EEUU respaldó la orden de la ONU al régimen de Maduro de preservar las actas de escrutinio tras el fraude electoral
El encargado del Departamento de Estado para América Latina, Brian Nichols, afirmó que el pueblo venezolano y el mundo “conocen la verdad” y que la dictadura chavista tiene la obligación de respetar la voluntad popular
El encargado del Departamento de Estado para América Latina, Brian Nichols, afirmó que el pueblo venezolano y el mundo “conocen la verdad” y que la dictadura chavista tiene la obligación de respetar la voluntad popular
El encargado del Departamento de Estado estadounidense para América Latina, Brian Nichols, expresó su respaldo a la decisión del Comité de Derechos Humanos de la ONU de exigir al régimen de Venezuela la preservación de las actas de las elecciones presidenciales del 28 de julio, tras el fraude perpetrado por Nicolás Maduro.
“Aplaudimos la orden del Comité de Derechos Humanos de la ONU de preservar todas las actas de votación de las elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio”, expresó Nichols en la plataforma X.
Además, afirmó que tanto el pueblo venezolano como la comunidad internacional “conocen la verdad” y señaló que el régimen de Nicolás Maduro tiene la obligación de respetar la voluntad popular expresada en las urnas.
“El pueblo de Venezuela y el mundo conocen la verdad, y Maduro y sus representantes tienen el deber de respetar la voluntad del pueblo venezolano”, agregó el funcionario estadounidense en su mensaje.
La decisión del comité de la ONU, compuesto por 18 expertos independientes, responde a una denuncia presentada por un grupo de abogados, quienes informaron sobre la apertura de un caso contra la dictadura venezolana. El organismo también dictó medidas provisionales urgentes, entre ellas la conservación de materiales clave como las actas de votación.
El pasado 19 de noviembre, Estados Unidos reconoció a Edmundo González Urrutia, abanderado de la oposición, como presidente electo de Venezuela.
“El pueblo venezolano se pronunció contundentemente el 28 de julio y nombró a Edmundo González como presidente electo. La democracia exige respeto a la voluntad de los votantes”, declaró en redes sociales el secretario de Estado, Antony Blinken.
Menos de diez días después, Washington sancionó a 21 altos cargos chavistas, incluidos Aníbal Coronado, ministro de Despacho de la Presidencia, y Julio García Zerpa, ministro de Servicios Penitenciarios, acusándolos de represión y de intentar “robar las elecciones”.
Expertos anticipan presión “más focalizada” para transición democrática en Venezuela
El subsecretario de Estado adjunto de EEUU para asuntos del hemisferio occidental, Brian Nichols, expresó que Washington evalúa la aplicación de distintas “herramientas” para reivindicar la transparencia de la elección y exigir respeto a los derechos humanos de los venezolanos,
El subsecretario de Estado adjunto de EEUU para asuntos del hemisferio occidental, Brian Nichols, expresó que Washington evalúa la aplicación de distintas “herramientas” para reivindicar la transparencia de la elección y exigir respeto a los derechos humanos de los venezolanos,
Con información de Voz de América
EEUU enfocará sus sanciones en funcionarios venezolanos y podría añadir restricciones a licencias petroleras en Venezuela, de acuerdo con especialistas. El chavismo puede surfear nuevas sanciones gracias a sus aliados, como Rusia y China.
Los países que apoyan una transición democrática en Venezuela después de la disputada elección presidencial de julio pasado, apuestan por medidas específicas contra funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro, que podría enfrentar otra serie de sanciones más amplias, según expertos.
Estados Unidos ha llamado reiteradamente al gobierno venezolano a negociar una transición política con la oposición, un escenario que tendría que incluir el reconocimiento de la victoria del excandidato opositor Edmundo González y la entrega del poder en enero de 2025, coinciden tanto la antichavista Plataforma Unitaria como la Casa Blanca.
Voceros del oficialismo han descartado esa posibilidad e insisten en que Maduro, proclamado ganador por el ente electoral venezolano, volverá a juramentarse como presidente el 10 de enero para un nuevo período de 6 años.
En septiembre, el subsecretario de Estado adjunto de EEUU para asuntos del hemisferio occidental, Brian Nichols, dijo a la Voz de América que Washington evalúa la aplicación de distintas “herramientas” para reivindicar la transparencia de la elección y exigir respeto a los derechos humanos de los venezolanos, específicamente de disidentes políticos.
Esas estrategias incluirían “sanciones adicionales” a las ya impuestas de forma personal contra 16 funcionarios de los poderes electoral y judicial, así como jefes militares, especificó.
El presidente estadounidense Joe Biden flexibilizó el año pasado varias de las sanciones impuestas en 2019 por el exmandatario Donald Trump contra la industria petrolera y gasífera de Venezuela, con el propósito de incentivar las negociaciones previas a la elección presidencial.
La misma administración norteamericana y la opositora Plataforma Unitaria Democrática coinciden en que el chavismo incumplió sus acuerdos firmados en Barbados hace un año, mientras analistas advierten sobre la ineficacia de la flexibilización de las sanciones económicas en sectores energéticos.
Presión más focalizada
Estados Unidos podría priorizar otro tipo de presiones en este momento, cuando el gobierno de Maduro engrosa una lista de más de 1.700 presos políticos y se rehúsa a reconocer un resultado distinto a su victoria electoral en julio, opinan los expertos consultados por la VOA.
“La administración de Biden está interesada en priorizar una presión más focalizada sobre el gobierno de Maduro”, comentó Geoff Ramsey, analista sénior del centro de pensamiento estadounidense The Atlantic Council.
“Esto probablemente signifique mayores sanciones a individuos vinculados con violaciones de derechos humanos”, especificó.
Ramsey duda que EEUU esté dispuesto a revocar las licencias que ha otorgado a empresas energéticas norteamericanas y europeas para operar en Venezuela, pero sí cree que puede aplicar “condiciones más estrictas” para esas autorizaciones especiales.
“Maduro ha aprendido a trabajar con Rusia, Irán y China para eludir las sanciones y pasar el costo de las sanciones sectoriales a la población en general. En este momento, no parece que Maduro tenga interés en negociar una transición”, apuntó.
Sin receta mágica
Benjamin Gedan, director del programa para Latinoamérica del centro de pensamiento The Wilson Center, opinó por su parte que “no hay una receta mágica” para solucionar la crisis postelectoral en Venezuela.
“Es muy probable que, en enero, Nicolás Maduro, quien perdió las elecciones de julio, inicie su tercer mandato”, aseguró. A su entender, los gobiernos democráticos tendrán que “hacer todo lo posible” para apoyar a la oposición y “presionar en favor de una transición democrática” en el país suramericano, de donde han salido casi 8 millones de emigrantes.
“Puede ser que sanciones formen parte de este esfuerzo, pero también se deben considerar incentivos y garantías para el caudillo y su círculo íntimo”, indicó.
Gedan coincidió en que el chavismo “mantiene un control total del país” a tres meses de la juramentación del nuevo presidente y cuenta con el respaldo de gobiernos como China y Rusia, que están “dispuestos a mitigar los efectos de los castigos económicos”.
El peor momento ya pasó
Ramsey, de The Atlantic Council, considera que un desafío para la comunidad internacional es que Maduro “ya ha atravesado por el peor momento de presión internacional” hace cinco años, cuando se combinaron la caída de los precios del petróleo, “el shock” de las sanciones y “la campaña de aislamiento integral”. Ese escenario “no volverá”, aseguró.
Sin embargo, advirtió que también se puede sobreestimar la fuerza política actual de Maduro, quien, según su evaluación, ha tenido que apoyarse “en la línea dura de su partido” y en las fuerzas de seguridad para reprimir cualquier disidencia.
“Pero al mismo tiempo está tratando de enviar señales a las empresas petroleras multinacionales y a los inversores internacionales de que Venezuela seguirá abierta para sus negocios. Esto resalta una contradicción inherente en la estrategia de Maduro”, indicó.
Según Ramsey, “hoy hay más facciones rivales visibles que nunca dentro de la coalición gobernante”. Son fracturas que pueden acabar obligando al régimen a volver a la mesa de negociaciones, estima.
La oposición venezolana llamó esta semana al gobierno de Maduro a adelantar una “negociación seria”, pacífica y ordenada para que Edmundo González pueda asumir el cargo en enero.
González se exiló el mes pasado en España, denunciando presiones oficiales contra su familia y él. La semana pasada, en un foro político, dijo que espera volver a Venezuela “lo más pronto posible” y pidió a la comunidad internacional presionar al oficialismo para que se haga valer la voluntad popular expresada en julio.
El chavismo inició una serie de diálogos políticos para modificar leyes electorales, en los que criticó la ausencia de los delegados de la Plataforma Unitaria Democrática. Analistas advierten que el oficialismo busca pasar la página del 28 de julio planteando los siguientes escenarios electorales e incluso decretando el inicio temprano de la Navidad.
EE.UU. está dispuesto a participar en la conferencia de Colombia sobre Venezuela
El subsecretario reivindicó que "dar la oportunidad al pueblo venezolano de escoger a sus propios líderes respetando sus derechos fundamentales es clave"
El subsecretario reivindicó que "dar la oportunidad al pueblo venezolano de escoger a sus propios líderes respetando sus derechos fundamentales es clave"
Con información de EFE
Washington, 29 mar (EFE).- Estados Unidos anunció este miércoles que está dispuesto a participar en la conferencia internacional para resolver la crisis política en Venezuela que convocará el presidente colombiano, Gustavo Petro, en Bogotá.
"Sí, estamos dispuestos a participar. Estamos preocupados por la situación del pueblo venezolano, y cualquier país que esté aportando sus buenos votos y buenos oficios para mejorar la situación es algo importante", dijo en una entrevista con EFE el encargado para América Latina del Departamento de Estado, Brian Nichols.
Petro anunció el martes su intención de convocar ese foro mientras una amplia delegación del Gobierno colombiano se encontraba en Washington para el Diálogo de Alto Nivel entre Estados Unidos y Colombia, en el que abordaron varios asuntos de cooperación.
En la entrevista, Nichols insistió en que la Administración estadounidense está dispuesta a levantar sanciones impuestas a Venezuela si hay avances en las negociaciones entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana.
EE.UU. quiere ver "una hoja de ruta" hacia las elecciones presidenciales de 2024, que incluya "autoridades electorales independientes", la liberación de "los presos políticos" y el acceso de la oposición a medios y recursos económicos para hacer campaña.
El subsecretario reivindicó que "dar la oportunidad al pueblo venezolano de escoger a sus propios líderes respetando sus derechos fundamentales es clave".
"Con estos pasos podemos retornar a la normalidad en las relaciones con el país", sentenció Nichols.
El presidente colombiano, que restableció las relaciones diplomáticas con Venezuela, anunció el martes que convocará "una conferencia internacional con el objetivo de construir la hoja de ruta que permita el diálogo político efectivo de la sociedad y el Gobierno venezolano".
El foro se realizará en Bogotá, posiblemente "para los días posteriores a la Semana Santa", según detalló la Presidencia, y la presencia del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, no está aún confirmada, aunque no se descarta.
Las conversaciones entre el Gobierno venezolano y la oposición se encuentran estancadas después del último encuentro realizado en noviembre pasado en Ciudad de México.
Justamente Petro se reunió con Maduro la semana pasada en Caracas, en su cuarta reunión desde que Colombia y Venezuela retomaron relaciones diplomáticas.
Por su parte, Maduro ha puesto en duda la vuelta al diálogo por considerar que no hay certezas ni garantías por parte de los antichavistas para la negociación y ha acusado a EE.UU. de entorpecer los avances.
Estados Unidos no reconoce la presidencia de Nicolás Maduro. En su lugar, estuvo reconociendo desde 2019 al líder opositor Juan Guaidó hasta que la oposición suprimió su "presidencia interina" en enero pasado.
El Gobierno de Joe Biden solo da legitimidad a la Asamblea Nacional escogida en 2015 con mayoría opositora - de la que la mayoría de antichavistas se han apartado- porque la considera el último organismo elegido democráticamente en el país.
EE UU elude confirmar si Guaidó será invitado a la Cumbre de las Américas
En una conferencia telefónica, el encargado del Departamento de Estado para Latinoamérica, Brian Nichols, explicó que "las invitaciones específicas las determinará la Casa Blanca en las próximas semanas"
En una conferencia telefónica, el encargado del Departamento de Estado para Latinoamérica, Brian Nichols, explicó que "las invitaciones específicas las determinará la Casa Blanca en las próximas semanas"
Con información de El Nacional
El Departamento de Estado de Estados Unidos evitó confirmar este jueves si Juan Guaidó será invitado a la Cumbre de las Américas que se celebrará del 6 al 10 de junio en Los Ángeles, aunque indicó que la democracia será un «factor clave» para decidir qué países participarán.
En una conferencia telefónica, el encargado del Departamento de Estado para Latinoamérica, Brian Nichols, explicó que «las invitaciones específicas las determinará la Casa Blanca en las próximas semanas».
«La democracia será un factor clave para las invitaciones. La decisión es del presidente Joe Biden como anfitrión», agregó Nichols.
A comienzos de mes, el gobierno de Estados Unidos anunció que sigue reconociendo a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela e instó a que la oposición y el gobierno de Nicolás Maduro retomen las conversaciones, ahora estancadas, para regresar a la vía democrática.
Sobre los ejes de la cita continental, Nichols informó que subrayará la importancia de «transmitir el valor de la transparencia», unas reglas claras, el «impulso del sector privado» con el objetivo de reforzar el crecimiento económico y la creación de empleo en la región.
La Cumbre de las Américas, que reúne a los jefes de Estado y Gobierno del continente, será organizada este año por Estados Unidos por primera vez desde la cumbre original, celebrada en Miami en 1994.
En horas de la mañana, un alto funcionario estadounidense tampoco precisó si se quedarán fuera los líderes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, a los que Washington considera dictadores y no invitó a la cumbre por la democracia organizada por Biden el año pasado.
Sin embargo, dejó claro que «no hay duda de que el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, será invitado a la cumbre, y de que (también lo será) el presidente de El Salvador» Nayib Bukele, quienes tampoco fueron convocados a esa cita previa.
La cumbre se celebrará en Los Ángeles, California, una ciudad que Washington ha elegido por su población «mayoritariamente hispana», y tendrá un formato «híbrido» debido a la pandemia, con algunas reuniones en persona y otras «virtuales».