Cambio de modelo. Por: Eduardo Fernández / @efernandezve

En mi primer artículo del año anuncie mis tres propósitos para el 2015. Trabajar por la unidad de todos los venezolanos, la gran rectificación nacional y la construcción de una alternativa de cambio frente a la actual conducción del país.

En ese artículo, hablé del primer punto: la unidad de todos los venezolanos. La construcción de consensos que nos permitan reconocernos como parte de un país que atraviesa una crisis muy profunda y que tiene que salir de ésta en un ambiente de unidad y de entendimiento.

Toca ahora un comentario sobre el segundo punto: la gran rectificación nacional. Desde el año de 1974, cuando el precio del petróleo sufrió su primera gran elevación, los venezolanos decidimos vivir como que si fuéramos un país rico. La enorme cantidad de petrodólares que entraron al tesoro nacional como consecuencia de una guerra en el Medio Oriente nos hicieron soñar en “La Gran Venezuela” y en una serie de grandes utopías. Al poco tiempo cayeron los precios del petróleo y vino la gran depresión. Descubrimos que teníamos un país empobrecido y endeudado, “hipotecado” se dijo entonces.

Después vino un nuevo evento, equivalente a ganarnos la lotería. Una revolución fundamentalista en Irán derrocó al sha de Persia y los precios del petróleo volvieron a subir y de nuevo nos creímos ricos y poderosos. Al cabo de poco tiempo bajaron los precios y Venezuela tuvo que devaluar su signo monetario por primera vez y establecer un régimen de control de cambio.

El último episodio ocurrió con Chávez en la presidencia. China y la India se convirtieron en grandes consumidores de energía y eso provocó un alza dramática en los precios del petróleo que llegaron a colocarse por encima de los cien dólares. Tremenda borrachera se produjo en el gasto público. Pero, como suele ocurrir, los precios bajan de nuevo a un nivel más moderado. Vino la disminución del precio del barril y, con ella, la catástrofe en la economía venezolana. Estamos viviendo esta misma situación desde 1974. Es hora de darnos cuenta de que el problema no son los adecos o los copeyanos o Chávez o Maduro. El problema es un modelo rentista que no hemos sabido dominar.

Son 40 años de subidas y bajadas que no nos han permitido construir una economía moderna y diversificada. Es la hora de la gran rectificación nacional. Procedamos en consecuencia.

Eduardo Fernández

@efernandezve