El nuevo Gobierno y liderazgo para Venezuela. Por Guillermo Zurga (@Apresivo)

El nuevo gobierno para Venezuela, que sustituya “pronto” al régimen dictatorial actual, debe y tiene que ser totalmente distinto a éste, en lo: político, social, económico y moral. El país está totalmente arruinado y devastado, debido a la funesta gestión e ideología política arcaica del liderazgo que ha administrado al país durante 16 los últimos años. Esto es algo que debería saber y haber aprendido hasta la saciedad de este desastre, el sector político opositor que pretende reemplazarlo.

Las preguntas que nos hacemos la mayoría de los venezolanos demócratas pensantes, pudieran ser las siguientes: ¿Cómo pretende el sector opositor tomar el poder en Venezuela? ¿Hasta cuándo soportará la MUD tanto abuso de poder, opresión, tiranía, irrespeto a los derechos humanos, negación enfermiza de las crisis y de la verdad? ¿Es qué acaso vamos a seguir repitiendo como los loros que a una dictadura como la actual la vamos a sacar del poder solo por la vía electoral? ¿Se puede segur permitiendo al régimen dictatorial la violación permanente e impune a la constitución y solo responder que la salida electoral seguirá siendo nuestro norte? ¿No les parece que se ha esperado demasiado tiempo para buscar salidas diferentes y drásticas a la vía electoral?

Cuando me informo por los medios de comunicación que se atreven valientemente a informar las verdades de la situación actual del país, observo con alarma, que aún existan dirigentes de la MUD, empeñados en pretender copiar los perfiles políticos, sociales, éticos y morales  de los  actuales dirigentes del régimen.

Si la dirigencia izquierdista populista del país, puso LA GRAN TORTA en Venezuela y en toda Latinoamérica, debido a sus erróneas políticas públicas, económicas, sociales e internacionales; ¿cómo es posible que se pretenda  pensar en líderes políticos de la MUD con un perfil parecido al del liderazgo chavista, dizque para poder dialogar, negociar y/o llevarse bien con el régimen, quien jamás ha respetado a las minorías políticas?

La próxima futura imagen y perfil de la gerencia gubernamental, o liderazgo estatal debe ser totalmente diferente al de la dirigencia del chavismo. Es decir, el liderazgo populista, irreverente, estrafalario, mentiroso, manipulador, inculto, vulgar, adulador, corrupto, fanático, ignorante, improvisador e irresponsable, debe ser desterrado para siempre de Venezuela. Lo anterior es válido para contribuir a formar al nuevo venezolano.

Es inaceptable que el régimen actual pretenda igualarnos intelectual y culturalmente por debajo, que preferir intentar igualarnos por arriba, solo por la apetencia de votos chavistas. Elegir a Chuo Torrealba como secretario general de la MUD para captar votos chavistas, cuando lo que se pretende es formar a otro tipo de venezolano superior al chavista actual es una visión errónea. Es como hacerle un favor al régimen y otorgarle un certificado de calidad, reconociéndole sus logros por el buen trabajo realizado en el chavismo.

El sector opositor no tiene necesidad de ir a buscar al chavismo a los barrios para ofrecerle programas y proyectos que a lo mejor ni entiende. El primer compromiso y prioridad de la MUD es con los sectores opositores de la clase media algunos de los cuales, difieren de los métodos y procedimientos de lucha de la MUD. Ese sector opositor está en los abstencionistas, en los ni es; y espera ser tomado en cuenta. El chavismo duro jamás se identificará con un gobierno opositor, por más acercamiento que se produzca hacia estos y hasta tanto el sector opositor no les demuestre con hechos concretos que sabe administrar al país mejor que el chavismo. Lo lógico es convencerlos con hechos, no seducirlos con maniobras y mentiras.

¿Cómo le explica usted a un chavista que la idea es la de retomar el sistema económico de libre mercado (capitalismo) más humanista; cuando tiene insertada profundamente en su cerebro una matriz de opinión que les obliga a rechazar al capitalismo y a aceptar al estatismo como sistema natural de gobierno?

 ¿Cómo le explica usted a un chavista  que la idea es la de revertir las políticas estatistas del gobierno de asumir las responsabilidades y competencias que corresponden históricamente al sector empresarial?

¿Cómo se le explica al chavista que la idea es la de privatizar las empresas del estado quebradas que dan pérdidas económicas, para aliviar así al Estado de éstas y optimizar el uso de los dineros públicos?

¿Cómo explica usted a un chavista que la idea  es la de reducir los subsidios, para lograr el equilibrio fiscal, mejorar el valor del bolívar, desarrollar la economía del país y reducir la inflación; para generar más empleos, mejorar los sueldos y beneficios y el venezolano tenga mayor poder adquisitivo y mejor calidad de vida?

¡Ese es el cambio que habrá que ofrecerle al chavismo y al venezolano en general! Enseñarle a pescar, para que tenga mayores y mejores oportunidades de empleo y mayor crecimiento profesional, personal y familiar. Siendo Chuo Torrealba un educador y comunicador con gran sensibilidad social, me atrevo a afirmar que estaría de acuerdo con estas líneas, premisas y principios.

El chavista que se cambió de preferencias y ahora está con el sector opositor lo hizo por razonamientos propios. Igual sucederá con los que aún tienen dudas y estén indecisos. Si el chavismo duro quiere calificar al próximo gobierno de derechista, de conservador, de imperialista, de allegado a los EE.UU., etc., que lo haga; aún cuando no tendría la fuerza moral para hacerlo. Por más derechista que pueda parecerle al pueblo venezolano el próximo gobierno, se le debe transmitir la certeza de que éste sería un gobierno pulcro, serio, responsable, honesto  y profesional, que reivindicará al país y a su población, llevándola a los más altos niveles de reconocimiento mundial. Tenemos el deber moral de devolverle al pueblo, el orgullo y dignidad de ser venezolano. En nada deberíamos parecernos al liderazgo mediocre y dañino del régimen saliente.

En estos últimos 56 años de gobiernos electos por el pueblo, luego de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, hemos vivido una gran diversidad e infinidad de experiencias, incluyendo triunfos y fracasos, de las que esperamos haber aprendido a diferenciar entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo bueno y lo malo, entre la verdad y la mentira. Los venezolanos debemos rechazar de plano en el futuro, cualquier otra experiencia negativa  de gobiernos  totalitarios, así como con  gobiernos mediocres y negligentes.

Hemos perdido mucho tiempo en nuestra historia republicana, con: guerras internas innecesarias, políticas públicas fallidas, nacionalismos exacerbados, ambiciones de poder exageradas,  jerarquización incorrecta de acciones gubernamentales, selección inadecuada de funcionarios gubernamentales, impunidad en crímenes, deshonestidad y corrupción, abusos de poder, etc. ¡Pienso que es hora de hacer algo urgente al respecto!

Chuo Torrealba fue electo secretario general de la MUD por unanimidad, razón por la que se espera mucho de él. Sin embargo, insisto en que la prioridad debe ser la unificación absoluta de los factores opositores, por una unidad consolidada a prueba de grietas y fisuras. No niego que visitar a los barrios chavistas e interactuar con éstos, para conocer sus inquietudes y necesidades sería beneficioso, pero ello, no es lo fundamental.

Debemos pensar en un venezolano superior al chavista, para hacer esa gran Venezuela que tanto hemos soñado. Es importante que se dé un giro en la forma de lucha política y social de la MUD, haciéndola más: incluyente, valiente, audaz, dinámica, moderna, representativa, lógica, realista y viable. Necesitamos un PRONTO cambio de gobierno y un NUEVO y superior liderazgo político. La historia de Venezuela debe ser cambiada para bien del país, no para endiosar a civiles aventureros y/o a militares inescrupulosos, protegidos por gobiernos de naciones alcahuetes e indignos.