Sector inmobiliario se mantiene deprimido en Anzoátegui
El vicepresidente de la Cámara que agrupa a los empresarios de esta área, estima que ha habido cierto movimiento pero en la parte comercial
La oferta de alquileres se ha visto disminuida en el estado Foto: Archivo
El vicepresidente de la Cámara que agrupa a los empresarios de esta área, estima que ha habido cierto movimiento pero en la parte comercial
Niurka Franco
A solo 57 días para que concluya el año, es muy corto el balance que puede hacerse de los distintos sectores que dinamizan la economía del país, entre ellos el inmobiliario, el cual en los últimos años ha estado caracterizado por un decrecimiento sostenido.
De acuerdo con lo dicho por el vicepresidente de la Cámara que agrupa a los empresarios del área en la entidad, José Ramón De los Ríos, la crisis sistémica que afecta al país, ha golpeado a todos los sectores por igual y el inmobiliario no es la excepción, por el contrario, ha recibido los embates de forma directa, no solo por la casi total escasez de materiales de construcción, sino además por la existencia de instrumentos poco justos, como la Ley de Inquilinato de Viviendas que entró en vigencia en 2011 y que frenó toda iniciativa privada en este sentido.
De los Ríos advierte que era común en Venezuela observar a inversionistas europeos construyendo casas y hasta edificios, con los cual resguardaban su capital, porque éstos eran alquilados y de esa forma, lograban el retorno de sus capitales a mediano y largo plazo, en tanto que mantenían sus activos.
Sin embargo, acota que la aplicación de excesivos controles y normas nada justas, ha dado lugar a la paralización que exhibe el área en la actualidad, destruyendo por completo con lo que es y será una necesidad sentida de la población; tener una vivienda propia.
Desde la perspectiva del vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria, hay muy pocas probabilidades de revertir esta situación, mientras las condiciones sean las mismas, es decir, mientras continuemos haciendo lo mismo, obtendremos el mismo resultado.
Así las cosas, no es muy halagüeño el panorama para el sector, debido a que la inflación limita cualquier posibilidad de inversión dado que solo son posible en dólares y a precios nunca imaginados.
Observa que en el caso de inmuebles con vocación comercial es distinto, porque la Ley es más justa y no tiende favorecer a una parte en desmedro de la otra, pero para no ser completa, todavía no cuenta con la debida reglamentación.
Ciudadanos ven inalcanzable comprar o alquilar una casa
Los altos precios producto de la inflación echan por tierra el anhelo de toda familia de adquirir un piso propio
Pocas son las ofertas para alquilar o comprar vivienda en la zona Foto: Archivo
Los altos precios producto de la inflación echan por tierra el anhelo de toda familia de adquirir un piso propio
Juan Afonso
Lo que más se escucha en la calle es que la plata solo alcanza para medio comer. Si partimos de esa frase, entonces vale decir que hoy nadie piensa en comprar una casa, apartamento o recurrir a un alquiler.
El Mercurio Web llegó a estas conclusiones tras consultar a varias personas en las calles. Uno de los encuestados es el vendedor Héctor Plaza, quien aunque posee casa propia, no dejó de opinar sobre el tema.
"Los que querían comprar o alquilar básicamente se olvidaron de eso, porque no tienen con qué. La plata no da para eso y vender menos. Hoy quien tenga una casa, mejor que no la venda porque no podrá comprar otra luego".
El estudiante Luis Núñez alegó que ni con un crédito se podría cubrir el costo de una vivienda en el país. "Ni siquiera puedo pensar en alquilar un techo. Yo vivo con unos tíos y quisiera independizarme en ese aspecto, pero no se puede. Ni que vaya a pedir un crédito me servirá para lograrlo. La inflación se come cualquier cifra en segundos", relató.
El ama de casa Amaya Londoño, quien alegó que no puede pensar en formar familia en estas condiciones. "Antes de casarme o algo debo pensar en dónde nos vamos a meter. El mercado inmobiliario está muerto".
Sobre el tema, José Ramón de Los Ríos, directivo de la Cámara Inmobiliaria del estado Anzoátegui, asegura que mientras no existan reglas clara de juego, el sector continuará deprimido.
Además precisa que la falta de divisas y la escasa producción de materiales tales como cemento, cabillas etc, hace que se torne mucho más costoso, por lo que los únicos que están en capacidad de construir, son los ejecutores de la Misión Vivienda, en contraposición al sector privado.
AN no permitirá dolarización de alquileres y venta de inmuebles
Diputado oficialista insta a denunciarlo en la Superintendencia Nacional de Arrendamiento
Foto: Archivo
Diputado oficialista insta a denunciarlo en la Superintendencia Nacional de Arrendamiento
Caracas. Evely Orta
La Asamblea Nacional (AN) no permitirá alquileres y venta de inmuebles en dólares, aseguró el presidente de la Comisión de Administración y Servicios, Tito Oviedo.
El diputado por el PSUV recordó que “se acaban de entregar viviendas a 700 mil, hay construcción de viviendas de interés social a lo largo y ancho de la nación”.
Oviedo destacó que en la Superintendencia Nacional de Arrendamiento se puede denunciar la “dolarización” de alquileres y venta de inmuebles.
“A los constructores privados se les dan incentivos de exoneración de impuestos para que produzcan y desarrollen conjuntos habitacionales”, aseguro Oviedo.
“En el sector inmobiliario hay más ruidos que nueces”
Presidente de Cámara Inmobiliaria afirma que hay rumores sobre la partida de venezolanos al exterior y la venta de inmuebles, pero no hay capacidad de compra
Foto: Archivo
Presidente de Cámara Inmobiliaria afirma que hay rumores sobre la partida de venezolanos al exterior y la venta de inmuebles, pero no hay capacidad de compra
Niurka Franco
En opinión del vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria de Anzoátegui, José Ramón De Los Ríos, el primer trimestre de 2015 ha sido altamente inflacionario y difícil, no sólo para el sector al cual pertenece, sino para el país en general.
Observa que el alto índice inflacionario, la poca productividad y los controles aplicados por tiempo prolongado, mantienen la economía en un estado de estancamiento.
Sin embargo, dice ser optimista respecto al futuro, alegando que con lamentaciones nada se logra, por el contrario, se añade desánimo en circunstancias en las que se requiere aunar esfuerzos para seguir adelante.
Aunque reconoce que el sector inmobiliario en estos primeros meses del año ha estado deprimido y sin crecimiento, reconoce que existen dos vertientes: la residencial y la comercial, destacando que en esta segunda ha habido menos problemas que en la primera, porque las medidas han sido más equilibradas.
Advierte que nadie hace negocios para perder, y que en el área residencial los controles, la escasez de materiales y los riesgos han mermado el interés de los inversionistas, en tanto que en el área comercial, se ha observado un ligero avance.
Hasta hace poco, aseveró, hubo un decreto que fijaba en 250 mil bolívares el metro cuadrado de construcción comercial, se tratara de un galpón de 100 metros cuadrados en un campo, o de un local comercial en una zona metropolitana, como Lechería o Nueva Barcelona.
“Eso cambió y ha habido cierto equilibrio, como esperamos que ocurra en otras áreas” dijo tras recalcar que no se trata de un asunto político, sino económico.
A su juicio, los controles excesivos y por tiempo indefinido generan más problemas que beneficios en la economía. “El gobierno tiene la obligación de impulsar leyes como de responsabilidad social o antimonopolios, eso es sano, pero la política y la economía deben ir de la mano, sin que una se imponga sobre la otra”.
No dudó al señalar que muchos venezolanos podrían estar vendiendo sus propiedades para marcharse al exterior, pero aclaró que hasta ahora no existe un registro que lo determine, y aunque así fuera, las condiciones actuales indican que no hay capacidad de compra para adquirir un gran volumen de inmuebles por parte de la población, dado el alto nivel de inflación y de dolarización.
Explica que muy pocas familias tienen la posibilidad de acceder a los créditos de la banca privada o de la Ley de Política Habitacional, la cual otorga un máximo de 500 mil bolívares, monto insuficiente para acceder a una vivienda por muy austera que sea.
Además, señala que recurrir a un crédito hipotecario implica contar con un elevado ingreso, porque las cuotas mensuales oscilan entre 25 y 30% de éste, lo que torna cuesta arriba la posibilidad de adquirir un inmueble.