Nuestros vecinos están mejor, sin petróleo. Por Juan Bautista Rojas (@juanbrojas2811)

En un artículo del Econ. Domingo Fontiveros de El Universal del 05/10/2014, se señala la política del gobierno de administrar la economía del país: "con la rigidez disciplinaria de un batallón militar, cuando lo superior es movilizar el potencial económico de los ciudadanos (las fuerzas productivas), hacia la creación de riqueza con el dinamismo que genera un buen sistema de incentivos económicos". 

Las políticas económicas del gobierno no son sometidas al debate público, y mucho menos  se toman en consideración las críticas a las mismas. El gobierno se maneja con slogans, con estribillos publicitarios como "la guerra económica" para justificar sus políticas económicas que nos han conducido a esta situación de penuria. 

En el mundo actual, los gobiernos de los países desarrollados desde hace décadas, y más recientemente los gobiernos de nuestros vecinos de Latinoamérica, han comprendido que no es un dilema, no es una elección excluyente de uno o el otro, la selección del sistema económico entre capitalismo y socialismo, los gobiernos de la mayoría de los países del planeta, como suele suceder en muchos aspectos de la vida, han adoptado lo mejor de ambos sistemas económicos. 

Es así cómo, por hablar sólo de nuestros vecinos más cercanos de Latinoamérica: Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Brasil, independientemente del signo de sus gobiernos permiten el funcionamiento de la empresa privada sin mayores restricciones, en lugar de someterlas a un asedio permanente, de acoso y expropiación. Permiten que las empresas generen riqueza (medios de satisfacción  de  necesidades humanas) conforme al sistema capitalista, para luego por medio de los impuestos a las mismas empresas, los gobiernos toman parte importante de esa riqueza para asistir a los más necesitados, es así cómo a través de los gobiernos, se distribuye la riqueza de la sociedad conforme al sistema socialista, permitiendo que los gobiernos cumplan sus funciones de suministrar a los más  necesitados asistencia en salud, educación, vivienda, subsidios en los alimentos. Y en suministrar a toda la sociedad, seguridad, transporte, infraestructura (electricidad, gas, agua potable, vialidad, cloacas). Y también urbanismo, parques, plazas, bibliotecas, institutos de educación, teatros, estadios, servicios de recreación. 

Para muchos venezolanos, -para la mayoría-, nos resulta inexplicable e irresponsable cómo el gobierno con tantos ejemplos cercanos de las naciones vecinas, que funcionan con una economía mixta, y cuyos gobiernos ajustan sus gastos e inversiones a su presupuesto nacional, sin provocar déficits en su presupuesto  como  hace el gobierno de Venezuela, que para cubrir el déficit en el presupuesto porque malbarata el dinero de todos los venezolanos sin ningún control, ordena al Banco Central imprimir dinero inorgánico para seguir "la fiesta", aumentando aceleradamente la cantidad total de dinero en el país, originando los aumentos de precios que provocan la inflación más alta del continente. 

Los ciudadanos venezolanos nos merecemos un gobierno competente, que administre con conocimiento y responsabilidad la economía nacional, nuestros vecinos latinoamericanos sin contar con una riqueza petrolera, no sufren de escasez de medicinas ni de alimentos, tienen una inflación de alrededor del 5% anual, con seguridad personal y servicios aceptables. ¿Por qué los venezolanos debemos sufrir la incompetencia y corrupción de un gobierno que nos mantiene en está situación de penuria?.

Juan Bautista Rojas

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