Omar González: Delcy Rodríguez debe rendir cuentas por los fondos destinados a los damnificados
¿Dónde están los reales?
Advierte que la emergencia no afecta solo a los damnificados, ya que toda familia necesita más de 727 dólares al mes solo para alimentarse, mientras el salario mínimo apenas representa una fracción insignificante de esa cantidad.
Nota de Prensa.- El periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno consideró imprescindible que el régimen de Delcy Rodríguez rinda cuentas sobre los recursos internacionales destinados a atender a las víctimas de los terremotos del pasado 24 de junio y advirtió que la emergencia ocurre en medio de una profunda crisis social que mantiene a millones de venezolanos sin ingresos suficientes siquiera para alimentarse.
“Ya no pueden decir que no hay dinero. Transparencia Venezuela ha documentado alrededor de 1.300 millones de dólares para atender la emergencia y miles de familias todavía esperan soluciones. La pregunta es inevitable: ¿dónde está el dinero y cuáles son los resultados?”, señaló.
Según la plataforma "Ruta de Ayuda", los recursos documentados provienen de 65 países, 72 organizaciones internacionales, 21 empresas y 10 particulares. Entre ellos figuran 346 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional, además de aportes y programas de organismos multilaterales.
González Moreno cuestionó que, a casi dos meses de la tragedia, continúen las dudas sobre la recepción, administración y destino de esos fondos.
“Mientras miles de venezolanos siguen sobreviviendo en carpas, refugios y soluciones provisionales, no basta con propaganda. Delcy Rodríguez tiene que explicar cuánto recibió, cuánto gastó, dónde lo gastó y quiénes fueron beneficiados”, afirmó.
Bomba social
El dirigente político advirtió que el drama de los damnificados forma parte de una emergencia social mucho más extensa.
Recordó que, según cálculos del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), una familia de cinco personas necesitó en julio 727,89 dólares únicamente para cubrir la canasta alimentaria.
En contraste, el salario mínimo mensual equivalía a apenas 18 centavos de dólar, alrededor de 0,03 % del costo de esa canasta. A ello se suma el gasto en agua potable, estimado por Cendas en 13,52 dólares, ante los problemas de calidad del agua que llega por las tuberías.
“Esta es la verdadera bomba social que está debajo de cualquier transición. Podemos discutir sobre el TSJ, el CNE, el petróleo, el oro y las negociaciones, pero mientras tanto hay venezolanos cuyo salario legal no alcanza prácticamente para comprar nada. No puede haber transición política de espaldas al hambre de la gente”, sentenció González Moreno.
A su juicio, cualquier proceso político que pretenda conducir a Venezuela hacia la normalización democrática debe colocar en el centro de la agenda los salarios, las pensiones, la alimentación, la electricidad, el agua y los servicios públicos.
“Una transición que solo se ocupe de repartir espacios de poder y no de recuperar los ingresos de los trabajadores y pensionados corre el riesgo de convertirse en una negociación de élites completamente desconectada de la emergencia nacional. La democracia también tiene que llegar al bolsillo y a la mesa de los venezolanos”, aseveró.
Las cuentas
González Moreno exigió igualmente un balance público y auditable de los recursos internacionales recibidos y ejecutados para atender las consecuencias de los terremotos, incluyendo las viviendas reconstruidas, obras realizadas y familias efectivamente atendidas.
“Cada dólar debe tener trazabilidad. Los damnificados no necesitan propaganda ni discursos; necesitan viviendas, hospitales, servicios y respuestas. Y Venezuela entera necesita salarios y pensiones que permitan vivir con dignidad. La comunidad internacional puso recursos sobre la mesa. Ahora Delcy Rodríguez tiene que explicar qué hizo con ellos y por qué, mientras entran millones de dólares, la gente continúa pasando hambre”, aseveró.