Socialismo = Pobreza; por: Williams Caballero López / @wcaballerolopez

Algo que hemos aprendido los venezolanos en este largo y penoso período de 18 años, es que el socialismo es sinónimo de pobreza y hambre.

El socialismo arriba al poder utilizando varios elementos. Primero, el populismo como medio de acción y construcción de condiciones políticas. Segundo, el revanchismo y la división de clases. Tercero, amparados en una retórica bien estructurada, crea las ilusiones necesarias para engañar a las poblaciones que caen en sus redes.

El socialismo plagó de hambre y miseria de la extinta Unión de República Socialistas (URSS), por algo su sistema se vino completamente abajo. Igual ocurrió y aún ocurre en Cuba, Nicaragua, Corea del Norte y otras naciones.

En el Chile de Salvador Allende la crisis económica devenida por las políticas socialistas desembocó en inflación, desabastecimiento, colas y hambre. ¿Les parece esto conocido?

En Venezuela, el socialismo llegó en medio de las condiciones internacionales que arrojaron un altísimo precio del petróleo, el cual fue aprovechado por el régimen para crear una política de clientelismo, dádivas y espejismos que empleó tanto puertas adentro en el país como en su política exterior.

Pero al acabarse el dinero, las consecuencias del modelo se empezaron a notar por todas partes.

Vemos, con sumo pesar, como en este momento existen niños desmayándose del hambre en los colegios, como en hospitales infantes fallecen por desnutrición, observamos como familias enteras están pasando hambre y rebuscándose entre los basureros.

Este es el legado de 18 años de socialismo, y de destrucción de nuestro aparato productivo.

El socialismo ama tanto a los pobres que los multiplica y los sigue dejando en la pobreza, así como descaradamente el actual jefe de la bancada legislativa del Psuv, Héctor Rodríguez, lo confesó hace un tiempo atrás.

Un pensamiento que aniquile la industria, que prefiera comprar afuera lo que pudiese ser producido adentro del país, que repudia la propiedad privada, y que atenta contra inversionistas, es un planteamiento condenado al fracaso y que lleva a la muerte a las sociedades que lo practiquen.

Frente al socialismo, Vente Venezuela propugna un cambio total de paradigmas, métodos y visiones.

Como un partido liberal creemos en una sociedad de propietarios, de soñadores y realizadores de esos sueños. Creemos en la capacidad individual y serena de prosperar y crecer como hombres y mujeres con capacidades y voluntades.

Proponemos al país una salida, defendemos una nueva Venezuela donde todos crezcan, donde el desarrollo no dependa del Estado sino de las ganas de trabajar y mejorar de cada uno de los venezolanos.

Queremos una Venezuela donde la sociedad no esté aguardando por una bolsita de comida, queremos una nación donde la libertad de pensar, formarnos, y avanzar sea plena y garantizada.

Esta es la visión que viene defendiendo por todos los rincones de Venezuela María Corina Machado, quien sin miedo ha levantado las banderas de una idea fresca, dinámica y renovadora para nuestra amada república.

Si el socialismo es igual a pobreza, el liberalismo es lo mismo que decir  prosperidad y libertad.

¡Así de simple!