Cómo exigir revocatorio y ¡no morir en el intento!; por: Carlota Salazar / @CarlotaSalazar

En el hoy, y el ahora, lo que ha pasado en estos días es escalofriante. Una combinación terrible, de protestas producto de la escasez de alimentos y medicinas, con saqueo organizado y desorganizado. Hay de todo porque la gente siente que debe reclamar pero en esa acción se cuelan los malandros. Un estado de anomía colectiva en la cual la ciudadanía no tiene cómo satisfacer sus necesidades básicas, desde pagar el teléfono hasta una transacción bancaria se ha transformado en un asunto tan complicado, como imposible. Además, un gobierno incapaz de poner orden. Pero ¿cómo pone orden? ¡Quien pone el desorden! 

Una política económica que destruyó el aparato productivo e incentivó la acumulación de los pocos productos en manos de grupos palaciegos que son los que distribuyen la comida y medicina a través de redes de mafias, que hasta ahora ha mantenido la clase media ¡mosca! Es una burbuja que distribuye la escasez y administra la miseria, ellos se enriquecen y nosotros, que no podemos, porque no queremos, dejar de comer pasta, ni arroz, ni carne…, la mantenemos. Entre otras cosas porque todavía hay dinero para mantener esa perversión ¿hasta cuándo? No sabemos. 

Entre tanto, el gobierno incumple con la “satisfacción inmediata y progresiva de lasnecesidades básicas de los venezolanos”,  la Guardia Nacional dispara para disipar las protestas que no se organizan, pero que se hacen, en todo el país.  

Los Guardias Nacionales se han transformado en unos seres despreciables que humillan y degradan a niños, mujeres y ancianos en las colas de los supermercados, las cuales están obligados hacer para lleva “algo de comida a su casa”.  Y en los violadores de derechos fundamentales como el del libre tránsito y el de obtener oportuna respuesta “barricadas, bombas lacrimógenas, armas de fuego, miles de funcionarios…son desplegados para impedir el acceso de protestantes al CNE. Ello, a pesar de que no nos encontramos en estado de excepción porque el decreto de Maduro no lo autorizó la Asamblea Nacional, tal y como lo establece el artículo 339 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela “El Decreto que declare el estado de excepción…será presentado…a la Asamblea Nacional, o a la comisión delegada para su debida consideración y aprobación…”. Por lo tanto, los derechos constitucionales de los venezolanos no están sometidos a ninguna restricción. De allí que los funcionarios ejecutores son responsables personalmente por la violación a los derechos constitucionales y humanos que constituyen abuso de poder, a tenor de lo establecido en el artículo 139 de nuestra Constitución. 

En este estado de confusión y de caos el gobierno se ha dedicado a llevar a algunas comunidades y en ellas a algunas familias unas bolsas de comida, lo cual es llevar la miseria a domicilio (miseria delivery). Con esta acción aplaca a los sectores más manipulables de la población y los somete a su control ¿hasta cuándo? Tampoco sabemos.

Entre tanto se activó el revocatorio que es un derecho, un mecanismo constitucional para cambiar un Presidente que nos ha sumergido en este caos, ese referéndum hay que exigirlo. Pero ¿Por qué el CNE pone tanta traba? Quizás no estamos utilizando los mecanismos y las formas apropiadas. Deben, a mí juicio, protagonizarse reclamos sentidos que hagan que el resto de la sociedad acompañe. Este no es sólo un problema de la mud o de los partidos políticos, es un problema de la sociedad en general. ¿Dónde están los padres de los niños de las escuelas que no funcionan por deficiencia de sus instalaciones? ¿Dónde están los padres de los jóvenes presos políticos? ¿Dónde están los familiares de las personas que mueren por falta de medicinas? Esto en el marco de una actuación cívica y seria. 

Definitivamente, el desorden se combate con orden, el autoritarismo con democracia, para que la sociedad decente se imponga al mandralaje, interno y externo.  

Carlota Salazar Calderón

@carlotasalazar