El Decreto de Emergencia Económica; por: Juan Bautista Rojas/@juanbrojas2811

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La presencia de Maduro y sus ministros en la "cadena" de radio y televisión del 13 de mayo fue una revelación de la desgracia que está viviendo Venezuela. En la pantalla de la tv  se ve una mesa de exagerado tamaño, y sentados a su alrededor  un grupo de hombres y mujeres, los ministros y el presidente sobre los que pesa la responsabilidad de la situación que se vive.

Durante la intervención del presidente algunos aparentan hacer anotaciones sobre los cuadernos, con la vista baja. Se trata del gabinete y el presidente que han conducido  a un pueblo que alguna vez les dio su confianza, al desastre que hoy tenemos. El ánimo y el tono del discurso de Maduro y de los presentes se percibe tenso y de cierto nerviosismo. No puede ser otro el ánimo, los ministros están avalando otra violación a la Constitución por parte  del Presidente  Maduro, renovando el estado de excepción y emergencia económica, que ya no puede ser renovado según lo previsto en el Art. 338 de la Constitución.

La renovación fraudulenta del decreto de emergencia económica le permite al gobierno gastar los recursos públicos de todos los venezolanos sin cumplir la obligación constitucional de presentar y contar con la aprobación del presupuesto de la nación por la Asamblea Nacional. Es continuar malgastando los ingresos públicos sin el control de la Asamblea. Maduro y su gabinete se niegan a rendir cuentas del gasto público, pretenden continuar gastando el dinero de los venezolanos como si fuera de ellos, con el derroche de recursos para sus fines de dominación, de sostenerse en el poder, comprar conciencias, o simplemente para robárselos. Ordenando al Banco Central de Venezuela y con su complicidad, la impresión de dinero sin respaldo, lo que se sabe es la causa principal de la aceleración  la inflación que padece el pueblo venezolano.

La verdadera intención del gobierno de Maduro con la renovación fraudulenta del Decreto es administrar la Hacienda Pública, los recursos de todos los venezolanos, como lo ha venido haciendo, sin ningún control. Y con las penosas consecuencias de escasez e inflación. De eso se trata la desgracia que estamos padeciendo.