Régimen monetarista; por: Antonio Barreto Sira / @BarretoSira

Ya es un hecho, saldrán en unos días los nuevos billetes de 500, 1.000, 2.000, 10.000, 20.000 y las monedas de 10, 50 y 100 Bs.

Es decir, el billete actual de más alta denominación se transformará en una moneda de sencillo. Así son los niveles de devaluación en el país.

El régimen se ha caracterizado por aplicar medidas de devaluación y monetaristas que agravan constantemente la calidad de vida del pueblo.

Primero, le quitaron tres ceros al bolívar con el propósito de embaucar a los venezolanos con una ilusión del llamado “bolívar fuerte”, pero en realidad estaban devaluando nuestro signo monetario.

Ahora, vienen con el “nuevo cono monetario” que no es más que otra evidencia del fracaso del gobierno en el ámbito económico.

Y es que, cuando hablamos de un billete de 10.000 Bs. estamos refiriéndonos a lo equivalente a 10 millones de bolívares e igual que el de 20 mil.

Gracias a la devaluación del bolívar, gracias a los astronómicos índices inflacionarios y por la mediocridad de quienes han dirigido la política estatal económica, hoy somos 200 veces más pobres que antes.

¡Claro! Si pasamos de un billete de 100 bolívares a uno de 20 mil estamos hablando de una disminución de nuestro poder adquisitivo de 200 veces menos que antes.

Los nuevos billetes es el reflejo de la crisis económica; cuando un trabajador necesita por lo menos 600 mil bolívares para satisfacer solamente las necesidades alimentarias mínimas, nos podemos percatar que la cosa está en estado crítico.

En el gobierno siguen aplicando políticas económicas erradas y acciones claramente monetaristas que buscan el beneficio del Estado contra la tranquilidad y el bienestar de la población.

No es la primera vez que esto ocurre, desde 1999 el régimen venezolano ha desarrollado un sistemático plan de devaluación de la moneda frente al dólar para beneficiarse en el canje de los petrodolares llevados a bolívares. (Su meta era hacer rendir más los bolívares, destruyéndolo al mismo tiempo).

Con la caída de los precios del petróleo y el colapso de producción de Petróleo de Venezuela (Pdvsa), el mundo se nos vino encima y el fiasco político-económico del sistema aplicado en Miraflores cayó completamente en picada.  

Este régimen plena y meramente monetarista desde un principio ha condenado a los venezolanos al hambre y a la miseria.

Por medio de los altos precios del petróleo el modelo fingió una estabilidad que hoy se vino al suelo. Al final, son los 30 millones de venezolanos los que padecemos las consecuencias; son los trabajadores, amas de casa, y profesionales los que están pagando los platos rotos de una concepción errática de la economía y de un modelo que desde un principio era inaplicable.