Confrontación en Quinta Crespo, por: Pedro Segundo Blanco (@pedrosegundoABP)

No sé si por una fatal coincidencia o como una consecuencia del terrible y sanguinario asesinato del joven parlamentario del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) Robert Serra, pero pasados cinco días del crimen de La Pastora, se escenificó otro escandaloso, dantesco y sangriento episodio, que arrojó como rojos resultados, la muerte de cinco venezolanos más, en lo que se denominó “la confrontación de Quinta Crespo”, cuando una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas Cicpc, según su propio director, el comisario José Gregorio Sierralta, al llevar a cabo un procedimiento policial, contra una supuesta banda delictiva, en plena avenida Baralt del centro de Caracas, fue recibida en el invadido edificio Manfredi de Quinta Crespo, por los integrantes del colectivo 5 de marzo a plomo limpio, con el lamentable saldo antes señalado.

Lo grave y preocupante de esta situación es, que el líder de ese “colectivo”,  quien fue señalado por el director del cuerpo policial, como jefe de una banda delictiva apodada los “Odreman”, declaró momentos antes del terrible desenlace responsabilizando al ministro Rodríguez Torres de cualquier cosa que pudiera pasarle y además se le identifica tanto en fotografías como en medios impresos y televisivos y por las redes sociales, acompañando a los más importantes dirigentes de la llamada revolución bolivariana, al punto de aparecer al lado del fallecido Hugo Chávez, el Presidente Maduro, la primera dama, el ministro del interior, José Vicente Rangel, Robert Serra, Darío Vivas, etc. Lo que significa, que estamos en presencia de una contradicción muy grave, que debe ser aclarada en términos perentorios, por los responsables del alto Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. 

Para dejar claro ante la opinión de los venezolanos, etimológicamente hablando un colectivo, como su concepto lo indica, es un grupo de personas que comparten objetos de interés o que trabajan juntos, pero que no necesariamente tienen un objetivo en común, de allí que el Gobierno está en la obligación de dejar clara su posición en este y todos los casos que tienen que ver con los colectivos en el país, porque el régimen se ha ufanado en defender y aupar el también supuesto trabajo social de esos grupos en materia cultural, deportiva, artística, ambiental, etc. Y de ser cierto todos tenemos que respaldar y avalar esas nobles causas, pero cuando se trata de grupos violentos, armados, ideologizados y fanatizados con un proyecto político partidista, que son capaces de usar las armas, como ellos han dicho para defender la supuesta revolución, entonces estamos en presencia de peligrosas bandas, que deben ser sometidas, desmontadas y desarmadas por el Estado, para ponerle coto a todos los desmanes, que cobijados en esa mal conceptuada e interpretada figura de los colectivos, vienen cometiendo desadaptados sociales, sembrando de terror y pánico a los ciudadanos en toda la nación y fundamentalmente en la gran ciudad capital. La confrontación de Quinta Crespo, al igual que la abominable muerte del diputado Serra, no deben ser despachadas olímpicamente, ni mucho menos con la puesta en escena de nuevos libretos teatrales, que pretendan culpar a ciudadanos inocentes, tienen que ser objeto de la más transparente, objetiva y profunda investigación, para que la Nación tenga absolutamente clara la verdad y los responsables de esos lamentables hechos, paguen ante la justicia por los daños ocasionados.

Por. Lic. Pedro Segundo Blanco, Ex Parlamentario del estado Sucre

Petersecond1@hotmail.com

Twitter @pedrosegundoABP