¿Cómo puede sostenerse la dictadura de Maduro?; por: Richard Casanova / @RichCasanova

Durante todos estos años de confrontación con la mal llamada revolución bolivariana, le consta a mis amables lectores que me abstuve de calificar al régimen como "dictadura".  Estando claro que no era una democracia, aun exhibiendo un talante autoritario y un inocultable rasgo militarista, había límites que el gobierno no se atrevía a traspasar.  Ahora, lamentablemente Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, administradores del "legado", decidieron cruzar la raya amarilla.  Ya no se viola la constitución a hurtadillas, con disimulo o bajo las sombras, sino a plena luz del día y sin recato alguno. Hoy existen sobradas razones para decir que estamos en una dictadura. Ahora sí...!  Chávez hubiera llevado el presupuesto al parlamento, tal como exige de manera taxativa la CRBV. No hacerlo fue el punto de quiebre. Recordemos también que el insepulto intentó postergar el revocatorio en su contra y luego lo ganó a punta de chantaje y populismo pero no se atrevió a negar la consulta, mucho menos a desconocer su rango constitucional. En cambio, mientras escribía estas líneas, unos tribunales regionales le daban una patada a la mesa y el CNE cohonestaba la truculenta jugada: un ultraje obsceno a nuestra Carta Magna.   

Por cierto, cuando Chávez perdió aquel referéndum consultivo para perpetuarse en el poder, dijo que la nuestra era “una victoria de m…” pero reconoció los resultados, no porque era un demócrata sino para cuidar las apariencias.  La dupla Maduro-Diosdado hubiese deseado continuar la ruta seudo-democrática del difunto pero la estrategia de lucha pacífica y democrática de la Unidad los ha obligado a tomar decisiones desesperadas que profundizan la crisis y los ha reducido a una ínfima minoría.  Así las cosas, la prevista suspensión del proceso revocatorio no es una victoria del régimen, ni un signo de fortaleza sino una muestra de sus carencias y consecuencia de los éxitos de la Unidad.  Además sus efectos son relativos: suspender la recolección de firmas no posterga la crisis, ni cambia la realidad política y social del país, mucho menos frena el cambio, el cual es indetenible porque es una decisión del 80% del país. Luego de la tropelía de “sus” tribunales y “su” CNE, el chavismo sigue siendo minoría y nuestra lucha por el revocatorio mantiene su fortaleza, su esencia cívica y democrática: es un movimiento político y social con trascendencia.

Chávez logró preservar con cierta holgura el poder por tres razones: 1) Cuidaba las formas democráticas y eso le permitía tener reconocimiento internacional. 2) El país tenía ingresos suficientes y capacidad de endeudarse, lo que le permitió sostener el modelo clientelar.  Y 3) Tenía un liderazgo real entre sus huestes, lo que ayudaba a mantener un mínimo de cohesión interna, incluso dentro de la FAN.  Cierto que hay mucha incertidumbre pero a partir de esta reflexión, más bien hay que preguntarse ¿Cómo puede sostenerse la dictadura de Maduro? El gobierno se sabe agonizante, saben que somos mayoría, que es la hora del cambio y eso no pueden suspenderlo con una sentencia.  Vienen tiempos difíciles pero -hoy más que nunca-  el optimismo, la unidad y los valores democráticos son esenciales para superar esta hora oscura de nuestra historia.  ¡Pa'lante!

Twitter: @richcasanova

* Dirigente progresista / Vicepresidente ANR del Colegio de Ingenieros de Vzla