“Amor con hambre no dura” ; Freddy Paz/ @freddyspaz

Con la revolución se nos fue aquel país en el cual "hacer mercado" era una actividad placentera, mercado que se hacía en familia y donde podíamos ir al comercio de tu preferencia y comprar arroz, caraotas, carne, pollo, leche, café, plátano, frutas, pescado, enlatados, harinas, jabones, artículos de higiene personal y del hogar, de las marcas que quisiéramos y en las cantidades que nuestro presupuesto nos lo permitiera.

Ese país ya no existe. Vivimos hoy, en uno que no tiene nada que ver con esa Venezuela que nos vio crecer. En ésta ya no se hace mercado, se caza la comida de comercio en comercio para comprar lo mínimo para sobrevivir con los métodos modernos de racionamiento a la cubana. 

El clásico arroz con caraotas, base de nuestro plato nacional, el pabellón, pasó de ser un símbolo de nuestra venezolanidad a convertirse en un lujo. El arroz no se consigue y las caraotas negras cuestan lo que cuesta un kilo de carne de primera. Quien dice caraotas, dice arvejas, lentejas o frijoles, los granos que tradicionalmente fueron tan económicos y populares, hoy son un artículo reservado para muy pocos, por su costo y escasez.

Un cartón de huevos por ejemplo, cuesta hoy lo que costaba un apartamento de 80 metros cuadrados en el año 1998, 1.200 Bolívares, es decir 1.200.000  Bolívares de los de antes.

Cuando vemos que día a día los precios suben en una carrera desenfrenada podemos decir con toda certeza que la pobreza en Venezuela se masificó en medio de la mayor bonanza petrolera de nuestra historia, y las clases trabajadoras tan reivindicadas en el discurso están depauperadas en su calidad de vida.

Cómo un padre de familia que gane poco más de 7.000,00 Bs al mes, le compra a sus hijos uniformes escolares por encima de los 15.000 Bs o cuadernos en 1.500 si ese famélico salario mínimo no le alcanza  para comprar los alimentos más básicos de la dieta familiar, y menos aún para medicinas o pagar una clínica para emergencias de su familia; cuanto le cuesta a una familia salir a comer con sus seres queridos fuera de su hogar­?

Soy un firme convencido de que la sabiduría popular no falla. Son años y años de saber y miles de vivencias acumuladas desde el nacimiento de la humanidad. Aquel refrán popular que reza "amor con hambre no dura", aplica perfectamente en este momento histórico, político, económico y social de nuestro país, que nos convoca a la unión y al cambio  éste 6D por el inicio de una nueva Venezuela.