Trump afirma que EE.UU. es la nación más poderosa del mundo en el 250 aniversario de su independencia
Trump afirmó en el Monte Rushmore que EE.UU. es la nación más libre, fuerte y poderosa de la historia, y calificó al comunismo como la principal amenaza para la libertad y el 4 de julio
Con Información de EFE
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes desde el Monumento Nacional del Monte Rushmore (Dakota del Sur) que su país es “la nación más libre, fuerte y excepcional de la historia”, durante el inicio de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
“Somos el pueblo más libre del mundo, tenemos la Constitución más justa y duradera del mundo y somos la nación más poderosa del mundo”, declaró Trump en un discurso de tono fuertemente patriótico que incluyó homenajes a las Fuerzas Armadas y sobrevuelos militares.
El mandatario presentó la fundación de Estados Unidos en 1776 como “un acontecimiento único en la historia de la humanidad” y reivindicó el legado de los Padres Fundadores y la Declaración de Independencia.
Contra el comunismo
Trump advirtió sobre lo que considera intentos de “cambiar el carácter excepcional de Estados Unidos” y de “alienar a los ciudadanos de su propia historia”. En ese contexto, lanzó un duro ataque contra el comunismo, al que definió como “el enemigo de la Constitución” y “el enemigo del 4 de julio de 1776”.
“Hay una amenaza comunista en nuestra tierra… El comunismo es una amenaza mortal para la libertad. Es la mayor amenaza para el país, incluyendo la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, Pearl Harbor o incluso el 11-S. No vamos a permitir que suceda”, afirmó.
El presidente aseguró que el comunismo “nunca funcionó” y que “llevó a más muertes y destrucción que ningún otro” sistema. También prometió que no permitirá su expansión en Estados Unidos.
Poder militar y visión de futuro
En el plano internacional, Trump destacó la fortaleza militar de su país: “Derrotamos a Venezuela en un día y le dimos una paliza tremenda a Irán”, señaló.
El discurso concluyó con un mensaje optimista sobre el futuro: “Esto no es un final, es el comienzo de la edad dorada de América”, en referencia a una nueva era basada en liderazgo tecnológico, independencia energética y exploración espacial.
Trump eligió el icónico Monte Rushmore —donde están esculpidos los rostros de Washington, Jefferson, Lincoln y Theodore Roosevelt— para enmarcar su mensaje en la continuidad histórica de Estados Unidos.