Sectores de la construcción venezolano y colombiano apuestan por la reconstrucción de Venezuela.
El convenio firmado entre la CVC y la CCI reconoce el concurso y convergencia de las dos instituciones hacia fines comunes
El convenio firmado entre la CVC y la CCI reconoce el concurso y convergencia de las dos instituciones hacia fines comunes
Nota de prensa
Con el propósito de impulsar proyectos de infraestructura de transporte, potenciar la competitividad, el desarrollo económico y el fortalecimiento de las empresas y los sectores de infraestructura de Colombia y Venezuela, Mauricio Brin Laverde, presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción, CVC y Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, CCI, firmaron un convenio de cooperación interinstitucional en el marco del XVI Congreso Nacional de la Infraestructura, que se celebró el pasado mes de noviembre en Cartagena de Indias, Colombia.
El convenio firmado entre la CVC y la CCI reconoce el concurso y convergencia de las dos instituciones hacia fines comunes, así como la oportunidad de fortalecer, ampliar y utilizar de manera eficiente y oportuna, mediante un trabajo conjunto de coordinación y colaboración, los medios disponibles para promover y proponer estrategias que se orienten al desarrollo de la infraestructura de transporte en los países a los cuales representan.
Mauricio Brin Laverde, en su presentación Construyendo la Venezuela que Queremos en el mencionado congreso, detalló que en la segunda mitad del siglo XX, nuestro país se colocó a la vanguardia de la infraestructura de América Latina, por lo cual cuenta con capacidades instaladas en las áreas de energía eléctrica, vialidad terrestre y agua “solo que no se han realizado inversiones de forma organizada y sistemática para mantener esa infraestructura y gran parte esta inoperativa; sin embargo, en ferrocarriles, puertos y aeropuertos, desde los años 80 no se han elaborado inversiones significativas en nuevos proyectos razón por la cual nuestro stock es muy deficitario, respecto a la demanda de la población”.
También se destacaron los retos a enfrentar para superar estas brechas, indicando los proyectos prioritarios a ejecutarse y la oportunidad que estos significan para recuperar el crecimiento económico y alcanzar el bienestar social.
En este esfuerzo mancomunado, la Cámara Venezolana de la Construcción, basado en tres pilares fundamentales: la ingeniería, la planificación y las alianzas estratégicas, se propone ser el enlace necesario de cooperación empresarial e interinstitucional, a fin de coordinar esfuerzos en la vía para lograr la Venezuela que queremos.
Apuntó el presidente de la CVC, que esa institución a través de los años ha recopilado información y ha hecho seguimiento a los proyectos de infraestructura pública considerados como necesidades de inversión. “Existe un aproximado de 320 proyectos clasificados por áreas, situación y un estimado del monto de inversión, el cual alcanza los 125 mil millones de dólares, aproximadamente”.
Afirmó el presidente Brin Laverde, que el Plan Nacional de Infraestructura PNI 2020 -2032, propuesto por la CVC representa un nuevo modelo de gestión basado en la transparencia y equidad. Su propósito es el fortalecimiento de la industria nacional y la participación protagónica de la inversión privada, como herramienta para la planificación, la cual modela etapas, variables y metodología, cuantifica stock, brechas e inversiones. Además, prioriza acciones y proyectos.
Con la participación activa y el apoyo de sus aliados, la Cámara Venezolana de la Construcción lidera un completo y profundo conjunto de propuestas de políticas públicas y marco regulatorio, para promover el crecimiento y fortalecimiento del sector construcción venezolano, creando condiciones de confianza para la inversión nacional y extranjera.
Sector inmobiliario cierra 2016 en caída y sin perspectivas de mejoras
El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Anzoátegui, José Ramón de Los Ríos, estima que el sector tiene varios años en picada, con el agravante de que cada vez hay más incertidumbre y menos seguridad jurídica
El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Anzoátegui, José Ramón de Los Ríos, estima que el sector tiene varios años en picada, con el agravante de que cada vez hay más incertidumbre y menos seguridad jurídica
Niurka Franco
Las condiciones en las que se encuentra Venezuela, difícilmente permiten ofrecer un balance positivo de algún sector, porque todas las áreas productivas del país se encuentran paralizadas y la inmobiliaria no es la excepción, según explica José Ramón de Los Ríos, presidente de la Cámara que en Amzoátegui, agrupa a los empresarios que aun quedan.
El dirigente gremial afirma que 2016 al igual que los años anteriores, cierra sin ningún motivo para celebrar, porque entre la elevada inflación, la escasez de materiales esenciales para la construcción, aunado a una gran inseguridad jurídica y económica, crean un panorama incierto y sin posibilidades de reactivación en el corto y mediano plazo.
Apunta que si a ese panorama se le suma la última decisión emanada de la Dirección General del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren), de prohibir trámites para compra venta de bienes muebles e inmuebles, se puede decir que 2016 cerrará en desplome total para los inmobiliarios.
Aunque según anuncios oficiales, la medida sólo aplica para los estados fronterizos, observa que en entidades como Nueva Esparta y otras no precisamente limítrofes, también se estaría impidiendo a las personas el poder negociar sus bienes a través de notarías y registros.
Coincide con el presidente del gremio a nivel nacional, Carlos Alberto González, quien recientemente afirmó que se trata de una decisión inconstitucional. “Un órgano administrativo, no puede estar por encima del Código Civil ni de la Ley del Notariado o del Registro Público, aunque se trate de una medida temporal” manifestó.
De Los Ríos dijo estar persuadido de que la decisión carece de lógica y que detrás del argumento oficial respecto al cambio del cono monetario y la supuesta lucha contra mafias, estaría otro motivo que no ha sido dado a conocer, en tanto que a su juicio, constituye un elemento adicional que golpea la deprimida economía venezolana.
Reitera que el sector inmobiliario es un importante dinamizador de la economía de cualquier país, no obstante, sostiene que en Venezuela
ha estado en caída libre por múltiples razones, entre ellas escasez de materiales, aunado a un marco jurídico desequilibrado y condiciones que menguan la confianza para invertir, sin dejar de lado la caída del poder adquisitivo e hiperinflación que ha convertido la posibilidad de comprar una vivienda, en un sueño inalcanzable, sobre todo para las familias jóvenes.