La propuesta de Capriles; por: Richard Casanova / @richcasanova

Aunque el gobierno niegue las cifras y en Venezuela no tengamos estadísticas confiables, el pueblo siente la escasez en el estómago y la inflación golpea a los máspobres, no hay que ser economista para ver la tragedia. Así las cosas, resulta positivo que uno de los líderes más importantes del país invite a debatir la situación económica y presente una propuesta a los venezolanos, además es algo que la población estaba esperando pues buena parte de ella percibe que ni el gobierno aporta soluciones, ni la oposición tiene un plan para enfrentar la crisis.  En efecto, el gobierno no enfrenta el problema sino que pretende hacer creer que no hay escasez sino guerra económica, no hay inflación sino especulación de la oligarquía y la derecha, no han fracasado sino que son víctimas de una conspiración. En fin, la gente no ve al gobierno ocupado de sus problemas, siente incertidumbre y una terrible angustia con relación al futuro.  Muy pocos creen que Nicolás Maduro sea capaz de superar la crisis, al contrario.

Por otra parte, no es que la oposición carezca de ideas o propuestas sino que no ha logrado comunicarlas eficazmente; en parte por el cerco mediático que ha impuesto este gobierno -muy eficiente en esas lides- pero sobre todo por las grandes limitaciones de la oposición para actuar de manera unitaria.  Usualmente, lejos de cohesionar fuerzas, vemos a algunos opositores descalificando y agrediendo a quienes están en la misma acera.  Hoy salen raudos a atacar a Henrique Capriles, en vez de saludar el debate y aportar su opinión con sentido constructivo, sin mezquindad. El país se cae a pedazos y algunos están en una sórdida competencia personal.  Sin duda, Capriles ha planteado un debate que el gobierno necesita silenciar para evadir su responsabilidad y algunos opositores procuran descalificar en beneficio de su ego y sus intereses facciosos.

Calificar la propuesta de Capriles como "populista" porque plantea un aumento del 50% en sueldos y salarios, es no comprender el drama que hoy viven vastos sectores paraalimentarse, es desconocer el impacto real de la inflación en la economía familiar y obviar que para reactivar la economía hay que elevar la productividad –cierto- pero es imprescindible incrementar la capacidad adquisitiva de la población, de lo contrario ¿Quién va a comprar lo que produzca el país?   Por supuesto, nadie puede pensar en elevar los salarios, sin  generar las condiciones para ello: reorientación del gasto público, incentivos fiscales a las empresas para compensar esa inversión social, seguridad jurídica y estímulo a las inversiones, un fondo de financiamiento a la pequeña y mediana industria,  revisión de la deuda pública, frenar la regaladera de petróleo, etc.  Incluso, aumentar la gasolina para financiar en la coyuntura un "bono de productividad" a las empresas, con lo cual podrían cubrir el incremento salarial.   En fin, pueden surgir miles de ideas para construir viabilidad a la propuesta, lo que resulta estúpido es negar al país el derecho a percibir una justa remuneración o creer que tal aspiración supone el cierre de las  empresas que hoy sobreviven a la marabunta roja. Calificar de "populista" la propuesta de Capriles es desconocer que la economía debe estar al servicio de la gente y que no basta con los indicadores macroeconómicos sino que es necesario comprender la compleja realidad social…  ¡Pa'lante Henrique! 

Twitter: @richcasanova