Agenda para el consenso. Por: Eduardo Fernández / EfernandezVE

Más tarde o más temprano los venezolanos tendremos que convenir en la necesidad de un gran consenso nacional. Lo que su Santidad el Papa Francisco llama: “Un camino común para el bien del país”.

Ese consenso debe articularse alrededor de una agenda compartida por todos. Nosotros en IFEDEC proponemos cinco puntos: En primer lugar: Más y Mejor democracia. Todos los venezolanos queremos vivir en democracia. Hay un conjunto de medidas que tendrían que adoptarse para alcanzar democracia política, económica y social.

En segundo lugar: una economía moderna, productiva y auto sostenida.

Todos los venezolanos queremos acabar con la inflación, con el desabastecimiento, con el alto costo de la vida, con las colas en los mercados. Todos queremos una economía que produzca riqueza para todos, empleos decentes, bienes y servicios y oportunidades para todos.

En tercer lugar, justicia social y equidad. Todos los venezolanos queremos acabar con la pobreza y con la miseria. Todos queremos igualdad de oportunidades para progresar individual y familiarmente. Todos queremos incrementar el poder adquisitivo de nuestras familias y tener un nivel de vida satisfactorio.

En cuarto lugar, todos queremos más y mejor educación. Todos queremos que los niños venezolanos tengan las mejores escuelas y los mejores maestros. También queremos las mejores universidades, y queremos todos ganar la batalla de la ciencia, de la tecnología y de la informática. Sabemos que el futuro no estará en manos de quien tenga más petróleo, sino de quien tenga “más y mejor educación”.

Finalmente, un punto necesario en nuestra agenda para el consenso nacional tiene que ver con los valores. Los venezolanos estamos viviendo los antivalores de la violencia, de la muerte, de la corrupción y de la división. Tenemos que sustituir esos antivalores por los valores de la vida, de la paz y de la solidaridad.

En los últimos años se ha desarrollado la cultura de la confrontación, del odio y de la división. Ahora nos toca promover la cultura del diálogo, de la tolerancia, y de la unidad.

No se pretende un pensamiento único. Eso es imposible e indeseable. Se trata de reconocer que tenemos problemas que nos afectan a todos y que debemos trabajar en un ambiente de unidad nacional por encontrar soluciones compartidas y procurar construir un país mejor para todos.