Vivir en democracia; por: Freddy Paz / @FreddyPaz

La pugnacidad política que enfrentamos los venezolanos desde hace ya unos dieciocho años, nos ha pretendido robar la esperanza a todos los que soñamos con vivir en un país mejor. 

Hemos sido testigos de cómo desde las esferas del poder, mediante la implementación de políticas económicas erradas, con expropiaciones fuera de la ley, arbitrarias e indiscriminadas, con la institucionalización del populismo electorero, ha privilegiado la economía de puertos por encima de la producción nacional y de un discurso excluyente y lleno de odio; de como se ha venido destruyendo sistemática y progresivamente nuestro país, y el sistema democrático. 

No creo necesario detallar ni extenderme en las  penurias que padecemos los venezolanos. Todos a diario somos víctimas de la escasez, de la inflación desmedida, de la inseguridad desbordada, de los malos e insuficientes servicios públicos, consecuencias del  deterioro de nuestra calidad de vida, de la falta de justicia y de libertad, que cada día se hace mayor, con undescontento popular creciente,  que tiene agobiado al pueblo venezolano.

La democracia puede no ser un perfecto sistema de gobierno, pero hasta ahora es la mayor garantía de oportunidades para la gente. Vivir en democracia significa mucho más que tener libertad de expresar lo que se piensa sin temor a represalias, significa por sobre todas las cosas el reconocimiento y respeto entre todas las diferentes corrientes del pensamiento, ideologías, razas credos de una sociedad heterogénea como la nuestra.

Cuando hablamos de democracia hablamos de igualdad de derechos, pero también de oportunidades, hablamos de respeto por el otro, de confianza entre iguales, del trabajo mancomunado para el progreso y el bienestar, como premio a la suma de los esfuerzos individuales y colectivos.

Decir democracia, es hablar de ser humilde en la victoria y humilde en la derrota y reconocer a nuestro adversario, porque a fin de cuentas todos somos hermanos y habitantes de una misma tierra. Ningún modelo político basado en la aniquilación del adversario ha sido exitoso a lo largo de la historia.

El éxito de un gobernante debe ser medido por la cantidad de bienestar que le brinda a su pueblo durante su mandato, pero también debe ser medido por su capacidad para escuchar a sus ciudadanos, para unir y servir al prójimo, sin distingos. No es torciendo la voluntad popular la mejor forma de mantenerse asido al poder, ni de determinar que las consultas a su pueblo deben ser hechas solo cuando sean favorables a los intereses de un grupo, violando los derechos de otros, y el marco jurídico venezolano.

Vivimos horas de incertidumbre en Venezuela, y solo la voluntad política de quienes hoy nos gobiernan, y de quienes ejercen el liderazgo protagónico, puede dar origen a soluciones concretas, para avanzar unidos, hacia la Venezuela líder en crecimiento y desarrollo, por cuanto la voluntad del pueblo venezolano  ha demostrado una y otra vez, querer vivir en paz y en democracia.

Diputado Freddy Paz

@freddyspaz