Ciudadanos ven inalcanzable comprar o alquilar una casa
Los altos precios producto de la inflación echan por tierra el anhelo de toda familia de adquirir un piso propio
Pocas son las ofertas para alquilar o comprar vivienda en la zona Foto: Archivo
Los altos precios producto de la inflación echan por tierra el anhelo de toda familia de adquirir un piso propio
Juan Afonso
Lo que más se escucha en la calle es que la plata solo alcanza para medio comer. Si partimos de esa frase, entonces vale decir que hoy nadie piensa en comprar una casa, apartamento o recurrir a un alquiler.
El Mercurio Web llegó a estas conclusiones tras consultar a varias personas en las calles. Uno de los encuestados es el vendedor Héctor Plaza, quien aunque posee casa propia, no dejó de opinar sobre el tema.
"Los que querían comprar o alquilar básicamente se olvidaron de eso, porque no tienen con qué. La plata no da para eso y vender menos. Hoy quien tenga una casa, mejor que no la venda porque no podrá comprar otra luego".
El estudiante Luis Núñez alegó que ni con un crédito se podría cubrir el costo de una vivienda en el país. "Ni siquiera puedo pensar en alquilar un techo. Yo vivo con unos tíos y quisiera independizarme en ese aspecto, pero no se puede. Ni que vaya a pedir un crédito me servirá para lograrlo. La inflación se come cualquier cifra en segundos", relató.
El ama de casa Amaya Londoño, quien alegó que no puede pensar en formar familia en estas condiciones. "Antes de casarme o algo debo pensar en dónde nos vamos a meter. El mercado inmobiliario está muerto".
Sobre el tema, José Ramón de Los Ríos, directivo de la Cámara Inmobiliaria del estado Anzoátegui, asegura que mientras no existan reglas clara de juego, el sector continuará deprimido.
Además precisa que la falta de divisas y la escasa producción de materiales tales como cemento, cabillas etc, hace que se torne mucho más costoso, por lo que los únicos que están en capacidad de construir, son los ejecutores de la Misión Vivienda, en contraposición al sector privado.
Como un retroceso califican decisión del TSJ en materia de inquilinato
El vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria del estado, José Ramón De Los Ríos afirma que con las marchas y contramarchas en materia de inmuebles, se declara la desaparición definitiva de viviendas para alquiler
El vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria del estado, José Ramón De Los Ríos afirma que con las marchas y contramarchas en materia de inmuebles, se declara la desaparición definitiva de viviendas para alquiler
Niurka Franco
La sentencia de la Sala Constitucional del TSJ emitida el pasado 17 de agosto, según la cual se suspenden las ejecuciones de desalojos forzosos en causas inquilinarias, constituye un retroceso frente al avance que se había logrado en 2014.
De esta manera lo expresó José Ramón de Los Ríos, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria de Anzoátegui, quien no dudó en calificar la medida de electorera, de cara a los comicios previstos para el 6 de Diciembre.
Y es que cuando la Ley para la Regularización y Control de Arrendamiento de Viviendas, permitió el desalojo de inquilinos en un lapso de seis meses, cuando incurrían en causas como incumplimiento del canon de arrendamiento, uso deshonesto del inmueble o cuando el dueñolo requería para ocuparlo ya fuera él o un hijo, se sintió un cierto respiro. Sin embargo, a juicio del dirigente gremial, con la nueva sentencia se dio un salto atrás.
“Con esta decisión se está decretando la desaparición definitiva de inmuebles para alquiler en el mercado. El gobierno no ha entendido que la gente necesita resguardar sus ahorros frente al alto índice de inflación que existe en el país, por lo que continuará la presión sobre el dólar”.
Estima que los más perjudicados serán los profesionales recién graduados y las jóvenes parejas, las cuales ante las limitaciones económicas propias de quienes inician, podían pensar en constituir un hogar, viviendo alquilados.
“Todas esas personas tendrán que esperar por los inmuebles que construya la Misión Vivienda, lo cual es positivo, ojalá que construyan muchas casas de interés social, pero en todo los países existen empresarios en el área de la construcción privada que desarrollan proyectos para quienes están en capacidad de invertir un poco más en un inmueble”.
Desde la perspectiva del vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria, el panorama poco cierto y con reglas de juego que cambian constantemente, es lo que ahuyenta las inversiones. Cree que muchas familias sobre todo extranjeras, construían edificios para alquiler y vivían del arrendamiento, a la vez que aportaban soluciones a quienes al no contar con una vivienda propia, la rentaban.
Hoy eso es imposible, porque nadie quiere alquilar, pero tampoco desea que sus ahorros se erosionen por el efecto inflacionario, por lo que según De Los Ríos, continuará la demanda de dólares.
AN no permitirá dolarización de alquileres y venta de inmuebles
Diputado oficialista insta a denunciarlo en la Superintendencia Nacional de Arrendamiento
Foto: Archivo
Diputado oficialista insta a denunciarlo en la Superintendencia Nacional de Arrendamiento
Caracas. Evely Orta
La Asamblea Nacional (AN) no permitirá alquileres y venta de inmuebles en dólares, aseguró el presidente de la Comisión de Administración y Servicios, Tito Oviedo.
El diputado por el PSUV recordó que “se acaban de entregar viviendas a 700 mil, hay construcción de viviendas de interés social a lo largo y ancho de la nación”.
Oviedo destacó que en la Superintendencia Nacional de Arrendamiento se puede denunciar la “dolarización” de alquileres y venta de inmuebles.
“A los constructores privados se les dan incentivos de exoneración de impuestos para que produzcan y desarrollen conjuntos habitacionales”, aseguro Oviedo.
Escasez también tocó las viviendas para alquilar
En Anzoátegui cada día es más reducida la oferta para rentar y las pocas existentes son muy costosas. Se requieren hasta 22 salarios mínimos para alquilar un apartamento en zonas residenciales
En Anzoátegui cada día es más reducida la oferta para rentar y las pocas existentes son muy costosas. Se requieren hasta 22 salarios mínimos para alquilar un apartamento en zonas residenciales
Niurka Franco
Las parejas jóvenes que aspiren en la actualidad formar un hogar, pero no cuentan con una vivienda propia, se las ven negras, porque en Anzoátegui la oferta de inmuebles para alquiler mermó sustancialmente y la poca que existe, es costosa.
Oreste Rosín, presidente de la Cámara Inmobiliaria en la entidad, compara la situación actual con las épocas de post guerra, en las que todo parece partir de cero. “Aquí no hay cifras de déficit, ni de construcción, tampoco de viviendas para venta y menos aún para alquiler”, afirma, tras subrayar que la inflación y la Ley de Arrendamiento han acabado con el mercado de inmuebles para alquiler.
“Si las condiciones fuesen otras, el mercado estaría atiborrado, sobrarían las ofertas, pero la gente que tiene un inmueble prefiere cerrarlo antes que alquilarlo, a menos que sea a través de una empresa, por temor a perderlo, porque la Ley ampara al inquilino y deja desasistido al propietario”.
22 salarios mínimos por un alquiler
Mónica y Armando, son una pareja de jóvenes profesionales y planean casarse para finales de año. Sin embargo, afirman que lo único que les detiene es el no contar con una vivienda para independizarse.
“No queremos vivir arrimados y los alquileres están por las nubes, hemos visto algunas ofertas, pero demasiado costosas, incluso en dólares y para poder acceder a un apartamento tipo estudio en una zona segura, tendríamos que disponer de unos 22 salarios mínimos, sólo para poder rentar un apartamento , cuyo precio ronda los 40 mil bolívares mensuales”.
Detalla que es necesario disponer no menos de 120 mil bolívares, para pagar un mes de depósito, uno por adelantado y otro mes administrativo, quedando pendientes otros gastos como servicios, alimentación y transporte.
“En nuestro caso es prácticamente imposible, sin contar con la ayuda de nuestros padres, porque entre los dos apenas si llegamos a los 30 mil bolívares mensuales, esdecir que aquel refrán que reza que quien se casa casaquiere, quedó para el recuerdo”.
De acuerdo con lo dicho por Nelson Blanco, presidente de la Cámara de la Construcción, en el estado desde hace mucho tiempo el sector privado ha estado limitado para construir viviendas, tanto por la escasez de materiales, como por las trabas legales y la voracidad fiscal, por lo que ha mermado considerablemente la oferta tanto para venta como para alquiler.
Sin embargo, declinó ahondar en el tema, subrayando que en la actualidad sería una temeridad arriesgarse a dar cifras sobre el déficit de viviendas, porque no hay estadísticas y las existentes no son confiables.
En Anzoátegui es tímida oferta de viviendas para alquiler
José Ramón de los Ríos, dirigente de la Cámara Inmobiliaria, atribuye a la Ley de Inquilinato las distorsiones en el sector
Foto: Archivo
José Ramón de los Ríos, dirigente de la Cámara Inmobiliaria, atribuye a la Ley de Inquilinato las distorsiones en el sector
Niurka Franco
El año 2014 fue poco halagüeño para el sector inmobiliario y 2015 no presenta condiciones distintas, por el contrario, los nubarrones sobre el panorama económico, dibujan un horizonte sombrío, sobre todo en materia de alquileres.
Al respecto, José Ramón De los Ríos, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria afirma que la oferta para alquiler en la entidad es cada día más reducida no sólo porque la construcción es escasa, sino además porque la Ley de Inquilinato no es equilibrada, por el contrario, favorece al inquilino maula y perjudica al propietario.
El instrumento en referencia entró en vigor en 2011 y a partir de ese momento, pocas han sido las historias felices de propietarios que osaron alquilar en Venezuela. De ahí que la oferta en esta área se contrajo al máximo, para perjuicio de un amplio sector de la población que al no poder acceder a una vivienda propia, tenía en las de alquiler una opción valedera.
De los Ríos acota que hasta ahora han habido algunos parches para suavizar el problema, pero no son suficientes. Citó por ejemplo que cuando existía una sentencia de desalojo, ésta no podía ser ejecutada hasta tanto el inquilino no dispusiera de una vivienda digna.
Es de hacer notar que al ritmo que se construyen viviendas en el país y dado el déficit de unidades, esto tornaba imposible la ejecución de la medida en referencia.
Sobre el particular, el vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria añade que posteriormente el término “vivienda digna” se cambió por el de “refugio digno” y se adicionó un lapso de 6 meses como período, lo cual fue un avance, pues en el instrumento legal, el tiempo era indefinido. Es decir que un propietario podía pasar toda la vida esperando por la desocupación de su inmueble.
“Es necesario ir a una reforma de la Ley y convocar a todos los sectores involucrados, de manera que el instrumento recoja el sentir de todas las partes, recordemos que el equilibrio es lo que determina que la Ley sea justa y que beneficie a todos por igual”, precisó.
Cambiar esquemas
Desde la perspectiva del dirigente gremial, el país requiere de un cambio de paradigma y de mentalidad para poder avanzar. Así advierte que muchas familias veían y continúan viendo en el sector inmobiliario la oportunidad de resguardar su capital y el futuro de sus hijos, porque los bienes inmuebles se revalorizan, al tiempo que se ofrecía un servicio a la población.
“La compra de viviendas para alquiler permitiría bajar la presión sobre el dólar que es una moneda fuerte y las familias no tenían el temor de descapitalizarse, alquilaban los inmuebles, los cuales pasaban a ser parte de la herencia de los hijos, pero había un dinamismo económico”.
Detalla que en la actualidad el costo de las pocas viviendas para alquiler es elevado y se orienta fundamentalmente hacia las personas jurídicas por las distorsiones existentes en la Ley de Inquilinato.
Estima que ningún inversionista arriesga su capital construyendo inmuebles para alquilar a particulares, por temor a perder su inversión, máxime cuando es sabido que materiales como cemento, cabillas, madera, cerámica, porcelanato, granito y otros no se consiguen y cuando aparecen tienen costos elevadísimos.
Exalta que quien construye viviendas lo hace para resguardar su dinero, pero además confiando en tener una inversión rentable que no se devalúe, sino que por el contrario, se revalorice y no es precisamente la vivienda en alquiler la que le garantiza su inversión.