Un país al borde de la nada; Por: Alonso Moleiro/@alonsomoleiro

El gobierno bolivariano ofrece en este momento las cifras económicas más graves que tiene Venezuela desde que fue fundado el BCV, en 1940

Fuentes del entorno económico del Banco Central de Venezuela, citada en algunos portales informativos, reportan que los niveles interanuales de inflación del país alcanzan el escandaloso dígito del 180 %.

 Es una cifra que constituye todo un récord en la historia económica del país. En este momento, con toda seguridad, el dígito inflacionario interanual más alto del mundo.  El símbolo más visible de un cuadro económico desolador, que en este momento es omitido y escondido paladinamente por Miraflores y el Banco Central de Venezuela, con la artera ayuda de editores advenedizos y nuevos propietarios de televisoras sin horizonte moral.

 Es completamente cierto que la crisis no necesita traducción formal, puesto que todos los ciudadanos la sienten. El fraude informativo que gesta en este momento la deshonesta burocracia informativa del gobierno, sus periodistas metidos a ministros, sin embargo, le impide al común de los venezolanos formarse una idea genuina de la profundidad y alcance de la catástrofe en desarrollo en Venezuela.  El gobierno bolivariano ofrece en este momento las cifras económicas más graves que tiene Venezuela desde que fue fundado el BCV, en 1940.  Es decir, la censura y la omisión le impide al país traducir políticamente, interpretar acertadamente lo que está sucediendo.

 En términos generales, la economía venezolana experimentará su segunda contracción económica en dos años. El descenso del Producto Interno Bruto (PIB) de 2015 sobrepasará el 6 %, y es la expresión genuina de un aparato productivo en terapia intensiva. Un entorno económico convertido en cenizas luego de expropiar, invadir, intervenir, fiscalizar, extorsionar y matraquear, de forma sistemática, al sector productivo privado. De invertir millones de bolívares en proyectos comunales inoperantes y en empresas fantasmas y triangulación. Mientras todos quebramos, en contrario, los chavistas enchufados se han enriquecido mucho.  El país tiene un genuino cuadro de “estanflación” –estancamiento económico e inflación-, el peor de los mundos posibles en economía, de acuerdo a los expertos.

 También es espeluznante el estado de las cuentas fiscales del país, apalancadas bajo un régimen de control cambiario de carácter inmoral, el director de orquesta de los fraudes chavistas.  El déficit fiscal venezolano, de 23 % del PIB, también uno de los mayores del mundo, retrata por sí sola la gestión manirrota e irresponsable del gobierno nacional. En las cifras del BCV parecen latir los ecos de las marramucias fraudulentas de Andorra y el Fondo Chino.  El correlato matemático  perfecto del actual estado de desolación que se respira en las calles. 

 La catástrofe económica que está gestando el chavismo tendrá consecuencias muy graves sobre la gente, y de seguro será analizada por la historia con mucha severidad.  Aquí se agravará la economía, el empleo, el salario, y eso pondrá peor las cosas en materia de seguridad ciudadana y descomposición. Es inútil seguir disimulando. Será otro el momento de hablar sobre logros revolucionarios.  Si hoy estamos mal,  de seguir con estos ministros, con toda seguridad en unos meses estaremos mucho peor.

 La nación exige seriedad; un plan económico responsable y la verdad a la gente.   Basta de especular políticamente con la economía.  Con controles y Plan de la Patria, la caída puede ser infinita. Es mucho lo que tiene que explicarle el alto gobierno a este país sobre su conducta enceguecida e inmoral.  Venezuela es un país sin futuro, aislado, humillado, peligroso y lleno de malandros.   

 Es un relato que está por escribirse, pero que está dejando rastro.  Venezuela es un avión en caída libre.  No hay estrategia económica. Nadie está a cargo.  La conducta del presidente y de los ministros chavistas en este momento ante la crisis debería estar siendo discutida con mucha seriedad. Gobernar es administrar un dominio legal con responsabilidades administrativas, civiles y políticas.  Salir de este hueco le va costar mucho a los venezolanos.

Vía Notiminuto