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Uruguay volvió a confiar en Tabaré Vásquez

Foto: Archivo

En la segunda vuelta de las presidenciales, el candidato de izquierda ganó con 53% de los votos a Luis Lacalle Pou

Con  información de Reuters

Tabaré Vázquez, la amalgama de la izquierda en Uruguay, asumirá por segunda vez la presidencia del país al que ayudó a crecer económicamente con retos muy diferentes a los del pasado: mejorar la educación, la salud y la seguridad.

El candidato del Frente Amplio logró centralizar otra vez el apoyo de las diversas agrupaciones que integran el partido, una coalición de distintas tendencias que participó por primera vez en las elecciones de 1971 y años después fue duramente perseguida por la dictadura militar (1973-1985).

Y venció en segunda vuelta el domingo con al menos el 53 por ciento de los votos a su rival conservador Luis Lacalle Pou, según conteos rápidos de encuestadoras privadas.

Tranquilo y de trato afable, su estilo contrasta con el del popular y agudo presidente José Mujica, a quien le entregó la banda presidencial en el 2010. Algunos lo consideran autoritario pero a la vez un gobernante que da resultados.

Mujica, que en su Gobierno aprobó el matrimonio homosexual, el aborto y la legalización del cannabis, no puede ser reelecto porque la Constitución uruguaya solamente permite mandatos no consecutivos. Ahora le devolverá el favor a Vázquez al entregarle el poder el 1 de marzo.

Metódico y organizado, Vázquez, de 74 años, ha dejado antecedentes de ser un administrador eficiente desde su gestión en el Gobierno capitalino (1990-1995).

Vázquez se propone esta vez poner en el centro de su eventual gestión elevar el nivel de la deteriorada educación en un país que en la década de 1950 tenía niveles del mundo desarrollado y fue uno de los pioneros en América Latina en establecer la educación gratuita y obligatoria.

Para lograrlo, propone subir su presupuesto de un 4,5 a un 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que dependerá en gran medida de un nuevo impuesto a las grandes extensiones de tierra que prometió aplicar a los hacendados.