Navidad = Esperanzas; por: Antonio Barreti Sira / @BarretoSira

La Navidad por más de 2000 años ha representado el nacer de la esperanza. 

Quienes profesamosel cristianismo como fe, observamos la Navidad como elmomento único y especial para renovar fuerzas, refrescar compromisosy luchar por las metas que perseguimos. 

Y para Venezuela, esta Navidad tiene que ser un momento para la reflexión y el resurgir de la esperanza. 

Sí, el régimen nos ha amargado estas fiestas. El alto costo de la vida, el corralito financiero, la escasez y los demás problemas han saltado sobre nosotros como si fuesen animales de presa. 

La tristeza se siente por doquier, la preocupación se multiplica y la angustia se convierte en pan nuestro de cada día. No obstante, el vigor en nosotros tiene que renovar y crecer en el marco de estas navidades. 

Confiemos en Dios, y en nuestra propia capacidad de trabajo para salir de esta crisis que hoy nos sumerge en esta realidad de caos. 

No podemos perder las esperanzas, por el contrario justo cuando celebramos el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador, tenemos que renovar fuerzas y luchar por esa nación que soñamos. 

Tenemos que recordar que el único eterno, gigante e invencible es el Hijo de Dios, aquel que nació en un humilde pesebre, pero que encarna la mayor luz para la humanidad. 

La esperanza tiene que surgir entre nosotros, no podemos paralizarnos en medio del caos sin hacer nada. Quedarnos de brazos cruzados no es, ni será, una opción válida para los venezolanos. 

Roguemos a Dios por el porvenir de nuestra amada Venezuela; pasemos en familia esta Navidad, porque a pesar que el régimen nos arruine los regalos y la cena navideña, la unidad en el hogar debe ser la piedra angular para la reconstrucción nacional. 

Desde Miraflores quieren pulverizar las tradiciones, desean aniquilar la unidad entre los venezolanos, pero sólo lograrán este cometido si nosotros lo permitimos. 

Sé que no vamos a dejarnos dominar por la apatía o la amargura que trata de producir en nosotros las medidas económicas y políticas ejecutadas por el régimen. 

Sé que la esperanza prevalecerá. Sé que el mañana será de luz y prosperidad, pero para alcanzarlo tenemos que trabajar incansablemente en el presente. 

Jamás olvidemos que las navidades son épocas de esperanza. Y, como cristiano, como venezolano, como padre, tengo la esperanza que podemos cambiar y que cambiaremos. 

¡Unidad y más unidad en esta Navidad!