Antonio Ricóveri: Debemos embraguetarnos para que el país cambie de rumbo

Lo primero es desearles el mejor Fin de Año 2014 posible, en unión de sus más queridos familiares, amigos y allegados.

Nosotros, desde la Mesa de la Unidad Regional, estamos conscientes del gran compromiso ético y moral que tenemos con nuestro estado Anzoátegui y del supremo reto político que representa el logro de tantos objetivos este venidero 2015, por lo tanto, debo empezar por apelar a la famosa frase del ex presidente norteamericano John F. Kennedy, cuando el día de su investidura, el 20 Enero 1961, dijera: “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta que puedes hacer tú por tú país”.

Por lo tanto, a pesar de que nuestro presente no luce alentador, nuestro deber como demócratas a carta cabal es seguir adelante, combatiendo, luchando, defendiendo nuestros ideales, probando nuestras convicciones, demostrando mayor fidelidad y compromiso con nuestra Venezuela, porque indudablemente los tiempos por venir exigirán mayor sacrificio en lo personal y colectivo. Y ya lo aseveró Augusto Mijares en alguno de sus escritos: “Mas difícil que enfrentar la inquina del poderoso es exponerse al impreciso cerco de malevolencia en tiempos de intemperancia, odios y recelos”.

Afortunadamente, nuestra Patria sigue teniendo mucho futuro, y nosotros, muchos días para vivir y luchar, siendo lo importante no desanimarnos, pues cuanto está aconteciendo a todo nivel es consecuencia de la realidad bizarra que vivimos, la cual debe ser vista como pruebas que hay que superar sin miedo alguno.

Es así como desde enero nos tocará “embraguetarnos” (léase: amarrase los pantalones) si es que queremos que las cosas mejoren, si es que queremos que el país cambie de rumbo… Pero esto empieza por entender que nuestro adversario se encuentra en la acera de enfrente, y no dentro de la oposición venezolana.

Nos toca pues, hacer público nuestro disgusto y desconsuelo, luchar por nuestras libertades elementales, reaccionar ante tantos “sacudones revolucionarios” que han terminado por alojarnos en un mar de calamidades y ruinas.

Lo bueno es que siempre habrá oportunidad de despojar al fantasma del comunismo de sus tantos guiñapos y posturas falsas, porque el factor determinante para que nuestra vida sea un paraíso o un infierno, será siempre nuestra actitud ante las cosas. Nuestra actitud es la fuerza motriz más importante en todos nosotros. Y será la diferencia entre ser ganadores o fracasados…

¡Pa´ lante entonces! Y sin temor, sigamos albergando en nuestro corazón el sueño de una mejor Venezuela… Lo cual exige que estemos todos unidos... ¡Hagamos el esfuerzo!

¡Feliz, venturoso y esperanzador 2015!

 

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