo da todo, incluso su vida, por levantar de la desgracia a su patria entrañablemente amada. Las motivaciones de esos jóvenes que salieron a reclamar su derecho a vivir en libertad, o de esos miles de testigos de mesas de votación, y que ahora están confundidos con presos comunes, en cárceles de alta peligrosidad en Venezuela, son diametralmente opuestas, a los móviles de los que andan en misiones especiales, que se limitan a librar “batallas lobistas” para hacer efectivos sus bonos, sus marginales negocios petroleros o de cualquier índole, o simplemente preservar esa limitadísima zona de confort en la que son prisioneros de un régimen que, por ahora, les ha pospuesto la correspondiente ejecución, pero que en cualquier parpadeo los convierte también en víctimas de sus despotismos.
Se trata de la puesta en escena de los mismos mecanismos de distracción, de un Nicolás Maduro, hoy más que nunca temeroso por el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca y, en consecuencia, angustiado por la posibilidad cierta de que se reactiven acciones que procuren garantizar “la seguridad de los ciudadanos estadounidenses”, tal como lo ha prometido a lo largo de su victoriosa campaña electoral, el reelecto presidente del “imperio gringo”, como le place llamarlo al cleptócrata que encabeza la narcotiranía cívico-militar en Venezuela. Pues bien entiéndase que las razones que llevarían a Donald Trump a actualizar su original medida de instrumentar un cerco antinarcótico en las adyacencias de Venezuela, tienen su epicentro en esa promesa que despertó la confianza de los electores de su país que terminaron votándolo masivamente: “garantizar la seguridad de los estadounidenses”.
Veamos algunos escenarios totalmente valorados y comprobados:
El tráfico de drogas se ha incrementado a partir de que Donald Trump entregó la presidencia de EEUU a su sucesor Joe Biden. Instituciones como La Junta Internacional de Estupefacientes (JIFE) dan cuenta de la propagación de los cultivos de la hoja de coca en Colombia, así como de la escandalosa producción y tráfico de estupefacientes desde territorio venezolano hacia los predios de los estados Unidos de Norteamérica. Es lógico concluir que mientras continue ese apogeo delictivo, seria una ingenuidad imaginar, siquiera, que con Maduro en el poder se desplomaría ese diabólico negociado. Si de algo no veremos pecar a Donald Trump es de candidez, él sabe que Maduro esta enmarañado con el crimen organizado para sostener un armazón económico, en el que gravitan todas las modalidades de la corrupción que evaporó las melifluas proclamas ideológicas de esa impostura revolucionaria.
Por otra parte, los estadounidenses han padecido los sufrimientos de los letales ataques terrorista. Han sido muchos los daños materiales, humanos y espirituales ocasionados. Pues bien, esos planes siguen vigentes por parte de los conclaves que auspician esos endemoniados disparates. Resulta que Maduro es un aliado fanatizado de los que propugnan el terrorismo como forma de llevar adelante esos perversos planes. Una demostración fehaciente que, seguramente tiene en sus manos el presidente Trump, es la información certificada por la Secretaria de Inteligencia del Estado Argentino (La SIDE), dada a conocer por la ministra del gobierno del presidente Javier Milei, Patricia Bullrich, al confirmar que, “Hussein Ahmad Karak, cabecilla de Hezbollah en Latinoamérica, señalado como la principal figura del grupo extremista en la región, fue documentado ilegalmente en las oficinas de identificación controladas por la dictadura de Maduro”. Me pregunto: ¿pueden estar seguros los estadounidenses, sintiendo la respiración en sus nucas de esas bandas terroristas y delincuenciales refugiadas en Venezuela y protegidas por Maduro?
Otro tema que tratan de colocar con sus acomodaticios relatos, es el que indica que “Maduro acordara con Donald Trump, su disposición a facilitar el suministro de petróleo a EE.UU. y aceptar vuelos de deportación de venezolanos, suspendidos tras el final de las negociaciones con Biden y los suyos”. Lo primero a traer a colación, es que Maduro se vaciló a la administración Biden, arrancándole a la justicia de ese país a sus dos narcosobrinos y a su testaferro de oro, y después se burló de los acuerdos suscritos en el dialogo de Barbados. Con relación al tema petrolero, la verdad es que mientras no hayan garantías de seguridad jurídica, como las que ha abonado Javier Milei a los inversionistas atraídos por el peculiar proyecto petrolero de Vaca Muerta en Argentina, las empresas de ese ramo seguirán limitadas en Venezuela, a inversiones marginales con el consabido redito igualmente marginal. ¿Quién está en capacidad de reedificar las bases de un Estado de Derecho pleno? Edmundo Gonzalez Urrutia. Mientras tanto Estados Unidos, gracias a sus incursiones con la fórmula fracking, lidera el ranking como primer productor de crudo, por encima de Rusia, Arabia Saudita, Canadá, Irak y China. ¿Se arrodillara Donald Trump ante el dictador Maduro, por unas chispas de petróleo que le llegaran a través de la empresa Chevron? De verdad que no lo creo.
Con relación a las deportaciones masivas para enfrentar los traumas derivados de el alto flujo migratorio, la conclusión incuestionable es que se trata de un fenómeno que persistirá mientras Maduro siga enquistado en el poder que usurpa; con Maduro hundiendo al país y a su gente en la miseria, no se detendrá esa hemorragia de seres humanos. Los podrán deportar y de seguro reincidirán en la manera de volver a salir por trochas o por selvas intrincadas. ¿La solución? Que Edmundo Gonzalez Urrutia asuma el poder, decrete un “Vuelvan Caras” y, sin necesidad de deportaciones, millones de venezolanos retornaran progresivamente a la patria, de manera voluntaria y entusiasta. Otra cosa son los desadaptados, una pírrica y vergonzosa representación que desvirtúa nuestro genuino gentilicio. A esos habrá que someterlos al imperio de la ley, que solo brillara bajo una administración garantista en donde prevalezca la justicia con equidad, con acceso a un debido proceso y sostenible gobernabilidad.
@AlcaldeLedezma
Galería de insultos presidenciales; Por Antonio Ledezma / @alcaldeledezma
Soy de los que sostienen la posición de que no debemos naturalizar los agravios entre líderes que están llamados a dar ejemplos, dignos de emular, a la ciudadanía a la que se deben, especialmente a los niños y jóvenes que no dejan de ser espectadores de algunos de esos pugilatos orales que dan lugar a estridentes debates. Tampoco me coloco en el extremo de no dar por inevitable, y hasta necesario, apelar a una que otra frase cargada de sarcasmos o ironías que le dan un toque especial y llamativo a las arengas que suelen pronunciar los más altos dignatarios.
En la galería de los insultos desencadenados por Jefes de Estado, Venezuela tiene un inmenso corredor en el que están colocados los más ácidos vejámenes o mofas, locuazmente desatados por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, para injuriar con la mayor impunidad, no solo a sus homólogos presidenciales, sino a ciudadanos de a pie que terminan siendo diana, de tales escarnios o burlas, por el hecho de disentir de sus arbitrariedades. Así han quedado registrados en las redes sociales los hirientes adjetivos desembuchados por Hugo Chávez, tildando de “majunche o de escuálido” a todo aquel ciudadano venezolano que diera muestras de estar en desacuerdo con sus desafueros, al mismo tiempo que tachaba, el 20 de enero de 2008, al presidente colombiano Álvaro Uribe de “peón del imperio” y, un año antes, al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulsa de “virrey del imperio y soberano pendejo”.
Inolvidable el bochorno que dejó en el pesar de los venezolanos las vergonzosas expresiones de uno de los subalternos de Chávez, Diosdado Cabello, sancionado por Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, después de exclamar "Agarren su carta democrática, la doblan bien doblada y se la meten bien profundo".
De esas afrentas o menosprecios no estaban exonerados ¡ni los muertos!, si nos atenemos a que cuando murió el expresidente Carlos Andrés Pérez, a Hugo Chávez no lo contuvo ni siquiera la compasión elemental en estos casos, para atreverse a decir que “yo no pateo perro muerto…No habrá luto nacional porque hoy murió un corrupto, un dictador…”.
Tampoco escapaban de sus denuestos los prelados de la Iglesia católica, una prueba de ello está registrada en las insolencias que en octubre de 2007 arrojaba Chávez, mientras se realizaban las honras fúnebres, al cardenal venezolano Rosalio Castillo Lara, una de las más reconocidas figuras pontífices de la Iglesia latinoamericana. Recuerdo con tristeza que, mientras estábamos confundidos entre miles de feligreses, escoltando el féretro por los alrededores de la plaza Bolívar de Caracas, en las inmediaciones de la Catedral capitalina, Hugo Chávez confesaba en cadena de radio y televisión lo siguiente: “me alegra que haya muerto ese demonio vestido de sotana, ojalá se esté pudriendo en el infierno como se merece, sé que se retorcerá eternamente viendo avanzar la revolución…”, así hablaba quien al mismo tiempo se paseaba, con toda mordacidad, en los escenarios religiosos apretando un crucifico entre sus manos.
Pero hasta ahí no llegaban las parodias “revolucionarias” basadas en los más agrios comentarios. Como aquel que, en el año 2006, se atrevió a soltar Hugo Chávez en plena sesión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush. "Ayer estuvo aquí el diablo. En este mismo lugar, huele a azufre todavía". Más de uno no simulaba las carcajadas para celebrar semejantes desplantes, que seguramente estimulaban al dicharachero Hugo Chávez a proseguir con su andanada escatológica para llegar al extremo de amenazar al expresidente de EE. UU. en los siguientes términos: "Si algún día se te va a ocurrir la locura de invadir Venezuela, te espero en esta sabana, Mr. Danger. Cobarde, asesino, genocida... Eres un alcohólico, eres un borracho, eres un inmoral. Eres de lo peor... un hombre enfermo psicológicamente. (...) Eres un burro, Mr. Danger".
Ese mismo año Hugo Chávez desafiaba a otro imperio, al Británico, teniendo en su mira esta vez al exprimer ministro Tony Blair, a quien le dijo entonces: "No sea sinvergüenza, no sea inmoral... ¡Váyase largo al cipote, señor Blair!".
Otro hecho que conmovió a la comunidad judía en nuestro país, que es bastante numerosa por cierto, fue aquel día del año 2012 en que, un iracundo Hugo Chávez, se abalanzó contra Israel, enrostrándole sus conspiraciones de financiar a sus oponentes. Esa vez Chávez fue al extremo al decir: "Aprovecho para condenar de nuevo, desde el fondo de mi alma y de mis vísceras, al Estado de Israel. ¡Maldito seas, Estado de Israel! ¡Maldito seas! Terroristas y asesinos".
Cosas como esas son las que animaron al rey Juan Carlos I a espetarle a Hugo Chávez el latigazo de “¿Por qué no te callas?” mientras se celebraba la XVIII Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile, en 2007, esa vez Chávez llamó "fascista" al expresidente español José María Aznar.
El sucesor de los insultos es ahora Nicolás Maduro. Por su patibularia boca han pasado los expresidentes Mariano Rajoy, Felipe González, Donald Trump, Barack Obama, Jair Bolsonaro, Sebastián Piñera, Mauricio Macri, Alan García, Andrés Pastrana, Óscar Arias y pare usted de contar. Todos han sido siquitrillados sin miramientos por un Maduro incontenible, a la hora de descalificar ¡hasta a sus propios aliados naturales! como Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil o Gabriel Boric de Chile.
@alacaldeledezma
Un modelo de justicia que no se debe copiar; Por Antonio Ledezma / @Alcaldeledezma
Una democracia se sostiene sobre dos pilares fundamentales: la libertad de expresión y la justicia. Democracia es sinónimo de libertad. En sentido amplio, sin límites, salvo aquellos linderos establecidos para salvaguardar los derechos del prójimo en cualquier sociedad, cuyo desenvolvimiento está regulado por normas que se dictan, aplican y obedecen con la finalidad de garantizar la convivencia ciudadana.
Pensar sin más limitaciones que aquellas barreras que el propio ser humano se ponga en su derecho a discernir. Expresar sus ideas, defenderlas en cualquier escenario en donde se debatan temas que conciernen a las personas que no se inhiben, a la hora de comunicar sus puntos de vista sobre un tópico determinado, como cuando se opina sobre las verdaderas causas del cambio climático o las disquisiciones que surgen en torno a la igualdad de género, por ejemplo. No debe haber ni una pisca de dudas sobre el valor y significación que tiene y cobra el principio de la libertad de expresión en un conglomerado que se jacte de proclamar la existencia de un sistema democrático. Por tal razón, resguardar y defender, a todo evento y a todo costo, el derecho a pensar libremente y a dar a conocer nuestras inclinaciones, meditaciones y propósitos, es más que un derecho una obligación irrenunciable para poder preservar el patrimonio más relevante de una sociedad como es la democracia y su correlativa libertad.
En Venezuela, Hugo Chávez llegó a la cima del poder valiéndose de las virtudes de la democracia, un sistema tolerante, ¡hasta con sus propios detractores!, si nos atenemos al hecho cierto de que fue Hugo Chávez el militar que confesó haber encabezado dos intentos fallidos de golpes de Estado para derrocar un Presidente legítimamente designado en elecciones soberanas. Pues bien, ese oficial de las Fuerzas Armadas, después de conseguir el perdón por sus andanzas sediciosas, escaló al solio presidencial y desde allí planificó y desarrolló una trama para hacerse del control de los medios de comunicación, valiéndose de los más variados métodos para cerrar, asaltar o comprar, estaciones de televisión, emisoras de radio o periódicos impresos de todos los niveles. Lo primero que hizo Chávez fue trastocar el derecho de opinión en delito, o sea, todo aquel que disintiera de sus delirios era catalogado o estigmatizado como “traidor a la patria”.
En la actualidad, el régimen tiene un férreo control sobre las instituciones llamadas a regular el funcionamiento de los medios de comunicación, pero lo hacen sin respetar el principio de libertad de expresión. Nicolas Maduro ha proseguido con esa política persecutoria, silenciando medios de comunicación, ordenando la detención de periodistas o simples tuiteros que lanzan críticas por las redes sociales. CONATEL (Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela) se ha transformado en una comisaría política que el régimen utiliza para llevar adelante sus acciones de retaliación.
El otro pilar fundamental para sostener una verdadera democracia es el poder judicial. Garantizar justicia para todos, con equidad, sin que se altere el mecanismo según el cual en una democracia no se deben absolver culpables ni mucho menos condenar a inocentes. Pues bien, la verdad, al día de hoy, es que esa columna también ha sido derrumbada. En Venezuela brilla por su ausencia el sagrado principio del debido proceso. Lo que se aplica en Venezuela es la venganza política, el revanchismo másrancio y en consecuencia las sentencias que dictan los juzgados o magistraturas, incluido el Tribunal Supremo de Justicia, se planifican en los salones del Palacio de Miraflores desde donde despacha Nicolás Maduro. Para llegar a este nivel de deterioro moral, la llamada revolución del Socialismo el Siglo XXI puso en marcha un plan para ponerle un cepo a los tribunales. Previamente publicitaron consignas para presentar al poder judicial de la democracia como una cloaca que había sanear. Fue así como comenzaron a designar jueces sin trayectorias y sin una hoja curricular que los hiciera meritorios para ascender en los escaños tribunalicios. Se llego al extremo de postular a magistrados que más bien tienen prontuario, como es el caso de Maikel Moreno, acusado de haber cometido un homicidio, que trepo a la presidencia del más alto tribunal de la república.
Lo mismo ocurre con la Fiscalía General de la República, en manos de funcionarios identificados plenamente con el partido adscrito al régimen de Maduro. Los expedientes que se instruyen no responden a la tarea esencial que debe cumplir esa instancia. Lamentablemente la fiscalía ha sido reducida a un aparato para inculpar o lavarle la cara a inocentes o a culpables según sea cada caso. Todo cuanto aquí afirmo puede ser confirmado, si mis lectores rebuscan en las redes sociales los testimonios de ex magistrados del TSJ arrepentidos o de ex funcionarios de la Fiscalía Venezolana, en los que podrán conseguir sombrosos relatos que dan cuenta de cómo se urden las órdenes desde el mismísimo Palacio Presidencial, para montarle expedientes, desarrollar juicios infames o dictar sentencias sin fundamento a quienes el régimen, en cada coyuntura, considere que son un estorbo para el “proceso revolucionario” y en consecuencia dignos de ser “fusilados” judicialmente.
Esa es la cara cicatrizada que deben conocer en otras partes del mundo, incluido España, para que esta experiencia tan triste que padecemos en Venezuela, por lo menos sirva para evitar que ese perverso modelo se expanda hacia otras latitudes, porque el populismo es una asechanza ante la que no debemos descuidarnos.
@Alcaldeledezma
Petróleo, sol y viento; Por Antonio Ledezma / @Alcaldeledezma
¿Cómo podemos recuperar la biodiversidad?
Una nota reciente de divulgación científica del Gobierno de España (Ministerio de Transición Energética, 2023) señala que: “El cambio climático se considera una de las cinco presiones principales que impulsan la pérdida de la biodiversidad en el mundo, junto con la pérdida de hábitats, la sobreexplotación, la contaminación y las especies exóticas invasoras. Debido al cambio climático, se prevén múltiples efectos sobre la diversidad biológica que agravarán sus problemas de conservación, por lo que las medidas o acciones dirigidas a conservar y usar de modo sostenible la biodiversidad deben tener en cuenta las necesidades de adaptación al cambio climático. Asimismo, deben considerarse y potenciarse las sinergias positivas entre las políticas de conservación de la biodiversidad y las de mitigación y adaptación al cambio climático, pilares fundamentales en los que se basa la lucha global contra el cambio climático”. Sin duda alguna los grandes problemas ambientales globales (Biodiversidad y Cambio Climático) están claramente interconectados, y el cambio climático por causas antropogénicas es uno de los principales “enemigos” a vencer, tal cual como se ha alcanzado con el deterioro de la capa de ozono.
El sol proporciona la fuente más abundante de energía del planeta. Sin embargo, sólo una pequeña parte de la radiación solar que llega a la Tierra es convertida en energía útil. Las plantas capturan y convierten 1,3-1,6% de la energía solar que llega a la superficie de la Tierra, y un cuarto de esa energía es usada en metabolismo y mantenimiento, por lo que solo 1% es utilizada efectivamente en productividad primaria. Una parte de la energía solar no consumida por las plantas es la fructificada por la tecnología moderna de aprovechamiento de la energía solar a través de los conocidos paneles solares (Álvarez, 2011 y Blankenship, 2011). El viento y el agua son también energías “eternas” de la naturaleza, más la geotérmica. Hay que mirar hacia esas fuentes de energías limpias. Como lo hicieron en Marruecos que dependía del petróleo que importaba, y hoy cuenta con la granja solar más grande del mundo, situada a orillas del Sahara (proyecto Noor I), y ya están entrando en servicios las instalaciones del proyecto Noor II (Atalayar, 2022). Esta gran planta solar se va a centrar, totalmente, en energía renovable, con la combinación de la energía solar, hidráulica y eólica, Marruecos está produciendo más de la mitad de su energía de fuentes renovables desde el año 2020.
Mi país, Venezuela, cuenta con esas condiciones. Sol y viento suficiente para crear centros generadores de energías neutras en carbono y así proteger la biodiversidad del planeta, incluyendo la nuestra, caminando hacia una transición energética explotando las fuentes energéticas de recursos limpios de carbono. Venezuela, por encontrarse en la zona intertropical, posee un clima cálido a lo largo del año, desde el nivel del mar hasta los 300 msnm. La temperatura media anual es mayor a 26 ºC con una diferencia entre el mes más cálido y más fresco que no excede los 5 ºC, abarca la mayor parte del territorio nacional. Un ejemplo de este clima son las ciudades localizadas en zonas áridas y semiáridas como Maracaibo, Punto Fijo, Coro; y ciudades ubicadas en zonas de los llanos como San Fernando de Apure, Barinas, Guanare y San Carlos. La verdad es que tenemos sol durante casi todo el año para aprovechar la energía solar y vientos con suficiente potencia para producir energía eólica. Venezuela es uno de los países de Latinoamérica con mayor potencial para generar energía solar de acuerdo con el mapa del Atlas Global de Energía Renovable (SueloSolar, 2014) pero la falta de políticas públicas y de inversión impiden que el sol sea una opción para mitigar la crisis eléctrica declarada desde 2009 en Venezuela.
El planeta está siendo sacudido por más de 50 mil millones de toneladas de gases que causan el efecto invernadero; por eso el cambio climático, los eventos extremos, deslaves, las sequías, las olas de calor y la mayor intensidad de los huracanes que arrasan vidas humanas, animales, vegetación, viviendas y áreas de cultivos. En un Plan País para el porvenir de Venezuela, el tema de las energías alternas, como la fotovoltaica y la eólica, debe ser contemplado, a sabiendas de que somos poseedores de riquezas en fuentes de combustibles fósiles, como el gas, el petróleo y el carbón. Hay que pensar en el porvenir desde ya, lo hicimos con visión futurista cuando se emprendieron los proyectos de energía hidroeléctrica del Bajo Caroní: Macagua, Gurí, Caruachi, Tocoma (aun sin terminar), así como los complejos hidroeléctricos de Uribante-Caparo, Masparro y Santo Domingo, para generar energía limpia. He podido leer un magnífico libro escrito por Bill Gates (Gates, 2021), en el que se analizan las causas, consecuencias y posibles soluciones para frenar el calentamiento y así ahorrarnos los más inimaginables desastres que seguirá trayendo consigo el cambio climático.
El riesgo de que la Tierra pierda hasta 10% de la biodiversidad para 2050, que incluye ecosistemas, especies de fauna y flora, microrganismos y genes, es una de las más alarmantes conclusiones del estudio publicado el 19 de diciembre de 2022, en Science Advances, ya citado anteriormente (Strona G. and C. Bradshaw, 2022), en el que se precisa que “la pérdida media de biodiversidad podría llegar hasta 27% en 2100”, todo, según ese diagnóstico, como consecuencia del cambio del uso del suelo y los efectos del cambio climático. En ese estudio se predice que “las extinciones en cascada de especies son inevitables. El estudio se centra en las extinciones en cascada o coextinción. Cuando una especie se pierde directamente por una perturbación (extinción primaria), puede haber otra especie que sea depredadora de la primera que también desaparecerá porque se queda sin alimento (coextinción).
El equipo de Science Advances para llegar a esas predicciones diseño un modelo general de una gran Tierra virtual, constituida por redes de especies interconectadas, vinculadas por quién come a quién (cadenas tróficas), y luego aplicaron modelos de cambios climáticos y de uso del suelo al sistema general para lograr proyecciones de futuro (algo para responder la clásica expresión “What If?” del inglés, que corresponde en español a ¿Qué pasaría si? o ¿Qué consecuencias tendría si?). Varias respuestas son posible de estos ejercicios de modelación, por ejemplo: (i) las especies virtuales también podrían volver a colonizar nuevas regiones al cambiar el clima, (ii) adaptarse en cierta medida a las condiciones cambiantes, (iii) extinguirse directamente a causa del cambio global o (iv) ser víctimas de una cascada de extinciones (coextinciones).
Temas como estos, que aquí abordo, son el contenido medular de mi nuevo libro: Venezuela, Politica y Ambiente, que presentaremos publicamente el proximo 9 de mayo en la ciudad de Madrid.
@Alcaldeledezma
La leyenda negra de Maduro; Por Antonio Ledezma / @Alcaldeledezma
En la actualidad, la tragedia que padecen millones de venezolanos está a la vista de todo el mundo. Sobran los análisis, debates, comentarios, conjeturas y suposiciones, para tratar de encontrar respuesta valedera a la interrogante que brota como una erupción volcánica, en las rondas en las que interactúa mucha gente preguntándose ¿Cómo es posible arruinar un país inmensamente rico?
Ante tales disquisiciones los voceros del régimen madurista siempre demuestran ser muy diestros en sacar de la chistera “el conejo versátil” como respuesta, explicación y argumento que busca desdibujar la realidad o la verdad de las causas de la tragedia que acusa un país que, ciertamente, ha contado con ingentes recursos minerales y humanos para poder estar viviendo en medio de una bonanza envidiable.
Por ejemplo, actualmente, de 11 millones de niños y adolescentes, solo 6.5 millones están matriculados en las instituciones educativas. Eso significa que la mitad de esas criaturas no están estudiando, como debería ser, sino que muchos se encuentran atrapados en el mundo informal del trabajo infantil, empujados por la crisis económica y social que los tritura en esos millones de hogares acorralados por la precariedad económica. Esos datos los aporta el Monitor de Derechos Económicos, sociales, culturales y ambientales (Desca). Ante tan lamentable panorama la reacción defensiva del régimen madurista no se hace esperar y es cuando aparece en acción la ministra de Educación de la revolución presentando en rueda de prensa “el plan que resolverá ese drama” representado por esos millones de niños que configuran el escenario de la explotación infantil.
¿Cuál es ese plan de la revolución? Pues bien, el de cambiarle el nombre a más de 6 mil escuelas para borrar del mapa todo vestigio relacionado con las incursiones de Cristóbal Colón en territorio venezolano. O sea que el culpable de todos esos problemas económicos, sociales, morales, etc., sigue siendo, transcurridos más de seis siglos del descubrimiento de América, la leyenda negra y todo el elenco de imputados como responsables de los males habidos y por haber en nuestras latitudes. Ahora las escuelas modificarán sus epónimos, por ejemplo, en vez de llamarse “Diego de Lozada”, serán descolonizadas bautizándolas con los apelativos de cualquier líder revolucionario.
La verdad es que en la mayoría de esas escuelas no se cursan más de dos días de clases a la semana. La verdad es que casi la totalidad de las instalaciones educativas están desvencijadas y en consecuencia no ofrecen las condiciones elementales para impartir las clases adecuadamente. La verdad es que han desertado más de 220 mil educadores que no resisten la estrechez económica dependiendo de salarios paupérrimos. La verdad es que las familias no tienen recursos para equipar con sus útiles a esos niños, ni tampoco garantizarles la alimentación adecuada. La verdad es que la causa de esas calamidades está en la despampanante corrupción que ha saqueado los dineros públicos, tal como ha quedado evidenciado en el reciente nuevo robo de más de 23 mil millones de dólares correspondientes a la venta de petróleo, atraco del que ha sido señalado como responsable el zar petrolero de la revolución Tareck El Aissami.
Sin embargo, Nicolás Maduro repite la cartilla que le han enseñado sus tutores castristas desde La Habana: “estamos así por el bloqueo imperial”, se queja el dictador Maduro. Pero no, esa no es la verdad. Hoy Venezuela, lamentablemente, ocupa el puesto número 64 en el reciente ranking mundial de competitividad entre 64 países evaluados por el Instituto para el Desarrollo Gerencial. Todo ese desastre se origina en el empeño de aplicar un modelo económico que no se corresponde con las nuevas realidades, todo ese desmadre se desprende de la ausencia total de seguridad jurídica porque en Venezuela desapareció el Estado de derecho, esa es la verdad que se pretende ocultar. De allí que la crisis humanitaria representada por esos más de 8 millones de venezolanos que conforman la diáspora más gigantesca del mundo en la actualidad, que no es que emigran, sino que escapan de la muerte segura en un país en donde se violan flagrantemente los más elementales derechos humanos, tiene su epicentro en el saqueo repugnante de miles de millones de dólares y no en el supuesto bloqueo o complot de los imperios pasados y presentes, según arguye Nicolás Maduro.
Han saqueado más de 300 mil millones de dólares. Un solo ejemplo basta para demostrar semejante desvalijamiento de la riqueza nacional: entre Hugo Chávez y Nicolás Maduro dispusieron de más de 100 mil millones de dólares asignados al Fondo para el Desarrollo Nacional (FONDEN), ese monto se conformó con dinero proveniente del petróleo venezolano vendido y de préstamos de origen chino. Esa colosal fortuna la regalaron a sus amigotes de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Argentina y Paraguay, mientras que la mayor parte se la embolsillaron. Veamos esta perlita: en 2010 Chávez dispuso de 9 millones de dólares para enviar casas prefabricadas a países amigos como Guatemala, Bolivia, Cuba y Nicaragua; compró acciones de empresas nacionalizadas por 700 millones de dólares y desembolsó 46 millones para un edificio de uso diplomático en Moscú.También en 2010, el Fondo Nacional comprometió 6.100 millones de dólares en iniciativas con el régimen comunista de Raúl Castro, pero sin especificar cuáles.
Dentro de Venezuela anunciaron decenas de proyectos que se pagaron pero que no se ejecutaron, me limitaré a mencionar sólo algunos, como la represa de Tocoma (9.300 millones de $). El Tren Tinaco-Guatire (4.904 millones de$). El Tercer puente sobre el río Orinoco (2.500 millones de $). El Segundo puente Lago Maracaibo (2.000 mil millonesde $). Cinco centros operativos de gas Anaco (3.876 millones de $). Los Astilleros del Alba (1.200 millones de$). Esos montos superan por varias veces las reservas internacionales y alcanzarían para comenzar a saldar la deuda externa. Esa es la gran verdad que no podemos dejar ocultar.
@Alcaldeledezma
Venganza entre mafias; Por Antonio Ledezma / @Alcaldeledezma
Analizando a Nicolás Maduro, es posible concluir que siempre ha sido un personaje mediocre, con insondables limitaciones, que no tiene ni el carisma ni la audacia de su mentor Hugo Chávez, menos las habilidades para llevar adelante planes guerreristas, como los que hicieron de Joseph Stalin un guerrero temido en esos campos de confrontaciones, especialmente en tiempos de la Segunda Guerra Mundial finalizada en 1945. Pero, eso sí, de ambos refleja la falta de escrúpulos a la hora de acometer actos sanguinarios.
Hugo Chávez no titubeo al momento de darle la espalda a sus compañeros de armas en aquel idílico juramento bajo la sombra del samán de Güere en la ciudad de Maracay. Sobre el destino de aquellas clamorosas proclamas revolucionarias pudiera darnos cuenta el comandante Jesús Urdaneta Hernández, uno de los militares embaucados por Chávez con sus falsas promesas de redimir al pueblo encarnizado de Venezuela. Ya sabemos cómo terminó, apresado y muerto, su compadre, el general Isaías Baduel y el trato que le dio Maduro a su represor estrella, general Miguel Rodríguez Torres.
Partiendo de esos rápidos datos, es posible asegurar que en lo que si se asemejan Maduro y Stalin, es en la condición de éste como comisario político en el Ejército Rojo, desde donde logro sofocar y purgar a todos los grupos que le hicieran sombra o peso dentro de la estructura del partido comunista. Un ejemplo para comprender esa escalada es el caso específico del asesinato de León Trotski en México en 1940. Posteriormente los sucesores de Stalin prosiguieron con la cacería política, con el llamativo hecho de los 1.966 delegados del XVII Congreso del Partido Comunista celebrado en 1934, 1.108 fueron arrestados y encarcelados para ser ejecutados en la mayoría de casos.
En Cuba, Fidel Castro, el 13 de julio de 1989, ordenó el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa,reputado héroe de la revolución castrista, que mostraba su pecho adornado de las más codiciadas condecoraciones, antes de ser atravesado de las municiones disparadas por órdenes de su mentor. El mismo destino de Ochoa tuvieron el coronel Antonio de la Guardia, el mayor Amado Padrón y el capitán Jorge Martínez, a todos los paso Fidel Castro por las armas con el pretexto de estar involucrados en de tráfico de drogas, vista la llamada "Causa 1”.
En Nicaragua, la trituradora manipulada por Daniel Ortega ha funcionado y así tenemos a lideres históricos del sandinismo ahora desterrados por órdenes de la actual pareja presidencial que, como lo hacía en sus mejores tiempos Joseph Stalin, Fidel Castro y ahora Nicolás Maduro, hablan de “la paz y del amor”, a la vez que van secuestrando, torturando y asesinando a los disidentes políticos, aunque sean de sus propias raíces.
En Venezuela, Nicolás Maduro tiene una colección de Ministros del Petróleo y jefes de la estatal petrolera PDVSA, perseguidos o muertos. Digo esto porque para cualquier desentendido de la historia de lo que realmente sucede en la actualidad en Venezuela, pudiera ser sorprendido por la noticia que da cuenta de la reciente detención del zar petrolero de la revolución, Tareck El Aissami. Pues bien la verdad es que ese es un caso más que se suma a la persecución entre los miembros esas mafias que se pelean por el botín y por las cuotas de poder entre ellos mismos. Todos los presidentes de Petróleos de Venezuela (PDVSA), a excepción del general Guaicaipuro Lameda, quien a tiempo se reveló por no aceptar las ordenes de Hugo Chávez de suministrarle gratuitamente el crudo venezolano a Fidel, están perseguidos, detenidos o muerto. Rafael Ramírez, el creador de la “PDVSA roja , rojita”, está en la mira de Maduro desde que murió Hugo Chávez. Nelson Martínez murió encarcelado por órdenes de Maduro y Eulogio del Pino, permanece entre rejas, también a merced de su “camarada” Nicolás Maduro. Ninguna de esas medidas buscaba parar el derrape, simplemente que no se estaba haciendo el reparto debido del botín.
Vale la pena destacar en este relato que el argumento más esgrimidos para justificar el bloqueo de la inscripción de María Corina Machado, es el supuesto pánico que tendrían los más encumbrados funcionarios del chavomadurismo, temiendo por sus pescuezos que “serían liquidados por una radical María Corina”. Pues bien, la verdad, más bien, es que la única que pudiera garantizarles garantías a todos esos personajes, es la mismísima María Corina Machado, para quien es un compromiso irrenunciable reestablecer el Estado de Derecho en Venezuela, y así evitar linchamientos judiciales de quienes se tendrían que verse rindiendo cuentas en los estrados de los tribunales de la Republica. La verdad es que quien los está ejecutando es el propio Maduro dentro del país, como consecuencia de una lucha cainita desatada por el control de los recursos mal habidos y de los hilos del poder político.
Otra gran mentira que se pone al descubierto, es que ese lloriqueo para tratar de colocar su narrativa,de que la “crisis de servicios es causada por las sanciones”, se viene abajo al quedar, una vez más evidenciado, que la verdadera razón de la catástrofe humanitaria que se sufre en Venezuela, son el saqueo, la desparramada corrupción y el pésimo desempeño al frente de la administración pública.
@Alcaldeledezma
El Fascista eres tú; Por Antonio Ledezma / @alcaldeledezma
De los mismos creadores del Socialismo del Siglo XXI, de los mismos patrocinantes de los Círculos Bolivarianos, de los Colectivos Armados y de los Patriotas Cooperantes, surge ahora la “Ley contra el fascismo”. Encuadernada, con cuatro capítulos y 30 artículos, los mismos promotores de la ley contra el odio que establece penas hasta de 20 años a los que promuevan protestas contra el régimen y articula una amenaza abierta contra los partidos políticos opositores, hoy en su mayoría judicializados, coloca en su mira persecutoria a los languidecidos medios de comunicación y regula a las redes sociales, lleva a su maniatada Asamblea Nacional la proposición de aplicar, sin miramientos, un nuevo instrumento legal para justificar lo que de hecho ya vienen haciendo, so pretexto de “preservar la convivencia pacífica, la tranquilidad pública, el ejercicio democrático de la voluntad popular, el reconocimiento de la diversidad, la tolerancia y el respeto recíproco, frente a agresiones de orden fascista”.
Bien podría llamarse ese nuevo revoltijo legalista la “ley del cinismo”. Al mismo estilo orwelliano hablan de resguardar la convivencia, los mismos gobernantes que llevan 25 años glorificando los fallidos golpes de estado encabezados por Hugo Chávez los días 4 de febrero y 27 de noviembre de 1992. Son los responsables del deslave humano más grande de la historia de nuestro continente. Son propiciadores de odios sociales, los que adiestran a sus conmilitones a mirar y tratar a los disidentes, no como adversarios, sino como “enemigos a los que hay que perseguir a muerte”. Son los que patrocinan asaltos a la propiedad privada, además de apresar, torturar y asesinar a los divergentes políticos (acciones de perpetración de crímenes de lesa humanidad), los que se llenan la boca pronunciando exclamaciones a favor de la “tranquilidad publica” y presentándose como exponentes de “la tolerancia”.
Si, esos mismos personajes que cierran medios de comunicación y acorralan universidades, pero que son muy eficientes inaugurando y poblando cárceles como La Tumba, Ramo Verde o el Helicoide. Charlatanes y populistas desfachatados que se presentan con toda la procacidad del mundo, como los defensores de los derechos humanos y de la paz, al mismo tiempo que tienen al “poeta de la revolución” actuando más bien como “el poeta de la tortura”, montando expedientes a diestra y siniestra para reducir a prisión a todo aquel que ose desdecir de los designios del dictador Nicolás Maduro.
La “Ley contra el fascismo, el neofascismo y expresiones similares” en su artículo 22 señala que “toda persona que solicite, invoque, promueva o ejecute acciones violentas como medio o vía para el ejercicio de los derechos políticos será sancionado con prisión de ocho a doce años e inhabilitación política por el tiempo de la condena”. La verdad tenebrosa, en el día a día de Venezuela, es que sin que medie dispositivo legal alguno a María Corina Machado la inhabilitan caprichosamente, a la Dra. Corina Yoris le boicotean su derecho a inscribirse como candidata presidencial de la unidad, a más de una docena de dirigentes relacionados con su comando de campaña los secuestran por promover “elecciones libres” y mientras escribo esta crónica, sabemos de millones de venezolanos pugnando por ejercer su derecho al sufragio, cerrando filas a las puertas de los consulados de Venezuela cuyos encargados obstaculizan esos trámites.
Los medios de comunicación que, a duras penas sobreviven en el territorio nacional, los pretenden acorralar, más de lo que ya están, amenazándolos con “la revocatoria de la concesión”, y direccionar severas sanciones a “medios electrónicos o impresos” con multas de entre “50.000 y 100.000 veces el tipo de cambio de mayor valor publicado por el Banco Central”, equivalentes hasta a 100.000 dólares”; además, se prohíben las reuniones o manifestaciones, así como “organizaciones políticas” donde se considere que existe una “apología” al fascismo. O sea, lo que son ellos mismos. ¡Que cinismo!
Nicolás Maduro forma parte de un movimiento insurreccional liderado originalmente por Hugo Chávez, ambos, desde que se propusieron tomar el dominio en Venezuela, venían con la maquinación de hacerse con todos los poderes del Estado, hasta convertirlo en totalitario, sin disimular avasallar con mecanismos de fuerza a todas las esferas de la sociedad con su cantaleta revolucionaria, buscando siniestramente inocular su enfoque ideológico. Son los mismos que en medio de vocinglerías se hacen sentir como nacionalistas encolerizados, sancionando a la carrera leyes “para anexarse un territorio” que no han sabido proteger, mientras en convenida perfidia con los hermanos Fidel y Raúl Castro, permitían que los mandatarios de Guyana fueran avanzando en el control de nuestro territorio Esequibo.
Lo cierto es que el dictador Maduro pretende silenciar definitivamente las voces disidentes mientras se apoya en un culto militar y en unos núcleos civiles integrados por irascibles activistas identificados con el “carnet de la patria” y acicalados con indumentaria “roja, rojita”; eso sí, Maduro acusa la insolvencia del carisma del que hacía gala su mentor Chávez. Maduro está consciente que se mantiene en el solio presidencial adoleciendo de sustento popular. Adolorido, sigue “sentado sobre bayonetas”, ya que ese poder que usurpa sobrevive a punta de crueldades y disparates judiciales barnizados de revolucionarios. No tiene apoyo en las masas y de allí que apele a esos despropósitos legales para contener y debilitar a la fuerza ciudadana que lo repudia.
En la cabeza de Maduro escasea una filosofía y solo depende de una verborrea o palabrería que lo mantiene encerrado en un círculo vicioso de una retórica agotada. En materia religiosa se sabe que no es un ateo comprometido, pero con reconcomio anticristiano se muestra como seguidor del gurú hindú Sathya Sai Baba. Ha confesado ser descendiente de judíos, pero no oculta ni cuestiona a sus funcionarios que emprenden ataques con pasiones de antisemitismo. Maduro nada tiene de tolerante, por eso asedia ¡hasta a sus propios compañeros de “sueños revolucionarios”! Y la prueba está en la cascada de pioneros originarios del chavismo que han terminado liquidados por instrucciones suyas. Como en todo régimen fascista el poder legislativo ha sido reducido a una ficción y desde el poder ejecutivo que encabeza procede como titiritero a distancia de las instancias judiciales y electorales.
En conclusión, Maduro piensa, habla y actúa como un fascista, por lo tanto, no cabe duda de que es un redomado fascista y, tal como lo contextualizó en vida Humberto Eco, para los fascistas “pensar es una forma de castración. Por eso la cultura es sospechosa en la medida en que se la identifica con actitudes críticas. Desde la declaración atribuida a Goebbels ("Cuando oigo la palabra cultura, busco mi pistola") hasta el uso frecuente de expresiones como "intelectuales degenerados", "universidad, guarida de comunistas", la sospecha hacia el mundo intelectual ha sido siempre un síntoma de Ur-Fascismo. El mayor empeño de los intelectuales fascistas oficiales consistía en acusar a la cultura moderna y la intelligentsia liberal de haber abandonado los valores tradicionales”.
@alcaldeledezma
Bombas, golpes y constituyentes; Por Antonio Ledezma / @Alcaldeledezma
En estos días que corren ha sido noticia notable la película “Oppenheimer”, en la que se ofrece un relato que describe la vida del científico estadounidense, J.Robert Oppenheimer, el singular físico que lideró el laboratorio de Los Álamos que formaba parte del proyecto Manhattan, que tenía como finalidad la creación de la bomba atómica. Lo que vino después, los días 6 y 9 de agosto de 1945, fueron los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki autorizados por Harry S. Truman, presidente de los Estados Unidos, contra el Imperio del Japón. Las consecuencias de esos ataques dejaron un terrible saldo de entre 105.000 y 120.000 personas que murieron y 130.000 quedaron gravemente heridas.
En Venezuela, Hugo Chávez Frías, inventó la fórmula del Socialismo del Siglo XXI, después de haber intentado, infructuosamente, derrocar el gobierno constitucional del presidente Carlos Andrés Pérez. De las asonadas militaristas quedaron tiradas en las calles decenas de personas fallecidas. Posteriormente, después que Chávez asumió el poder, por la vía democrática, mediante elecciones libres, lo primero que hizo fue desarrollar un proceso constituyente, su peculiar “bomba atómica”, que le permitió asaltar las instituciones públicas, valiéndose de ese mecanismo constituyente encubierto. Los resultados han sido desastrosos, como explicaremos más adelante.
¿Qué ha pasado en Venezuela después que Chávez bombardeara las bases del Estado de derecho y sucesivamente maniatar al Poder Judicial, a la Fiscalía y a la Contraloría de la República? Pues bien, desapareció el principio de separación de poderes y se ha ido consolidando una estructura criminal al frente de las desvencijadas instituciones públicas que ha dado lugar a la aparición de la figura de estado fallido y forajido al mismo tiempo. Veamos:
Recientes cifras de violencia y crímenes sitúan a Venezuela como “el país más inseguro y peligroso de América Latina y uno del mundo. Entre 1999, año en el que llegó Hugo Chávez al poder, hasta 2018, se han registrado 333.029 muertos por violencia. De media, perdieron la vida 40 personas por día, y en su mayoría jóvenes en condiciones de pobreza. Solo el año pasado (2018), 14.336 personas perdieron la vida en el país suramericano, de las cuales se estima que 283 eran jóvenes menores de 30 años de edad murieron cada semana”. Las cifras fueron dadas a conocer en la Universidad Católica Andrés Bello, en Caracas, indicando que “Los venezolanos tienen hambre, pero también tienen miedo, porque ha habido muchas muertes y mucha injusticia (...) Venezuela no era un país violento y ahora sube cada vez más”, aseguró, en esa oportunidad, el director del Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV), Roberto Briceño León. Así mismo, precisó que en el país suramericano “se incentivó la violencia, el uso de las armas y el uso de la fuerza” por parte del Estado.
Otros datos aportados por la ONG Provea indican que,“entre 2013 y 2023, las fuerzas represivas al servicio de Nicolás Maduro, mataron a 9.465 personas, o sea el Estado matando seres humanos. El vocero de dicha organización, Marino Alvarado, no tuvo remilgos a la hora de asegurar que “Maduro se convirtió en una catástrofe para los derechos humanos”.
Según el OVV, en 2018 fueron asesinados 7.523 venezolanos por resistirse a las autoridades de seguridad del Estado, como el FAES (grupos de exterminio) y los cuerpos policiales y militares, que reciben órdenes del régimen y se han convertido en el brazo represor de quienes critican a Maduro.
Ahora, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, siguiendo los pasos dados por Hugo Chávez en Venezuela (1999), de Evo Morales en Bolivia (2006) y por Rafael Correa en Ecuador (2007/2008), se resuelve a convocar una asamblea constituyente alegando que “sus planes de gobierno no alcanza a concretarlos por vía del parlamentarismo democrático”. Solo quien pretenda hacerse el ciego no podrá ver la evidente deriva autoritaria que entraña dicho planteamiento, a la luz de las amargas prácticas aplicadas bajo el paraguas del socialismo del siglo XXI en Venezuela. Está a la vista los planes siniestros de “bombardear” las instituciones colombianas.
En consecuencia, hago mía la advertencia de la activista política colombiana, Viviane Morales Hoyo, cuando dice: “que nadie se llame a engaños, la Constituyente de Petro no es la de la Constitución de 1991 sino la del marxista italiano, Toni Negri, que entiende el poder constituyente “como la fuerza que irrumpe, quebranta, interrumpe, desquicia todo equilibrio preexistente y toda posible continuidad”.
@Alcaldeledezma
Fraude No, Elecciones Si!; Por Antonio Ledezma / @alcaldeledezma
La ruta electoral es la vía asumida por millones de ciudadanos en todos los continentes del planeta Tierra. Ese camino representa la columna vertebral del sistema democrático, fórmula igualmente adoptada por centenares de naciones del mundo, que prefieren dirimir sus diferencias, canalizar las esperanzas de sus respectivos pueblos y seleccionar a sus mandatarios, mediante el ejercicio soberano del sufragio.
Es el poder del voto de conciencia contra la fuerza bruta de las armas de fuego y los eventuales fraudes electorales. Es la palabra, los razonamientos esgrimidos, los argumentos vertidos en debates cívicos, en contraposicióndel autoritarismo que pretende imponerse usando cualquier instrumento, aunque sea violento e ilegal, sopretexto de que “el fin justifica los medios”. Esta última versión es la que caracteriza a los regímenes dictatoriales, indistintamente de que vistan ropajes confeccionados contejidos de izquierda o de derecha. En definitiva, son liderazgos basados en el uso de la represión para limitar el desempeño de los voceros de la disidencia; silencian a los medios de comunicación; roban el dinero público que se les confía administrar; usurpan la voz de los ciudadanos;no rinden cuentas de sus actos; resquebrajan las bases del Estado de derecho, vaciando de contenido instituciones que deben ser necesariamente autónomas, y desarrollan métodos fraudulentos para continuar, a toda costa, al frente del tablero de control de países que son reducidos a rehenes de esas cofradías dictatoriales. Así acontece en Nicaragua y en Cuba.
Con relación a lo que ocurre ahora mismo en Venezuela, no representa novedad ni sorprende esa puesta en escena del dictador Nicolás Maduro, prescribiendo un calendario electoral a través de uno de sus entes sometidos. Esa es su naturaleza. Maduro es fruto de un soberano fraude y se niega a realizar elecciones auténticamente soberanas. Y la verdad sea dicha, procurar que dentro y fuera del país, ese bodrio electoralista, sea bendecido como legítimo, estádestinada a ser otra andanza de quien viene moviéndose como una gallinita ciega, ofuscado por el cada día más creciente repudio, que incluye a venezolanos que se han identificado con los símbolos del chavismo. Por eso Maduro está turuleco, escarmienta a diario esa repulsión que atraviesa y desborda la coraza de impunidad con la que se sienten todopoderosos todos los tiranos como él.
Es el lado opuesto de lo que vive María Corina Machado, ungida desde las bases del mismísimo pueblo como la abanderada presidencial, mandato que la compromete a conducir a Venezuela rumbo a unas elecciones libres y limpias. Por eso, mientras los mismos colaboracionistas de siempre, se resignan a acatar las reglas que la dictadura busca codiciosamente imponer, María Corina se mantiene incólume, moralizando a esa ciudadanía que sale a las calles de todos los pueblos a ratificarle esa confianza que le entregó en la consulta primaria celebrada el pasado 22 de octubre. Para frenarla y sacarla del carril electoral, estáintensamente activa la canalla de “la conjura de los sumisos”, los mismos que se negaron a participar en las primarias y que ahora rompen lanzas por el sustituto, a sabiendas que no será el reemplazo de la candidata elegida popularmente para derrotar a Maduro y todo lo que representa, sino la pieza moldeable que se acomode a los designios de Maduro, para asegurar “el broche de oro” de su planificado fraude continuado. Ese plan, el de Maduro y su criadero de alacranes, contemplaba entar al diálogo y salir sin ruborizarse, sin hacer una pizca de esfuerzo para hacer honrar lo acordado en el memorándum de entendimiento suscrito en México el año 2021.
Por eso resulta insólito, alarmante y sospechoso que,mientras no se esmeran en hacer respetar los acuerdos de Barbados, sí se desgañitan “pidiéndole a María Corina que sea magnánima, que se haga a un lado”, cuando más bien deberían emplazar a Maduro y a los facilitadores del diálogo de Barbados, a esmerarse en hacer cumplir todo lo acordado, a desmontar esa barricada inconstitucional de la inhabilitación. O sea, a sentenciar que ninguna elección será legítima ni creíble sin la participación de María Corina, quien fue proclamada con el 93% de casi 3 millones de electores en las primarias de octubre. ¿Elecciones libres sin María Corina? ¿Elecciones limpias sin actualizar el REP? ¿Elecciones transparentes sin la presencia de calificados observadores internacionales? ¿Cuál es el obstáculo que impide que Venezuela salga de esta catástrofe? ¿Es María Corina o quien tiene sometidas a las instituciones? ¿Quién es el responsable de la tragedia humanitaria; del deslave humano de mas de 8 millones de venezolanos repartidos por el mundo; del colapso de la economía; de la ruina de PDVSA; de las industrias básicas de la CVG; de la crisis múltiple de servicios públicos; del derrape de corruptelas acometido por los que han saqueado a la nación, y de la persecución política con su estela de detenciones arbitrarias, torturas y crímenes de lesa humanidad? ¡Es Maduro y su pandilla!
Debemos tener muy, pero muy claro, que es Maduro el que está intentando reventar la vía electoral en la que se mantiene corriendo, muy a pesar de los obstáculos, María Corina Machado. De allí que hay redirigir hacia Maduro la interrogante ¿qué vas a hacer ahora? Es él quien se sale de lo acordado en Barbados. Es él quien rehuye unas elecciones limpias. Es él quien rebusca entre chapuzas, como la del referéndum sobre el Esequibo venezolano, o las maniobras para sabotear las primarias y la cantaleta de “las conspiraciones”, escabullirse de la suerte que ya estáechada: María Corina está resuelta a luchar hasta el final y para lograr esa meta cuenta con el respaldo entusiasta e incondicional de la ciudadanía.
@AlcaldeLedezma
¿Las ideologías o los derechos humanos?; Por Antonio Ledezma / @AlacaldeLedezma
La brújula para seguir ideas, principios y valores la representa las ideologías. Son esos programas o planes de luchas con sentido social y contenido económico que tratan de comprender la conciencia social, de darle sentido y justificación a las clases sociales, en medio de debates en los que se confrontan los basamentos que cada sector saca a relucir, apelando a su respectiva batería argumental para defender y tratar de imponer su punto de vista. Es así como se dan a conocer las más variadas formas de gobierno sostenidos en bases democráticas, autocráticas o religiosas. Unos ensalzan las bondades del capitalismo, otros las pócimas ventajosas del socialismo o, los más extremos, defendiendo las líneas medulares del más puro comunismo.
En medio de ese furor que a veces raya en el mas estridente fanatismo se confrontan liberales y capitalistas, mientras que los propagantes del marxismo ensalzan “un conjunto de ideas, conceptos y creencias destinados a convencer universalmente acerca de una verdad que obedece a intereses particulares, o sea, a los intereses de una clase que se presenta como dominante”. Fue a esa premisa refractaria a la que se opuso tenazmente el expresidente Felipe González al insistir en eliminar la invocación del marxismo en la doctrina de su partido PSOE.
Mas drástico fue el planteamiento de Francis Fukuyama cuando sacudió al mundo ensimismado en la actividad política con su tesis del “fin de la historia y la muerte de las ideologías”; tesis que apoyaba en el colapso soviético sobrevenido después del glasnost y de la perestroika instrumentados en la década de los 80, impulsando un reajuste que estremeció la vida política, cultural y económica de la Unión Soviética.
Otras pautas están dadas en los movimientos de naturaleza religiosa, que vienen a ser “ese conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto”.
La ideología que orientaba los pasos y cruentas acciones de Adolfo Hitler, fue el nazismo para rechazar el marxismo, la democracia liberal y el sistema parlamentario. Mientras que Benito Mussolini enarbolaba las banderas del fascismo, prometiendo la edificación de la Gran Italia, apoyándose en el concepto de la hegemonía de Roma en el mar Mediterráneo. Mientras que el camino ideológico de Francisco Franco estaba delineado por el antiliberalismo fomentado con una estruendosa retórica fascista. En otra latitud teníamos a Saddam Hussein,partiendo lanzas o empuñando fusiles en defensa de la ideología Baazista de defensa de la autonomía árabe frente a las potencias extranjeras. Pudiéramos seguir aportandomás datos sobre personajes como Yasir Arafat que capitaneaba las movilizaciones palestinas en nombre del “Movimiento Gaza-Libre”, sumatoria de grupos y organizaciones que exaltaban la defensa de los derechos humanos. Osama bin Laden, cuya bandera fue la instalación de una doctrina en el mundo islámico denominada Salafista-Yihadista. Inevitable no citar a Muamar Gadafi, líder y guía de su particular revolución desde la que promovía “la tercera Teoría Universal, la Yamahiriya el Estado Socialista”. Tomaría mucho espacio citar el elenco de terroristas formados en Irán desde la proclamación de la Republica Islámica en 1979, desde donde se financian enclaves terroristas, atendiéndonos a las acusaciones formuladas por autoridades de los gobiernos de los Estados Unidos de Norteamérica,
En Hispanoamérica surgieron líderes con sus particulares pertrechos ideológicos, como los que defendía ardorosamente el líder peruano Victor Raúl Haya de la Torre, para quien la médula de su aspiración era “consolidar un pensamiento auténticamente latinoamericano que sirviera de portaestandarte de una alternativa a la cosmovisión eurocentrista americana, adaptado y adaptable a su realidad espacio-temporal y como foco de lucha antimperialista”. Por otro lado insurgía Rómulo Betancourt con su ensayo inspirado en la determinación de crear un partido político que fuera diseñado a imagen y semejanza del pueblo que pretendían liderar. En Colombia sobresalía el carismático líder Jorge Eliecer Gaitán con sus postulados de esencia liberal. En Cuba apareció el joven guerrillero Fidel Castro con sus simuladas ideas comunistas que defendió hasta su último suspiro. Transcurridos más de 48 años emerge en Venezuela el aluvional liderazgo del militar golpista, Hugo Chávez Frías, arropándose con las banderas bolivarianas y evidenciando estar revuelto o mezclado en medio de un huracán de ideologías contrapuestas que dificultan detectar cuál es su verdadera inclinación de credos y pensamientos.
Lo que sí está, muy, pero muy claro y a la vista de todo el mundo, es como en nombre de esas ideologías o corrientes religiosas se vienen cometiendo, con la mayor impunidad y descaro, los más cruentos crímenes y violaciones de los más elementales derechos humanos. Valga decir que esos delitos no son una novedad que nos esté sorprendiendo ahora mismo. Son de vieja data, tanto que no ha perdido vigencia la Doctrina Betancourt, propuesta por el líder venezolano, para cerrarle el paso a los regímenes dictatoriales, cuyos cabecillas, aún con sus manos ensangrentadas, pretendían desde entonces ocupar sillones en las organizaciones internacionales como la OEA o la ONU, como si nada estuviera ocurriendo que merecieran el repudio y las sanciones de una comunidad internacional llamada a condenar tales barbaridades.
Así tenemos que para esta fecha que corre “las muertes causadas por el terrorismo aumentaron en el último año un 22 % en todo el mundo, hasta 8.352, el nivel más alto desde 2017”. Tales cifras son aportadas por un informe divulgado el pasado jueves (29.02.2024) por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP, por sus siglas en inglés). “En su Índice Global de Terrorismo 2024 (GTI), el laboratorio de ideas señala que el terrorismo es todavía una amenaza global y que los atentados, si bien en número se han visto disminuidos un 22 % -hasta 3.350-, han sido más mortales”.
Los derechos humanos son pisoteados diariamente, salvo honrosas excepciones, por gobernantes que se escudan en esas supuestas ideologías o religiones que dicen asumir. Son delincuentes, ególatras, desquiciados, empoderados que roban a manos llenas el dinero que impide que los seres humanos tengan el derecho a servicios de salud, de educación con calidad y de viviendas decentes. Son los que hablan de justicia y manipulan los tribunales para apresar arbitrariamente a los disidentes. Hablan del derecho de propiedad y asaltan bienes particulares y disponen de las riquezas de los países que desgobiernan, mientras los ciudadanos son condenados a la pobreza más espeluznante.
En conclusión, es hora de salirle al paso a estos estafadores que pretenden hacernos creer que el crimen es una ideología, que traficar drogas, que avenirse con terroristas y saquear los dineros públicos está justificado por esas coordenadas programáticas, que terminan siendo basura que solo les sirve a quienes han desvirtuado y depravado esas ilusiones.
@AlacaldeLedezma
Asesinatos de las dictaduras; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
El cruel asesinato de Alexis Navalni, perpetrado por la dictadura de Vladimir Putin, no debe representar una sorpresa para la consternada comunidad internacional. En sus más de dos décadas de régimen opresor, son muchos los crímenes ejecutados por las fuerzas represivas que le sirven al todopoderoso tirano a cargo de jefaturar el Kremlin. La lista de los seres humanos liquidados, con distintos métodos y motivaciones políticas, es amplia, tal como consta en los mas variados reportajes divulgados por agencias de noticias internacionales en las que se dan cuenta de los ultrajes que han tenido como mártir a líderes políticos, defensores de los derechos humanos y periodistas.
Cualquier investigador o, simplemente, un ciudadano curioso de saber cómo han transcurrido esos actos terroríficos, pueden navegar en las redes sociales y podrán verificar todo cuanto voy a comentar en esta necrología. Por ejemplo, en nota emitida por la agencia de noticias Efe, de fecha 16 de febrero del año en curso, se encuentra una relación de todas esas fechorías. Una de ellas, la consumada contra la célebrecomunicadora social Anna Politkóvskaya, asesinada a manos de una célula de chechenos a las puertas de su residencia el día 7 de octubre de 2006. Otra periodista, Anastasia Babúrova, corrió con la misma mala suerte al ser ultimada en enero de 2009. Esta destacada reportera, que trabajaba para el periódico disidente de Putin, Nóvaya Gazeta, murió junto con el abogado Stanislav Markélov, pagando con sus vidas el precio por defender a las víctimas de violaciones de los derechos humanos, consumados por los núcleos neonazis rusos. Posteriormente, en el mes de julio, Natalia Estemírova, corresponsal de prensa, colega de Anastasia Babúrova, fue encontrada muerta en la cuneta de una carretera en la república norcaucásica de Ingushetia. La tiranía de Putin no le perdonó a Natalia Estemírova su empeño en indagar sobre las ejecuciones sumarias y las torturas que le infligían a ciudadanos en el Cáucaso.
Años atrás, en febrero de 2015, Boris Nemtsov, un reconocido líder opositor que había destapado un escándalo de corruptelas en torno a los recursos financieros distraídos en la organización de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, en el año 2014 , fue ejecutado en las adyacencias de las murallas del Kremlin, representando un asesinato que conmovió a la opinión pública en toda Rusia y desató un sinnúmero de reproches en el ámbito internacional.
En Nicaragua también se desarrollan esos métodos rusos que terminan silenciando con la muerte a los opositores. Así tenemos que, Ernesto Jarquín, un sobresaliente líder opositor a la dupla Ortega-Murillo, fue inicialmente detenido por participar en las jornadas de repulsa popular del mes de abril de 2018, liberado un año después para ser abatido de cinco disparos, en plena vía pública, en la localidad de Mulukukú. Otras víctimas de ese inclemente dúo dictatorial, fueron los presos políticos Eddy Montes, liquidado en un tiroteo dentro de la prisión, mientras que al general retirado, Hugo Torres, lo mató la dejadez del régimen, ya que en sus días postreros, entre los calabozosde la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como El Chipote, y el centro hospitalarioCarlos Roberto Huembes, de la Policía Nacional, donde fue trasladado después de varios meses de sufrir un deterioro en su salud, expirando a mitad de diciembre de 2021.
Inevitable no recordar que, en el transcurso del año 2018, no menos de 328 nicaragüenses fallecieron en medio de los despiadados procedimientos represivos ordenados por los dictadores de ese país, cifras confirmadas y actualizadas gracias al seguimiento que hicieron, la Comisión Interamericana de Derecho Humanos (CIDH) yONGs de Nicaragua, que enumeraron 684 asesinatos hasta 2020.
En Cuba, la tiranía castrista tiene su lista mortuoria. No citaré en esta crónica los nombres de centenares de seres humanos fusilados, me limitaré a citar a algunas personas que lucharon contra esa satrapía, con coraje y pundonor, arriesgando sus vidas, como Orlando Zapata Tamayo, asesinado en cautividad debido a una huelga de hambre,mientras le daban orine a beber, fue ultrajado terriblemente. Laura Pollán, la creadora y líder de las Damas de Blanco, asesinada por envenenamiento. Oswaldo Payá Sardiñas, líder del Proyecto Varela, asesinado chocándolo en carretera, de la que salió vivo, pero luego lo mataron en el hospital donde fue llevado. Willman Villar Mendoza, preso político de la UNPACU, muy joven, que se puso en huelga de hambre y a los 15 días cogió neumonía y le tuvieron 7 semanas sin asistencia médica, hasta que murió en cuanto lo sacaron para el hospital; falleció de neumonía, no de la huelga de hambre.Orlando Zapata Tamayo, un joven albañil encarcelado durante la Primavera Negra del 2003, fue víctima de una ejecución extrajudicial cuando la policía política, en componenda con carceleros de la prisión de Kilo 8, le privaron de agua por 18 días durante una huelga de hambre. Así se lo contó a su madre Reina Loyda Tamayo, en el hospital Amalia Simoni de Camagüey, una de las estaciones de su sacrificio. Falleció el 23 de febrero de 2010, al cabo de 83 días de ayuno, y obligó con su muerte al régimen a negociar con España el exilio de sus compañeros de la causa de los 75.
En Venezuela tenemos las estelas de muchos Navalni. Ciudadanos, civiles y militares, que han sido guillotinados por ese régimen que mantiene estrechas relaciones con los tiranos rusos. El concejal Fernando Alban fue torturado, como Navalni, y después de fenecer lo lanzaron por una ventana del edifico en donde funciona la famosa Tumba que utiliza Maduro para reducir a prisión a sus opositores. Al general Isaías Baduel, exministro de la Defensa de ese mismo régimen, lo mataron lentamente, en el lapso en que fue enclaustrado en varios centros reclusorios de la dictadura madurista. Al inspector Oscar Pérez, junto con sus compañeros de lucha, los asesinaron ante el asombro del mundo que veía en tiempo real, por las redes sociales, la forma atroz en que fueron acribillados por los esbirros que acataban la orden de Maduro de dejarlos sin vida. El capitán de corbeta, Rafael Acosta Arévalo, fue molido a palos en el centro de torturas La Mariposa que existe en Caracas, moribundo lo llevaron a una audiencia en uno de esos tribunales que no son más que mamparas del régimen, en la que dejó de respirar ante el indolente y cómplice juez que lo enjuiciaba en nombre de la “revolución” madurista. Fueron decenas de jóvenes los baleados en las calles de Venezuela en las que manifestaban clamando libertad, inolvidable, entre muchos, los asesinatos de Geraldin Moreno, de Basil Da Costa, de Robert Redman, de Neomar Lander, de Vallenilla, Juan Pablo Pernalete, Armando Cañizales y del joven de apenas 14 años Kliver Roa.
Esta pasada semana el canciller de Putin, Sergei Lavrov, realizó otro periplo por América Latina, especialmente con la idea de supervisar el desempeño de sus socios castristas, orteguistas y maduristas. Seguramente retornará a Moscú muy complacido de que sus aliados en esa corporación criminal están muy aventajados.
@AlcaldeLedezma
Ganar sin votos, por las malas; Por Antonio Ledezma / @alcaldeledezma
El dictador Nicolás Maduro se ha autoproclamado, anticipadamente, vencedor en las elecciones sin fechas que él pretende organizar, como el que “se despacha y se da el vuelto en su propia tienda”. Sin empacho alguno ha sentenciado que, “ganaremos por las buenas o por las malas”. Así lo ha dicho en un mensaje televisado que le ha dado la vuelta al mundo, no por la grandeza de sus arengas-que bien sabemos están plagadas de retórica nada inspiradoras- sino por las extravagancias y pachotadas que suele repetir, ante una cautiva y domesticada audiencia que, está obligada y adiestrada a aplaudirle y a celebrarle cada una de sus sandeces.
Maduro tiene el sol en sus espaldas. Es una quemazón que le va chamuscando sus agotadas reservas de apoyo, al extremo que se va quedando sin anclaje en las también disminuidas bases del otrora animoso chavismo. Sin respaldo popular, sin gestión que mostrar, como lo hacía en sus tiempos de mando el dictador Pinochet, Maduro se siente perdido sobre las ruinas de un país que ha descalabrado en todos los órdenes. Solo le queda el aparato represor. Por eso cuando le nombran a María Corina Machado siente ese pánico que le corre como un escalofrío que le trepida en cada hueso de su temblorosa humanidad. No quiere medirse en elecciones libres con ella. Opta por burlar el Acuerdo de Barbados, con el que se ha comprometido a facilitar la ruta electoral como vía pacífica para remediar la catástrofe que él ha originado, en ese país que persiste en estrujar hasta más no poder.
Para que mis lectores tengan una idea de cómo mal funcionan las instituciones en Venezuela, les dejo estos datos absolutamente verídicos:
El Tribunal Supremo de Justicia está compuesto por activistas (“magistrados”) incondicionales al régimen de Maduro. Son sicarios disfrazados de jueces luciendo togas y birretes. Muchos de ellos no reúnen los requisitos académicos para desempeñarse como jueces del alto tribunal de la República. Por eso se limitan a cumplir órdenes, a redactar y ejecutar sentencias acordes a los antojos de Maduro. La actual presidenta del TSJ es Caryslia Beatriz Rodríguez, su mérito es ser una frenética propagandista del partido base de la dictadura, al extremo que desde la trinchera que ocupaba el año pasado en ese ente (Sala Electoral) disparó a mansalva resoluciones para tratar de implosionar las elecciones primarias que, afortunadamente, se pudieron realizar exitosamente el pasado 22 de octubre.
El Fiscal General de la República, Tarek William Saab, es un activista furibundo del chavomadurismo. Fue diputado miembro de la bancada del partido de Maduro. También se desempeñó como gobernador del estado Anzoátegui postulado por “los rojos, rojitos”. De allí que para nadaactúa como “parte de buena fe” a la hora de defender los derechos de los ciudadanos venezolanos, más bien procede como el vengador inclemente de la falsa revolución.
El Contralor General de la República, funcionario llamado a “velar por el buen funcionamiento y la transparenteadministración del patrimonio público del Estado Venezolano”, es, en la actualidad, con carácter de ‘encargado’, Jhosnel Peraza, otro partidario incondicional del régimen madurista. Como lo es también, Elvis Amoroso, un exdiputado fanático de esa tendencia, quien desde la Contraloría ganó créditos, inhabilitando arbitrariamente a María Corina Machado, para pasar a dirigir actualmente el Consejo Nacional Electoral.
Sin embargo, con todo ese tinglado, más las fuerzas policiales que le sirven de forma abyecta para detener, torturar y asesinar a disidentes, Maduro se muestra temeroso, esquivo y renuente a honrar los acuerdos suscritos para que en Venezuela se den elecciones libres en el segundo semestre del año en curso. Juega irresponsablemente con la fecha de tal proceso, tratando de confundir a los venezolanos que lo repudiamos hasta más no poder. No quiere que se revise y actualice el Registro Electoral para impedir que votemos los millones de venezolanos de la diáspora, ni los nuevos votantes, y se muestra arisco cuando se propone invitar a observadores calificados de rango internacional.
Maduro se adelanta al carnaval y monta su subyugada comparsa de colaboradores ataviados de opositores, para aparentar que tiene contrincantes, cuando bien se sabe que no son más que dóciles sirvientes, que se prestan a cumplir tan indigno papel. Bajo el estribillo de “se busca un sustituto”, ilusamente, pretende sacar del camino de la medición electoral a María Corina Machado, cuando bien sabe la gente y la comunidad internacional que lo que realmente maniobra es poder contar con un monigote o perro fiel que esté prevenido a ladrar cuando él así se lo ordene. O sea, un subordinado que agache la cabeza para no mirar el escandaloso fraude que está cocinando en esas instituciones doblegadas, pero que María Corina estádecidida a desmontar con la solidaridad de los venezolanos que le confiamos el mandato de ser nuestra abanderada presidencial.
@alcaldeledezma
La Furia del Autoritarismo; por Antonio Ledezma / @Alcaldeledezma
Llega a mis manos el más reciente informe mundial (2024) avalado por Human Rights Watch y presentado oficialmente por su directora ejecutiva, Tirana Hassan. Se trata de un compendio de documentos, muy bien articulados, que reflejan las violaciones de los más elementales derechos humanos, que se perpetran en decenas de países sometidos a las pesquisas adelantadas por los técnicos que laboran para esta prestigiosa organización. La evaluación trasluce la forma como se han vendido debilitando las instituciones claves para que el Estado, de cualquiera de los países evaluados, pueda ser calificado como democrático y no terminen siendo dictaduras o gobiernos para-dictatoriales, en los que el sistema de Derechos Humanos se encuentra bajo permanente amenaza.
En este informe encontramos diagnósticos de las continuas transgresiones de los valores y principios medulares de la democracia, lo cual da pie a que las detenciones arbitrarias, las torturas y asesinados, así como el desconocimiento al derecho de expresarse libremente, la propiedad privada, la tolerancia a la variedad de cultos religiosos y el pluralismo democrático, configuren un patrón de conducta puestos en marcha para atentar contra la libertad y la vida de personas disidentes de esos regímenes.
Veamos algunas conclusiones relevantes sobre lo que ocurre en Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela.
CUBA
El informe determina que “se continúa reprimiendo y castigando prácticamente cualquier forma de disenso y crítica pública, y los cubanos siguen padeciendo una crisis económica severa que impacta en sus derechos básicos”. Tal sentencia se confirma con echar un vistazo a la suerte corrida por los centenares de ciudadanos disidentes del régimencastrista, muchos de los cuales permanecen aún detenidos, por haberse atrevido a protagonizar jornadas de protestas, como las que se verificaron en las calles de La Habana, en las protestas de julio de 2021.
Esas protestas se extendieron durante 2023, argumentando como motivos “los apagones, la escasez de comida y medicamentos y el deterioro de las condiciones de vida. Los cubanos siguieron abandonando el país en números sin precedentes”. El informe en cuestión determina que “la realidad puesta a consideración es que dos años después de las protestas de julio de 2021, las más multitudinarias desde la revolución cubana, organizaciones de defensa de derechos humanos contabilizaron a más de 700 personas, incluyendo más de 70 mujeres, que permanecían encarceladas en relación con las protestas. Muchas estuvieron incomunicadas en detención. Algunos fueron sometidos a maltratos y, en ciertos casos, torturas”. Se coloca en alto relieve en ese expediente que “algunos fueron juzgados en tribunales militares, lo cual viola el derecho internacional. A varios se les imputó el delito de “sedición” en juicios ordinarios—en relación con supuestos hechos de violencia, como arrojar piedras—y recibieron penas desproporcionadas de hasta 25 años de prisión. Muchos sólo fueron procesados en juicios sumarios por cargos definidos vagamente como ‘desorden público’ o “desacato”.
NICARAGUA
En Nicaragua, el hostigamiento escala a niveles grotescos. La dupla que forman Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, no cesa en la aplicación de métodos represivos a todos los sectores de la sociedad y ha profundizado el aislamiento internacional de Nicaragua.
El régimen no repara en la descarada y publicitada intensificación de “su arremetida contra cualquier persona percibida como crítica, incluyendo miembros de la Iglesia católica, y ha desmantelado el espacio cívico. Las autoridades han cerrado masivamente medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales y universidades, lo que constituye una violación a la libertad de expresión y asociación y al derecho a la educación”. Uno de esos castigos atroces lo represento “el despojó arbitrario a 317 personas de su nacionalidad, incluyendo 222 expresos políticos a quienes el gobierno desterró a Estados Unidos, calificó de “traidores” y confiscó sus bienes. Esta decisión, que viola el derecho internacional de los derechos humanos, dejó apátridas a muchos nicaragüenses”.
Los ataques contra la Iglesia católica, que comenzaron en 2018, se han intensificado. En este informe configurado por Human Rights Watch, se ofrecen pormenores de la operación de la policía, bajo el mando de los Ortega-Murillo, para detener (agosto de 2022) al obispo Rolando Álvarez, acusándolo de “menoscabar la integridad nacional” y “propagar noticias falsas”. En febrero, Álvarez se negó a ser expulsado del país y un juez lo condenó a 26 años de prisión. En junio, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) informó que Álvarez permanecía incomunicado. Recientemente fue expulsado de su país mediante la intervención del Vaticano.
BOLIVIA
El sistema judicial de Bolivia sufre los efectos de la interferencia política desde hace años. Los sucesivos gobiernos, tanto bajo la expresidenta interina Jeanine Añez como bajo el actual presidente Luis Arce, se aprovecharon de una definición penal excesivamente amplia de “terrorismo” para la presentación de cargos contra opositores. Las cárceles bolivianas continúan estando hacinadas, con atención sanitaria inadecuada y un uso excesivo de la prisión preventiva. En marzo, el Tribunal Constitucional Plurinacional reconoció las uniones civiles para las parejas del mismo sexo. En septiembre, un tribunal constató los graves daños que el uso descontrolado del mercurio genera en las comunidades indígenas de la Amazonía y ordenó al gobierno proteger sus derechos.
La violencia de género y la violación de derechos sexuales y reproductivos siguen siendo problemas muy graves. Como miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en numerosas ocasiones Bolivia se puso del lado de los gobiernos represivos y no defendió los derechos de las víctimas. El sistema judicial de Bolivia ha sido históricamente instrumentalizado “dependiendo de los intereses del poder político en turno”, señaló la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tras una visita realizada en marzo de 2023. El presidente Arce no ha cumplido su promesa de reformar la justicia para garantizar su independencia de la política.
En diciembre de 2022, el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, fue detenido por terrorismo, un tipo penal cuya definición en Bolivia es demasiado amplia. Camacho fue acusado de orquestar la renuncia del entonces presidente Evo Morales en 2019. Human Rights Watch revisó los documentos de su detención y no halló pruebas que respaldaran la acusación de terrorismo. A octubre de 2023 Camacho permanece en prisión preventiva. Su familia y su abogado alegan que no está recibiendo atención médica adecuada para tratar una grave enfermedad crónica que padece.
La expresidenta Añez permanece en prisión desde 2021. Inicialmente fue acusada de terrorismo. Human Rights Watch revisó los documentos de imputación y la proposición acusatoria y halló esa acusación infundada y manifiestamente desproporcionada. En 2022, en una causa separada, un tribunal condenó a Añez a diez años de prisión por incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes—delitos que también están definidos de forma muy amplia en la legislación boliviana—por sus acciones al asumir como presidenta interina en noviembre de 2019. Añez no pudo asistir en persona a su propio juicio, dado que los jueces argumentaron que no podían garantizar su salud ni su seguridad en el tribunal. Todo lo arriba plasmado son citas fidedignas del informe de Human Rights Watch.
VENEZUELA
Sobre el caso Venezuela (en este informe se llama gobierno al régimen que para mí es evidentemente una dictadura) me limito a reproducir párrafos del informe que tienen relevancia: “Los venezolanos continúan sufriendo represión y las consecuencias de la crisis humanitaria. Hay más de 270 presos políticos. Cerca de 19 millones de personas requieren ayuda humanitaria al no poder acceder a atención en salud y nutrición adecuada. Más de 7,7 millones de venezolanos han huido del país, generando una de las mayores crisis migratorias del mundo”. “El 27 de junio, los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) autorizaron la reanudación de una investigación sobre la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad en Venezuela. En septiembre, la Misión de Determinación de los Hechos de las Naciones Unidas determinó la comisión de graves violaciones de derechos humanos que replicaban los patrones de conducta que la Misión había calificado anteriormente como crímenes de lesa humanidad”. “Algunas acciones del gobierno, incluyendo la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y la inhabilitación de candidatos presidenciales, aumentaron la preocupación sobre la posibilidad de que se celebren elecciones libres y justas”.
“En octubre de 2023, las negociaciones entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición se reanudaron. Las partes lograron un acuerdo relacionado con derechos políticos y garantías electorales”. “Las autoridades persiguen, procesan penalmente y encarcelan a trabajadores sindicales, periodistas y defensores de derechos humanos, restringiendo el espacio cívico”. La Misión de Determinación de los Hechos constato que, “el gobierno de Maduro sigue teniendo la capacidad de recurrir a métodos de represión “duros” como tortura y asesinatos para sofocar la disidencia”. “Desde 2014, más de 15.800 personas han sido objeto de detenciones por motivos políticos; de los cuales aproximadamente 270 continúan detenidos, según informó en octubre la red de abogados penalistas pro-bono Foro Penal. El 28 de octubre, cinco presos políticos, incluyendo el periodista Ronald Carreño, fueron liberados después de que el gobierno y la oposición reanudaran las negociaciones”.
@Alcaldeledezma
El misterio de la fecha; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
Este 2024 será un año que se distinguirá por el abultado número de elecciones que tendrán lugar entre los doce meses que comienzan con enero. Están previstas las realizaciones de comicios, en por lo menos 75 países, ese panorama ha sido calificado por los analistas que siguen de cerca esos proyectos comiciales como un verdadero “tsunami” electoral. Todos esos preparativos contemplan la movilización de más de 4.200 millones de personas sobre las cuales incidirán los resultados de esos procesos.
Venezuela es uno de esos países en los que está anunciada la elección presidencial, ya que en otros ámbitos también se consumaran, este año, elecciones parlamentarias, regionales y locales. Sin embargo, en Venezuela, a diferencia de lo que ocurre con otras naciones, la fecha para que se concrete esa esperada elección presidencial está en un verdadero limbo, contrariando que, según la Constitución y las leyes vigentes, dicho proceso no debería pasar del último trimestre del año que corre.
Los venezolanos estamos sumados en ese monto llamativo de más de 4.000 millones de votantes prevenidos en todo el mundo para elegir a sus presidentes, parlamentarios, gobernadores, alcaldes, según sea cada caso. Pero a diferencia de lo que está desarrollándose en Bután, Comoras, Finlandia o en Bangladesh, país en donde la gente vota conforme a un calendario electoral previamente establecido y del conocimiento oportuno de todas las partes involucradas en la pugna electoral, en Venezuela, la fecha para convocar y realizar las elecciones presidenciales es “un misterio muy bien secuestrado” por Maduro y sus acólitos.
Bien se sabe que una elección no está reducida al simple acto de votar. Es un evento muy complejo que evoluciona por ciclos. Sobre todo en el caso de Venezuela, país en el que por las características del régimen que controla las instituciones, se hace indispensable contar con una convincente y eficiente observación internacional, como esa que cumplen los especialistas que trabajan para la Unión Europea.
Es de suponer que una delegación verdaderamente comprometida a evaluar, supervisar, observar y dar una versión bien fundamentada respecto a un proceso electoral, debería estar en el sitio de los acontecimientos con suficiente antelación, porque solo así será posible revisar el registro electoral, o sea la data, procesar las impugnaciones y constatar si se hacen los correctivos pertinentes, sobre todo en lo atinente a Venezuela, país que tiene a más de 8 millones de ciudadanos en la diáspora y de los cuales más de 5.7 millones tenemos, legalmente, derecho a participar en esas elecciones presidenciales. Para que unas elecciones sean libres deben existir garantías de libertad de expresión, acceso a los medios de comunicación, libertad de desplazamiento por el territorio de cada país, funcionamiento de los centros de votación, libres de apremios, para que la gente pueda votar si presiones de ninguna especie y los escrutinios y auditorias se cumplan como corresponde legalmente.
En Taiwán se realizan elecciones, y previamente a esa convocatoria se ha hecho un exhaustivo examen del registro de votantes. Eso es lo natural, es lo saludable y además se trata de un mecanismo inevadible por las partes involucradas en la competencia y de obligatorio cumplimento del ente responsable de asegurar una elección verdaderamente competitiva.
Para el venidero mes de febrero la elección presidencial será en Indonesia, fecha que no representa ninguna sorpresa para las decenas de millones de sufragantes (más de 200 millones) ni para los aspirantes a la silla presidencial. También tienen previa cita electoral los pakistaníes, pero para seleccionar mediante el sufragio a sus parlamentarios. En ambos procesos el camino a votar lo podrán transitar millones de ciudadanos, pero antes de que se verifique ese derecho político, los ciudadanos conocen de las observaciones, reformas y garantías para que ese derecho no sea ni burlado ni escamoteado en las urnas de votación.
Seguidamente está en la cartelera electoral el proceso correspondiente a La India. Es de suponer que será una oleada de seres humanos cerrando filas ante sus respectivos centros de votación. Para que se pueda cumplir con normalidad ese monumental acto es preciso que se conozca la fecha con suficiente antelación. Eso es lo normal, lo lógico. Tal como acontece en México, en donde dos mujeres disputan la primera magistratura nacional. O en los EEUU en donde ya se han confrontado en debates televisado muchos de los aspirantes para tratar de ganar su respectiva nominación candidatural antes unos ciudadanos que están debidamente informados de cuándo y donde serán esas elecciones presidenciales este año 2024. En junio de este año, en países con territorios enmarcados en La Unión Europea, que involucra a más de 500 millones de personas, tendremos elecciones parlamentarias en junio. Todo se hace con previo conocimiento de la fecha de cada proceso electoral.
Pero en Venezuela no es así. Maduro pretende seguir jugando con la buena fe de la comunidad internacional ante la cual se ha comprometido (negociaciones de Barbados) a facilitar una salida crisis a la crisis que padecemos en la región como consecuencia de la tragedia que tiene su epicentro en Venezuela, país en donde los venezolanos cuentan con María Corina Machado, la líder más reconocida dentro y fuera de la nación. Su liderazgo es incuestionable y solido (gano con más del 92 % de los votos emitidos en primaria), admitido por todos los factores políticos que hacen vida dentro y fuera del territorio venezolano. Todos coincidimos en que darle la espalda a María Corina, con el subterfugio del ”sustituto”, o moverse en atención al guion del régimen que sigue “jugando a la candelita” con la fecha electoral, seria no menos que una traición a los millones de venezolanos que nos dieron un claro y contundente mandato el pasado 22 de octubre. Por eso la lucha al lado de María Corina es ¡hasta el final!
@AlcaldeLedezma
Renacer de las cenizas; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
Hay países cuya situación económica descalabrada y la alarmante pobreza que arrastra a millones de familias, hace temer que serán irrecuperables, o en el mejor de los casos muy difíciles de rescatar. Argentina, ubicada en el cono suramericano y Venezuela localizada en la cabecera del subcontinente, son dos referentes que presentan sintomatologías parecidas, aunque la tragedia que agobia al país libertado por Simón Bolivar, se nos revela mucho más complicada en sus diferentes variables. Lo que si tienen en común ambas naciones, son importantes riquezas naturales, tradiciones, principios y valores muy acendrados y un admirable talento humano; factores que, de ser bien aprovechados, pudieran ser más que suficientes y efectivos remedios para superar las calamidades que en la actualidad retan a sus respectivos liderazgos; uno de ellos, el de Javier Milei, ya encumbrado en la Casa Presidencial de Buenos Aires, y otra, María Corina Machado, prevenida para entrar al Palacio de Miraflores, sede de la Primera Magistratura Nacional en Venezuela.
EEUU
En la historia reciente encontramos referentes que pueden servir de ejemplos y estímulos a la vez, para despejar dudas y superar pesimismos que provocan espasmos derrotistas. Comencemos por analizar la situación que padeció EEUU a partir de 1929. Esa crisis fue estremecedora. Dejó a su paso a miles de empresarios arruinados, muchos optaron por el suicidio para no seguir viendo el infierno que estaba consumiendo a millones de ciudadanos estadounidenses. Fue entonces cuando apareció la receta inspirada en el liberalismo clásico que le permitió al presidente Franklin D. Roosevelt (1885-1945) impulsar El New Deal, poniendo en marcha acciones económicas y sociales para reactivar el consumo y la inversión y reordenar el sistema financiero y productivo de Estados Unidos tras la quiebra de 1929. Las medidas oscilaban entre la típica reducción del gasto público, un control rígido de los créditos, políticas acompañadas de una limitación de importaciones y acoplamiento de los salarios. Sobre esa base se relanzaron operaciones de naturaleza industrial, agropecuarias, además de un conjunto de obras públicas y estímulos a la inversión privada y aliviadoras ayudas sociales.
ALEMANIA
La Segunda Guerra Mundial dejó a Alemania literalmente hecha polvos. Los sostenidos bombardeos asumidos por las fuerzas aliadas convirtieron en ruinas la mayoría de las ciudades alemanes. A esas cenizas se le sumaba el preocupante porcentaje de las fuerzas laboralesdesplomadas que produjo el espejismo o alucinaciones de superioridad del Tercer Reich. En 1949 Alemania fue fracturada formalmente en dos países diferentes. La República Federal de Alemania (Alemania Occidental) se estableció en las zonas ocupadas por Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos, y terminó enlazada a estos países. Mientras que Berlín era reducida a una zona soviética, dividida a su vez en cuatro comarcas. Berlín oriental se convierte en la capital de la Alemania comunista, y la ciudad permanecerá dividida de 1945 a 1990.
De esos escombros remontó vuelo un país que parecía totalmente devastado. Una alianza entre empresarios y el Estado hizo posible la magia de crear miles de empleos, la depresión comenzó a ceder porcentajes, dejando ver el brillo de una recuperación que algunos han llamado milagrosa, cuando la verdad es que más que un prodigio,fue el resultado de un esfuerzo sostenido adelantado por sus ciudadanos conducidos certeramente por sus gobernantes, para convertir a Alemania en un emporio industrial engalanada por imponentes obras de infraestructuras. Cinco años fueron más que suficientes para que ese país demolido por esa cruenta conflagración mundial, resurgiera como una potencia económica, resultado de una verdadera apoteosis humana.
JAPÓN
La historia registra un suceso protagonizado por la armada imperial del Japón, ocurrido el 7 de diciembre de 1941, día en que fue atacada arteramente la base naval que tenía EEUU en Pearl Harbor. Esa maniobra representó la incorporación de los japoneses a la Segunda Guerra Mundial. La respuesta del gobierno norteamericano se hizo sentir con el lanzamiento de las bombas sobreHiroshima y Nagasaki, ordenado por el presidente Harry Truman los días 6 y 9 de agosto respectivamente, explosiones que provocaron miles de muertes de seres humanos y la rendición de Japón, cuyo emperador Hirohito dijo, en esa ocasión, "Hemos decidido allanar el camino para una gran paz para todas las generaciones venideras, soportando lo insoportable y sufriendo lo insufrible”.
Dos décadas bastaron para que los japones revirtieran esa tragedia, haciendo de su país un ejemplo de recuperación que también se ha querido exhibir como un milagro, cuando lo cierto y justo es reconocer que, tal extraordinario desempeño, ha dependido del esfuerzo creador desplegado por sus ciudadanos y gobernantes unidos para lograr en la postguerra, que Japón luzca tasas de crecimiento que en el periodo comprendido entre 1946 y 1973 fueron en promedio del 9,3% y registrando cotasdel 11% durante la década de 1960. Las modificaciones de orden político le dieron al Estado una nueva configuración, mientras que se desarrolló una significativa y efectiva inversión en industrias y tecnologías, aunada a una encomiable disciplina y audacia de los nipones elevaron a Japón sobre esas tumbas en las que se resistieron a enterrar su futuro.
VENEZUELA Y ARGENTINA
En la actualidad dos países suramericanos presentan una patología muy parecida. La corrupción, los vicios y la crisis de valores en general, aparejada al maleficio del populismo, hacen pensar que solo comenzando de cero será posible salir de semejante marasmo financiero, económico, moral y social. Argentina y Venezuela son un espejo para mirarnos y concluir en que esas tragedias no deben ser estériles, que alguna enseñanza positiva han dejado para emprender una era en la que los lastres de tales desviaciones y anacronismos se entierren para siempre. Ambos pueblos también muestran síntomas de hartazgo y de fatiga con esas castas dirigenciales perdidas en los laberintos de la demagogia. Ambos liderazgos insurgentes presentan planes que hacen presagiar que Venezuela y Argentina remontaran como el ave fénix.
@AlcaldeLedezma
El testaferro de oro; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
Mientras que en Venezuela se acentúa y agudiza una catástrofe humanitaria sin precedentes en la historia hispanoamericana, Nicolás Maduro se ocupa de rescatar a su testaferro de oro, el comerciante de origen colombiano, convertido por artilugios de la revolución del Socialismo del Siglo XXI, en diplomático, empresario capaz de vender desde llaveros hasta diamantes, oro, petróleo y realizar la nauseabunda operación de negociaciones de comida con sobreprecios y de muy mala calidad. Fue patético ver a la “primera combatiente” Cilia Flores, esperando esta vez, al meteórico empresario, al pie del avión que lo traía a Maiquetía, repitiendo la escena del recibimiento que le hizo en el pasado 25 de julio de 2014, al famoso “pollo” Carvajal, ahora detenido en una cárcel de los EE: UU.
Sobre las andanzas de este oscuro personaje que ha sido liberado por el gobierno del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, se pueden encontrar detalles de su rimbombante carrera realizada de la mano de su mentora Piedad Córdova, quien extendió su largo turbante para convertirlo en la alfombra roja que le permitió a su pupilo barranquillero, caminar hasta el pináculo del poder político en Venezuela. Uno de esos textos escritos para desvelar toda la trama de corruptelas que tienen al colombiano como centro de la investigación, lo redacto Gerardo Reyes Copello, quien en su obra pone a la vista la verdad sobre el empresario Alex Naim Saab Morán, que se hizo multimillonario a la sombra de Nicolás Maduro.
El cinismo y descaro de Maduro no deja de asombrar. Es el siniestro personaje capaz de montar un escenario distraccioncita, amenazando con desatar una guerra contra Guyana, para luego mostrarse como un pacifista que pasa la página que recoge sus arrebatos desafiantes al mandatario del país que ocupa buena parte del territorio Esequibo en reclamación. Maduro solo buscaba, con esa escaramuza guerrista, sacar del radar el nombre de la triunfante María Corina Machado, que venía de coronar una histórica victoria en la no menos apoteósicas elección primaria que protagonizó la ciudadanía venezolana.
Pues ese mismo tétrico personaje que usurpa los poderes públicos en Venezuela, montó toda una operación para rescatar a su testaferro de oro, el zar de la revolución que maneja las cuentas de los dividendos que produce la venta de los minerales que explotan ilegalmente dentro del territorio nacional y revenden en el mercado foráneo, teniendo como epicentro de esas comercializaciones y triangulaciones financieras a Turquía, países árabes, HongKong y Rusia. De todo eso y mucho más ha presentado documentación probatoria el periodista Roberto Deniz. Quien quiera bucear en ese mar de fondo de trapisondas puede zambullirse en las profundidades de las pesquisas articuladas en la página de Armando.info para quedar boquiabierto al enterarse de todas las operaciones fraudulentas que ha llevado adelante este personaje que se convirtió en el gran dolor de cabeza del dictador Nicolás Maduro.
El barranquillero convertido en diplomático de la Cancillería de Venezuela, era capaz de proveer desde insumos para instalar casas prefabricadas, hasta adquirir alimentos para equipar las cajas CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción) que repartía el régimen en los núcleos familiares controlados por sus huestes. Es bien sabido, por las denuncias sacadas a la luz pública por los investigadores citados, que estas irregularidades han sido una de las causas de la hambruna que impulsa a miles de seres humanos a tratar de llegar a cualquier parte del mundo como parte del deslave humano que le da forma a la millonaria diáspora que preocupa a los gobiernos a donde llegan esas olas migratorias. Los recibos que tramitaba el comprador de alimentos mostraban números forjados, con sobreprecios, sobre facturaciones y algo imperdonable, transaba la adquisición de alimentos de muy mala calidad. O sea que este “héroe madurista” se enriqueció a costas de la desgracia de millones de venezolanos cuyos padecimientos y mala suerte le importa un bledo al sucesor de Hugo Chávez impuesto por los hermanos Castro.
El mismo Maduro que dice a “mandíbula batiente” que “la revolución no negocia con el imperio gringo”, ha venido conversando con los operadores de Washington para rescatar a su “testaferro de oro”. El gobierno del presidente Biden terminó soltándolo, entregándole un bagazo, ya que es de suponer, tal cual como lo declaró un vocero calificado de la Casa Blanca, que “Alex Saab compartió toda la información que necesitábamos”. O sea que, lo que le entregaron a Maduro fue al propio sapo, a cambio de liberar a diez ciudadanos estadounidenses y la liberación de 24 presos políticos venezolanos que jamás han debido estar privados de su sagrada libertad.
En conclusión, la negociación ha sido con la propia mafia. La que secuestra y usa a seres humanos como rehenes para presionar ese tipo de canjes. Nadie debe llamarse a engaños. Esa tiranía no dejara de ser una amenaza para la estabilidad de nuestro Hemisferio. Seguirán con sus relaciones con los capos del narcotráfico, enredados con los tentáculos del terrorismo, apadrinando las megabandas y apresando a gente inocentes. Ese terrible cuadro solo será posible modificarlo saliendo de esa dictadura. Para tales efectos María Corina Machado encarna la esperanza de millones de venezolanos y es, sin lugar a dudas, la mejor opción para conducirnos a la salida cívica que propone mediante elecciones libres y soberanas para el año entrante.
@AlcaldeLedezma
La represión como patrón de conducta; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
“Cachiporra, macana y grilletes”, es lo que les quedan a las dictaduras que siguen reprimiendo a los ciudadanos que en sus respectivos países se resisten a rendirse ante los pies de sus respectivas dictaduras. En Venezuela, Nicolas Maduro en línea contraria a los compromisos asumidos en las negociaciones celebradas recientemente en la isla de Barbado, en vez de liberar presos políticos, detiene arbitrariamente a otros ciudadanos en este nuevo capítulo, atacando ferozmente al equipo de trabajo que secunda a la lideresa María Corina Machado. En evidente contradicción con el juramento que consta en documentos rubricados por sus enviados plenipotenciarios a esas mesas de diálogo, Maduro revela su desesperación y turbación ante el crecimiento extraordinario de María Corina Machado, convertida en la candidata presidencial designada en votaciones populares el pasado 22 de octubre. Para eclipsar esa hazaña histórica protagonizada por la ciudadanía venezolana, Maduro fraguó un referéndum para que “los venezolanos digan si el territorio Esequibo es nuestro”, evento que resultó en un rotundo fracaso que incrementó el estado de abatimiento de Maduro, que busca zafarse de esos compromisos pautados en Barbados y cómo detener el vertiginoso avance de María Corina por la ruta pacífica y electoral de la que pretenden sacarla, vía a la que ella se aferra definitivamente.
Mientras realizábamos una actividad en Plaza Luxemburgo de Bruselas, promovida por la defensora de los derechos humanos, Tamara Sujú, con el concurso de Eurodiputados que apadrinan a presos políticos de muchos países del mundo, nos llegó la noticia de esas nuevas cacerías que representan la persecución política como un patrón de conducta. De esas fechorías violatorias de los más elementales derechos humanos que encajan en la perpetraron de crimines de lesa humanidad, nos hablaron varios lideres presentes en dicha jornada.
En Nicaragua, nos relata el líder exiliado Félix Maradiaga que, “al igual que en muchas otras dictaduras del mundo, la detención arbitraria por razones políticas es un grave problema relacionado con una mayor represión contra la libre asociación, la participación política y los movimientos democráticos. Los autócratas han utilizado la detención arbitraria como un arma para impedir el crecimiento de los movimientos políticos prodemocracia, al poner a sus participantes o líderes en detención. No solo la detención arbitraria distrae y daña a los movimientos de libertad de expresión y no violencia, sino que también es una violación de los derechos de los detenidos y perjudicial para sus familias y seres queridos. La pérdida emocional, psicológica e incluso física infligida a individuos, sus familias, sus comunidades y los movimientos democráticos es una clara violación de los derechos humanos. La detención arbitraria es, en última instancia, un perverso esfuerzo dirigido a dañar a las personas opositoras donde son más vulnerables y someterles también a sus seres queridos, a un dolor extremo e injustificado. Es una forma de tortura. Resulta alarmante que ese método de represión se ha vuelto común en países como Nicaragua, dónde miles de personas han pasado por las cárceles por razones políticas y donde aún existen más de 100 presos políticos”. Félix Maradiaga es Coordinador del Instituto de Liderazgo de la Sociedad Civil, fue uno de los precandidatos presidenciales detenidos el pasado 8 de junio de 2021 por la dictadura de Daniel Ortega.
En Bolivia, según el relato que hizo la joven Carolina Ribera Añez, cuya madre, Jeaninne Añez, está sometida a prion de “existen más de 250 presos políticos, víctimas de la persecución política, la violación sistemática de sus derechos humanos, en indefensión por ausencia de Estado de Derecho en el país. El régimen que gobierna a la hermana república, siguiendo el modelo venezolano de Maduro, el modelo cubano castrista y el modelo nicaragüense de los Ortega Murillo, abusa del poder para fulminar a la libertad de expresión y la alternancia política, luego del fraude electoral de 2019 ante el cual, el pueblo boliviano se rebeló pacíficamente en defensa de su voto y de la democracia. A partir de entonces y una vez concluida la Presidencia transitoria de Jeanine Añez, quien asumió la pacificación del país y realizó nuevas elecciones nacionales entregando la Presidencia en noviembre de 2020, el régimen del MAS secuestró, trasladó y encarceló a más de 250 defensores de la democracia, sin derecho a debido proceso ni a garantías judiciales, separándolos de sus familias y obligados a una detención preventiva indefinida o a autoinculparse para aceptar una condena y así conseguir la libertad. América Latina y el mundo deben repudiar a los regímenes que persiguen a sus ciudadanos por sus ideas y criminalizan la política. Basta de persecuciones, liberen a la ex Presidente Jeanine Añez y a todos los presos políticos, que como ella, son víctimas del totalitarismo del socialismo del siglo XXI”.
“Hoy Cuba tiene más de 1000 presos políticos, muchos de ellos arrestados y sentenciados debido a las protestas del 11 de julio de 2021 los cuales viven en las prisiones del régimen bajo tratos inhumanos, uno de ellos es José Daniel Ferrer, el líder de la UNPACU, el cual ha sido llevado a celda de castigo y en muchos casos ha estado en paradero desconocido”. Así de conmovedora fue la intervención del periodista Victor Dueñas, fundador del proyecto sociocultural Babel y también integrante de la Plataforma Ciudadana Cuba Libre y fundador de la Fundación NewGeneation. Victor Dueñas continuo relatando que “a “Ferrer, antes de ser arrestado arbitrariamente, llevaba un proyecto social de ayuda a la comunidad con el cual daba alimentación y medicina a los más necesitados, servicio que debieran ser cubierto por Estado; ha sido víctima de abusos y vejaciones a su dignidad en todo este tiempo que ha estado en prisión. Pero también está Luis Roble, un joven cubano de apenas unos 28 años que fue arrestado por llevar un cartel en la calle pidiendo la libertad de Denis Solís, esto se dice y no se cree!….que te arresten por llevar un cartel! Por eso el llamado que hizo en plena Plaza de Luxemburgo, el exilado cubano Victor Dueñas, activista y comunicador independiente permanece exiliado en Países Bajos desde 2018 a que “no es solamente por la libertad de todos los presos políticos sino también por eliminar la causa por la cual ellos están en prisión, les pedimos que se unan a apoyar a los pueblos de Venezuela, Nicaragua y Cuba para que logremos obtener nuestra libertad y logramos construir nuestro futuro con base al Estado de Derecho,pero con ciudadanos libres! Esta es la única garantía que tenemos para que en nuestra región no existan más presos políticos”.
Es un resumen probatorio de que los tiranos se reacomodan en ese eje del mal y que tienen las mismas mañas y proceden desprovistos de valores y principios de los que nada saben ni les importan. Para contrarrestar esos abominables procedimientos es indispensable consolidar nuestras plataformas de lucha por la libertad y la democracia, tarea que no tiene fronteras sino la amplitud del compromiso con la conquista de esos objetivos.
@AlcaldeLedezma
La inteligencia artificial o la brutalidad humana; por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
Ante la cada día más desbordante inteligencia artificial surgen inquietudes que dejan entrever señales de preocupación por el arrollador caudal de habilidades que parecieran no tener contención, a la hora de evitar que esa fascinante, enigmática y prodigiosa combinación de algoritmos, produzcan máquinas similares o, en algunos casos, muy superiores a las facultades humanas. En la variedad que se exhibe en los niveles de inteligencia artificial estrecha, la general y la super inteligencia artificial, se aprecian desafíos, explícitamente, a sus propios creadores: la mente humana.
Esos prodigios son un hecho cierto que se nos revela con los instrumentos que fungen de asistentes de voz como Google Home o Amazon Echo, elementos comunes en millones de hogares del planeta Tierra. Ya no resultan extraños los coches automatizados, el funcionamiento de la robótica de elevada gama o la gestión del tráfico basada en inteligencia artificial. En la contra cara de esa moneda está el reflejo del miedo a que eso genere desempleo ante la suplantación de los seres humanos por esos aparatos en capacidad de realizar las mismas tareas de las personas, desde luego sin los sentimientos y valores que solo pueden experimentar las personas.
No me niego a entrarle a este debate, que es por demás seductor y merecedor de nuestra atención, pero hay que hacerlo sin los miedos que se relacionan con las incapacidades de quienes más que temerle a sus pasmosas o mágicas manifestaciones de inteligencia, se atoran en ese embudo del conformismo, acomodados en la resignación acomplejada de estancarse en el atraso mientras culpan a otros de sus propias miserias.
Yo le temería más a la brutalidad humana, a esa desenfrenada anarquía en donde se desquician furores y se distorsionan los sentimientos. Me atrevo a decir, sin titubeo alguno, que lucen más deshumanizados que los semáforos inteligentes esos grupos terroristas que secuestran y degüellan bebés. Esos desadaptados representan el mal, porque matan con placer viendo desangrarse al prójimo asesinado brutalmente, sobre cuyos restos mortales festejan los más absurdos triunfos de su indescifrable fanatismo y desfigurada religión. Ese amasijo de redes terroristas en el que se ven los hilos yihadistas con la frecuente utilización del terrorismo, en nombre de una reivindicada yihad, a la cual sus prosélitosclaman como una «guerra santa» en el nombre de Alá. Se asoman los perfiles etno-nacionalistas o separatistas, la versión del terrorismo de izquierda y anarquista o de derecha con sus temáticas específicas.
Es la brutalidad humana que acometió el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York cegando la vida de miles de personas, son del mismo rebaño que embistió premeditadamente contra el Pentágono, los que se regocijaron por el sanguinario ataque de Atocha, los atentados del 11 de marzo de 2004 en España,conocidos por el numerónimo 11M, esa cruenta serie deirrupciones terroristas en cuatro trenes de la red de cercanías de la Comunidad de Madrid, matando a 193 personas y alrededor de dos mil resultaron heridas. O el de Lockerbie, después que el Vuelo 103 de Pan Am, un vuelo regular internacional emprendido el 21 de diciembre de 1988, que tenía previsto cumplir un itinerario entreFráncfort (Alemania) y Detroit (EE. UU.), que fue víctima de un atentado terrorista cuando cubría el trayecto entreLondres y Nueva York reventando en el aire y cayendo sobre la ciudad de Lockerbie (Escocia, Reino Unido).
Es la brutalidad humana a la que no es posible encontrarle justificación cuando llegan a protagonizar la barbarie de atentar contra la escuela de Beslán, Rusia, aquel luctuoso 1 de septiembre de 2004, día en que un grupo terrorista islámico de 30 hombres, batallón de mártires Riyad-usSaliheen, se apersonó al colegio de Beslán en Osetia del Norte para secuestrar a más de 1.100 personas, la gran mayoría estudiantes menores de edad. Los terroristas, emparentados a la tendencia separatista chechena, se atrincheraron durante tres días en el edificio, retando a las autoridades policiales que resolvieron ingresar al recinto, en donde se escenificó el choque con los responsables del atentado. Las cifras finales dejaron 334 muertos (186 niños) y casi 800 heridos.
Son los mismos fanáticos enloquecidos con el distintivo de El Daesh que acometieron el atentado de París el 13 de noviembre de 2015 en la periferia de Saint-Denis. Como todos esas pendencias, también esa mostraba la improntasuicida, desatando tiroteos en terrazas y restaurantes, y una serie de explosiones en el estadio de Francia, que dejaron 137 muertos y más de 450 heridos. El pavoratrapó a los parisinos por esos desafueros organizados del Estado Islámico. Muy notorio fue el asalto a la sala Bataclan, donde los terroristas retuvieron a centenares de personas durante un concierto. Terminaron con la vida de 80 a sangre fría.
Es la misma locura desatada sobre edificios identificados con la Comunidad Judía en Argentina, como aquel deplorable ataque terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina perpetrado el lunes 18 de julio de 1994, fue el segundo atentado después de la explosión que acabócon la vida de decenas de seres humanos y el edificio de la embajada de Israel en ese país.
Por lo antes narrado es que veo a las amenazas que arrastra el fenómeno tecnológico de la Inteligencia Artificial, como efectos benignos, si los comparamos con las satánicas acciones de esos grupos terroristas que construyen túneles bajo territorio de Gaza que utilizanpara desplazarse con la idea de activar sus recursos bélicos, tales como misiles antitanques y antiaéreos, bombas, morteros, cohetes caseros y los AK-47 modificados, artefactos con los que adelantaron el mortífero y catastrófico combate contra ciudadanos deIsrael, cuando los efectivos del grupo terrorista Hamás dispararon, entre el sábado y el domingo, más de 5.000 cohetes contra la jurisdicción israelita, cuya mayoría de cohetes, afortunadamente, fue interceptada por el escudo Cúpula de Hierro israelí.
Es evidente que tales desmanes son alentados desde Irán y no menos lejos de la verdad es que igualmente cuentan, insólitamente, con respaldos de gobiernos hispanoamericanos, tal como es posible confirmar escuchando las declaraciones de los presidentes de Colombia, Nicaragua, Cuba y Venezuela, en las que se solidarizan con las acciones terroristas. Lo cierto es que ya no se trata de grupos que dependen de armas caseras, ahora, tal como lo reveló Ali Baraka, jefe de Relaciones Nacionales de Hamás en el exterior, un vocero que ocupa un alto cargo en la jefatura de Hamás, actualmente residente en el Líbano, indicando en una entrevista editada para el canal de noticias en árabe RT Arabic, publicada en su sitio web, que “la fabricación de armas del grupo les permite tener fábricas locales para todo, para cohetes con alcances de 250 km, para 160 km, 80 km y 10 km. Tenemos fábricas de morteros y sus proyectiles... Tenemos fábricas de Kalashnikovs (fusiles) y sus balas… Estamos fabricando las balas con permiso de los rusos… Las estamos construyendo en Gaza".
¿Quién responde por esta verdadera y peligrosa amenaza?
@AlcaldeLedezma
¡Israel Siempre. Hamás jamás!; Por Antonio Ledezma / @AlcaldeLedezma
Hoy más que nunca cobra relevancia y vigencia la sentencia hecha pública por Benjamín Franklin al pronunciar la frase según la cual “nunca hubo una guerra buena o una paz mala”. Ante esa reflexión, propia de un estadista comprometido con las mejores causas en pro de la convivencia pacífica entre los seres humanos, aun con las ideas y creencias más divergentes, choca, estrepitosamente, la exaltación manifestada a favor de los jóvenes palestinos por parte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, para quien es “motivo de orgullo el ataque sorpresa contra Israel”. Para Ali Jamenei la masacre ejecutada, arteramente, por esos grupos terroristas merecen, en vez de una condena y un firme repudio, “besar la frente y las manos de los inteligentes y habilidosos diseñadores de esta operación y de la juventud palestina, estamos orgullosos de ellos”, afirmó el dirigenteen una ceremonia de graduación militar, es el mismo líder supremo iraní, que días antes del ataque, publicó en redes sociales que, “el régimen sionista es un cáncer que está a punto de ser exterminado por el pueblo palestino”.
Es sin duda una apología a la guerra, con su consabida escalada de violencia y consecuente mortandad esparcida en todos los terrenos. Nada diferente a la línea que desde La República Islámica de Irán se ha trazado para definir la enemistad hacia Israel de quien se declaran adversarios virulentos, y ven como un peligro existencial mutuo, mientras pugnan por la hegemonía regional y mantienen una guerra encubierta con ciberataques, asesinatos y atentados. Es evidente e innegable que desde Teherán se apoya descaradamente al grupo libanés Hizbulá, a la Yihad Islámica y al movimiento islamista Hamás, incluso, por las redes sociales circulan mensajes en los que factores relacionados con esos actos terroristas “agradecen a Irán el apoyo con armas” para haber podido llevar adelanta tal barbaridad. No disimulan ni niegan que son los iraníes los que encabezan el denominado eje de la Resistencia contra el Estado Judío, su némesis, buscando siempre echar abajo los pilares del régimen sionista.
Bien conocida es la lucha emprendida por el movimiento sionista para ubicar en un punto de la tierra el sueño de un Estado Judío. Pasada la página del imperio Otomano, una vez cerrado el capítulo de la Primera Conflagración Mundial, la jerarquía británica fue destinataria de un mandato expreso de la Liga de Las Naciones para que se abocara a administrar el territorio de palestina. Lamentablemente el incumpliendo de acuerdos adelantados, tanto con judíos como con representantes de los árabes, dio lugar a una seguidillas de eventos violentos protagonizados por enclaves nacionalistas árabes y sionistas que levantó colisiones entre tropas paramilitares judías y cuadrillas árabes. Los lideres del reino Unido estaban muy ocupados de repartirse con los franceses el Medio Oriente.
Fue un área de la región de palestina enmarcada entre el rio Jordán y el mar Mediterráneo, valorada como sagrada para musulmanes, judíos y católicos, en la que estaban asentados de forma mayoritaria árabes y algunas comunidades de origen musulmán, la escogida para hacer realidad el sueño de establecer un Estado judío. Después de superada la Segunda Guerra Mundial y los estragos que dejó el holocausto, se intensificó el esfuerzo sionista para que tal propósito se consolidara y de esa manera la porción territorial estipulada, que estaba bajo la tutela de la potencia europea, se repartiera entre judíos y palestinos. Desde entonces no han cesado los conflictos, a pesar de los continuos y accidentados propósitos pacifistas emprendidos, fundamentalmente, por gobiernos de occidente, para tratar de apagar los fuegos que cruzan los cielos que cubren ambas partes en batallas.
Estas agresiones van desde la embestida asumida por Egipto, Irak, Siria y Jordania en 1948 con la invasión del territorio asignado al naciente Estado de Israel, que los judíos convirtieron en La Guerra de Independencia. Posteriormente, en 1956, surge al brete del Estado de Israel con Egipto por el Canal de Suez; seguidamente tiene lugar la conocida Guerra de Los Seis Días, acontecida entre el 5 y el 10 de junio de 1967, en ese conflicto se demostró el arrojo y poderío israelí al obtener una contundente victoria sobre la reagrupación árabe y desde entonces imponer un mayor control sobre la disputada Franja de Gaza, también se expanden hacia la península del Sinaí (Egipto), ocupan Cisjordania (contempla igualmente Jerusalén Oriental, Jordania) y enarbolan su estandarte en los Altos del Golán de Siria. Seis años después, en 1973, estalla la guerra de Yom Kipur que produjo cicatrices que pareciera no haberse cerrado con el paso del tiempo, en el que los sirios recuperaron el Sinaí, quedando bajo discordia la Franja de Gaza, al tanto que Egipto y Jordania dan un paso alentador hacia la firma de la paz con Israel.
En la actualidad se avivan las tensiones y todo parece indicar que los que promueven los ataques contra el Estado de Israel son grupos de naturaleza terrorista que no buscan territorios, sino nos atenemos a las disparatadas proclamas de Mamhamond Al-Zahat, encumbrado clérigo de la agrupación Hamás, para quien en un ataque frontal contra la civilización occidental confiesa que “esto no se trata de tierra. No sólo Palestina. La totalidad del planeta, el Mundo quedará bajo nuestro dominio; no habrá más judíos ni cristianos”.
Lo insólito es que gobernantes del ámbito hispanoamericano se involucren a favor de estas acciones que van desde decapitar bebes hasta poner en desequilibrio la seguridad planetaria. Los socios del Foro de Sao Paulo que gobiernan en Venezuela, Bolivia, Colombia y México se recuestan al lado de Hamás y de Hizbulá y esas malas y deplorables jugadas vienen desde los tiempos en que Hugo Chávez comenzó a involucrar a Venezuela, tal como oportunamente lo denuncio el expresidente Carlos Andrés Pérez en enero de 2009, alertando que, “de manera tan sesgada e irresponsable comete un nuevo acto criminal contra la imagen de nuestro país, admirado tradicionalmente por su pluralidad, apertura y sin discriminaciones de raza o religión. Antes lo hizo solidarizándose con los secuestradores criminales de la FARC”.
Carlos Andrés Pérez describía, entonces, como “un brote de racismo y de fanatismo anti norteamericano que domina al Sr Chávez, que lo inducia ahora como títere del Presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad, a convertirse en la «Lengua» más feroz de los antisemitas más extremistas del mundo. Su ignorancia y temeraria irresponsabilidad lo lleva siempre a alinearse con los peores interés de la humanidad y de la paz,. Lo viene haciendo por años cooperando con el grupo narco terrorista y secuestrador de la FARC. Luego con Hezbollah en el Líbano , con el régimen oprobioso de Robert Mugabe, y ahora con el grupo terrorista Hamás que con el apoyo militar y financiero de Ahmadinejad tiene secuestrado a parte del pueblo palestino en Gaza”.
Ante tal locura desenfrenada estamos llamados a exclamar ¡Israel siempre. Hamás jamás! Guardar silencio sobre el ataque de Hamás a Israel constituye solidaridad con el terrorismo islamita, cuyo objetivo es la destrucción de Israel, más que la creación del Estado Palestino. Este puede tener justificación pero, Hamás toma como condición necesaria el rechazo a la existencia de Israel, de modo que principios y acuerdos para la solución per seque se han suscrito, jamás Hamás los ha reconocido.
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