¿Cuánto vale un dólar? (Segunda parte), por: Carlos García / @I_am_kvg

En un artículo anterior, me hacía la pregunta ¿cuánto vale un dólar? y expuse varias situaciones, que vistas en detalle, estipulaban un precio real del dólar diferente para cada caso. Al final, lo que se demostró es que no existe un precio real del dólar en una economía que está fuertemente intervenida y distorsionada. Poco después de la publicación de ese trabajo, pude acceder a una entrevista a Alejandro Grisanti de Barclays, quien informó que en Econométrica realizaban un trabajo de calcular un dólar promedio de la economía venezolana. Según este trabajo, la economía se ve impactada por tasas de cambio diferentes para diferentes importaciones, y que cada tasa tenía un volumen de importaciones diferentes, y por tanto había que hacer un promedio ponderado de cada tasa y su impacto en la economía real. Según Grisanti, para Diciembre de 2014 ese dólar promedio rondaba los 37 bolívares por dólar, pero que para Marzo ya había pasado velozmente los 50 bolívares por dólar.

Si este es el valor promedio del dólar, ¿por qué el dólar paralelo está sobre los 300 bolívares? Según José Guerra (Economista, Prof. de la UCV y ex directivo del Banco Central de Venezuela), es pura especulación, basada en la falta de confianza en la economía del país. Tanto Guerra, como Luis Vicente León y otros de Ecoanalítica, desestiman la idea de comprar dólares a ese precio. Pero la escasez y falta de confianza en las políticas públicas origina un temor especulativo en los tenedores de dólares. La razón sería que con dólares se puede acceder a toda una gama de productos y servicios importados, pero si cambio los dólares por bolívares, ¿qué puedo comprar en Venezuela?

¿Es la salida a esta crisis la dolarización de la economía? Esta tesis empieza a generar mucha expectativa y adeptos en Venezuela, a la vista de su éxito en Bolivia y Ecuador. Pero si bien es una opción, no es la mejor a largo plazo. La única medida que se necesita a mi juicio para mejorar la economía del país es “Disciplina Fiscal”. Traducido al español sencillo, “que el Gobierno deje de gastar más de lo que recibe”. El Gobierno recibe los dólares de PDVSA, por un lado, y por otro genera un enorme gasto público en bolívares. Si cada vez el Gobierno gasta más, pero los dólares son los mismos, no hay manera de resolver la crisis. Pero si dolarizamos, según los expertos, el Gobierno se vería obligado a reducir su gasto porque se pueden imprimir bolívares, pero no se pueden imprimir los dólares. Esta sería una disciplina fiscal forzada. Sin embargo, en el largo plazo, dado que la economía norteamericana y la economía venezolana son diferentes, necesitaríamos de una moneda local para poder dirigir nuestra propia política fiscal, independiente del Departamento del tesoro norteamericano. Por ejemplo, una subida unilateral de la tasa de interés en los Estados Unidos, puede generar una apreciación del dólar en el mercado internacional, haciendo que nuestros productos de exportación (petróleo, café, hierro, chocolate) se vuelvan más caros en los mercados foráneos. Eso afectaría nuestra balanza de pagos, sin ninguna oportunidad para nuestro país de corregir este efecto colateral. Por tanto, es necesario tener una válvula de escape como la tasa de cambio, para deshacer este desbalance.

Considero que hay todavía mucha tela que cortar antes de llegar a la supuesta dolarización, a pesar que ya existen acuerdos para vender bienes en dólares, como el reciente entre la Ford y el Gobierno. Considero que los venezolanos debemos estar bien informados acerca de las supuestas bondades y desventajas de ese sistema, para tomar decisiones acertadas. Esperamos, a través de esta columna, contribuir con esta discusión.

Hasta la próxima.