Aunque usted no lo crea. Por Guillermo Zurga / @apresivo

En las conversaciones sobre la paz que se desarrollan en la Habana,  Cuba, entre el gobierno de Colombia y las FARC, se ha presentado una situación, que calificaría de atípica, en la que los líderes de las FARC, han dejado establecido con inusitada pre potencia y cínica claridad, que no están dispuestos a pagar ni un solo día de cárcel en ningún país del mundo, por los incontables y horrendos crímenes que les atribuyen.

Mientras leía la noticia  sobre la absurda posición de los líderes de las FARC, me preguntaba: ¿Por qué entonces está preso sin ni siquiera un juicio el líder político venezolano Leopoldo López? ¿Por  qué entonces están presos estudiantes venezolanos por solo protestar contra el gobierno de Venezuela? ¿Por qué entonces acaban de encarcelar sin razones a la vista al Alcalde de Caracas Antonio Ledesma, por una supuesta conspiración de golpe de Estado? ¿Por qué entonces existen presos políticos en Venezuela?

Los líderes de las FARC argumentan que no pueden ir presos debido a que ellos son ciudadanos colombianos con derechos humanos inviolables. Dentro de éstos derechos, según ellos, estaría el del derecho a la rebelión (armada y violenta) contra gobiernos legales con los que políticamente han disentido.

Las FARC están conscientes y confesos en qué: La sublevación ha sido contra gobiernos constitucionales legalmente establecidos. Llevan 50 años en la lucha armada y violenta contra los gobiernos colombianos. Ocasionaron daños físicos y económicos incalculables a la nación, que como consecuencia directa de tal sublevación. Se han producido miles de muertes, millones de desplazados, cientos de miles de incapacitados físicamente. Reclutaron a niños y niñas en su lucha quienes sacrificaron su futuro por la fuerza de las armas. Participaron y participan en el negocio del narcotráfico. Secuestraron a personas arruinándoles la vida, etc.

En comparación a los sanguinarios delitos cometidos por las FARC; los delitos que se le imputan a los venezolanos presos por protestar contra un gobierno fallido, ineficiente y comprobadamente antidemocrático, sin que signifiquen violaciones a la constitución a las leyes; son muy diferentes a sublevarse en armas contra un gobierno democrático electo por el pueblo, tal es el caso de las FARC, lo cual es condenado por la constitución y las leyes colombianas. ¿Cómo pueden existir presos políticos en Venezuela por protestar, y las FARC pretendan no pagar sus crímenes por sublevarse en armas contra gobiernos legítimos de Colombia?

Es bueno aclarar, que los crímenes de lesa humanidad son delitos que nunca prescriben, que no son calificados como crímenes políticos como desearían las FARC que los clasificasen, y que los tribunales internacionales castigan con todo el peso y rigor de la ley a las personas o grupos que los cometan.  Por lo tanto, los deseos de las FARC de salir incólumes de esa responsabilidad, al parecer no será posible lograrlo, y tendrán que pagar con cárcel sus crímenes cometidos, aún con sus ilógicas e insólitas argumentaciones.

El gobierno de Venezuela es amigo de las FARC, y los apoya en las negociaciones de paz que se llevan a cabo en Cuba, con el gobierno de Colombia. La contradicción está, en que éste respalda a los líderes de las FARC a evadir ir a la cárcel; mientras atropella y persigue a políticos y estudiantes venezolanos por protestar. ¡Imagínese amigo lector, el tenor de las condenas si la disidencia de Vzla se atreve a sublevarse en armas!  

Perversamente, el gobierno venezolano mantiene confinados en cárceles con celdas ubicadas bajo el nivel de la tierra, en condiciones inhumanas, a líderes políticos y estudiantes, por la simple razón de protestar por las malas prácticas y políticas públicas gubernamentales que han llevado al país a la deplorable situación social, económica, moral y política en que se encuentra hoy día, la cual tiende a empeorar. No obstante lo anterior, amigo lector y ¡Aunque usted no lo crea!, los venezolanos opositores, aún respetuosos de la constitución y las leyes, continúan intentando salir de éste inepto y vergonzoso gobierno por la vía electoral y democrática.