Regreso de Machado podría acelerar transición en Venezuela
El regreso de Machado es una “decisión definitiva” que no depende de la autorización de Washington
Con información del Nuevo Herald
Líderes de la oposición venezolana dijeron esta semana que María Corina Machado se está preparando para regresar pronto a Venezuela y que lo hará sin necesariamente solicitar permiso a Estados Unidos, describiendo la decisión como un paso decisivo en los esfuerzos por acelerar la transición política del país tras la captura del ex hombre fuerte Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero.
Durante un foro celebrado esta semana en Miami por el Instituto Interamericano para la Democracia, el dirigente opositor Omar González aseguró que el regreso de Machado es una “decisión definitiva” que no depende de la autorización de Washington, aunque reveló que se está coordinando con la comunidad internacional, incluida la administración Trump, para garantizar un proceso ordenado.
Los comentarios se produjeron en medio de crecientes especulaciones de que Machado habría retrasado su regreso tras recomendaciones de funcionarios de la administración Trump que pidieron cautela debido a riesgos de seguridad y al frágil equilibrio político en Caracas.
La incertidumbre ha alimentado el debate dentro de la oposición sobre el momento adecuado, particularmente después de que Machado anunciara el 2 de marzo que regresaría a Venezuela “muy pronto”, lo que generó expectativas entre sus seguidores de que su retorno era inminente.
En cambio, Machado inició una gira por ciudades del exterior con grandes comunidades venezolanas, sosteniendo reuniones con exiliados y aliados políticos mientras buscaba respaldo internacional para presionar por elecciones.
El viaje, que incluyó paradas en Europa y Estados Unidos, fue interpretado ampliamente por analistas como un esfuerzo para consolidar apoyo y evaluar condiciones antes de tomar una decisión final sobre su regreso. Figuras opositoras en el foro de Miami señalaron que, pese al retraso, los planes para el retorno de Machado siguen activos y vinculados a un impulso más amplio de movilización en las calles dentro de Venezuela.
En sus comentarios, González describió los planes de regreso de Machado como una reentrada política a gran escala que implicaría a miles de seguidores y exiliados entrando a Venezuela desde múltiples puntos.
González comparó la operación con un “desembarco de Normandía”, señalando que Machado y sus aliados regresarían por varias fronteras —incluida Colombia por Cúcuta, Brasil por Roraima, rutas caribeñas por Falcón— así como por aeropuertos principales como Maiquetía, Maracaibo y Barcelona. Dijo que el objetivo es generar una movilización nacional y presionar por nuevas elecciones.
Las declaraciones se producen mientras Venezuela permanece bajo el liderazgo interino de Delcy Rodríguez, quien asumió el control del gobierno tras la captura de Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, a comienzos de este año. El arreglo, respaldado por sectores del oficialismo y tolerado por Washington como parte de una estrategia de estabilización, ha sido duramente criticado por dirigentes opositores que sostienen que prolonga el poder del régimen sin legitimidad democrática.
González dijo que la oposición debe impulsar elecciones basadas en las disposiciones constitucionales que regulan la ausencia presidencial, argumentando que el actual esquema interino ignora tanto la voluntad de los votantes venezolanos como los plazos legales que exigen una votación. También describió la situación económica del país como catastrófica, con inflación desbordada, servicios públicos colapsados y creciente malestar social.
El dirigente opositor, que huyó de Venezuela en mayo de 2025 tras pasar 412 días atrapado dentro de la embajada argentina en Caracas, dijo que las condiciones están dadas para una movilización masiva una vez que Machado regrese. Argumentó que los venezolanos dentro y fuera del país están preparados para actuar simultáneamente, creando una ola de presión política difícil de contener.
También subrayó que el retorno de Machado busca desencadenar manifestaciones nacionales y una campaña por todo el país exigiendo elecciones, describiéndolo como el inicio de una nueva fase de movilización interna.
En el mismo foro, el dirigente opositor Juan Pablo Guanipa coincidió con esa visión y afirmó que el regreso de Machado es central para la estrategia opositora de acelerar el cambio democrático. Guanipa habló mediante videoconferencia desde Venezuela después de haber sido liberado este año de detención, donde permanecía como preso político.
Guanipa dijo que la presencia de Machado dentro de Venezuela ayudaría a unificar a las fuerzas opositoras y canalizar la creciente presión popular hacia un impulso coordinado por garantías electorales. Subrayó que su liderazgo —legitimado en las primarias opositoras— sigue siendo un factor clave para generar impulso hacia elecciones.
Añadió que el regreso se está discutiendo bajo condiciones de seguridad diseñadas para permitir que Machado se reconecte directamente con la población mientras se minimizan los riesgos. Guanipa señaló que el movimiento debe coordinarse con otros países para garantizar condiciones seguras y maximizar el impacto político.
Ambos dirigentes describieron el momento como un punto de inflexión tras la captura de Maduro, que transformó el panorama político venezolano pero no produjo elecciones inmediatas. En cambio, el país está ahora gobernado por Rodríguez, una figura histórica del movimiento oficialista que anteriormente se desempeñó como vicepresidenta y canciller.
Figuras opositoras sostienen que, aunque la salida de Maduro abrió una oportunidad, la continuidad del liderazgo chavista ha prolongado la incertidumbre y retrasado una transición democrática. Señalan que el regreso de Machado podría cambiar el equilibrio al energizar la movilización dentro de Venezuela.
González describió al país como una “olla de presión”, señalando que la crisis económica y la frustración política están alimentando crecientes demandas de cambio. Dijo que trabajadores, estudiantes y grupos de la sociedad civil están preparados para manifestarse una vez que Machado regrese.
Guanipa también apuntó al deterioro de las condiciones, incluidos apagones, fallas de servicios y salarios extremadamente bajos, como factores que impulsan el descontento. Señaló que los venezolanos creen cada vez más que el cambio es posible y están más dispuestos a movilizarse que en meses anteriores.
Los líderes opositores también delinearon demandas clave para elecciones creíbles, incluyendo la liberación de todos los presos políticos, la reestructuración del Consejo Nacional Electoral y una auditoría del registro electoral para permitir votar a millones de venezolanos en el exterior.
El regreso de Machado, dijeron, ayudaría a consolidar esas demandas en una campaña política unificada.
Carlos Sánchez Berzaín, director ejecutivo del Instituto Interamericano para la Democracia, instó a los venezolanos a salir a las calles para acelerar la transición, argumentando que una movilización sostenida podría acortar el camino hacia la restitución democrática. Señaló que las protestas discutidas en el foro generarían una presión difícil de reprimir.
“Y hay una afirmación que yo quiero dejar sentada. La movilización del pueblo que aquí se ha anunciado y que ojalá suceda con gran presión y con gran reiteración, como lo ha mencionado el amigo Omar González, tiene la ventaja de que la dictadura no puede reprimir”, dijo Sánchez Berzaín.
Argumentó que una represión de protestas masivas socavaría el liderazgo interino y debilitaría el control del poder de Rodríguez y su hermano, Jorge Rodríguez, quien dirige la Asamblea Nacional.
“¿Ustedes se imaginan a la dictadura reprimiendo en Venezuela?¿Cuánto dura Delcy Rodríguez o cuánto dura el Rodrigato? No dura nada, porque la tutela de los Estados Unidos está precisamente en ese sentido”, afirmó.