Bloomberg: “Venezuela se está deslizando hacia una crisis humanitaria”
El país tiene la tasa de inflación más alta del mundo, una moneda que se derrumba y todas las perspectivas de no honrar sus deudas el año próximo
Venezuela al borde de una crisis humanitaria | Foto: archivo
El país tiene la tasa de inflación más alta del mundo, una moneda que se derrumba y todas las perspectivas de no honrar sus deudas el año próximo
Con información de Bloomberg
Venezuela va deslizándose hacia una crisis humanitaria. Las informaciones sobre su último bajón económico o el capricho político más reciente del presidente Nicolás Maduro tienden a eclipsar este desastre en cámara lenta. Sin embargo, el peligro de una implosión venezolana crece.
El país tiene la tasa de inflación más alta del mundo, una moneda que se derrumba y todas las perspectivas de no honrar sus deudas el año próximo. La escasez de bienes de consumo (desde leche y pan hasta cerveza y preservativos)
Miseria de Venezuela
En el país con las reservas petrolíferas más grandes del mundo, los pacientes de trasplante han recurrido a medicamentos veterinarios para seguir con vida. Los coagulantes para tratar la hemofilia sólo se consiguen para urgencias. Cada vez es más difícil encontrar medicamentos fuera de las ciudades. La malaria y el dengue avanzan; como ocurre con la desnutrición, sólo que el gobierno frenó la publicación semanal de boletines epidemiológicos en noviembre pasado y niega que miles de médicos están renunciando y emigrando.
Arreglar la economía de Venezuela exigirá medidas –poner fin a los subsidios y los controles de precios, liberar los tipos de cambio, recortar el gasto público- que resultarán dolorosas por haber sido postergadas durante largo tiempo. Un plan de ese tipo requiere cooperación política, no la creciente represión a la que recurre Maduro.
Los vecinos de Venezuela tienen un interés especial en evitar este desastre. Brasil y Colombia están distraídos con sus propios problemas, pero no pueden permitirse ignorar la agitación en sus fronteras –sobre todo porque Maduro utiliza las disputas territoriales para encender el fervor nacionalista. Desde el exterior de la región, China ha costeado el despilfarro de Venezuela con más de US$50.000 millones en préstamos que bloquean suministros de petróleo y acuerdos preferenciales; también le convendría que su deudor no cayera en el abismo.
Lo que pueden hacer los de afuera tiene un límite. Pero los grandes vecinos y acreedores tienen influencia y deberían comenzar a ejercerla. El mes pasado, Naciones Unidas convocó a Venezuela para que explique su uso de la detención preventiva, los abusos en materia de derechos humanos, la censura y la venganza contra quienes llevan denuncias a la ONU.
Por su parte, los Estados Unidos deberían intentar una diplomacia creativa. La administración Obama puede servirse de su apertura con Cuba, y su próxima reunión con el presidente chino, Xi Jinping, para presionar a ambos países de manera que impulsen un mejor comportamiento venezolano. También deberían intensificar sus propuestas recientes a Maduro. Es cierto que éste ha dado pocos motivos a los Estados Unidos para levantar las sanciones y las prohibiciones de viajar que fueron impuestas justamente a un puñado de funcionarios venezolanos.
Al mismo tiempo, deberían ofrecer asistencia humanitaria –provisiones de medicamentos indispensables, leche en polvo y otros alimentos básicos- al pueblo venezolano. Su pelea es con los gobernantes de Venezuela, no con sus víctimas.
Venezuela lidera el índice de miseria en el mundo según Bloomberg
Argentina, Sudáfrica, Ucrania y Grecia, conforman las economías más difíciles para vivir o trabajar, según datos de la encuesta
Venezuela, Argentina, Sudáfrica, Ucrania y Grecia, son consideradas las cinco economías más difíciles para vivir o trabajar. Foto: Archivo
Argentina, Sudáfrica, Ucrania y Grecia, conforman las economías más difíciles para vivir o trabajar, según datos de la encuesta
Redacción
“La inflación es una enfermedad que puede destruir una sociedad”, dijo una vez el fallecido, premio Nobel de economía, Milton Friedman. Añadir el aumento del desempleo en el diagnóstico, y su profesión le atribuye un término más bien de carácter no técnico al efecto debilitante en las personas: la miseria.
Venezuela, Argentina, Sudáfrica, Ucrania y Grecia, son consideradas las cinco economías más difíciles para vivir o trabajar, según datos de la encuesta de Bloomberg que conforman el llamado “índice de la miseria 2015”.
Este índice consta de una ecuación simple (tasa de desempleo + cambio en los precios al consumidor= índice de miseria)
Venezuela lidera el listado de las quince economías con el mayor sufrimiento para los consumidores, con una variación de precios proyectada de 78,5% anual y con un nivel de 8% de personas sin trabajo.
El informe de Bloomberg destacó que “la extrema escasez de bienes básicos en Venezuela llevó a la vecina Trinidad y Tobago a ofrecer un canje de papel higiénico por petróleo”.
Desde hace algunos meses es común ver largas filas para obtener los productos de primera necesidad.
El principal problema sería el costo de la vida, que según las estimaciones de los analistas se dispararía a 23% durante este año. La tasa de desempleo llegaría a 9%.
Colombia y Brasil son los otros dos países del bloque incluidos en la lista, situándose en los puestos once y trece, respectivamente. Mientras la nación cafetera sufriría de un alto desempleo del 9,4% y una inflación relativamente controlada del 3,4%, las autoridades de la mayor potencia sudamericana tendrían dificultades para dominar los precios, que anotarían un aumento de 7% en 2015.